Poder, amor, sexo, adicciones, traición…

El miércoles 14 de mayo, Marta Sahagún de Fox pronunció un discurso de contenido inusual y de difusión equívoca A puertas cerradas para los medios, de él se conoce lo que la oficina de la esposa del presidente quiso que se supiera Fue en una segunda versión de su contenido cuando se dieron a conocer tres párrafos no incluidos en la primera
Ante integrantes de la Federación Mexicana de Universitarias dijo, en sustancia:
“Mi atención personal se centra en trabajar por México Y eso tiene un costo Y tiene un costo mayor porque soy mujer Pero ese costo estoy dispuesta a pagarlo
“Estamos trabajando fuerte, aguantando vendavales, muy pronto nuestras familias se verán también sujetas a críticas y a ofensas muy injustas, pero sabremos salir adelante
“Entonces yo digo a las mujeres, sobre todo a las mujeres: lo que no se dobla se fortalece, y yo no me voy a doblar”
¿A qué se refería la señora Fox?
Sin duda, su intención era amortiguar los posibles efectos del libro La Jefa, cuya reseña presentamos aquí, en un adelanto autorizado por su autora, la periodista argentina Olga Wornat, y por la editorial Grijalbo La carátula del volumen es ilustrada por una fotografía que apareció originalmente en la portada de nuestra revista, en su número 1345, con el título de “Marta acumula poder” Proceso cedió los derechos a la editorial para reproducir, por una sola vez, el trabajo de nuestro fotógrafo José Manuel Jiménez
Como pocas veces antes, el libro de Olga Wornat pone en la mesa de las discusiones el tema de los límites entre lo público y lo privado Como su subtítulo lo indica, La Jefa expone lo que la autora consideró conveniente sobre aspectos de la vida pública y privada del presidente Fox y de Marta Sahagún, antes y después de convertirse en matrimonio formal Pero, en realidad, va mucho más allá: traspasa los muros de las alcobas y exhibe, en sus intimidades, tanto a la pareja como a sus familias y a algunos integrantes de su círculo cercano Desnuda, inclusive, el problema de adicciones entre sus hijos Al eventual escándalo que esto último causaría, se adelantó la señora Fox, el viernes 16 en Cancún, en una intervención en la Octava Convención Nacional de Alcohólicos Anónimos, en la que dijo: “Yo soy Marta, familiar de adictos en recuperación y vengo a compartir con ustedes mi propio testimonio, porque ellos han significado para mí el más de los ejemplos de valor y de deseo de vivir”
De acuerdo con el propio libro y con lo que dijo la escritora argentina en entrevista con Proceso, su trabajo de investigación sólo fue posible a partir de la decisión de los actuales ocupantes de Los Pinos de no poner límites a su vida personal y familiar Con base en este dato fundamental, Proceso considera de interés público ofrecer estos avances del libro de Olga Wornat

Retrato ácido, tomado desde la intimidad del poder, sin límite entre la vida privada y la pública, el libro La Jefa, de Olga Wornat, desnuda de manera dramática a quienes hoy gobiernan a México
Basado en la descripción de enfrentamientos familiares y pasajes de alcoba que dan pie a intrigas, desencuentros y pasiones desbocadas, que acaban determinado los humores de quienes toman decisiones al más alto nivel, el libro, al margen de su cuestionable rigor periodístico, taladra, con una prosa fluida, sin complicaciones, el corazón de la clase política que prometió el cambio
En circulación desde este fin de semana, con un tiraje inicial poco usual de 70 mil ejemplares, La Jefa Vida pública y privada de Marta Sahagún de Fox, con 240 páginas de texto, es una mezcla de entrevistas realizadas a la propia Marta, a familiares, amistades y empleados de la pareja presidencial, con voces anónimas y versiones sin corroborar, que dan paso a la narración de los problemas de adicción y los “negocios” de los hijos de Marta, su obsesión por Vicente Fox y el poder, los contactos en el Vaticano para anular su matrimonio religioso, los enfrentamientos con los vástagos del presidente y sus consultas con brujas y videntes
El libro se complementa con el intercalado de información aparecida en otros libros, periódicos y revistas que refieren los cotidianos errores e incumplimientos del gabinetazo, la inestabilidad del presidente y el papel protagónico, sin control, de la presidenta de la fundación Vamos México
La editorial Grijalbo-Mondadori advierte al lector desde su cuarta de forros:
Que nadie espere una cándida historia escrita bajo las normas de lo políticamente correcto ni la radiografía de la cara oculta del poder, porque en estas páginas se desdibujan las fronteras entre lo público y lo privado En el México de la transición, la pareja presidencial, la que prometió el cambio, esconde una vida tumultuosa, de amores y desamores, de encuentros e intrigas que nos conduce a un laberinto de pasiones desatadas e irrefrenables
Así, polémico, lleno de pasajes más a tono con un guión de telenovela que con una historia política, el libro ya provocó reacciones en Los Pinos
Adicta a ventilar su vida privada, en los hechos una de sus principales formas de comunicación con la sociedad, la familia Fox reculó e, insatisfecha, nerviosa por esa investigación alentada desde Los Pinos, de la que se empezaron a conocer detalles la semana pasada, Marta pareció referirse a su contenido el miércoles 14:
“Estamos trabajando fuerte, con un gran compromiso, aguantando vendavales, muy pronto nuestras familias se verán también sujetas a críticas y ofensas muy injustas, pero sabremos salir adelante”
Olga Wornat es de origen argentino y ha escrito dos libros de similar corte sobre el expresidente Carlos Menem: Menem, la vida privada y Menem-Bolocco SA En el caso del libro de Sahagún, Wornat hace una temprana advertencia: “Estoy convencida de que la vida privada de las mujeres y los hombres públicos es pública”
Y la periodista se va de frente
Relata las golpizas que le propinaba su marido Manuel Bribiesca a la ahora primera dama, del inicial rechazo de Fox a divorciarse, de sus intentos por reconciliarse con Lilián de la Concha, su primera esposa y del trabajo constante y cotidiano de Sahagún, a quien a lo largo del libro señala como “la amante”, para convencer al presidente del nuevo matrimonio y también da espacio a las versiones sobre la “asexualidad” del mandatario
Cuenta, por ejemplo, que José Reyes —fallido candidato a ocupar la Procuraduría General de la República y próspero notario— tiene, sobre todas las cosas, una misión: viajar al Vaticano las veces que sea necesario para lograr la anulación del matrimonio religioso de Fox con su exesposa, para que éste pueda contraer nuevas nupcias de acuerdo “con la ley de Dios”aunque íntimamente (Reyes) confiesa que “mientras dure el sexenio la anulación será imposible” Los dueños de San Pedro se lo confirman todo el tiempo
Es el mismo Reyes quien le confesaba a Marta: Chente dice que no quiere casarse, no hay manera de que cambie No quiero mentirte
Y la respuesta desolada de la amante:
—¿Y qué haré con mi vida, Pepe? No aguanto más, me quiero morir ¡Abandoné todo por él! mi casa, mis hijos, mi familia ¡No puede hacerme esto! ¡Es una humillación!

Las intrigas
Pero el protagonismo de Marta hacía estragos en el equipo de gobierno de Fox aún antes del matrimonio, e incluso provocó la salida de José Luis González, El Bigotón, uno de los hombres más cercanos al presidente
Cuenta Wornat que al despedirse de Fox, las palabras de El Bigotón fueron lapidarias: Es claro, Vicente, que yo no puedo competir con ocho horas de sábanas
En otra parte, citando a “testigos”, la autora desmenuza el tamaño de las intrigas a propósito de la insostenible relación de Sahagún y González:
Un día trajo una bruja de Salamanca que le habían recomendado como muy buena La mujer llegó a su despacho y permaneció toda la tarde Marta consiguió fotografías de José Luis El Bigotón González y de Lilián, sus enemigos más importantes Se encerraron en el baño con Gina Morris y allí permanecieron haciendo todo lo que la mujer les indicaba, mientras desde afuera se olía la humareda que se filtraba por debajo de la puerta de la habitación Hicieron una fogata con las fotos de los dos
Posteriormente, al referirse a un acto efectuado horas después de la boda Fox-Sahagún, Wornat desliza: Por ahí andaba el psicólogo presidencial Ramón Muñoz, el que tenía como hobby intervenir los teléfonos de los miembros del gabinete y hasta el de Marta y el del mismísimo presidente Al más puro estilo don Corleone
Los hijos
La escritora detalla los conflictos en Los Pinos, derivados de los hijos de Marta y de Vicente, basados, en su mayoría, en versiones sin nombre y apellido, pero que dejan al descubierto el uso de inmuebles y dinero público sin control
Manuel y Jorge Bribiesca Sahagún son el costado más vulnerable de La Jefa, según opinan empresarios, políticos y colaboradores, que por una u otra razón han tenido que tratar con ellos “Seguramente no sobreviven a una minuciosa investigación sobre sus bienes y sus gastos”, me confió un encumbrado hombre de negocios de Monterrey
Dice más adelante: El problema de Manuel son sus dudosos manejos empresariales ¿A qué se dedica? Se preguntan quienes lo ven dilapidando dinero en fiestas, con una mansión recién estrenada en León, una nana para cada una de las niñas y dos enfermeras por si se enferman, guardaespaldas y viajes por el mundo con sus cuates, todo pagado y en hoteles millonarios
Avanzado el libro, se refiere otra vez a Manuel y Jorge:
Ambos hacen uso indiscriminado de las residencias presidenciales, en Cancún, en Acapulco y en San Miguel de Allende, donde pasan temporadas acompañados de sus amiguetes y exhibiendo el dispendio a costa del erario
Muestra de la solidez económica de los hijos de la Sahagún es el viaje que Jorge realizó hace muy poco y con varios amigos en el avión presidencial de 10 plazas a la ciudad de Houston, en Estados Unidos, para hacer shopping A la noche, terminaron en un casino de Las Vegas, en donde saborearon vinos franceses de mil dólares, según un relato de un familiar que fue parte de la comitiva

Para Wornat, el tema de los negocios de los hijos de Marta es como una gran nebulosa Cada vez que pregunté a la familia sobre el trabajo del primogénito de Marta de Fox, me respondieron vagamente que se dedicaba a diversos “negocios” Así de simple
“Manuel se dedica a los negocios, no sé muy bien a qué tipo de negocios Creo que tiene una fábrica de PVC y Ah, también a la construcción Es grande y ya no depende de mí económicamente, nunca me pide nada y yo tampoco le pregunto qué hace, hablamos de otras cosas”, me explicó Marta Sahagún, algo nerviosa, cuando quise saber las actividades de Manuel
Pero el exesposo de Marta, Manuel Bribiesca, fue más elocuente, de acuerdo con el relato de Wornat: ¿La verdad? No sé cuánto dinero tienen mis hijos, sólo veo la vida de lujos que llevan y a través de eso puedo hacer el cálculo Me da miedo que anden en algo raro, el poder se les fue a la cabeza Viven y gastan como millonarios, y yo sé que antes no tenían lana, tenían la vida que yo les podía dar con mi trabajo, pero nada más La madre tiene la culpa, ella los va a meter en algún lío
La escritora se refiere también a Jorge, el segundo hijo de Marta, y cita palabras de la primera dama: “Mi hijo estuvo en las drogas Lo reconozco Pasamos momentos muy difíciles, pero eso sirvió para que habláramos de frente; lloramos juntos”
Los problemas de los hijos de Fox también son tocados en el libro:
Para ganarse a Vicentillo y Rodrigo, Marta hizo todo lo que estuvo a su alcance, y lo logró: desde costosos regalos, hasta ordenar —a escondidas de Fox— la custodia oficial de los jóvenes, que hacía todo lo que los chicos pedían”, describió una colaboradora del círculo íntimo
Dos anécdotas contadas por Lilián de la Concha:
Hace pocos meses, Rodrigo acompañó a su madre a Miami para visitar a unos tíos Y ante el asombro de la misma, el adolescente de 15 años sacó de su maleta de mano un fajo de 7 mil dólares para sus gastos
—¡Rodri! ¿quién te dio este dinero? —lo interrogó Lilián, estupefacta
—Marta me lo entregó antes de viajar, me dijo que me comprara lo que quisiera
Otro día, llegó Rodrigo de un viaje a Bélgica con un Rolex de 10 mil dólares en su muñeca ¿Por qué andas con ese reloj de narcos?, exclamó la madre Su hijo le respondió que Marta Sahagún se lo había obsequiado un día que salieron a pasear

En el caso de Vicentillo todo parecía quedar arreglado con la boda Sin embargo, narra la escritora, a los dos meses, fue internado en la clínica de rehabilitación Oceánica contra su voluntad y la de su madre, pero no así de Marta, la principal promotora de dicha estancia Ahí permaneció 20 días y salió espantado porque su caso no tenía la terrible característica de los demás
Las hijas
Wornat describe el otro gran frente abierto por Marta Sahagún: las hijas de Vicente Fox: Gritan a voz en cuello con sus íntimos “No la soporto, la odio, es una vieja bruja que nos robó a nuestro papá, es mala”
Un diálogo previo al casamiento de Fox y Sahagún es demoledor:
El domingo en la tarde, Vicente Fox llamó a su hija mayor “Ana Cristina, quiero participarte de mi felicidad Me caso con Marta Y quiero compartirlo contigo”
Su hija lo escuchó paralizada y respondió terminante y furiosa:
—¡No, no, no! ¡Conmigo no cuentes nunca! ¡Me mentiste, me traicionaste!
Y le colgó el teléfono

En otra anécdota, más reciente, Wornat detalla el estado de la relación:
En las habituales comidas que Vicente Fox tiene con sus hijas en la cabaña de las niñas, un día y sin que nadie la invitara, Marta se acercó al lugar y abrió la puerta
—Ay, ¡qué rico huele!, ¡qué bien! Toda la familia unida, pero parece que se han olvidado de mí, exclamó tintineante la (sic) Sahagún y se instaló lo más campante, ante la mirada espantada de las muchachas
—Mira, Marta, si quieres quedarte a comer, quédate, pero quiero aclararte bien que aquí no te queremos, no eres bienvenida Ésta es una reunión que tenemos con nuestro papá, a solas, y odiamos las interferencias —la encaró una furibunda Ana Cristina Marta, con lágrimas en los ojos, miró a su marido y, como éste permaneció mudo con la mirada clavada en el plato, se levantó y se marchó

Y, al parecer, ya no hay las comidas de Fox con sus hijas
La autora cuenta también que antes de casarse con Fox, Marta estaba tan desesperada que consultaba no sólo a sacerdotes, sino a brujas y mentalistas Un experto en control mental, de Celaya, fue descubierto por Bribiesca haciendo cosas raras sobre la cabeza de Marta en la sala de la casa Marta tenía los ojos cerrados y estaba en postura de meditación
Los conflictos con Lilián
La estrategia de Marta para cortar la relación de Fox con su exmujer Lilián de la Concha no tenía límites El 2 de julio de 2000, después de la llamada del presidente Ernesto Zedillo a Fox, en la que le confirma que había ganado la Presidencia, el guanajuatense regresó a la habitación donde se encontraba con su círculo familiar íntimo y a la primera que dirigió unas palabras fue a su exesposa:
—Sota, ¡llegamos a Los Pinos! —le dijo a la vez que la abrazaba
Todavía no terminaba de concluir su gesto cuando Marta se le colgó del cuello mientras gritaba entre lagrimones: ¡Vicente!, ¡Vicente!
Unas horas antes, la aparente armonía estuvo a punto de quebrantarse cuando un guardia se acercó a Lilián para pedirle que se retirara del edificio porque no podía estar ahí La tenía agarrada de un brazo y la jalaba hacia fuera Ella, desesperada, buscó con la mirada a sus hijos, a alguien que llegara para socorrerla del custodio Paulina, escandalizada, pidió una explicación al hombre que la tomaba del antebrazo a su madre La joven exigía, furibunda:
—¡Déjala, es mi mamá!, ¿usted quién es?, ¿quién lo mandó?
—Me mandó la señora Marta —respondió el guardia, que no pudo cumplir las órdenes para no causar un escándalo de proporciones mayores
El tema sexual
La primera referencia a los presuntos conflictos sexuales de Fox la ofrece Wornat en la página 37: Hay quienes definen al primer mandatario como “asexuado o andrógino” Y los rumores sobre la virilidad presidencial circulan por todo México, lo comentan los taxistas, lo que para el mito del “supermacho mexicano” es un duro golpe
Casi en seguida, la autora destaca que Marta Sahagún conocía y manejaba con suma habilidad e intuición cada uno de los momentos de Vicente Fox: sus bajones anímicos, sus inseguridades sexuales, sus ciclotimias y su poca autoestima y, además, le elegía la corbata y el traje de cada mañana Era su sombra, lista y astuta como ninguno de sus enemigos políticos había imaginado
Luego, recuerda la época en que José Luis González y Fox compartieron un departamento en Tampico, cuando trabajaban para la Coca-Cola:
El propio José Luis se jacta de haber recogido como trofeos muchas de las mujeres que buscaban al grandote, pero como éste se mostraba siempre indiferente, González terminaba por granjearse el interés de las muchachas
Korrodi colaboró también con una anécdota, de los tiempos en que se concretó el divorcio con Lilián y enfrentaba, además, problemas financieros:
Vicente estaba fundido económicamente, no tenía un peso en el bolsillo y teníamos que ayudarlo los amigos Estaba muy mal anímicamente Para ayudarlo, un día lo llevamos a Acapulco y, para divertirnos, trajimos unas mujeres, pero estaba tan mal que se negó terminantemente a tener contacto con ellas y se encerró en la habitación del hotel
Pero un relato de Lilián contradice, al final, las versiones sobre los problemas del presidente:
En aquellos años, oscilantes entre la prosperidad y el descalabro económicos, Fox y Lilián no pudieron concebir por cuenta propia un niño después de ocho años de intentarlo Lilián perdió cinco embarazos, el último de cinco meses: tenía endometriosis y, por tanto, las pérdidas eran muy dolorosas Después del último, el médico le extirpó el útero y un ovario Fue Lilián quien impulsó el recurso de la adopción

El libro de Wornat está integrado por cinco capítulos titulados: La Gran Boda, Santa Marta, Allá en el Rancho Grande, Tus chavos y mis chavos y Camino a Ciudad Sahagún