La guerra del agua
Alejandro Gutiérrez
Mientras en Madrid el presidente Fox enunciaba con optimismo la aspiración de su gobierno de participar en la formación de una comunidad entre México, Estados Unidos y Canadá, semejante a la Unión Europea, del otro lado del Atlántico hacía crisis el larvado conflicto por el agua entre nuestro país y el vecino del norte La irritación por el incumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, por parte de México, irritación particularmente enconada en Texas, obligó al presidente Bush a llamar a Bruselas a su colega y amigo para tratar un asunto que enturbia –más allá del lenguaje diplomático– la agenda de las relaciones bilaterales A ello se unió la presión inequívoca de su embajador aquí, Jeffrey Davidow La Presidencia mexicana se vio en la necesidad de emitir un comunicado en el que, entre otras cosas, anunciaba un plan para garantizar lo que parece imposible: la reducción del déficit de entregas de agua a Estados Unidos Vicente Fox y su canciller ven una vez más cómo los intereses inapelables de Washington superan sus fantasías globalizadoras Ya lo dijo el gobernador de Texas: “Queremos nuestra agua hoy, hoy, hoy”
La tersa relación entre Vicente Fox y George W Bush súbitamente se volvió tensa al estallar en la frontera la pugna por el conflicto del agua, que en ambas naciones es considerado un tema de seguridad nacional y prioritario en la agenda común frente a temas como el migratorio
“La crisis del agua ha tensado la relación entre los dos países Es un tema prioritario en la agenda binacional, estará con nosotros y puede ser un malestar constante y un obstáculo para las buenas relaciones entre los dos países, por eso tenemos que trabajar conjuntamente para resolverlo a largo plazo”, dice el secretario de Medio Ambiente, Víctor Lichtinger
Stratfor, una prestigiosa agencia privada de inteligencia de Estados Unidos, coincide: “El rápido crecimiento de la población y de la infraestructura económica en ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos está provocando que en los próximos años exista una disminución de las cuotas de agua De hecho, la disputa en la frontera por incrementar las escasas cuotas de agua que existen en este momento pueden descarrilar las relaciones comerciales y diplomáticas, dañar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) y provocar confrontaciones violentas entre los gobiernos locales y entre los residentes que viven a lo largo de la frontera”
En un análisis sobre el tema, fechado el 14 de mayo, Stratfor establece que “las diferencias entre México y Estados Unidos sobre migración han recibido mucha atención de los medios de prensa estadunidenses durante los meses recientes Sin embargo, es probable que el tema del agua sea el contencioso más abordado en los años venideros En los hechos, mientras la población y el desarrollo económico sigan creciendo y continúe también la disminución del agua en ambos lados de la frontera, la competencia por dicha agua puede escalar a una confrontación económica y política que puede causar más problemas a las relaciones entre México y Estados Unidos, tanto en el TLC como en aspectos de transporte y migración”
De hecho, el tema fue tratado por Bush y Fox en su primer encuentro en el rancho San Cristóbal, en febrero de 2001, donde llegaron a un acuerdo que se tradujo en la controvertida minuta 307 del Tratado de Límites y Aguas, firmado en 1944, que establece criterios para el pago parcial de la deuda de México, que asciende a mil 662 millones de metros cúbicos, y volvieron a hablar de ello durante la Cumbre de Monterrey
Y el martes 14, la crisis sorprendió al presidente Fox en Estrasburgo, Francia, donde recibió una llamada de Bush La Presidencia de la República informó que, en el contexto de la conversación, “el presidente Fox ratificó la decisión de su gobierno de cumplir cabalmente con los compromisos internacionales de México mediante la reducción del déficit de entregas a Estados Unidos, garantizando, al propio tiempo, el abasto a las poblaciones fronterizas y la atención a los intereses y preocupaciones de los productores agrícolas mexicanos”
Fox, a su vez, informó que en 15 días anunciará un plan detallado de conservación del agua y un cronograma de sus entregas puntuales a Estados Unidos, para lo cual una comisión trabaja en la creación de un fideicomiso para financiar las obras hidráulicas que beneficiarán a los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas
El Tratado de Límites y Aguas establece que México recibirá mil 850 millones de metros cúbicos de agua de Estados Unidos anualmente y entregará 431 millones de metros cúbicos
Lo que se hace
Por lo pronto, por instrucciones de la Comisión Internacional de Límites y Aguas (con sede en Ciudad Juárez-El Paso), hidrólogos estadunidenses y mexicanos realizan desde el martes 14 una gira por toda la franja fronteriza, para revisar los volúmenes de agua en el sistema de afluentes y presas, y unificar criterios, pues existen informes contradictorios sobre si México cuenta con agua para pagar, informó a Proceso Carlos Ramírez, comisionado de Bush en la Comisión, la cual sesionará para asumir una posición técnica
Además, funcionarios mexicanos, encabezados por el embajador Alberto Szekely, asesor de Relaciones Exteriores en la materia, se reunieron con su contraparte en el Departamento de Estado y con funcionarios de la Casa Blanca para discutir posibles soluciones
Mientras tanto, cientos de agricultores de los condados texanos del Valle Bajo del Río Bravo: Hidalgo, Cameron, Star, Wallecy y Manderick, denunciaron que la sequía y la falta de agua, consecuencia del incumplimiento mexicano, han provocado la pérdida de mil millones de dólares en la última década y de 30 mil fuentes de empleo —según un estudio elaborado por el Servicio de Agricultura de la Universidad A&M de Texas en Weslaco, consignado por Cox News Service—, por lo cual iniciarán acciones de protesta y de presión
Frank White, gerente de 28 distritos de riego en Hidalgo y Cameron, dice al reportero: “Necesitamos el agua, ¡ya! Si no la tenemos antes de julio se perderá nuestra pobre cosecha” En esta zona se cultivan algodón, sorgo, azúcar y verduras
El tema acaparó la atención de influyentes medios de comunicación Newsweek le dedicó un reportaje El reportero Alan Zarembo describe la conversación telefónica entre dos agricultores texanos, uno de los cuales inicia la conversación con la expresión: “México apesta” Y dice que “es un sentimiento compartido por cualquiera cuya capacidad para cultivar la tierra del sureste de Texas dependa del río Bravo, que divide a México de Estados Unidos”
Advierte el reportaje de Newsweek que en Texas “la irritación está creciendo”
Frank White dice que “los agricultores texanos consideran que México nos ha robado, porque Chihuahua no quiere soltar el agua del río Conchos” Lo confirma Wayne Halbert, administrador distrital de recursos hidráulicos de Harlingen, después de haber visitado la zona agrícola de Chihuahua: “El problema es que han convertido el desierto en un oasis con nuestra agua”
En el río Conchos está, quizás, uno de los principales problemas en esta crisis, porque el nivel de agua se encuentra 40% por debajo de su cuenca, y es el afluente que aporta 54% del agua que alimenta al río Bravo El Conchos nace en los cañones de la Sierra Tarahumara y, pasando por Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Texas, recorre alrededor de 960 kilómetros para llegar a las zonas agrícolas del Valle Bajo de Texas y de Tamaulipas
La presión texana
Considerado uno de los líderes del movimiento pro pago del agua, White dice: “El presidente Fox tiene un problema, que es el gobernador de Chihuahua, que no quiere pagar el agua”
Insistentemente, los agricultores han propuesto castigar a México con medidas como retener el pago de agua que Estados Unidos hace por medio del río Colorado y boicotear las exportaciones de productos básicos mexicanos en Estados Unidos
En entrevista, Carlos Ramírez, comisionado por Bush para la parte estadunidense de la Comisión Internacional de Limites y Aguas, asegura que “reportes satelitales elaborados por la Universidad de Texas arrojan que Chihuahua retiene agua e incumple con el pago, a grado tal que año con año la ribera del río Conchos, en especial el distrito de riego 005 de Delicias, registra un crecimiento notable de extensiones cultivables”
Robert Brandes, hidrólogo de Austin que ha desarrollado estudios para el Consejo de Desarrollo Económico, dijo a Cox News Service que, en vez de entregar el agua a Estados Unidos, “todo lo que hicieron fue hacer de Delicias un vergel desde 1997”
El embajador de Estados Unidos en México, Jeffrey Davidow, insistió en que su país no condonará la deuda a México, y el viernes 17 aseguró que “México tiene agua, por lo que debe pagar el adeudo y cumplir con la cuota que le corresponde”
La respuesta chihuahuense
El gobernador Patricio Martínez, quien en mayo de 2000 ordenó que la Policía Judicial de Chihuahua impidiera a los técnicos de la Comisión Nacional del Agua abrir las compuertas de la presa El Granero —reguladora del río Conchos— para pagar el agua del tratado, se opone a que los compromisos internacionales se paguen con agua de su estado
“El agua que hay en Chihuahua es de Chihuahua —advirtió— El tratado que le conviene a México, no le conviene a mi estado, porque nosotros estamos obligados a pagar 54% de las aguas que el país entrega a Estados Unidos, para sólo recibir 5% para el Valle de Juárez ¡Eso se acabó!”
El domingo 12, Martínez aseguró que si quieren agua, “de alguna manera la tendrán que pagar”, y se pronunció por un cambio en las condiciones de ese acuerdo internacional “El Tratado del 44 —dijo— no tiene por qué ser eterno; no podemos pagarles lo que no tenemos”
Según la información oficial, las presas mexicanas se encuentran a 23% de su capacidad
Esa fue la respuesta de Martínez al gobernador de Texas, Rick Perry, quien días antes, durante un acto ante agricultores texanos, exigió que México pague el agua “hoy, hoy, hoy” Proveniente de los campos agrícolas del oeste de Texas, Perry amenazó, durante un acto en Weslaco, “con imponer sanciones comerciales a México si los presidentes Vicente Fox y George W Bush no resuelven una disputa por el agua que tiene ya 10 años de antigüedad”
Perry envió el 30 de abril una carta a Christine Tood Whitman, administradora de la Agencia para la Protección del Medio Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés), y a Gale A Norton, secretario del Departamento del Interior, en la cual demandó que se nieguen a México recursos para el Proyecto del Manejo del Agua del Río Conchos
A esta campaña se sumaron congresistas del Subcomité del Agua y Energía de la Cámara de Representantes, quienes exigieron la aplicación de medidas punitivas a México para obligarlo a pagar
Como parte de la presión estadunidense, el procurador de Justicia de Texas, John Cornyn, declaró el domingo 12 al diario The Herald, de Brownsville, que integró un equipo de trabajo en materia legal para explorar todas las posibilidades legales y diplomáticas a fin de asegurar que los texanos reciban el agua que debe México
Carlos Ramirez sostiene que “México incurrió en un déficit que entendemos no podrá pagarlo todo, pero sí tiene posibilidad de establecer un programa de pago, porque sí hay agua”
Tamaulipas: historias paralelas
Pero Texas no es el único afectado: Tamaulipas ha sido uno de los más perjudicados ante la falta de agua en el río Bravo, en especial en los distritos de riego 025 y 026 (municipios de Camargo, Díaz Ordaz, Manuel Alemán, Río Bravo y Matamoros)
La Liga de Comunidades Agrarias entregó al secretario de Gobernación, Santiago Creel, el miércoles 15, un documento en el que expone la grave situación de los agricultores de Tamaulipas y demanda que la región sea declarada “en estado de emergencia y se canalicen los recursos y ayudas del Fonden”
Con la firma del dirigente Heladio Ramírez, se pide a Creel “la renegociación del Tratado de 1944, atendiendo al contexto actual y estableciendo los términos en que operará este acuerdo bajo condiciones de sequías prolongadas”
La CNC considera que la actual es la sequía más grave de los últimos 72 años, al grado que los escurrimientos del río Conchos presentan una disminución de 75% Sólo en Tamaulipas, dice el documento, se canceló el riego por segundo año consecutivo en 200 mil hectáreas, lo cual afecta a 15 mil familias Las pérdidas llegan a 800 millones de pesos en dos años y los productores sólo han recibido una compensación de 36 millones
El diputado federal del PAN por Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, sostiene que “el gobernador Patricio Martínez acapara el agua, y si no suelta el agua del río Conchos, no sólo afecta a Texas, sino también a Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas Por eso, el gobernador Tomás Yarrington debe exigir a Patricio que no manipule con fines políticos el asunto del agua, porque eso es criminal”
Los productores de los distritos 025 y 026, vecinos de los condados agrícolas de Texas más perjudicados, formularon ante la Cámara de Diputados una denuncia de juicio político contra el canciller Jorge Castañeda, el director de la Comisión Nacional del Agua, Cristóbal Jaime Jáquez, y el secretario de Medio Ambiente, Víctor Lichtinger, por “traición a la patria”, por pagar agua a Estados Unidos cuando en México se vive una sequía acumulada de 10 años
Un ingrediente adicional a la compleja situación en la frontera, explica Carlos Marentes, dirigente de la Unión de Trabajadores Fronterizos de El Paso —que apoya a los campesinos mexicanos que laboran en los cultivos estadunidenses—, es el hecho de que “con el pretexto de la sequía y la carencia de agua, los agricultores estadunidenses en Texas, Nuevo México, Arizona, California y Washington están explotando a los campesinos mexicanos”
La visión corta de Estados Unidos
Lichtinger defiende la postura del gobierno mexicano: “Pagaremos lo que podamos pagar y trataremos de ir recuperando ese déficit que tenemos a lo largo de estos años para liberar agua para el desarrollo del lado mexicano y cumplir con los compromisos internacionales”
Después de estar en Washington, donde trató el tema con los secretarios de Medio Ambiente y Agricultura de Estados Unidos, Lichtinger dice a Proceso que el agua será un tema que regirá las relaciones entre los dos países: “Ojalá tuviéramos el apoyo visionario, que hoy no lo tenemos, de Estados Unidos para trabajar conjuntamente para lograr una cuenca binacional de uso sustentable del agua, porque este problema no de-saparecerá, paguemos o no paguemos
“Estados Unidos no entiende que éste no es un problema de solución inmediata, como lo plantean al exigir el pago, sino que es un tema que estará ahí siempre, en el futuro, y que se puede convertir en un constante malestar y obstáculo para las buenas relaciones entre los dos países y para el de-sarrollo económico de la región en común”
Explica que se trata de un tema que “causa, paradójicamente, el cambio climático, al que Estados Unidos no ha querido entrarle; es decir, altas temperaturas y períodos más prolongados de sequías Se le ha insistido a Estados Unidos que debe tener una participación más comprometida, pero nosotros somos los que pagamos los platos rotos”
Lichtinger advierte que todavía no tiene una postura sobre si debe o no ser modificado el Tratado de 1944, pues tiene puntos benéficos para México, pero otros que no lo son, como el hecho de que prevé que en caso de sequía del lado del río Colorado, Estados Unidos no estaría obligado a pagar la cuota de agua a nuestro país, pero no prevé la misma situación en caso de que haya sequía en México”
Recuerda que en los ochenta, Estados Unidos dejó de pagar agua a México por la sequía que sufrió
Considera que “Estados Unidos debe entender que un México fuerte le conviene, como sucedió con España y Portugal insertos en la Unión Europea, que fueron apoyados por los países más desarrollados, y eso derivó en un crecimiento uniforme de la calidad de vida de toda la región () pero la visión es muy miope y no se privilegia una relación de largo plazo con México”
La polémica minuta
El 21 de marzo de 2001, en Washington, funcionarios de la Comisión de Límites y Agua firmaron la minuta 307, mediante la cual se pretendía cubrir parcialmente el adeudo de agua que tiene México; sin embargo, senadores y los productores de Tamaulipas la han cuestionado, con el argumento de que se cedió un volumen mayor del que correspondía
Con base en ese documento, México pagaría 740 millones de metros cúbicos al 31 de julio de 2001, pero sólo se pagaron alrededor de las dos terceras partes
De acuerdo con la denuncia de juicio político que formularon los productores de Tamaulipas, los funcionarios que firmaron esa minuta modificaron sustancialmente los términos del tratado, además de que la comisión no tenía facultades para ese tipo de acuerdos
Por ejemplo, se establece que se pagará a Estados Unidos con “100% de los afluentes no aforados”, lo que no se incluye en el tratado, “con un volumen adicional de la presa Venustiano Carranza y se cubrirán los faltantes con aguas provenientes de las presas Luis I León, La Fragua, Centenario y San Miguel, aguas nacionales ya almacenadas”








