no tengo límites ni obedezco consignas: carrillo prieto

No tengo límites ni obedezco consignas: Carrillo Prieto
Rafael Rodríguez Castañeda
El penalista Ignacio Carrillo Prieto sabe que está en sus manos, en calidad de fiscal especial sobre los delitos relacionados con la guerra sucia mexicana, la credibilidad del Estado de derecho En la entrevista con Proceso, manifiesta su certeza de que desenmascarará a los responsables de las atrocidades atribuidas a fuerzas gubernamentales en los años setenta No hay crimen perfecto, dice optimista
No hay crimen perfecto        
Y el doctor Ignacio Carrillo Prieto sonríe con ironía    
Es la respuesta obvia a la observación directa:  
        
—Los responsables de las atrocidades de la guerra sucia eran crueles, pero no tontos No parece que hayan dejado demasiadas huellas
—Vamos a utilizar todos los recursos técnicos, clásicos y avanzados, probados en experiencias mexicanas o del extranjero, para la reconstrucción de los hechos Sí, efectivamente, no eran tontos Pero no hay crimen perfecto
Al emprender una investigación de cuyo éxito depende la credibilidad del Estado de derecho en México, el fiscal especial sobre la guerra sucia anuncia que actuará sin consignas y que, entre sus propósitos, está el de mandar comparecer a los expresidentes de la República que la indagatoria señale como eventuales responsables
—¿Comparecerá Luis Echeverría?
—Mandaremos llamar a todos los expresidentes que sea necesario Y que recuerden que incurrir en falsedades implica castigo penal
El doctor Ignacio Carrillo Prieto recibe a Proceso en su despacho de la avenida Juárez, en el segundo piso del edificio que alojaba antiguamente a la Interpol México
Anuncia un trabajo implacable y serio, con la reconciliación nacional como meta, mediante la identificación de los responsables de los abusos cometidos por agentes del gobierno en los años sesenta y setenta a partir de la hipótesis extrema de que pudo haberse tratado de crímenes de Estado
No habrá cacería de brujas, pero con la aplicación irrestricta de la ley llegaremos hasta donde tengamos que llegar Acudiremos a todos los archivos disponibles tanto en México como en el extranjero Buscaremos la información donde se encuentre Iremos hasta los archivos de Satanás
Acomodado en la pequeña sala de espera, con vista al tráfago de la esquina de Juárez y Reforma, Carrillo Prieto se defiende de los críticos de su nombramiento en el puesto de nombre tan extenso como las expectativas que despierta: fiscal especial para la Atención de Hechos Probablemente Constitutivos de Delitos Federales Cometidos Directa o Indirectamente por Servidores Públicos en Contra de Personas Vinculadas con Movimientos Sociales Políticos del Pasado
No vine a un concurso de popularidad ni en búsqueda de aplausos Pero no pueden decir que soy ajeno al tema Escribí el primer libro sobre tortura en México y participé en programas de capacitación en derechos humanos para agentes del Ministerio Público y para responsables de readaptación social en reclusorios y en el tribunal para menores Con el doctor Héctor Fix Zamudio, incursionamos en el tema del ombudsman antes de que el concepto fuera conocido en los medios jurídicos nacionales
Y define su posición personal ante el tema de la guerra sucia:
Vengo a servir a mis conciudadanos en la causa de la justicia en este asunto de reconciliación nacional La ley es la única forma de encontrar la solución a este gravísimo diferendo que hemos tenido los mexicanos
—Muchos de estos mexicanos tienen sed de venganza
—Para mí, no hay más divisa que la ley Mientras no procesemos, con la ley en la mano, estos hechos terribles del pasado, quedarán abiertas las heridas y abiertas también otras opciones ¿Cómo castigar si no es con la ley en la mano? ¿Mediante las armas, mediante la diatriba interminable de las opiniones en contra y a favor?
—Los archivos en México son poco confiables Al Archivo General de la Nación, por ejemplo, los expresidentes mandaban prácticamente basura
—Si de antemano nos desalentamos, para qué le entramos Lo poco de lo que se disponga ahora será la punta de la madeja Nos deberá bastar para empeñarnos a fondo y desentrañar la verdad Pero hay y habrá otros archivos, que ahorita no vemos pero que en el curso de la indagatoria descubramos De pronto alguien escribió una memoria, un testimonio y los correlacionamos, y por ahí, dentro del análisis lógico jurídico, hacen el click que se necesita para armar esto
Recurriremos a los archivos del extranjero Exigiremos que se desclasifiquen documentos Perseguiremos la información hasta donde se encuentre
Además, agrega Carrillo Prieto, será llamado a comparecer todo aquel cuyo testimonio pueda ser importante o necesario
—¿No importará la jerarquía?
—No, y no importa quién haya sido o sea Por supuesto, respetaremos los fueros establecidos precisamente por la Constitución
—¿Los expresidentes serán llamados a comparecer?
—Naturalmente
—¿Será llamado a comparecer Luis Echeverría?
—Todos los expresidentes que sea necesario mandar llamar Quiero suponer que los expresidentes y otros funcionarios que tuvieron el privilegio de servir a México en tan alta investidura no despreciarían nunca —de otra forma, la ley tiene sus modos de apremio— una convocatoria del Ministerio Público Federal Habría, si lo hacen, una gran contradicción entre su vida pasada y su vida actual Estoy seguro de que todos los mexicanos estamos en disposición de esclarecer aquellos hechos Excepto, claro, aquellos que tienen en su conciencia moral —después los tendrán en su récord jurídico— reproches
—¿Comparecerán militares, incluidos algún exsecretario de la Defensa o el propio secretario en funciones?
—Es probable
La disposición del Ejército
—En el Ejército hay una sensación de disgusto por el tema de la guerra sucia Algunos de sus integrantes manifiestan que la institución ha sido agredida
—He tenido el ofrecimiento de la más amplia colaboración Una actitud de apertura completa Por parte del Ejército, el fiscal no ve motivos de preocupación, no ha percibido obstáculos, sino al contrario Y en realidad, no concibo que una institución del Estado tan importante no quisiera contribuir a la causa de la justicia
—¿De veras el Ejército les abrirá sus archivos?
—Hay absoluta disposición Impresionante y absoluta disposición Histórica, diría yo Hay que recordar que las transgresiones cometidas por militares no las realizó el Ejército Mexicano, como institución, ni una dependencia llamada Secretaría de la Defensa En todo caso, lo hicieron individuos con nombre y apellido
Entiendo que el Ejército se sienta incómodo porque por el acto malo de algunos puede caer el baldón y la vergüenza sobre todos Eso es precisamente lo que yo arguyo Resolver esto en la sede ministerial, y después judicial, resolver esto con la ley, permite limpiar, porque la ley siempre limpia, nunca mancha
—Pero en las instituciones militares y policiales hay estructuras orgánicas jerárquicas y aquellos elementos eventualmente inculpados pueden argüir que sólo cumplieron las órdenes que les dieron sus superiores
—Pues entonces el fiscal seguirá el largo de la cadena e investigará dónde está la responsabilidad
—¿Y quién es más responsable, el que ejecuta una orden o el que la emite?
—Hay distintas calificaciones Hay el actor material, el actor intelectual, el cómplice Eso lo irá determinando el proceso
—¿Hasta llegar a la cúspide?
—Por supuesto, no tengo consignas
Lo legal y lo ilegal
—Por cierto, le obsequio este libro, que encierra sin duda uno de los testimonios más notables y transparentes de lo que pasó durante la guerra sucia
El reportero pone en manos del fiscal el libro Obligado a matar Fusilamiento de civiles en México, de editorial Proceso, con data de 1993 El volumen —que no era conocido por Carrillo Prieto— compila los testimonios del soldado desertor Zacarías Osorio Cruz, quien pidió y obtuvo asilo político en Canadá Apuntaba la contraportada:
Testigo y actor de primera mano, el soldado Zacarías Osorio Cruz es el único militar que se ha atrevido a denunciar la práctica de fusilamientos de opositores al régimen, siempre por ‘órdenes superiores’, que diversos organismos nacionales e internacionales habían venido señalando desde 1968
Osorio Cruz era soldado de primera clase, miembro del Primer Batallón de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, acuartelado en el Campo Militar Número Uno
—Imaginemos esta hipótesis, doctor ¿Qué haría con un soldado como Osorio Cruz, al que se encuentre responsable de asesinar, cuando argumente que simplemente ejecutó órdenes de sus superiores?
—En el cumplimiento del servicio no puede haber órdenes contrarias a derecho Son inexistentes en el marco del cumplimiento del servicio En el caso mencionado, el mando castrense se apartó de las órdenes del servicio considerado en su recta inteligencia
—Educados en la rígida disciplina que se impone en el Ejército y en algunas corporaciones policiales, ¿cómo distinguen sus integrantes una orden legal de una ilegal?
—La disciplina militar tiene que ver con el servicio y el servicio no acepta órdenes ilegales Un cateo sin orden, un acto de pillaje, una violación, por ejemplo, no pueden ser órdenes de servicio, son siempre ilícitos
—Insisto en que el dilema del soldado es con frecuencia: obedezco o me insubordino
—Yo insisto a mi vez: las órdenes del servicio no pueden incluir el pillaje, la violación, la tortura, el homicidio El Estado no puede convertirse en violador del orden jurídico, en emisor de órdenes que lo contrarían Es una contradicción inadmisible y, en consecuencia, es inadmisible ese supuesto servicio
—En Proceso acabamos de publicar documentos desclasificados del Departamento de Estado de los que se desprende que el entonces presidente Luis Echeverría dio órdenes de acabar de cualquier forma con los guerrilleros, que éstos podían ser tratados como objetos desechables ¿El que emitió esa orden es igual de responsable que aquellos que la cumplieron?
—Son responsabilidades distintas Era válido acabar con la guerrilla, detener a sus integrantes, ponerlos a disposición del Ministerio Público y procesarlos en un juzgado Ésa era la forma Toda otra forma es contraria al Estado de derecho Toda otra forma es perseguible penalmente
—Si el presidente, si el secretario o secretarios de la Defensa, emitieron esas órdenes
—Están fuera del orden jurídico, tienen reproche penal
—Entonces, la fiscalía especial no se detendrá en el grado de mando o de responsabilidad que encuentre
—No, porque no recuerdo que la ley me diga que deba detenerme en determinados niveles, que mi elevador sólo llega al tercer piso Si el edificio tiene 10 pisos, mi elevador llegará hasta el piso 10
Aplicación de la ley, no venganza
—¿Qué va a pasar con los delitos que ya prescribieron? ¿O con los que no estaban tipificados, como el de las desapariciones forzadas?
—El de la prescripción es un asunto al que nos enfrentaremos ya avanzada la indagatoria y el cual también tendrá que examinar el juez No lo colocamos como obstáculo o impedimento Avanzaremos primero en la indagatoria
—¿Pero cómo imagina resolver el caso del delito de la desaparición forzada?
—Hay testimonios de homicidio, por ahí entraremos
—Pero el homicidio, como tal, ya prescribió
—Hay testimonios de tortura Ya veremos a lo largo de la investigación Pero lo que me interesa subrayar es que no vamos a atarnos de manos nosotros solos
—Y el riesgo de la frustración, si no se puede procesar
—La peor frustración es no avanzar en nada Lo que el derecho puede hacer se hará, sin taxativas, sin límites, sin frenos, sin consignas, que nunca admitiríamos Pero si no nos ajustamos a las limitaciones de la ley, nos volveríamos sus impugnadores y convertiríamos a los probables responsables en víctimas Sería lo peor que pudiera ocurrir
—¿Qué tanto puede convertirse la investigación de la fiscalía en venganza y ocasionar un reflujo de desquite de aquellos otros que aún no sabemos quienes son?
—La ley es la única manera de resolver esto sin venganzas ni desquites Como es la regla para todos, es la única manera de resolver las diferencias entre todos
—Claro, pero ustedes van a aplicar la ley a quienes la transgredieron Por tanto, la lógica de la fiscalía no será la lógica de ellos
—Quienes no reconocen a la ley tienen que sufrir el castigo por la vía de la propia ley Es la única vía que un Estado democrático de derecho tolera ¿Cuál otra podría ser? ¿La venganza privada? Esa está cancelada
El temor a las reacciones
—¿Llegará la investigación hasta los acontecimientos del 68?
—A partir de los 532 expedientes del informe de la CNDH, seguramente tendremos que ir hacia delante y hacia atrás Es posible que lleguemos al 68 Fue punto de arranque de movimientos sociales que dieron origen a las reacciones condenables Todos sabemos que el 68 fue un parteaguas histórico
—Definitivamente, tendrá que meterse en el corazón del 68, porque si no es así, no me explico su deseo de la reconciliación Una buena parte de los mexicanos pedimos que se desentrañe la matanza de Tlatelolco
—Le agradezco la contundencia y claridad de la expresión Admito que así tendrá que ser
—En ese sentido, ¿qué importancia le da a las fotos que publicamos en Proceso con esos personajes del guante blanco?
—Con todo el valor que tiene Proceso, son elementos que ayudan a concluir la existencia de esos cuerpos paramilitares Es un elemento gráfico que hay que analizar lógica y jurídicamente e integrarlo en la investigación Fue como quitarle un velo a algo que había permanecido indebidamente oculto, encerrado en lo que se llaman secretos de Estado ¿Recuerda usted esa tontería que llaman razones de Estado? La famosa razón de Estado es la manera de eludir el Estado de derecho Cuando hay razón de Estado, no hay Estado de derecho
—¿No teme la fiscalía una reacción estilo mafioso ante las investigaciones?
—Es muy posible, es algo que uno debe calcular, sin que paralice la acción de la justicia ni de sus agentes Si nuestra desaparición física sirviera para detener la indagatoria, se entendería una eventual amenaza Podremos desaparecer, pero el asunto no desaparece de la conciencia de los mexicanos, que le seguirán exigiendo al gobierno continuar la investigación Así es que matarnos no conduce sino a eliminarnos, no a eliminar la decisión de llegar a la verdad
—De regreso a las razones de Estado, ¿considera que en la guerra sucia hubo crímenes de Estado?
—Está entre nuestras hipótesis que haya existido un plan diseñado en las altas esferas para actuar contra el derecho, al margen del derecho y violentando la ley Sí, pudo haber ocurrido
—¿Qué rango ocupa esta posibilidad entre sus hipótesis?
—Uno muy importante
—¿Cuál será la sanción para los responsables, si fructifica el trabajo de la fiscalía?
—La más rigurosa, para que sirva como una medida de salud, individual y colectiva Deberá ser una severa intervención quirúrgica, ejemplar: que a nadie se le vuelva a ocurrir cometer atrocidades de esta índole
Rechazo a las filtraciones
—¿En qué consiste lo que describe como reconciliación?
—Consiste en señalar probables responsables, procesarlos y condenarlos Todos los que sean, en el número que sean, en el nivel en que se encuentren o encontraban Todos Nada más, nada menos
—Hacia delante, ¿hasta dónde llegarán?
—No hay limitante Si hay denuncias para que yo atienda hechos recientes probablemente constitutivos de delitos cometidos por funcionarios públicos contra personas relacionadas con movimientos políticos, adelante
—Si un expresidente de la República resulta responsable de crímenes de Estado, ¿qué pasaría?
—Pues vamos allá
—¿Cuál sería la pena?
—La que el código penal establezca
—Lo pueden acusar de cacería de brujas
—Evitaremos esa acusación mediante un trabajo riguroso, serio, metódico, ordenado, tanto en lo que toca a nuestra tarea de investigación como a la función procesal del juez No habrá cacería de brujas, ni galería de chismes ni casa del terror ni Halloween Sólo la aplicación rigurosa de la ley
—¿Qué tanto se van a difundir los hallazgos de la investigación?
—Ofreceré información puntual y objetiva Solicitaré a los medios comprensión de la tarea y el calendario del fiscal, de tal manera que siempre hablemos de resultados y nunca de posibilidades o conjeturas Informaré, por supuesto, sobre a quiénes hemos llamado a comparecer y cómo hemos ido armando las investigaciones
Yo pediría esto: los ciudadanos tenemos derecho a la información y no a la manipulación Sé de la necesidad de una rápida, perentoria aclaración de las cosas Pero pido que se comprenda la necesidad jurídica y técnica que tiene el fiscal de proceder integrando una averiguación inatacable Porque el peor daño que le pudiéramos hacer a esta causa es integrar mal, por prisas o presiones, este alegato de acusación, para que se desvanezca en el aire No estoy dispuesto a erigir un castillo de naipes que se derrumbe al primer acoso Voy a erigir una construcción blindada
—¿Cómo se va a proteger de las
filtraciones?
—He advertido a mis agentes y empleados que cualquier infidencia no resultará sólo en un adiós, sino en acciones jurídicas que emprenderemos contra cualquiera que, sin un derecho, sin una autorización, filtre o mal use la información que obre en su poder en su calidad de profesional de las áreas de procuración de justicia Además, tendremos todas las precauciones técnicas para evitar las filtraciones, pero la primera es la advertencia: una filtración tendría consecuencias muy graves para quien se atreva a realizarla
—¿Plazos para culminar la tarea?
—Haremos un corte dentro de un año para ver cómo vamos Lo que quiero es que el fiscal y su oficina trabajen con todo rigor, que no pierdan la pista, que no dejen una sola noticia por investigar, un solo indicio por ahondar Vamos a construir una acusación sólida e, insisto, no haremos nada por premura ni por presión ni por la necesidad, que la entiendo, de obtener resultados
—Hay quienes cuestionan el nombramiento de usted por el caso de su prima, Dení Prieto Stock, quien murió en el asalto a una casa de seguridad de la guerrilla, en Nepantla, en febrero de 1974
—El caso no forma parte de los expedientes de la CNDH ni de las demás averiguaciones iniciadas en la PGR por los familiares de los desaparecidos y que ya me han sido turnadas para irlas integrando Si llega a presentarse, yo me excusaría de investigarlo Es decir, es el único caso que yo no puedo conocer
—Los dos grandes pendientes del pasado son, sin duda, represión y corrupción ¿Recomendaría usted una fiscalía especial anticorrupción semejante a la que usted encabeza?
—Ah, caray No me atrevo ni a recomendarla ni a dejar de recomendarla Lo que entiendo es que el combate a la corrupción debe ser también serio, a fondo, presidido por el criterio de la ley En esas tareas uno debe dejar de lado afectos y desafectos personales, de grupo, de partido, de Iglesia, de sindicatos, de lo que sea Uno no puede seguir a la justicia si no la tiene como única causa Si uno es devoto de otra causa que la contradice o la contamina, uno debe retirarse de las cuestiones de procuración de justicia
Con una nómina cercana a las 70 personas, 37 de ellas agentes, la fiscalía a cargo de Carrillo Prieto tendrá un presupuesto ilimitado
Todos los recursos que sean requeridos serán proporcionados, según me ha dicho el procurador Rafael Macedo de la Concha, asegura el fiscal