Una historia de encubrimientos
Agustín Vargas Medina
El proceso electoral que culminó el 2 de julio del año 2000, del que el país se sintió tan orgulloso, empieza a despedir un olor fétido, que envuelve a todos, o a casi todos sus protagonistas No se trata de las eternas acusaciones de fraude de los tiempos idos Como una mancha de tinta, las dudas en torno de las enormes cantidades de dinero que se movieron en las campañas se extienden de manera inexorable: El PRI y su Pemexgate, los fondos oscuros de la Alianza por el Cambio y de los Amigos de Fox, la negligencia del Instituto Federal Electoral, las filtraciones de averiguaciones previas, las sospechas de lavado de dinero Y en el trasfondo, el afán encubridor de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, cuyo presidente Jonathan Davis Arzac es conocido por su larga experiencia en esa perturbadora tarea
El 4 de diciembre de 2000, Jonathan Davis Arzac asumió la presidencia de la Comisión Nacional Bancaria de Valores (CNBV), con el firme propósito, dijo, de limpiar la imagen de ese organismo regulador y supervisor del sistema financiero mexicano, muy desgastada y deteriorada por su antecesor, Eduardo Fernández García
Desde la CNBV, según los partidos de oposición, se solaparon y encubrieron muchos de los fraudes que se trasladaron como deudas al Fobaproa, al dejar deliberadamente que prescribieran más de 421 presuntos delitos bancarios
Sin embargo, lejos de limpiar esa imagen, Davis provocó que en los últimos días creciera la desconfianza hacia ese organismo, al negarse a proporcionar al Instituto Federal Electoral información sobre los movimientos de fondos de las campañas presidenciales de Vicente Fox y Francisco Labastida, no obstante que así se lo ordenó el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación
Protagonista de los mayores escándalos financieros en la historia moderna de México, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y sus dos últimos presidentes se han dedicado a bloquear, de manera sistemática, el esclarecimiento de asuntos de interés nacional, como el rescate bancario y ahora el origen de los recursos económicos que se utilizaron en el período electoral que culminó con el triunfo de Fox el 2 de julio de 2000
¿Acaso se encubre a alguien o algo?, le preguntó a Jonathan Davis el senador Óscar Cantón Zetina, el martes 18, durante su comparecencia ante integrantes de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión
A mí también me da la impresión de que algo encubre Davis Arzac No sé exactamente qué o a quién, pero su actitud, demostrada tanto en el caso del BBV Probursa-Bancomer como en el asunto de las cuentas bancarias que se utilizaron en la campaña de Vicente Fox, así lo denota, dice el senador perredista Jesús Ortega
El presidente de la CNBV, acompañado del subsecretario de Hacienda, Agustín Carstens, y del secretario ejecutivo del IPAB, Julio César Méndez, comparecieron el martes 18 durante más de tres horas
Desde su primera intervención, Davis Arzac —que siempre se ha negado a conceder entrevistas, salvo a un pequeño grupo de columnistas financieros que elogian su labor— aclaró que ninguna decisión se ha tomado con tintes políticos o partidistas
Con el rostro pálido y los ojos enrojecidos, daba explicaciones atribuyendo a los medios de comunicación lo que estaba sucediendo: Me preocupa lo que veo en los medios de comunicación, hay que eliminar sospechas La comisión está en estricto apego a las normas y leyes que nos rigen y al mandato que tenemos No tenemos ningún interés en solapar a alguien o algunos para apoyar a algún partido político En la comisión somos gente técnica que nos abocamos a hacer nuestro trabajo, y quizá todo esto se dé en un contexto que es un tema político que está en la opinión pública
Pero ni Agustín Carstens ni Méndez Rubio se atrevieron a defenderlo de los ataques de los senadores Cantón Zetina (PRI) y Jesús Ortega, y el diputado perredista Alfredo Hernández Raigosa, quienes criticaron al presidente de la CNBV por su cerrazón ante el IFE
Fue el senador panista Diego Fernández de Cevallos quien defendió a Davis y eso porque su partido fue el más aludido en la comparecencia La CNBV y su presidente, dijo, hacen un trabajo responsable y ,más allá de las disputas sobre las informaciones al IFE, el PAN considera que el asunto de la investigación a Pemex y a los Amigos de Fox habrá de resolverse en el Tribunal Federal Electoral, no con majaderías
Con el PRI y con el PAN
En su discurso durante la última convención bancaria, Davis expuso la necesidad de que la CNBV tenga autonomía y no dependa más de las decisiones de la Secretaría de Hacienda Su objetivo: libertad de acción
Pero ese planteamiento, más que una necesidad técnica, parecería un ardid político para continuar la trayectoria negra de la institución que preside, comenta Ortega, quien en reiteradas ocasiones ha solicitado al funcionario información sobre las operaciones del Banco Bilbao Vizcaya en las compras de Probursa y de Bancomer
Es de una elemental necesidad que la Comisión investigue las acusaciones y sospechas sobre las presuntas actividades de lavado de dinero del BBVA en México Es inaudito que mientras en España la Fiscalía Antidrogas formalmente ha atraído el caso de probable lavado de dinero en la compra de Mercantil Probursa por el BBV, Davis se niegue a investigar aquí
Considera que en el nuevo contexto que vive la banca en México, la supervisión exige que sea mucho más preventiva que en el pasado, que esté atenta a los intentos de lavado de dinero y a las acciones que tienden a eludir las leyes mexicanas Por desgracia, esos puntos son los que, hasta la fecha, el presidente de la CNBV se ha negado rotundamente a realizar y persiste en su actitud encubridora En el caso del BBV, por ejemplo, Davis se comporta como abogado del banco español y de José Madariaga
Colmado de elogios por Francisco Gil Díaz, quien lo ha llamado un funcionario de alto calibre, Davis es un personaje transexenal que se define como hombre técnico, que ha trabajado tanto con priistas como con panistas
El 27 de febrero de 1995, por acuerdo del presidente Ernesto Zedillo, Guillermo Ortiz, en su calidad de secretario de Hacienda, designó a Davis Arzac tesorero de la Federación, nombramiento que fue ratificado por la Comisión Permanente del Congreso de la Unión
Es egresado de la Escuela Nacional de Economía de la UNAM Realizó un posgrado en desarrollo económico en la Universidad de Sussex, Inglaterra Trabajó en diversas instituciones financieras, como Banco del Sureste y Banca Confía, ambas intervenidas por la comisión que ahora preside Tuvo a su cargo diversas oficinas operativas del Área Internacional del Banco de México, y fue director general de Crédito Público
En Banco del Sureste, en el que los accionistas mayoritarios eran los hermanos Creel Cobián —primos del secretario de Gobernación, Santiago Creel—, fue director de Inversiones antes de que lo interviniera el gobierno federal por malos manejos administrativos y contables Al igual que en otros 15 bancos —como Anáhuac, Banpaís, Confía, Cremi, Industrial, Interestatal, Obrero, Banorie, Promotor del Norte y Unión—, se cometieron en conjunto más de 421 delitos
La mayor parte ocurrió entre 1994 y 1998, y el total de las pérdidas por su prescripción ascendió a 42 mil 240 millones de pesos, de acuerdo con un informe de la Auditoría Superior de la Federación
En el Banco del Sureste se detectaron 64 ilícitos, que le costaron 13 mil 63 millones de pesos al gobierno federal mediante el Fobaproa
Sobre el quebranto en el Banco del Sureste, que tenía como sustento la Casa de Bolsa Bursamex —estimado en unos 800 millones de dólares, agregándole el de la casa de bolsa—, casi nada ha informado la CNBV
Banco del Sureste y sus accionistas recibieron muchos privilegios de la CNBV, pues se autorizó su rescate financiero, además de que se le reconoció y se registró en su contabilidad un pasivo a favor del IPAB, quedando como garantía sus acciones
Este banco fue intervenido en marzo de 1995, apenas un mes después de que Davis Arzac fue designado tesorero de la Federación
Tesorero negociador
Desde ese puesto, el actual presidente de la CNBV tuvo una actividad relevante en el proceso de rescate bancario, pues fue quien firmó los pagarés Fobaproa y actuó en las negociaciones para la reestructuración de la deuda de varias empresas, como el Grupo Arzac Oficialmente, la CNBV niega que Jonathan Davis Arzac tenga alguna relación familiar o de negocios con esa empresa
Grupo Arzac —que aglutina a las empresas NKS, Clemex, Jutrimex, Promotora de Empresas Arzac e Industrial Electrónica Barik— obtuvo una importante reestructuración financiera con el IPAB en 2000
Este consorcio comercializa equipos y partes para las industrias aeronáutica, alimenticia, de la construcción, minera, petroquímica, metalmecánica
En 1997, el Subcomité de Recuperación de Cartera del Fobaproa, encabezado por Eduardo Fernández García, entonces presidente de la CNBV, y Martín Werner, subsecretario de Hacienda, y en el que participaban Jonathan Davis, Javier Arrigunaga, director del Fobaproa, y José Madariaga Lomelín, en su calidad de presidente de los banqueros, autorizó la reestructuración de la deuda de Grupo Arzac, que alcanzaba los mil 1417 millones de pesos
Las empresas NKS y Clemex fueron privatizadas en el gobierno de Carlos Salinas Los ganadores de la licitación fueron Pedro Arizpe Carreón y los hermanos Ricardo y Marcelo Margáin Berlanga, compradores los dos últimos del Banco de Oriente (Banorie), en el que fueron presidente y vicepresidente del consejo de administración
De acuerdo con las actas de la sesión de dicho subcomité del Fobaproa, el 12 de junio de 1997, se expuso que en 1991 el Banco de Oriente (en ese entonces con los Margáin Berlanga a la cabeza) otorgó créditos a NKS, Clemex, Arzac y Nutrimex, mediante operaciones transitorias documentadas como préstamos quirografarios, los cuales fueron renovados, capitalizados e incrementados con nuevos recursos
El subcomité se encontró con una pequeña dificultad: el programa de capitalización del Grupo Arzac no surtió efecto, debido a que en junio de 1996 (cuatro años después de su privatización) fuimos informados que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público tenía promovidos juicios para rescindir la operación de venta de las acciones de la empresa NKS (859% de su capital social), motivados por un adeudo que asciende a 152 millones de pesos, aproximadamente, debido a que no se le pagó la totalidad del precio convenido en la desincorporación, quedando como pena convencional la cantidad de 708 millones de pesos, la cual recibió como anticipo por la compra de NKS
En el caso de Clemex, los adquirientes tienen un adeudo de 8 millones de pesos con el gobierno federal, quien inició el proceso de embargo; adicionalmente, el terreno sobre el que se encuentra la planta es arrendado por Fondepor y existe demanda por incumplimiento en el pago de rentas atrasadas por dos años
A pesar de ello, el subcomité sentenció: Para que se pueda realizar la capitalización, una vez más se emprendieron negociaciones con los deudores y la SHCP, con objeto de que Banorie adquiera los derechos litigiosos para sumarlos a los adeudos que tienen estas empresas La dependencia accedió a la venta de estos derechos por el equivalente a 160 millones de pesos, cantidad que incluye los saldos pendientes más intereses moratorios Banorie propuso pagar sólo 60 millones de pesos; esta oferta se encuentra en evaluación por parte de la Tesorería de la Federación, que en ese entonces estaba a cargo de Jonathan Davis Arzac
Al 6 de junio de 1997, el total de los adeudos del Grupo Arzac sumaba mil 1417 millones de pesos
Davis Arzac fue también el sepulturero de la cartera crediticia incobrable de Nacional Financiera Mediante una operación realizada 30 días antes de concluir el sexenio de Ernesto Zedillo, y por instrucciones del entonces secretario de Hacienda, José Ángel Gurría, absorbió créditos de Nafinsa por unos 24 mil millones de pesos, con cargo a la Tesorería de la Federación
Como tesorero de la Federación en el sexenio pasado, Davis tuvo que conocer la ruta que siguió el dinero que Petróleos Mexicanos prestó a su sindicato, que presumiblemente fue a dar a las arcas del PRI De eso tampoco ha querido proporcionar información la CNBV al IFE
Supervisión deficiente
El 28 de abril de 1995 —en plena crisis financiera—, el Congreso de la Unión aprobó la Ley de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, consolidando en un solo órgano desconcentrado las funciones que correspondían a la Comisión Nacional Bancaria y a la de Valores
El nuevo organismo se creó con el objeto de supervisar y regular, en el ámbito de su competencia, a las entidades financieras De lo que se trata, dice un documento interno de la CNBV, es de procurar su estabilidad y correcto funcionamiento, así como mantener y fomentar el sano y equilibrado desarrollo del sistema financiero en su conjunto
Sin embargo, ese objetivo no se cumplió, y así lo estableció en el informe que rindió a la Cámara de Diputados el auditor del Fobaproa, Michael Mackey, en el que precisa que una de las principales causas del desastre bancario en México fue la escasa y deficiente supervisión de las autoridades financieras
Su presidente en el sexenio pasado, Eduardo Fernández García, a quien la mayoría de los banqueros le negó su apoyo para que ocupara la presidencia de la Bolsa Mexicana de Valores a principios de la administración foxista, desató una serie de conflictos con el Poder Legislativo y con el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB)
Fernández García negó información a la Cámara de Diputados para el esclarecimiento de los fraudes bancarios y el auditor del Fobaproa de plano le negó el acceso a cualquier clase de datos de esos bancos
Eso motivó que por primera vez en la historia de México el Poder Legislativo demandara al presidente de la República, por la vía de la controversia constitucional, para que la Suprema Corte de Justicia ordenara abrir los expedientes de Banco Unión relativos al financiamiento de las campañas políticas del PRI en 1994
Fernández tampoco accedió a las peticiones del IPAB para que pusiera bajo su administración los bancos que mantenía intervenidos Lo que no quería Fernández, dijeron funcionarios del instituto, es que se investigara lo que pasó en esos bancos a raíz de las intervenciones gerenciales ordenadas por el entonces presidente de la CNBV, en donde, afirman, hubo un verdadero saqueo, antes y durante su intervención
El turno ahora en el nuevo conflicto político-financiero de la CNBV es para Jonathan Davis Arzac, quien afirma que no tiene presiones de su jefe (el secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz) e insiste en la autonomía del organismo que preside para evitar duplicidad de funciones y roces entre funcionarios
Raúl Martínez Ostos, vocero de la SHCP, aclaró que no hubo línea de la Secretaría de Hacienda en la decisión que tomó la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, de negar al IFE la información sobre el financiamiento de las campañas presidenciales del PRI y del PAN Lo que sí hubo fue una consulta, como las que siempre se hacen, pero fue la CNBV la que al final de cuentas tomó la decisión
Explicó que la secretaría no le puede ordenar a la CNBV abrir el secreto bancario, porque en los medios se ha distorsionado mucho la idea de que la CNBV no quiere dar la información, lo que desea es proporcionarla en estricto apego a la ley
Y el vicepresidente jurídico de la CNBV, Benjamín Vidargas, aseguró que detrás de la petición de precisiones al Tribunal Federal Electoral, no hay ningún tipo de interés partidista, ya que Davis es la persona más técnica que hay, es totalmente apolítico








