Tras la selección de Francisco Labastida Ochoa como candidato del PRI a la Presidencia de la República, Diódoro Carrasco lo sustituyó como secretario de Gobernación, cargo que este último desempeñó entre los años de 1999 y 2000 En ese lapso, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), bajo su responsabilidad, se puso al servicio del propio aspirante priista y se dedicó a espiar las actividades del candidato panista Vicente Fox y de sus colaboradores De ahí salieron, por supuesto, los documentos de las finanzas de Amigos de Fox que en junio de 2000 reventó Enrique Jackson en la Cámara de Diputados
Alarmado por la carrera imparable de Vicente Fox hacia Los Pinos, el régimen priista activó sus mecanismos de autoprotección y adelantó su reloj sucesorio en mayo de 1999
El secretario de Gobernación, Francisco Labastida Ochoa, dejó su puesto para iniciar su precampaña y su lugar fue ocupado por Diódoro Carrasco Altamirano, subsecretario de Gobierno desde hacía apenas cinco meses (diciembre de 98), tras concluir su período como gobernador de Oaxaca
A lo largo de la precampaña y la campaña de Labastida, Carrasco actuó como un secretario de Gobernación del candidato presidencial del PRI y fue, sobre todo, una pieza central en las tareas para espiar a sus adversarios, en especial al candidato de la Alianza por el Cambio, Vicente Fox, según dijeron en su momento analistas y opositores
A mediados de enero de 2000, Fox acusó al presidente Ernesto Zedillo de ser el “jefe de campaña” de Labastida y señaló a dos colaboradores del Ejecutivo como operadores del candidato priista, Carrasco y el director de Pemex, Rogelio Montemayor
En respuesta a la declaración del secretario de Gobernación de que la oposición no tenía posibilidades de gobernar a México, Fox lo conminó a cumplir sus funciones: “Que termine con la inseguridad y resuelva los conflictos, que muchos hay en el país; que combata el narcotráfico En fin, que haga su tarea y deje de meterse en asuntos electorales”
Sin embargo, Carrasco se volcó hacia la campaña de Labastida y, especialmente, puso al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) al servicio del candidato presidencial del PRI Cuando el Cisen le entregó una muestra del expediente de Amigos de Fox (ver Proceso 1374) incluido un diagrama sobre el flujo de fondos, el secretario de Gobernación lo hizo llegar al diputado Enrique Jackson, quien lo reventó en tribuna, en junio de 2000 Pero era ya demasiado tarde
El espía que vino de Oaxaca
Político que se ha visto involucrado en distintos escándalos de espionaje a lo largo de su carrera, Carrasco dice hoy que las versiones obtenidas por este semanario respecto de que él recibió del Cisen la información relativa al financiamiento irregular y las triangulaciones de fondos de la campaña presidencial de Fox, y posteriormente la hizo llegar a Enrique Jackson, son “un relato de política ficción”
El lenguaje usado por Carrasco en su carta de tres párrafos enviada a Proceso tiene antecedentes Cuando aún era secretario de Gobernación, en agosto de 2000, dijo en una entrevista televisada que en torno del Cisen “se han construido demasiados mitos” y que la existencia de archivos sobre líderes opositores eran meras “suposiciones” alimentadas por “una enorme dosis de imaginación” (Proceso 1242)
Durante la campaña electoral de 2000 y en las semanas posteriores a las votaciones del 2 de julio, Carrasco debió responder a varias acusaciones de haber ordenado escuchas telefónicas y otras formas de espionaje contra el equipo del candidato de la Alianza por el Cambio
Las más resonantes las hizo el propio Vicente Fox, el mismo día en que el entonces diputado Jackson subió a la tribuna de la Comisión Permanente para exhibir las copias de documentos bancarios que detonaron el escándalo político que continúa casi tres años después
Entrevistado desde Cuernavaca, en el noticiario de Joaquín López Dóriga, Fox acusó directamente a Gobernación de haber filtrado los documentos al PRI (La Jornada, 22 de junio de 2000)
Molesto, Fox dijo que su campaña había sido objeto de un “espionaje continuo” y que legisladores priistas estaban ofreciendo hasta “1 millón de pesos” en Guanajuato a quienes dieran información sobre su vida
Atacó: “Nos trasculcan, nos espían, nos conectan los teléfonos y se averigua todo lo que uno dice; van y sacan ilegalmente cheques o copias de cheques, pero además ni siquiera los muestran con claridad y construyen historias para perjudicar a ciudadanos Eso, les puedo asegurar, no va a pasar jamás en nuestro gobierno”
A casi tres años de distancia, prominentes miembros del estado mayor foxista siguen pensando que el Cisen, dependiente de la Secretaría de Gobernación, espiaba la campaña de la Alianza por el Cambio
Por ejemplo, Lino Korrodi, el polémico recaudador de los Amigos de Fox, dijo recientemente en una entrevista con el periodista Jorge Fernández Menéndez: “En México hay 21 millones de cuentas de cheques de personas físicas y morales ¿Cómo, entonces, detecta (Eduardo Fernández) con su gente a una persona (Carlota Robinson) y la saca a la luz pública? La realidad es que desde enero de 2000 nos traían colgados: el gobierno, el Cisen”
Sin embargo, el gobierno de Fox parece haber olvidado los presuntos agravios de la Secretaría de Gobernación y del Cisen, pues, por ahora, ha centrado por no decir restringido la investigación sobre la filtración de los cheques de campaña en exfuncionarios de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, particularmente en quien fue su presidente, Eduardo Fernández
Igual ha ocurrido con el anuncio que hizo Fox, dos meses y medio antes de la toma de posesión, de que investigaría quiénes eran los responsables del espionaje telefónico contra su campaña
¿De quién son los archivos?
Después del triunfo de Fox, uno de los temas más controvertidos relacionados con la alternancia en el poder, que se iba a hacer realidad el 1 de diciembre de 2000, era qué iba a pasar con los archivos del Cisen, los propios y aquellos que el órgano de inteligencia había heredado de la desaparecida Dirección Federal de Seguridad Particular interés causaban los expedientes sobre el presidente electo, Vicente Fox, y sobre quienes serían miembros de su gabinete
En ese contexto, Diódoro Carrasco, todavía secretario de Gobernación, ofreció una entrevista a CNI Canal 40 en agosto de 2000, en la que se tocó ampliamente el tema
En ningún momento de la charla conducida por Denise Maerker y Pilar Álvarez Lazo, Carrasco negó que él tuviera responsabilidad sobre el cúmulo de información recabada por los regímenes del PRI, que el Cisen guardaba en una bóveda en sus instalaciones del suroeste del Distrito Federal Es más, teorizó sobre cuál debía ser el papel de ese órgano
¿Cómo se hará el traslado de los archivos, de los fólders en los que está la información que tiene el Cisen, incluso la que se tiene sobre el propio Vicente Fox?
Se hará de una manera normal y ordenada, como ocurre en cualquier transición gubernamental que está regida por normas y reglas, y con un marco legal establecido
“Me parece que sobre el Cisen se han construido demasiados mitos Creo que es muy importante hacer una distinción entre lo que significa la información para la seguridad pública y lo que significa la información para la seguridad nacional El Cisen es un órgano fundamentalmente dedicado, por ley, a construir la columna vertebral del sistema de información para la seguridad, mismo que será integrado puntualmente, como todas las áreas de esta institución, cuando así se convenga en la agenda de reuniones que están en proceso de programación con el equipo del gobierno entrante”
A las preguntas directas de Maerker y Álvarez Lazo, Carrasco respondía con evasivas
La mayoría de los expertos en el tema afirman que evidentemente existen en el Cisen archivos sobre líderes de la oposición, incluso sobre miembros del actual gobierno ¿Qué va a pasar con estos archivos? ¿Se le van a entregar tal cual al gobierno entrante? ¿Habrá interés en entregar carpetas incompletas? En fin, ¿cuál será la postura?
Otra vez, son suposiciones, son versiones que yo mismo he escuchado y que tienen una enorme dosis de imaginación
¿No existen, entonces, archivos sobre los líderes de la oposición?
Yo lo que diría es que vamos a entregar, como en todas las áreas que tienen que ver con la estructura centralizada de la Secretaría de Gobernación, como es el caso del Cisen, lo que marca la ley
¿Cuál es el mito al que hace referencia del Cisen? ¿No existen esos archivos sobre la oposición, miembros de los medios de comunicación?
Hay una confusión entre lo que es la información de carácter político, la información de seguridad pública y la información que integra, para fines de la seguridad nacional, el Cisen, y que tiene que ver con aquellos temas que se relacionan con la seguridad nacional
Pájaros en el alambre
Un mes después de esa entrevista, estalló un nuevo escándalo de espionaje El 20 de septiembre de 2000, el diario El Universal dio a conocer la transcripción de una conversación telefónica de 15 minutos entre Fox y su entonces vocera, Marta Sahagún, durante la campaña electoral
En la nota, titulada “Espía el gobierno a Fox”, el periódico dijo que tenía en su poder “una serie de grabaciones” realizadas por “organismos de inteligencia y seguridad nacional gubernamentales”, sin precisar cuáles Las fuentes de la información, publicó El Universal, “aseguraron que este espionaje sobre Fox formó parte de un complot con el propósito de beneficiar al PRI para que ganara su candidato, Francisco Labastida”
Consultado entonces sobre las grabaciones, el equipo de transición dio a conocer su postura: “El espionaje político es una práctica perniciosa, utilizada por gobiernos discrecionales y represivos, y es símbolo de gobiernos autoritarios que en la mayoría de los casos lo utilizan como forma de chantaje o coerción Este tipo de regímenes sin avance democrático recurre a estas prácticas, cuyo fin es controlar y perseguir a las voces disidentes”
Menos directo fue el entonces presidente electo al comentar, en conferencia de prensa, ese mismo día, el tema de las grabaciones
¿De quién sospecha? preguntó un reportero
No puedo tener de quién sospechar de entrada Parece que la averiguación en la información puede arrancar a partir del propio Universal, de saber quién es el que trae estas cintas grabadas, quién las entregó ahí Si fue anónimo, habría que buscar por otro lado
“De nuestra parte, sí vamos a iniciar una búsqueda para tratar de determinar quién está haciendo estos espionajes políticos Se nos ha dicho o se insinúa (de parte) del propio Universal que hay más (grabaciones) y que probablemente hay algunas muy actuales que tienen que ver con la propia casa (de las Lomas) en la cual estamos despachando como presidente electo”
Adelantó que su gobierno reformaría el Cisen, “así como todas las áreas de inteligencia y de información del gobierno federal, para que se trasparenten, para que no vuelva a haber información que se use con propósitos políticos De hecho, vamos a presentar una nueva estructura de la Secretaría de Gobernación, retirando, precisamente, las policías y la información política para que no se utilice en términos de la tarea que tiene que realizar la Secretaría de Gobernación”
Usted dijo que iniciará una investigación por su cuenta ¿Confía en la Secretaría de Gobernación para que colabore con usted en esta investigación de posible espionaje hacia usted?
Por supuesto que sí, tenemos acceso al Cisen, tenemos acceso a Gobernación y por ahí voy a empezar la investigación
¿Usted, específicamente, le va a solicitar a la Secretaría de Gobernación que investigue quién está grabando las conversaciones telefónicas del presidente electo Fox?
Yo no le puedo dar órdenes a la Secretaría de Gobernación Yo soy presidente electo, no estoy en funciones, pero sí voy a ver con la Secretaría de Gobernación y con el Cisen si tienen información al respecto y saben de dónde proviene Eso sí lo voy a hacer
Usted dijo durante su campaña que era espiado Lo que dice ahora El Universal es que el gobierno saliente lo está investigando ¿Usted lo cree? Si lo cree, ¿quiere decir que Zedillo lo está investigando?
Yo no creo más que lo que veo evidente Lo que ahí se reporta, en El Universal, es una conversación de campaña entre la encargada de comunicación social y tu servidor; es una conversación vieja
“No sé si El Universal tiene conversaciones grabadas ahora, ya como presidente electo No sé si las haya Si las hay entonces sí tendría yo una evidencia de que hay espionaje actualmente en esta casa de gobierno (sic) y sí implicaría lo que tú señalas: que pudiera ser el gobierno”
Pese a que Fox evitó así acusar directamente a alguien de haberlo espiado, el todavía secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco, se curó en salud y declaró, en Aguascalientes, que el Cisen “es una institución que no se dedica al espionaje de personas; me parece que es una versión totalmente equívoca que se ha querido difundir sobre un sistema profesional que está a la altura de cualquier sistema de información profesional en el mundo” (La Jornada, 21 de septiembre de 2000)
¿La Segob no hace espionaje? se le preguntó a Carrasco
La Secretaría de Gobernación tiene, de acuerdo con la ley orgánica, un marco de atribuciones muy claro El Cisen desde hace nueve años se ha venido profesionalizando y tiene como objeto construir un sistema de información e investigación para la seguridad nacional, y ésta no son casos particulares, sino narcotráfico, guerrilla, el EZLN, el crimen organizado Ésa es la seguridad nacional y eso es lo que nosotros nos dedicamos a investigar
Los comentarios de Fox y Carrasco sobre el asunto de las grabaciones no obstaron para que los senadores perredistas Jesús Ortega, Demetrio Sodi y Héctor Sánchez dijeran que la Secretaría de Gobernación estaba detrás de la intervención de las llamadas telefónicas y conminaron a Fox a presentar una denuncia formal de los hechos Más cauto, el panista Emilio Goicoechea Luna, integrante del equipo de Fox, dijo que no era conveniente una denuncia, pues generaría un escándalo durante el período de transición
A finales de octubre, Marta Sahagún confió a este semanario que a partir de que se reveló la conversación entre ella y Fox, se contrató a especialistas para limpiar las líneas de los teléfonos del equipo de transición
De la investigación que anunció Fox, no volvió a saberse Al menos nunca se conoció el nombre de algún responsable Tampoco, qué pasó con la solicitud que supuestamente hizo Carrasco a la Procuraduría General de la República, a cargo entonces de Jorge Madrazo, para “tomar cartas en el asunto” (La Jornada, 22 de septiembre de 2000)
En Oaxaca, también
Ese mismo verano, Diódoro Carrasco se vio envuelto en otra acusación de espionaje El 19 de julio, el gobernador José Murat, quien sucedió a Carrasco en el cargo, denunció haber encontrado micrófonos en sus oficinas y señaló como responsables a Iván Corro Labra, Eduardo de la Vega y de Ávila y José Trinidad Rodríguez Ballesteros, excolaboradores de Diódoro Carrasco, quienes habían trabajado en el Centro de Estudios Gubernamentales (CEG), una especie de Cisen estatal creado por Carrasco tras de la aparición en la entidad del Ejército Popular Revolucionario (Proceso 1241)
Al momento de la denuncia, los tres individuos señalados trabajaban en la Secretaría de Gobernación
El incidente fue incluso reseñado en el informe anual sobre derechos humanos del Departamento de Estado de Estados Unidos, que se dio a conocer, en Washington, el 23 de febrero de 2001
A raíz del descubrimiento de los micrófonos, la Procuraduría General de Justicia de Oaxaca abrió la averiguación previa 1337/PME/2000 En tanto, Corro Labra, De la Vega y Rodríguez Ballesteros presentaron una denuncia por difamación ante la PGR
El incidente dejó ver públicamente la disputa entre Carrasco y Murat, que se remontaba, cuando menos, a la sucesión estatal de 1992 En esa ocasión, el primero ganó la candidatura del PRI al segundo
De acuerdo con una investigación de Proceso nunca desmentida, fuera de algunas puntualizaciones que hizo De la Vega, el CEG se ubicaba en la calzada Héroes de Chapultepec número 1508, en la capital oaxaqueña, y contaba con modernos equipos de espionaje Aunque uno de los propósitos centrales del centro era espiar al EPR, el gobierno de Murat denunció que lo aprendido en el sexenio anterior se aplicaba en investigar a su gobierno
“En últimas fechas se ha observado en las ciudades de Huajuapan de León y Oaxaca de Juárez la presencia del licenciado Iván Corro Labra, caracterizado como el principal espía de la administración de Carrasco”, dice un informe oficial entregado a Murat que obtuvo entonces este semanario Y agregaba: “A últimas fechas se ha dado a la tarea de desplegar elementos con cámaras para fotografiar y videofilmar a los funcionarios a nivel secretarios y directores del gobierno estatal, dándole seguimiento a la mayor parte de sus actividades” Todo esto, agrega el documento, para filtrar a los medios información, “tergiversada y manipulada, amarillista y escandalosa, que facilite el manejo de una mala imagen del gobernador José Murat”
En cuanto a la investigación de la Procuraduría estatal, si bien es cierto que Corro Labra fue citado y compareció, el asunto concluyó como suelen terminar las historias de espías en México: sin culpables
El epílogo
En su carta a Proceso, Carrasco no niega que el Cisen, una entidad bajo su responsabilidad entre 1999 y 2000, haya participado en el espionaje contra la campaña foxista del que la obtención de información financiera es apenas una parte, sino solamente se muestra sorprendido de haber sido involucrado, “sin ninguna prueba”, en el reportaje de este semanario
Y, aunque emplea el adverbio “contundentemente”, no precisa cuáles de las “versiones” difundidas son las que desmiente
El papel que jugó el Cisen hasta el fin de los regímenes del PRI fue reconocido por el actual director del organismo, Eduardo Medina Mora, en una evaluación julio de 2001 que no resultó tan exhaustiva como había prometido el gobierno entrante Fue, tal vez, la disputa por el control del órgano de inteligencia entre el efímero coordinador de Seguridad Nacional de la Presidencia, Adolfo Aguilar Zinser, y el secretario de Gobernación, Santiago Creel, lo que permitió que el Cisen volviera a las sombras prácticamente intocado, fuera de promesas de que no volverá a practicar el espionaje político
Dijo Medina Mora: “La debilidad institucional del Cisen, producto de la ausencia de un marco jurídico apropiado que lo faculte, norme y acote su acción, no le permitió al organismo mantenerse al margen de solicitudes no apegadas a los temas propios de su función, ni evitar que la información obtenida fuere puesta a disposición de instancias o personas a las que no correspondía conocer los trabajos del centro”
Es decir, los “mitos” y “suposiciones” de los que hablaba Diódoro Carrasco en agosto de 2000, no eran tales
Una muestra de lo delicado que sigue considerándose el resguardo de la información política con que cuenta el Estado mexicano se dejó ver a lo largo del siguiente año
En noviembre de 2001, el presidente Fox expidió un acuerdo por el que se creó la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado En él, dispuso que todos los archivos gubernamentales con información relevante sobre la llamada guerra sucia fueran entregados al Archivo General de la Nación (AGN) Dichos archivos incluían los de la extinta DFS Aunque éstos llegaron al AGN en febrero de 2002, su consulta por investigadores ha sido obstaculizada por una vaga reglamentación de los derechos de privacidad
Los archivos del Cisen organismo que sustituyó a la DFS, luego de la desaparición de ésta, en 1985 no fueron incluidos, por supuesto, en la desclasificación ordenada por el Ejecutivo Buena parte de la historia secreta de la campaña de 2000 probablemente sigue embodegada








