Isosa y Gil Díaz en la mira

Este lunes 28, el titular de la Auditoría Superior de la Federación presenta, ante la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, su informe sobre la respuesta que el gobierno federal dio a las 3 mil observaciones de irregularidades que el propio Arturo González de Aragón hizo a la Cuenta Pública de 2001 Se sabrá entonces si las dependencias aludidas lograron solventarlas En ese marco, cobra relieve el sospechoso caso de la Integradora de Servicios Operativos (Isosa), la empresa en torno de la cual el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, ha tendido una red de protección que impide conocer cómo y quiénes la manejan González de Aragón ha decidido romper el cerco y realiza ya una auditoría especial a la empresa de participación estatal, que presta servicios de cómputo para el Servicio de Administración Tributaria
Mediante nuevos datos, evidencias y sospechas fundadas, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) se apresta a penetrar aún más en la estructura y operación de la empresa Integradora de Servicios Operativos (Isosa), a pesar de que el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, mantiene una red de protección que ha impedido conocer cómo y quiénes operan esta firma
Isosa, empresa que le presta servicio a la Secretaría de Hacienda -en particular al SAT-, está hoy bajo investigación de la ASF, que ya empezó a auditarla La ASF, en su revisión de la cuenta pública de 2001, encontró que Hacienda había realizado pagos excesivos a Isosa, en algunos casos por servicios que no prestó, y además de que la empresa presentó facturas que no cumplen con los requisitos fiscales, pues están a nombre de un cliente que no existe
Cuando la ASF solicitó información adicional sobre la empresa, le fue negada tanto en Hacienda como en Nacional Financiera, propietaria de 9999% de las acciones de Isosa
Según documentos obtenidos por Proceso en el Registro Público de la Propiedad, en el origen de Isosa, en 1993, figuró como comisario Santiago Creel Miranda, quien luego fue relevado por otro miembro del despacho en que trabajaba el hoy secretario de Gobernación En los documentos también aparece el nombre de Lorenzo Hernández Herrera, actual secretario particular del titular de Hacienda, Francisco Gil Díaz Éste firmó dos veces el contrato de fideicomiso en Nacional Financiera relativo a Isosa, en junio de 1993, como subsecretario de Ingresos de Hacienda (Proceso 1384 y 1393)
Empeñado en llegar hasta el fondo en el caso de Isosa, el diputado priista Víctor Infante González entregará este lunes 28 al auditor superior de la Federación, Arturo González de Aragón, un documento que, según él, pone al descubierto el patrimonio de la compañía y, con base en él, exigirá una ampliación de los alcances de la auditoría
Cuenta Infante que por teléfono le informó a González de Aragón que tenía en su poder un documento con datos reveladores, a lo que el auditor respondió que quizás se trataba de la información que le falta para completar sus investigaciones
Se trata del oficio 06/11D/397/1104/01, firmado por Arturo E Díaz Olivera, contralor interno de Hacienda En opinión de Infante, este oficio girado a Jorge Camarena García, director general de Programación, Organización y Presupuesto de Hacienda, demuestra que los actuales funcionarios de Hacienda realizaron maniobras para tratar de regularizar a Isosa y presentarla como una empresa estatal
El documento
Titulado Revisión, análisis y opinión sobre la documentación que integra la Cuenta de la Hacienda Pública Federal 2000, Ramo 06, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, en él se revela, dice Infante, que el patrimonio de Isosa, acumulado hasta marzo de 2001, asciende “a 46 mil 431 millones de pesos”, o sea, “mil millones de pesos más que toda la deuda del Fobaproa”
Así mismo, el oficio establece que “el universo de bienes es de 432 mil 522 bienes muebles, correspondientes a 1995”
En el oficio se informa que se realizó una compulsa sobre la existencia “de los documentos comprobatorios y justificativos de los bienes muebles, determinándose un universo de 432 mil 522 bienes muebles, correspondientes a 1995; se seleccionaron por muestreo aleatorio 570 bienes () determinándose que 22% de los bienes carece de documentos comprobatorios y justificativos que amparen su procedencia () por lo cual esa unidad administrativa deberá llevar a cabo la conciliación con la Dirección General de Recursos Materiales y Servicios Generales, así como la depuración de los saldos de las cuentas de Activo Fijo y Patrimonio, con la finalidad de dar cumplimiento a lo dispuesto en los artículos 82 y 83 del Reglamento de la Ley de Presupuesto, Contabilidad y Gasto Público Federal”
Además, señala que la información “en las cuentas de Activo Fijo y Patrimonio no refleja razonablemente la situación financiera de la dependencia” y “dichos estados financieros no cumplen con los principios de Revelación Suficiente e Importancia Relativa”
Advierte Infante: “Es Francisco Gil Díaz el que operó Isosa en la administración de Ernesto Zedillo, prácticamente la consolidó de 1995 a 2000, lapso en el que adquirió casi todo su patrimonio, como lo demuestra el inventario que registra este documento y, ya como titular de Hacienda, pretendió regularizar el patrimonio metiéndolo a la Dirección General de Programación, Organización y Presupuesto de Hacienda”
Tan protegida ha estado Isosa que el propio Gil Díaz y el subsecretario de Hacienda, Rubén Aguirre Pangburn, negaron su existencia y sus operaciones a la Auditoría Superior de la Federación
En general, la información sobre Isosa exhibe que se trata de un negocio apalancado con fondos públicos, pero manejado por particulares que, de una u otra manera, tienen nexos con la principal contratista de la firma, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, tramados meses antes de que se constituyera formalmente la sociedad
Los tropiezos de la ASF
Los primeros datos sobre la operación de Isosa se empezaron a conocer en noviembre de 2002, cuando la Comisión de Vigilancia de la ASF solicitó a la Secretaría de Hacienda “la información detallada sobre la situación de la empresa Integradora de Servicios Operativos”
En ese entonces, la ASF tenía un objetivo: comprobar que en 2001 los derechos de trámite aduanero se cobraron, enteraron, registraron en la contabilidad y se presentaron en la cuenta de la Hacienda Pública federal, de acuerdo con la normatividad existente
La opinión del órgano técnico de la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados es en el sentido de que no se cumple con la normatividad establecida para los ingresos del Derecho de Trámite Aduanero, porque 2 mil 2508 millones de pesos se destinaron al Fiso 1 (Fideicomiso Aduanas 1 en Nafin), sin haberse enterado a la Tesorería de la Federación
Los recursos que se canalizaron al Fiso 1 se destinaron al pago de los servicios que Isosa presta al SAT por concepto del procesamiento electrónico de datos, equipos, soporte técnico y sistemas
Las observaciones dadas a conocer por la ASF en marzo de este año indican que Isosa es una empresa irregular: Las facturas que expide carecen de requisitos fiscales y no cuenta con contrato ni tiene predefinidos los servicios a prestar en cantidad, calidad, precio, monto, etcétera
Además, factura a un cliente inexistente, denominado “Importadores y Exportadores de la República Mexicana”, el cual no tiene domicilio fiscal ni Registro Federal de Contribuyentes
En el rastreo de información, la ASF se topó con un obstáculo y una contradicción: El presidente del SAT negó información sobre el funcionamiento de Isosa, bajo el argumento de que la empresa es privada, a pesar de que la misma Auditoría descubrió la existencia de Isosa mediante una auditoría practicada a Nafin
“En realidad -cuenta Infante-, Isosa estaba perdida, no se encontraba información sobre sus operaciones, las cuales se conocieron a partir de que se empezó a revisar documentación de Nafin y surgió la hebra que permitió detectar que Isosa es una empresa de participación estatal”
Sorprendidos por la investigación de González de Aragón, desde la Secretaría de Hacienda se activaron los mecanismos para obstruir la información que condujera a Isosa; así, el fiduciario de Nafin también negó cualquier dato bajo el argumento del “secreto fiduciario”
A pesar de las denuncias del diputado Víctor Infante y de las informaciones publicadas por Proceso, la Secretaría de Hacienda se ha mantenido callada
Asignaturas pendientes
Infante, integrante de la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, destaca que no es gratuita la campaña de hostigamiento y descalificación -con filtraciones al noticiario de Joaquín López Dóriga sobre cobros de la partida secreta presidencial en tiempos de Carlos Salinas de Gortari- en contra de González de Aragón por las observaciones hechas a la Secretaría de Hacienda, por el caso de Isosa, y el Fobaproa
Coincide con la opinión del auditor, en el sentido de que la campaña proviene de la Secretaría de Hacienda o la Comisión Nacional Bancaria (CNBV)
Para el legislador priista, el hallazgo del nuevo documento es relevante: “La bronca por el patrimonio de Isosa, y ahora que ya hay más elementos, nos permite pensar que cuando se le escarbe a esa empresa va a salir mucha más información, incluso creo que pueden surgir nombres de más funcionarios ligados a la compañía
“Por ello, el lunes exigiré que se amplíen los alcances de la auditoría a Isosa”, dice Infante, lo que le da confianza es que el auditor está abierto para recibir nuevos elementos para la investigación
-¿Cómo se puede entender que Isosa tenga un patrimonio multimillonario y al amparo de la protección oficial?
-La investigación irá arrojando más elementos, con lo que ya disponemos creo que estamos hablando de un megafraude Pediré que con base en la información que le haré llegar al auditor, se deba revisar quiénes son los directivos de Isosa Parece increíble, pero está de tal manera sellada la información que no los hemos podido encontrar, y cuando toco el tema, da la impresión de que abro una ampolla
El legislador no tiene dudas de que el caso Isosa, al igual que el Fobaproa, son “insolventables”
Comenta: “Esto pone en tela de duda la palabra del presidente Fox, que en su campaña prometió transparencia, que ha sido tema fundamental en la discusión sobre la reforma del Estado y de la transición política A la mitad del gobierno de Fox -remata Infante-, Isosa y el Fobaproa son las grandes asignaturas pendientes”