El gran negocio de la televisión mexicana siempre estuvo sometido a los intereses políticos en turno, medrando a cambio de su servilismo Hoy, los papeles se han invertido, y los concesionarios no sólo presionan y obtienen del poder político multimillonarias transferencias, sino que lo sustituyen como poder fáctico De paso, dueños y conductores de la televisión juzgan y exhiben a una clase política que obedece lógicas mediáticas, con las que aspira salir bien librada para mantener la ilusión de que gobierna
Aliada del poder en la época del régimen priista, la televisión privada, de manera especial Televisa, se despliega cada vez más en los tiempos de Vicente Fox como el verdadero poder: sin reglas, sin frenos, sin sanciones por sus excesos o sus omisiones
Es el poder que somete, sin excepción
Así, el gobierno de Fox se ve prácticamente obligado a eliminar con un decreto el impuesto de 125% en especie que se aplicaba desde 1969, tras negociaciones cupulares en las que llevó la voz cantante Bernardo Gómez, ejecutivo de Televisa, que presidía en ese momento la Cámara de la Industria de Radio y Televisión (CRIT)
De modo significativo, además, la reciente propuesta de reforma electoral que presentó el Poder Ejecutivo no modifica nada con relación a la televisión ni con los medios en general
Los principales partidos políticos destinan el grueso de sus prerrogativas a campañas publicitarias en Televisa y TV Azteca, bajo convenios confidenciales El gobierno de la capital dedica también una suma importante a la propaganda televisiva y lo mismo hace el gobierno del Estado de México, entre otros
Igualmente, los actores políticos, en particular los que tienen ambiciones presidenciales, se someten a la televisión o son víctimas de ella Andrés Manuel López Obrador se ve obligado a dar explicaciones sobre el caso Ahumada a El Noticiero, que conduce Joaquín López Dóriga El secretario de Gobernación, Santiago Creel, promociona en la televisión sus presuntos atributos de jinete Jorge Castañeda lanza su precampaña a través de un video que difunde en horario estelar y luego, en el papel de fiscal, López Dóriga lo sienta en el banquillo de los acusados
En el remolino del caso Ahumada, Proceso (1431) documentó acuerdos secretos entre el Partido de la Revolución Democrática y Televisa, presumiblemente realizados para eludir el Código Electoral, en especial las normas sobre topes de campaña
Un antecedente desconocido de esa práctica es el Pemexgate: los fondos desviados de la paraestatal hacia la campaña de Francisco Labastida, a través del sindicato petrolero, fueron a parar finalmente a las arcas de Televisa, según la versión que el candidato priista le hizo conocer, a posteriori, al expresidente Ernesto Zedillo
El problema central -desde los Amigos de Fox hasta los amigos de Ahumada, pasando por el Pemexgate- es la introducción de dinero ilegal a la política, afirma el diputado Manuel Camacho Solís, que preside la Comisión Especial de Reforma Electoral y es uno de los promotores de la regulación de los nexos entre los partidos políticos y las televisoras
-¿Es viable que las televisoras acepten reglas, que ventilen, por ejemplo, sus ingresos reales por campañas políticas?
-Sí, yo veo disposición de parte de las televisoras, saben que no se trata de ir contra ellas El acuerdo nos va a costar un poco a todos, no todo a uno solo
En realidad, puede costar algo más que eso
Por ejemplo, en su nuevo libro, Medios de comunicación: realidades y búsquedas, señala Enrique Maza:
El problema es que hoy son los dueños de los medios los que conceden y administran la libertad de expresión y el derecho a la información, como antes lo fue el Estado y, en su medida, sigue siéndolo El primer gran enemigo de la libertad de expresión es la publicidad El publicista regula su contenido La ética de la comunicación tiene dueño La democracia se subordina al derecho de propiedad y a los juegos de poder, todavía políticos pero principalmente económicos, que mediatizan el diálogo democrático
Televisión, nuevo MP
Desde principios de marzo, cuando se desató el escándalo de los videos -que exhibieron a Gustavo Ponce apostando y a René Bejarano apretando fajos de billetes en un maletín-, el brazo político de Televisa cobró fuerza y su musculatura creció tanto como la de su brazo económico
En la presentación del citado libro de Maza, Vicente Leñero dijo que las entrevistas “polémicas” se habían vuelto, en el mejor de los casos, verdaderas comparecencias judiciales o interrogatorios policiacos En un ejemplo clásico se convirtió la entrevista que le hizo Víctor Trujillo, Brozo, a René Bejarano
Haciéndole honor a su apodo, el payaso tenebroso, Brozo fue una pieza central del operativo que echó a andar la televisora para exhibir a Bejarano El propio Brozo declaró, muy orondo, que Bejarano fue invitado a su programa para ser exhibido, no para ser entrevistado
En conversación radial con Carmen Aristegui, quien le comentó la percepción de que un payaso influya en la política del país y se haya convertido en una especie de fiscal, Brozo dijo que las críticas querían “matar al mensajero” y que lo de menos era el personaje representado por él, aunque “los pelos verdes llaman mucho la atención”
-Medio México tiembla, supongo -le dice Aristegui
-Desde luego Y entonces hay que “encochinar” al medio, para que se le crea menos -respondió Brozo, que en sus tiempos en TV Azteca y Canal 40 se burlaba de Televisa
De hecho, la televisión se convirtió en barandilla Todo, al parecer, debe pasar por las pantallas
Los espacios televisivos fueron recurso tanto de los justicieros -como Brozo- como de los que necesitaban defenderse Eso ocurrió el 3 de marzo, cuando sólo en el noticiario de Joaquín López Dóriga se pudo escuchar al empresario Carlos Ahumada acusando al Gobierno del Distrito Federal de extorsionarlo
Luego, el jefe de la policía capitalina, Marcelo Ebrard, manifestó en el mismo espacio su temor de que los enemigos políticos de López Obrador pudieran atentar contra su integridad
Tres días después, el 6 de marzo, Rosario Robles ofreció entrevistas a El Mañanero y a López Dóriga, en la radio Fue cuando Carlos Ímaz la balconeó al afirmar que recibió dinero porque ella se lo pidió Al día siguiente, en El Noticiero retó a que se presentara “un solo contrato” que el Gobierno del DF hubiera expedido al Grupo Quart
El 8 de marzo, el presidente Fox, en entrevista con Javier Alatorre, negó que su administración hubiera filtrado los videos
También en el programa de López Dóriga, el procurador Rafael Macedo de la Concha reconoció que Carlos Ahumada presentó, el 20 de febrero, su denuncia por extorsión en un salón del hotel Presidente, y justificó la presencia del delegado del CISEN en el DF, José Luis Valles, en la diligencia
Días más adelante, López Dóriga transmitió un video localizado en el cateo de una de las oficinas de Ahumada donde se encontraron fotografías, otros videos y notas que, según el procurador capitalino, Bernardo Bátiz, representaban evidencias de algún apoyo a la campaña de Fox
El 1 de abril, López Obrador expuso su teoría del complot, sin límite de tiempo, en El Noticiero Ahí informó que, según testificó el chofer de Ahumada, su jefe y Carlos Salinas se reunieron por lo menos en seis ocasiones
Once días adelante, el 12 de abril, Rosario Robles exhibió -también en el banquillo de López Dóriga- un escuálido estado de cuenta para descalificar las pruebas de René Bejarano e informó que ella, su hija y sus excolaboradores lo denunciarían por difamación López Dóriga, voz de Televisa, desmintió que Bernardo Gómez tuviera una cuenta bancaria en HSBC, por lo que las supuestas pruebas de Bejarano constituían documentos apócrifos
Calculador, el 16 de abril pasado López Obrador cambió el horario de su conferencia matutina La retrasó una hora y media para revelar, en vivo y por supuesto ante las cámaras de televisión, la información que sobre Gustavo Ponce brindó el Departamento del Tesoro estadunidense al gobierno federal mexicano En aquella conferencia, dijo que el videoescándalo “no es un asunto de los medios y de manera particular no es un asunto en contra de una televisora” Ellos, añadió, “hicieron su trabajo; ellos buscan la noticia”
Tras bambalinas, a la sombra del conductor-protagonista, observa el patrón, el dueño, el acaparador del poder, el brazo económico de la televisión que, en los viejos y en los nuevos tiempos, no reposa
Danza de millones
Fue célebre el beso que Bernardo Gómez, vicepresidente ejecutivo de Televisa, dibujó en la mano de Marta Sahagún mientras Vicente Fox, ante los concesionarios, elogió a Gómez por su papel en el acuerdo sobre el nuevo reglamento de la Ley Federal de Radio y Televisión que eliminó 125% de sus transmisiones al Estado
En 1969, El Tigre Azcárraga Milmo festejó que los concesionarios de radio y televisión pagaran la mitad de sus impuestos, concediendo ese porcentaje de transmisiones al gobierno El 10 de octubre de 2002, Bernardo Gómez halagó a Santiago Creel y Pedro Cerisola, “hombres, sin duda, de su tiempo que asumieron un compromiso”
Y criticó el impuesto conseguido por El Tigre, que “durante 33 años amenazó nuestra libertad de expresión por su incertidumbre Impuesto que año con año negociaban los políticos del pasado con reglas ya también del pasado”
Meses después de la eliminación del 125%, las calificadoras Standard & Poor\’s y Merril Lynch anticipaban que a Televisa y TV Azteca ingresarían, por las elecciones de 2003, entre 45 y 60 millones de dólares
Luego, S&P confirmó que las elecciones del 6 de julio generaron ingresos por 35 millones de dólares a Televisa y por 10 millones a Azteca y que ambas captaron alrededor de 75% del total del gasto publicitario para campañas políticas en 2003
De acuerdo con el informe presentado ante la Bolsa Mexicana de Valores, durante el primer semestre de 2003, Televisa registró una utilidad neta de mil 515 millones de pesos, lo que corresponde a un aumento de 16% respecto del primer semestre de 2002 El aumento, según explicó la televisora, fue impulsado por ingresos extraordinarios de 35 millones de dólares, relacionados -en primer lugar- con la publicidad de partidos políticos, el Big Brother II y un incremento en las ventas locales, particularmente del Canal 4
Las sanciones del IFE
En el segundo trimestre de 2003, en vísperas de la elección, las ventas de la división de televisión abierta crecieron 82%
Las televisoras reconquistaron 125% de sus tiempos para ser comercializados Y los partidos políticos se apresuraron a aprovecharlos
Incluso, se pasaron
Las multas impuestas a los partidos políticos por las irregularidades cometidas en el proceso electoral de 1997 sumaron 5 millones 274 mil 7494 pesos, distribuidos de la siguiente manera: PRD, 2 millones 679 mil 80 pesos; PT, 698 mil 88452; PVEM, 1 millón 896 mil 78453 En ese año, la multa impuesta al PRD representó 508% del total de las sanciones
En 2000, las multas impuestas a los partidos por las irregularidades cometidas en el proceso electoral se elevaron a 22 millones 23 mil 51239 pesos, distribuidos como sigue: PAN, 3 millones 511 mil 303; PRI, 1 millón 104 mil 96451; PRD, 9 millones 434 mil 68347; PT, 3 millones 173 mil 46783; PVEM, 2 millones 99 mil 46229; PCD, 848 mil 96866; PSN, 925 mil 33132, y PAS, 925 mil 33133 pesos
Y de acuerdo con el dictamen que se aprobará en la sesión del Consejo General del IFE de este lunes 19 de abril, las multas impuestas a los partidos por las irregularidades cometidas en el proceso electoral de 2003 aumentaron mucho más En total, suman 422 millones 306 mil 83671 pesos Aun restando la fabulosa pena impuesta al desaparecido PSN (203 millones 571 mil 83742 pesos), la cifra es escandalosa: 218 millones 734 mil 99929 pesos La menor sanción, impuesta al PAN, es de 3 millones 164 mil 49978; la del PRI, de 87 millones 306 mil 7728; la del PRD, de 54 millones 766 mil 92483; la del PT, de 7 millones 760 mil 65894; la del PVEM, de 17 millones 558 mil 22860; la del PAS, de 14 millones 469 mil 55139; la de Convergencia, de 18 millones 83 mil 77663; la del PLM, de 5 millones 210 mil 18767; la de México Posible, de 5 millones 166 mil 52923, y la de Fuerza Ciudadana, de 5 millones 248 mil 56494 pesos
Se calcula que los partidos gastan más de la mitad de su presupuesto en los medios electrónicos, sobre todo la televisión De acuerdo con fuentes consultadas por Proceso, principalmente el PRI y el PVEM incurrieron en falta por no reportar todos sus gastos en campañas de televisión
Acostumbradas a ganar, las televisoras no están dispuestas a dar un solo paso atrás El viernes 16, entre las 11 de la mañana y las dos de la tarde, en el Salón de Protocolo de la Cámara de Diputados, se reunieron el presidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, y cuatro consejeros electorales con diputados miembros de las comisiones que negocian la reforma electoral, entre ellos Manuel Camacho, Germán Martínez, Emilio Zebadúa y Enrique Burgos
Algunos asistentes impulsaron tres propuestas -que los concesionarios entreguen al IFE las facturas de los gastos de los partidos políticos, que hagan públicas sus tarifas negociadas con los partidos y que los tiempos oficiales se incrementen en los tres meses previos a la elección- ante la posibilidad, nada descabellada, de que funcione el cabildeo de las televisoras para evitar que el IFE compre directamente a los concesionarios los tiempos publicitarios de los partidos








