RESIDENCIA Y YATE EN CORONADO CAYS

La riqueza y su disfrute, diría Elba Esther Gordillo, bien valen un libelo Con sólo lo que paga de impuestos por su residencia en San Diego, California -le costó, hace años, 1 millón 700 mil dólares-, la mujer de moda en la política mexicana podría comprarse de contado, cada año, una casa de las que están al alcance de los maestros mediante créditos del Fovissste Sin contar su yate, pequeño pero bien equipado, fondeado junto a su inmueble en Coronado Cays, uno de los más lujosos fraccionamientos de la región En materia de propiedades, la mujer en la que Vicente Fox confía para sacar adelante, en esta Legislatura, algunos de sus proyectos de gobierno, no tiene fronteras
SAN DIEGO, CALIFORNIA- Coleccionista de propiedades en México, Elba Esther Gordillo tiene también una residencia en Coronado, ciudad que forma parte del anillo metropolitano del condado de San Diego y que se distingue por sus barrios exclusivos, sus instalaciones navales y sus playas limpias “Esta ciudad encantada, que sólo mide 135 millas cuadradas, es asiento de algunas de las playas más limpias del mundo, 18 parques públicos, un campo de golf de 18 hoyos, canchas de tenis y, entre otros atractivos, senderos para bicicletas”, dice una página promocional en Internet
El atractivo principal es el hotel del Coronado, abierto a finales del siglo XIX, en el que se han hospedado todo tipo de personajes -entre ellos Porfirio Díaz- y se han filmado películas como la clásica Some like it hot (Una Eva y dos Adanes, 1959), con Marylin Monroe, Jack Lemmon y Tony Curtis La mayoría de los trabajadores del hotel -y de los establecimientos a lo largo de la calle Orange- son migrantes mexicanos
La casa californiana de la lideresa priista se ubica en Coronado Cays, uno de los fraccionamientos más lujosos de la región, que cuenta con caseta de control, patrullaje de policías por vía terrestre y marítima, club de yates y canales privados para el anclaje de embarcaciones, como el pequeño yate de Elba Esther
Coronado Cays se empezó a desarrollar a finales de 1968, luego de que la compañía Atlantic-Richfield adquirió las tierras del rancho Carrillo en 4 millones de dólares Se calculó que en cinco años el valor subiría a 75 millones Lo cierto es que Coronado Cays fue uno de los desarrollos más exitosos de todo el condado, según se dice en el libro Coronado, The Enchanted Island, de Catherine Eitzen Carlin y Ray Brandes
Según documentos del Registro Público de la Propiedad -de los que Proceso obtuvo copia certificada-, la casa de Elba Esther tiene un valor total de 1 millón 692 mil 568 dólares, que, al tipo de cambio del viernes 29 (11175) suman 19 millones de pesos en números redondos: el inmueble más costoso que se le conoce a la dirigente magisterial, incluidos los de Bosques de las Lomas y de Polanco
Con 19 millones de pesos podrían, por ejemplo, construirse hasta 105 viviendas magisteriales de 180 mil pesos o 44 de 430 mil pesos, que son los rangos mínimos y máximos de crédito que otorga el Fovissste con base en el salario del solicitante, según la Unidad de Atención al Público de esta dependencia
Aún más: con lo que paga de impuesto predial al condado -con retraso, por cierto-, la líder moral del sindicato de maestros podría construirse cada año toda una casita estilo sindical de 200 mil pesos y hasta le sobraría algo para los muebles o para irse de shopping a los malls de los alrededores
Se desconoce cómo cubrió Elba Esther los costos de su residencia en Coronado, pero podría calcularse que cada uno de los 14 millones de maestros presuntamente afiliados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) aportó 121 pesos para el pago del lote y los gastos de construcción Una bicoca
Según corredores de bienes raíces consultados por el reportero, la propiedad tiene un valor 20% mayor a su costo original, por lo menos, lo que representa más de 2 millones de dólares
Caminito de la escuela
En respuesta a una declaración de Elba Esther a este semanario -en agosto del año pasado-, en la que retó a sus críticos a que le demostraran que su riqueza es inexplicable, maestros de la corriente Punto Crítico publicaron un desplegado, en el que enlistaron propiedades de la dirigente sindical, entre ellas “una residencia en San Diego” y “un yate de 30 pies de eslora, marca Sea Ray, anclado en la marina más cara de Estados Unidos”
La red inmobiliaria de la profesora Gordillo fue documentada por Proceso, en dos ediciones, el 9 de septiembre (1352) y el 15 de diciembre (1363) últimos En la primera, se dieron a conocer pruebas de que Elba Esther remodeló el penthouse que ocupa en Polanco con fondos del SNTE, en particular el Fideicomiso de Vivienda para el Sector Magisterial (Vima)
Se exhibió, por ejemplo, copia de la factura por casi 15 mil dólares que pagó Vima por el avanzado mecanismo de seguridad que se instaló en ese inmueble, que incluye una puerta de cristal blindada con dos controles biométricos, es decir, con registro de huella digital (uno de entrada y otro de salida) Por cierto, Vima se halla en proceso de liquidación, en el marco de las maniobras en curso para borrar las huellas de malos manejos de Elba Esther y su grupo
En diciembre, se documentó que Elba Esther tiene inmuebles en zonas exclusivas del Distrito Federal y del Estado de México, además de una quinta y un ranchito en Morelos La mayoría de los bienes fueron adquiridos en la segunda mitad de los ochenta y a lo largo de los noventa, cuando Elba Esther iba tomando control del SNTE, sobre todo de la cartera de finanzas y de organismos afines, como el ISSSTE y el Fovissste
Y el 30 de julio, The Wall Street Journal publicó una semblanza crítica de Elba Esther en la que se dice, entre otras cosas, que ella “reconoció” que su madre tiene una residencia en Coronado valorada en 17 millones de dólares
En el Registro Público, figura como propietaria “Zoila Armendáriz”, que son casualmente el segundo nombre y apellido de la madre de Elba Esther, “Estela Zoila Morales de Armendáriz” El nombre completo de la señora aparece en uno de los documentos públicos sobre el inmueble de Coronado Cays, y en algunas de las escrituras de sus casas mexicanas Se trata, obviamente, de un recurso metonímico elemental para encubrir a la propietaria real
La adquisición del lote se registró el 1 de febrero de 1991, cuando Elba Esther era la secretaria general del sindicato de maestros, posición que alcanzó en 1989 impulsada por el gobierno de Carlos Salinas de Gortari y a expensas de Carlos Jonguitud El lote costó 756 mil 412 dólares, que se pagaron a Louis H Yardumian y Claire B Yardumian La construcción tuvo un costo de 936 mil 156 dólares y se registró en 1995, cuando Elba Esther concluía su segundo período como secretaria general del SNTE
Según otro documento del Registro Público, la residencia se ubica en la sección llamada Green Turtle Village, en un recodo de la calle Green Turtle Tiene seis habitaciones, siete baños, cochera para tres autos y alberca En total, 4 mil 482 pies cuadrados de construcción, que debió ajustarse al Plan de Desarrollo de Coronado Cays, tan riguroso que prevé medidas para cada una de las secciones que abarca el fraccionamiento
A espaldas de la calle Green Turtle, se halla un canal-bulevar, en el que están anclados botes y yates de todos tamaños a la altura de las residencias, según observaron el reportero y el fotógrafo El bote de la diputada Gordillo parece desentonar con sus gustos caros y extravagantes: es de tamaño medio, con cupo para 12 pasajeros y costó poco menos de 26 mil dólares, una verdadera baratija que paga un impuesto semestral de sólo 269 dólares, y se registró también a nombre de “Zoila Armendáriz”
Pero los vecinos, entre ellos algunos mexicanos, tienen identificada a la dueña real del inmueble, “una política que dirige un sindicato y es amiga del presidente Fox” Cuentan que Elba Esther viene pocas veces y que, por lo general, no habla con nadie “Llega y se encierra”, dice una de las vecinas “Se ve que es una persona muy difícil y que tiene poder, por eso prefiero que no escriba mi nombre, no quiero problemas”
Buscada por Proceso para obtener su versión de esta historia, Elba Esther no devolvió las llamadas