Miguel Herrera como entrenador, una locura

Estás loco”, le dijeron muchas personas al presidente ejecutivo del Atlante, José Antonio García, cuando pensó poner como entrenador de los Potros a Miguel El Piojo Herrera, un jugador recién retirado, célebre por su temperamento irascible y por haber protagonizado, además de una carrera consistente, varias batallas épicas en los estadios mexicanos
Varios meses después, con los resultados en la mano, García encuentra una conclusión: “Creo que tenemos en la nómina al equipo más barato en la Primera División y en la cancha al equipo más rentable”
El presidente atlantista no puede esconder su satisfacción porque el Atlante ha encabezado la tabla de posiciones durante muchas jornadas y que a fuerza de futbol se ha instalado entre los candidatos a ganar el título del torneo de Clausura 2003
Luego de vivir momentos aciagos en los últimos años, entre ellos el descenso del Atlante con Manuel Lapuente, hace dos años (descenso que en la vida real se convirtió en salvación por los partidos de promoción que permitieron el aumento de equipos), hoy José Antonio García respira un aroma triunfal
El asunto del entrenador Miguel Herrera lo considera como suyo porque cuando sugirió que fuese instalado en la banca atlantista “me dijeron que estaba loco”
—¿Por qué propuso a Herrera como técnico?
—Estaba hasta la madre de muchos extranjeros con los cuales ya no se puede ni hablar Preferí elegir a un joven mexicano con el cual se pudiera tener diálogo Cuando pensé en Herrera me criticaron, quizá con razón ‘Que Dios te bendiga’, ‘¿Estás loco?’ ‘¿Hablas en serio?’, me interrogaban Mi argumento era que Miguel ve bien el futbol y tiene su personalidad Cuando perdimos el primer partido contra León me querían comer Tuve que hablar claro con Miguel: ‘Pedí tres partidos para ti Y antes de que te enteres por otro lado, te aviso que recibí instrucciones para desayunar con Luis Fernando Tena y para comer con Mario Carrillo’ Después de ese partido perdido con el León, empatamos con Necaxa, también con Toluca y al siguiente le ganamos a Monterrey Eso nos dio tranquilidad y tiempo para reestructurar al Atlante
Pocos se acuerdan, dice José Antonio García, de que en un abrir y cerrar de ojos el Atlante se desprendió de figuras como Roberto Trotta, José Manuel Abundis, Pedro Pineda y Antonio Mohamed, para dar paso a jóvenes desconocidos en la primera división, pero con mucha hambre de ser figuras en el futbol
“Nos quitamos los sueldos altísimos y apostamos por los chavitos, esos en los que yo siempre he creído”
—¿Se está reviviendo la etapa del 92-93 que los llevó al título?
—Exactamente Y eso sólo lo podíamos hacer con un entrenador que pensara como uno y que se dejara ayudar, porque últimamente los técnicos se creen dioses Creen que el puesto es como una banda presidencial Le pedí a Miguel, en plan de amigos: sal con traje, no declares en contra, estate tranquilo Afortunadamente se ha controlado, ha sido más cuidadoso en sus declaraciones, armó buen grupo con el cuerpo técnico y con los jugadores y gracias a Dios las cosas ahí van Tenemos un presupuesto que pocos lo creen Pagamos el 33% de lo que pagábamos hace un año
—Y con un técnico principiante
—En los últimos 10 años —salvo Miguel Mejía Barón, quien en una temporada consiguió el 66% de productividad—, no hay un entrenador que tenga en el Atlante mayor productividad que Herrera Y si comparamos su sueldo con el de los demás entrenadores de primera división, veríamos que también en eso ganamos Ahora es un entrenador que se acomoda al presupuesto, pero ya hemos hablando con Miguel Ángel Couchonnal para darle un buen premio y para el próximo torneo hay que darle un mejor sueldo
José Antonio García sabe que hay entrenadores en el futbol mexicano cuyos sueldos rebasan el millón de dólares anuales y destacó que Miguel Herrera entendió bien que se trataba de una brillante oportunidad “y no gana ni la cuarta parte de lo que ganan los entrenadores más cotizados”
Y explica: “Miguel sabe que el dinero vendrá, porque ha hecho un buen trabajo Cuando hablé con él para pasarlo de auxiliar de Carlos Reinoso a entrenador, le dejamos el mismo sueldo que tenía porque lo que más valía era la oportunidad”
—¿Funcionó la apuesta de creer en un entrenador joven, aunque inexperto?
—Es una gente sana, que no está arreglado con nadie, pero que tampoco tiene pleitos con nadie Nosotros estamos muy contentos con él y tenemos mucha confianza en lo que va a pasar con el equipo en lo que resta del torneo