Luces, sombras, oscuridad…

El jueves 8 de mayo se cumple el 250 aniversario del nacimiento de Miguel Hidalgo y Costilla, el cura guanajuatense que dio inicio a la guerra de Independencia Históricamente controvertida y aun desdeñada, la figura del Padre de la patria fue utilizada de manera oportunista por Vicente Fox para dar impulso a su campaña para llegar a la Presidencia de la República Su gobierno, sin embargo, anunció apenas la semana pasada el decreto por el cual 2003 ha sido designado como el Año de Hidalgo, y enunció aceleradamente los actos con los que planea celebrarlo Todo indica que será una conmemoración oficial organizada al cuarto para las doce
Hidalgo resulta más interesante como personaje histórico que como ideólogo o estratega militar”, afirma el historiador José Manuel Villalpando, autor de una de las biografías más recientes del llamado Padre de la patria
Explica:
“Como pensador es, cuando mucho, un nutriente de la ideología liberal No hay un estadista en Hidalgo Fuera de unas cuantas líneas que aparecen en su proceso ante la Inquisición, poco sabemos sobre el tipo de país en el que estaba pensando cuando acaudilló el movimiento de Independencia
“Como jefe militar, no supo qué hacer Hizo bien en tomar el mando de la insurrección, pero lo hizo de manera mesiánica En sus propias palabras, se dejó llevar por el ‘frenesí’, por el clamor de la muchedumbre Fue responsable de matanzas, como las de la Alhóndiga y Guadalajara, y de saqueos que tuvieron un gran costo económico en la primera etapa del país
“Como personaje histórico, tiene una vida riquísima, aunque lo más intenso sucede en los últimos seis meses de su existencia Es un hombre de luces y sombras, de muchas contradicciones No me parece que sirva como ejemplo para imaginar el futuro Y pese a que tuvo la magia para servir de puente entre las masas y los criollos ricos, como Allende, nuestra independencia tiene poco qué ver con el camino que trazó Hidalgo”
Para Villalpando, los 250 años del nacimiento del Cura de Dolores no representan un acontecimiento que valga la pena celebrar como país
Opina: “Es una fecha más Se me hace más importante el bicentenario del Grito, que se cumple en siete años Ésa sí será una ocasión para reflexionar Tendremos que pensar, a 200 años de distancia, qué pasó con el proyecto de país, con las posibilidades de ser la nación fuerte y próspera que pudimos haber sido Fuera de los coches y los celulares que tenemos actualmente, no veo muchas diferencias entre cómo vivían los mexicanos en vísperas de la Independencia y cómo viven ahora”
Autor de diversas obras históricas -entre ellas, sendas novelas sobre los virreyes Bernardo de Gálvez y Félix María Calleja-, Villalpando sostiene que el descubrimiento de documentos de la época y un mejor entendimiento de los tiempos de Hidalgo permiten hacer una valoración del personaje muy distinta del ensalzamiento oficial que privó durante 130 años, entre 1850 y 1980
“El Hidalgo que conocemos hoy es muy distinto al que los gobernantes de ese período llevaron a los altares cívicos”, afirma el historiador
“Ahora sabemos que su mayor influencia fue la doctrina católica ortodoxa y no la ilustración francesa, como se suponía antes Y que su principal fuente de inspiración fue el teólogo Francisco Suárez (1548-1617)
“Como hombre muy culto que era, sí había leído textos franceses, como la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, pero éstos sólo le sirvieron para apoyar tesis en las que ya creía, como la del derecho a oponerse a la opresión Y es probable que también haya conocido la Constitución de Virginia (anterior a la Constitución federal estadunidense), que sostenía que los gobiernos deben garantizar la felicidad de los hombres”
El movimiento que encabezó Miguel Hidalgo, apunta Villalpando, poco tenía que ver con la reivindicación social, “salvo en el tema de la igualdad, en el que se adelantó medio siglo a Abraham Lincoln” Era un movimiento más bien identificado con la defensa de los derechos terrenales de la Iglesia, atropellados por el liberal Napoleón, comenta
Ahora se puede decir -continúa- que la campaña militar de Los Insurgentes fue pésimamente dirigida en su primera etapa
“Las masas de Hidalgo eran sumamente ineficaces desde la perspectiva militar, sobre todo si se les compara con el pequeño pero disciplinado ejército de Morelos La conducción de Hidalgo y las consecuencias de ésta fueron motivo de muchos debates con Allende, e incluso derivaron en un plan para envenenar a Hidalgo, en Guadalajara, cosa que fue confirmada por el propio Allende y por Mariano Ximénez”
El Cura de Dolores condujo el movimiento de una manera mesiánica, “basado en los textos clásicos de la Iglesia”, señala el también catedrático de la Escuela Libre de Derecho “Asumió la autoridad como sacerdote y caudillo” Pero no sabía qué hacer con esa autoridad y carecía de un plan para la Independencia “Un minero de Guanajuato, que había acompañado a Hidalgo, le dijo a (Lucas) Alamán que el objetivo era ‘poner a Hidalgo en lugar del virrey'”, apunta Villalpando
Lo poco que se sabe respecto de esos planes quedó plasmado en la defensa que hizo Hidalgo de su caso en el proceso que le abrió la Inquisición, acusándolo de hereje y reo del delito de lesa majestad
Escribió Hidalgo:
Establezcamos un congreso que se componga de representantes de todas las ciudades, villas y lugares de este reino, que teniendo por objeto principal mantener nuestra santa religión, dicte leyes suaves, benéficas y acomodadas a las circunstancias de cada pueblo: ellos entonces gobernarán con la dulzura de padres, nos tratarán como a sus hermanos, desterrarán la pobreza, moderando la devastación del reino y la extracción de su dinero, fomentarán las artes, se avivará la industria, haremos uso libre de las riquísimas producciones de nuestros feraces países, y a la vuelta de pocos años disfrutarán sus habitantes de todas las delicias que el Soberano Autor de la naturaleza ha derramado sobre este vasto continente
Mujeriego, parrandero, despilfarrador
Para sus partidarios, la exposición de sus planes resultaba más vaga Habiendo marchado sobre Valladolid, en octubre de 1810, Hidalgo respondió así a la pregunta de un antiguo amigo que quería conocer los objetivos del movimiento: “Me es más fácil decir lo que habría querido que fuese, que decirte qué es Realmente, yo mismo no lo entiendo”
Villalpando recogió éstos y otros nuevos elementos en su biografía Miguel Hidalgo (2002, editorial Planeta DeAgostini), publicada como parte de la colección Grandes protagonistas de la historia mexicana, dirigida por él mismo Algunos ya habían sido incorporados a su investigación para la telenovela histórica La antorcha encendida (1996)
Aún así, el historiador piensa que todavía falta escribir “la gran biografía del padre Hidalgo, a la luz de la nueva visión crítica” Tampoco ha habido, opina, alguna importante aproximación literaria a la vida de este personaje, “equivalente al Martirio de Morelos, de Vicente Leñero”
-¿Y Los pasos de López, de Ibargüengoitia? -se le pregunta
-Es una obra fundamental para el cambio en la historiografía de Miguel Hidalgo, pero no está inspirada sólo en él, sino en una síntesis de varios personajes de la Independencia
-¿Cuántos cambios ha habido en la historiografía de Hidalgo?
-Hay cuatro etapas bien definidas La primera, entre la consumación de la Independencia y la Reforma, que fue muy crítica para el legado del padre Hidalgo Los historiadores más conocidos criticaron sus métodos Igual los conservadores, como Alamán, que los liberales, como Lorenzo de Zavala y José María Luis Mora Bustamante lo ensalzó, pero a él le debemos la creación de muchos mitos, como el de El Pípila
“A partir de la segunda etapa, que coincide con la época liberal, Hidalgo se volvió héroe Escribieron sobre él Altamirano, Riva Palacio y Justo Sierra La Alhóndiga de Granaditas se volvió el equivalente de la Bastilla En ese momento se crearon muchos héroes, pero no Morelos, porque a varios liberales les parecía muy radical”
Es la época en que se pintaron los retratos de los héroes, para colocarlos en Palacio Nacional, añade Villalpando “De hecho, se dice que para realizar el cuadro oficial de Hidalgo, el pintor (Joaquín Ramírez) se inspiró en uno de sus hermanos menores, así que la imagen que conocemos del Cura de Dolores probablemente corresponda a la de su hermano”
Los regímenes de la Revolución continuaron con la deificación de Hidalgo, prosigue el historiador
El punto culminante de esa tercera etapa es el sesquicentenario de la Independencia, celebrado en 1960, durante el gobierno de Adolfo López Mateos, cuando se produjo abundante material escrito sobre el tema y se trazó La Ruta de Hidalgo, con monumentos en distintos puntos del país La obra más representativa de ese período es la biografía Hidalgo La vida del héroe, escrita por Luis Castillo Ledón, exgobernador de Nayarit, que se editó de manera póstuma en 1948
“En esa etapa se creó el Hidalgo con el que creció todavía la generación anterior a la mía”, dice Villalpando, nacido en 1957
A partir de 1980, aparecieron -además de Los pasos de López- obras que comenzaron a cambiar la visión de Miguel Hidalgo en el imaginario colectivo, comenzando por la opinión de los historiadores
Dos de ellas fueron Los tambores de Calderón, de Jean Meyer -rematada con su biografía del Cura de Dolores-, e Hidalgo Razones de la insurgencia, de Carlos Herrejón Peredo, el historiador que más sabe sobre el tema, de acuerdo con Villalpando Además, durante el sexenio de Miguel de la Madrid se rebusteció la imagen histórica de José María Morelos
-¿En qué se basa este último cambio?
-La nueva visión sobre Hidalgo se basa, sobre todo, en una interpretación distinta del papel que jugó, a partir de un mejor entendimiento del tiempo que le tocó vivir Por ejemplo, Herrejón se preocupó por saber qué estudió Hidalgo, qué libros leyó, y por leerlos Así es como podemos saber que su mayor influencia intelectual fue la doctrina católica ortodoxa
También se han encontrado documentos y testimonios que pintan un retrato de Hidalgo muy distinto al que se llevó a los altares cívicos Villalpando describe algunos de sus rasgos personales:
“Hacía buenos reventones y despilfarraba el dinero Fue acusado de mujeriego, aunque nunca se ha probado que haya tenido hijos, como han escrito algunos historiadores Era un hombre sumamente culto, pero también soberbio, que dijo que no se doctoró porque no quería compartir aula con ignorantes Usaba lentes, a diferencia de como lo pintan Fumaba, bebía charanda y decía piropos”
-¿Irá desapareciendo Hidalgo del santoral cívico?
-Lo dudo mucho Hay una trinidad casi indestructible en la historia de México, que es la de Hidalgo, Morelos y Juárez, con figuras menores, como Zapata, Villa, Cuauhtémoc y Porfirio Díaz
-¿Dejará a Morelos el papel protagónico de la Independencia?
-Son personajes distintos Morelos es menos interesante como ser humano, porque es más transparente, pero se lleva de calle a Hidalgo por su impacto histórico De los dos, el verdadero revolucionario fue Morelos Hidalgo va a seguir siendo un personaje histórico maravilloso, un hombre de contradicciones que se encontró a la cabeza del movimiento de Independencia pero que, a estas fechas, seguimos sin poder calificar como independentista o como partidario de la monarquía