Hace casi un año, el mundo político mexicano se estremeció brevemente cuando se supo que Roberto Madrazo había sido detenido, interrogado y puesto en libertad de inmediato, luego de que fue confiscado el avión privado en el que viajó a Florida, Estados Unidos Públicamente, el caso se olvidó en poco tiempo En realidad, la detención del Lear Jet 31-A, cuya fotografía -tomada en el área de decomisos del aeropuerto de Fort Lauderdale- ocupa la portada de esta edición, fue parte de una prolongada investigación judicial, tan compleja como sigilosa, sobre por lo menos dos crímenes: el blanqueo de fondos procedentes de un fraude bancario y el asesinato de una ejecutiva bancaria del Distrito Federal Pero en el fondo hay más, mucho más: la maraña enreda a funcionarios públicos mexicanos, inversionistas, empresarios de aviación
El avión Lear Jet 31-A en el que viajaba Roberto Madrazo, que fue confiscado en Florida, el 14 de septiembre de 2002, tiene una cola tan larga como la que arrastra el dirigente del PRI en su trayectoria: Autoridades de México, Estados Unidos y Suiza investigan al presunto dueño de la nave, Jaime Eduardo Ross Castillo, por blanqueo de fondos procedentes de un fraude bancario
El caso del avión se entrelaza, además, con una averiguación de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal por el asesinato de una ejecutiva bancaria, el 28 de septiembre de 2001, que involucra a Ross Castillo, promotor de inversiones que incursionó en negocios de aviación impulsado por Alberto Abed, exdueño de Taesa
Documentos facilitados a Proceso evidencian que el avión detenido en Florida, en septiembre del año pasado, fue adquirido en parte con fondos transferidos de una sucursal de la Ciudad de México del Scotiabank Inverlat al Banco Nacional de París (BNP), en Suiza La cuenta del BNP fue manejada por una ejecutiva de Inverlat y Ross, mediante un supuesto poder que les otorgó el inversionista original, Alejandro Romero García
El Lear Jet 31-A fue negociado por Ross a nombre de la compañía irlandesa Uptongrove Limited, en una operación que incluyó la constitución de un fideicomiso en Delaware, indispensable para que el avión pudiera obtener la matrícula estadunidense y el correspondiente certificado de aeronavegabilidad
Tras obtener esa matrícula, el avión fue traído a México y se facilitó para vuelos de demostración de diversas compañías, mientras culminaba el proceso de importación y se conseguía la matrícula mexicana Abed conectó a Ross con Servicios Integrales de Aviación, SA (SIASA), empresa de taxis que también asesora y que tiene entre sus clientes a Roberto Madrazo El dirigente del PRI fue transportado en ese avión en varias ocasiones, lo mismo que el gobernador de Tamaulipas, Tomás Yarrington, y el exgobernador de Guanajuato Carlos Medina Plascencia, de quien Ross se dice amigo cercano Unos días antes del vuelo a Florida, el mismo Ross viajó en su avión a Palm Springs, California, con su abogado, José Santibáñez, cuyos vínculos con Medina son conocidos en su tierra natal
A casi un año de que fue confiscado en Fort Lauderdale, el Lear Jet sigue retenido en el mismo aeropuerto, según comprobó el fotógrafo de la agencia de noticias AP Steve Mitchell, contratado por este semanario La confiscación de la aeronave -y el crimen de la ejecutiva de Inverlat- pueden desentrañarse a partir de la historia de Ross
Un hombre persuasivo
Hijo de familia adinerada, residente en Lomas de Chapultepec, Ross estudió preparatoria en el Instituto Cumbres y se graduó en actuaría en la Universidad Anáhuac, en 1993 Uno de sus primeros trabajos fue en Inverlat, donde se le abrieron las puertas por su “rendimiento intelectual superior” y por su facilidad para ganarse a la gente “por medio de la persuasión y el acercamiento emotivo”, según establece un reporte psicológico de la institución
En Inverlat, hizo amistades y escaló posiciones rápidamente en el área de inversiones Salió de Inverlat y entró a trabajar en la oficina mexicana del Banco Nacional de París (BNP) Luego emprendió negocios propios -al menos uno en sociedad con su hermana Martha Ivette-, entre ellos las empresas Turismo por Computadora y Ross Asesores
Se relacionó con Abed durante su época en el BNP -a finales de los noventa- y luego le armó un proyecto para atraer capital fresco a la compañía de aviación Taesa Se ufanaba de sus relaciones con políticos, como Medina Plascencia, y con empresarios interesados en tener cuentas en el extranjero Poco después de la quiebra de Taesa, en febrero de 2000, Ross despegó en los negocios de aviación
En sus tiempos en Inverlat, a mediados de los noventa, Ross se hizo amigo sobre todo de Gastón Gamba -e incluso de su hermano Gino, representante de la firma italiana Ermenegildo Zegna-, y de María Eugenia Oropeza, quien estaba en la sucursal Palmas Ya fuera de ese banco, Ross siguió en contacto con Gamba y María Eugenia, quienes con el tiempo se volvieron coordinador de la Zona Metropolitana 2 de Inverlat, que abarca el exclusivo corredor Lomas-Polanco, y gerente de la sucursal Liverpool-Polanco, respectivamente
La relación de los antiguos compañeros de trabajo se estrechó a comienzos de 2001, presumiblemente por razones económicas En busca de inversiones jugosas, Ross tuvo acceso a la cartera de clientes importantes de María Eugenia Uno de ellos era el industrial Alejandro Romero, cliente de María Eugenia desde sus tiempos en Palmas y a quien le tenía tanta confianza que cuando fue reubicada en Polanco, él movió sus cuentas a esta sucursal
En marzo de 2001, Ross transfirió 5 millones de dólares de la cuenta de Romero en Inverlat a una cuenta en el BNP en Suiza, vía el Chase Manhattan de Nueva York Según la versión ministerial de Ross, la transferencia fue autorizada por Romero, mediante un poder que les otorgó a él y a María Eugenia, en calidad de “gerentes de patrimonio”, figura usada en la banca suiza para integrar fondos de inversión, al estilo de la famosa vaquita de Raúl Salinas de Gortari
“Se me hace increíble que Romero no haya pedido su estado de cuenta durante meses”, declaró Ross, y manifestó, además, su extrañeza de que ninguno de los empleados y ejecutivos de Inverlat que participaron en el movimiento de fondos haya notado algo irregular Aseguró que conoció a Romero en su oficina en Santa Fe, a donde lo llevó María Eugenia para que firmara el poder citado
Romero refutó la versión de Ross e incluso declaró que ni siquiera lo conocía Sostuvo que se dio cuenta de que había un faltante de unos 3 millones de dólares en su saldo en Inverlat hasta mediados de octubre de 2001 y que nunca dio instrucciones para que su dinero se transfiriera a Suiza
El banco respaldó a Romero, le liquidó el faltante en diciembre de ese año e interpuso denuncia en un juzgado del Cantón de Ginebra y en la Procuraduría General de la República contra quienes resulten responsables de la “desviación de fondos” En su denuncia en la PGR, fechada el 4 de diciembre de 2001, Scotiabank Inverlat sólo formuló querella directa contra María Eugenia, pese a que en el mismo escrito se expone que ella murió “bajo circunstancias violentas el pasado mes de septiembre”
Muerte misteriosa
A María Eugenia se le enredó la vida a comienzos de septiembre Hay indicios de que Romero estaba al tanto de las transferencias a Suiza y la presionaba para que regresara el dinero a México El lunes 10, viajó a París “de vacaciones”, según dijo a su familia En el banco, sin embargo, comentó a sus compañeros y a su jefe Gastón Gamba que viajaría a Canadá Por cierto, María Eugenia comentó en su casa que se reuniría con Gamba en un Vips, “para ver unos papeles”, pero él no llegó a la cita La plantó también su amigo Mauricio Ríos Paul, quien se había comprometido a pasear con ella en París
Regresó a México el jueves 13, un día antes de lo previsto, ante el temor de que se le complicaran las cosas por los atentados terroristas en Nueva York Poco después de su llegada, dijo que tenía que ir a una misa, pues había muerto la madre de su amigo Jaime Ross Se fue a la iglesia de la Covadonga, acompañada por uno de sus dos hijos Ross llegó en un Jaguar verde y escoltado por guaruras
Antes de viajar a París, María Eugenia hizo entrega formal de la sucursal a un compañero, a quien le dejó una lista de pendientes, anotando entre ellos que “el día 12, 13 o 14” llegarían 3 millones de dólares de una inversión de Romero Al regresar a su oficina, el lunes 17, se enteró de que el dinero nunca llegó
El 27 de septiembre, estalló todo María Eugenia salió de su departamento -en la colonia Del Valle- hacia su oficina, a la hora acostumbrada, hacia las ocho y media La mañana transcurrió sin sobresaltos, salvo una llamada que recibió hacia la una de la tarde, de su exmarido Lauro Antonio González, director jurídico del gobierno de Veracruz; después de atender esa llamada, se le vio molesta
Su rutina se quebró como a las dos de la tarde Le pidió a un compañero que le ayudara a dejar su auto en su domicilio, pues tenía un compromiso por la noche y “la persona con la que se vería también tenía coche” En su casa, le dijo a su madre que dejaba el coche porque andaba fallando Volvió a Polanco y se fue a comer cerca de la sucursal con dos compañeras A las cuatro de la tarde, se reunió con Romero, en la oficina de éste en la colonia Irrigación -por los rumbos del banco-, como lo había hecho los días 4, 18 y 20 de ese mes El 27, sin embargo, Romero la vio “preocupada, triste, deprimida” Acordaron verse de nuevo el 2 de octubre
Después de entrevistarse con Romero, regresó a su oficina Le dijo a su asistente que llamara a un taxi para que la recogiera a las siete, pues se encontraría con su amiga Marcela Montes en Plaza Moliere, distante unos 10 minutos, pues irían a cenar El taxi pasó a esa hora y la dejó en ese lugar Pero no se encontró con Marcela, pues ya le había dejado un recado en el buzón de su celular, a las seis y media:
-Güera, no te puedo ver Tengo un compromiso Te veo mañana No me hables a mi casa
Hasta hoy, con quién y dónde se reunió María Eugenia sigue siendo un misterio Las pistas se oscurecen después de que llegó a Plaza Moliere y se borran enteramente a las 8:37 de la noche, hora en que recibió una llamada en su celular de su hijo Lauro, quien le pidió que fueran al cine Ella le dijo que no podía, que tenía que ir a Plaza Inverlat ( ubicada en Reforma y Periférico) y que llegaría a la casa como a las 10 y media Pero ya no llegó
Pasadas las dos de la mañana, la madre de María Eugenia recibió una llamada que la espantó:
-Tengo a María Eugenia y quiero 300 mil pesos, si no me los dan se la va a llevar la chingada
Su familia presentó de inmediato la denuncia por secuestro, en la que informó de dicha llamada y de los últimos contactos que se tuvieron con María Eugenia La policía capitalina indagó pronto que la llamada se hizo de una caseta pública ubicada en Toluca En tanto, ese mismo día se había encontrado cerca de Toluca -en el kilómetro 25 de la carretera a Temascaltepec- el cadáver de una mujer no identificada, con huellas de tortura y de arma punzo cortante en el pecho, el cuello y la cara Tres días después, el martes 1 de octubre, familiares de María Eugenia la reconocieron
Las investigaciones suizas
Casi un año después del asesinato de María Eugenia, ocurrió la detención del avión de Ross en Florida, luego de que la policía suiza alertó al Servicio de Aduanas de Estados Unidos de que la nave fue adquirida con fondos de origen ilícito La investigación suiza se desencadenó por la denuncia que presentó Scotiabank Inverlat ante el reclamo de Romero del faltante de 3 millones de dólares en su cuenta
Los suizos se habían enterado pronto de la responsabilidad de Ross -y de su esposa María de la Luz- en el manejo de los fondos de Romero En escrito enviado a la PRG, el juez del Cantón de Ginebra, Claude Wenger, le informan sobre la causa P/15720-2001 contra María de la Luz García Parés, María Eugenia Oropeza, Jaime Eduardo Ross y otros:
“Se les procesa por haber retirado, sin derecho, fondos de la cuenta de don Alejandro Romero en el Scotiabank Inverlat, México, haber ingresado estos fondos en una cuenta abierta con documentos falsos en el banco BNP Paribas de Ginebra, haber pretendido falsamente tener poderes para abrir y manejar dicha cuenta, y finalmente por haber ordenado que se transfirieran los fondos depositados en el BNP hacia otras cuentas en varios países, en particular Suiza, Estados Unidos y México, con la finalidad de sacar un beneficio ilícito”
Todo lo anterior está tipificado como blanqueo de dinero en el Código Penal suizo, en el que se acusa de este delito al que “hubiere cometido un acto que pusiera trabas a la identificación del origen, el descubrimiento o la confiscación de valores patrimoniales, los cuales sabía o debía presumir que eran provenientes de un crimen”
Es precisamente la mecánica que usó Ross para la compra del Lear Jet 31-A y de otras aeronaves Y es la historia que le reventó a Madrazo a su llegada al aeropuerto de Fort Lauderdale -a una hora de Miami-, procedente de Acapulco, donde su esposa Isabel requirió atención urgente para sus padecimientos en la columna Se le detuvo durante más de una hora, en tanto llegaba la orden de un juez federal para confiscar la aeronave
La noticia trascendió casi de inmediato, a través de la corresponsal de El Financiero Dolia Estévez La oficina de prensa del PRI negó la detención de su dirigente y dijo que el avión en que viajaba Madrazo fue arrendado a la empresa SIASA
En nombre de Ross, su abogado Santibáñez acusó a Inverlat del fraude contra Romero: “Es absurdo que no se hayan enterado todas las personas que participaron en el movimiento de fondos que estaban haciendo algo indebido”
Culpa también a Abed por “involucrar” a Ross en la compra del Lear Jet y asegura que el caso pronto se cerrará en Suiza y México, sin consecuencias para su cliente No obstante, dice que han manifestado a las autoridades y al banco su disposición a reintegrar los 3 millones de dólares citados, “pero extrañamente no quieren llegar a un acuerdo”
Por su parte, Abed declaró a Proceso que, en efecto, SIASA tiene contrato con el PRI Y culpó a Ross del enredo: “Es un tipo muy hábil, nos engañó a muchos En estos meses, me he convencido de que manejó los fondos del señor Romero de manera fraudulenta e hizo un trabajo de ingeniería formidable para borrar las huellas Pero no hay crímenes perfectos”
La Procuraduría del DF cierra el cerco sobre algunos de los presuntos implicados en el asesinato de María Eugenia, en particular Ross y Gamba Ambos deberán comparecer de nuevo esta semana para que se les aplique prueba poligráfica y psicológica En tanto, la indagación del crimen financiero se ahonda en Suiza y Estados Unidos En México, para variar, nada se dice
(Con información de Jane Bussey, reportera de The Miami Herald)








