La fustración fiscal
En unos pocos días, casi unas horas, el sistema político mostró sus debilidades El fracaso del Poder
Legislativo en la elaboración de la Ley de Ingresos y del Presupuesto de Egresos 2002 no fue sino la secuela de un fracaso equivalente del Poder Ejecutivo, incapaz durante nueve meses de negociar su propio proyecto Pero en conjunto, funcionarios gubernamentales, líderes de partidos, dirigentes parlamentarios y representantes de organismos empresariales demostraron que están muy lejos de ser capaces de ejercer con eficacia la conducción de la sociedad mexicana
El presidente Vicente Fox se vio obligado a decir lo
que en su boca hubiera sido inaudito hace unos meses: Creo que llegó el momento de terminar con el mito de que el cambio político iba a traer solución a todos los problemas
Otro protagonista del fracaso en las tareas de gobernar, Santiago Creel, lo atribuye al excesivo calendario
electoral: Si vamos a estar compitiendo todo el tiempo, ¿a qué horas vamos a coincidir?
Un tercero, Diego Fernández de Cevallos, líder de la fracción parlamentaria del PAN en el Senado, de plano aceptó: Pudimos haber tenido errores, pero es el riesgo del aprendizaje
La incapacidad en la tarea de gobernar tiene otra muestra: el secretario del Trabajo, Carlos Abascal,
ha sido incapaz de obtener consenso para su proyecto de nueva Ley Federal del Trabajo: sus hombres más
cercanos renunciaron por estar en desacuerdo con sus propuestas
Lavada apenas la cara, sin embargo, los tres principales partidos se disponen a renovar sus dirigencias, sin asomos explícitos de autocrítica
Éste es el México de hoy
Agustín Vargas Medina
En medio de las quejas y reclamos de empresarios y contribuyentes por las nuevas leyes fiscales, el presidente Vicente Fox se sumó a la oleada de protestas y dijo que no está de acuerdo con algunos aspectos de la reforma aprobada por el Congreso de la Unión
Sin embargo, ni el mandatario ni los legisladores ni la Secretaría de Hacienda quieren asumir ninguna responsabilidad por los errores, ambigüedades, inconsistencias y vacíos legales de las nuevas leyes tributarias que entraron en vigor el 1 de enero, el mismo día de su publicación en el Diario Oficial
Aunque el equipo económico del presidente Fox, encabezado por Francisco Gil Díaz, secretario de Hacienda, prepara ya una enmienda —contrarreforma, le llaman los legisladores— para corregir las deficiencias de los ordenamientos que al gobierno federal le permitirán recaudar más de 80 mil millones de pesos adicionales a lo previsto en la propuesta original del Ejecutivo
La estrategia general incluirá el diseño de un nuevo esquema para vender la propuesta de gravar con IVA -porque es lo ideal para el bien de México— todos los productos, bienes y servicios que se consumen en el país, sin ninguna excepción, afirma Valentín Villa, director de Política de Ingresos de la Secretaría de Hacienda
Por lo pronto, Hacienda preparará desde esta semana la resolución miscelánea para dar coherencia y compatibilidad a los textos que los diputados y senadores aprobaron como leyes, mientras que, según expertos fiscales, el sector privado, personas físicas con actividades empresariales y consumidores se debaten en la incertidumbre y en la inseguridad jurídica
Así lo advierte a Proceso Jaime Rojas Merino, director del despacho Mancera Ernst & Young La premura con que se manejó la reforma fiscal en el Congreso —dice— provocó el abandono de la técnica legislativa y surgieron diversas imprecisiones, no sólo en la forma y en el fondo de las disposiciones, sino también por la ausencia de adecuaciones en otros ordenamientos, como el Código Fiscal de la Federación, lo cual en diversas situaciones deriva en inseguridad jurídica para los contribuyentes
Los parches del reformón
Desde el pasado 3 de abril, cuando el Ejecutivo presentó al Congreso su iniciativa para modificar el sistema fiscal mexicano e incrementar la recaudación mediante impuestos indirectos, la propuesta quedó prácticamente nulificada, aunque el presidente Vicente Fox la calificó como un reformón que le daría al gobierno federal recursos adicionales por cerca de 130 mil millones de pesos
Nueve meses después, todo quedó reducido a una simple miscelánea fiscal, es decir, sólo se parcharon leyes vigentes, fueron creadas otras y se buscaron reasignaciones en el Presupuesto de Egresos de la Federación, con lo que los ingresos totales del gobierno federal en 2002, tributarios y no tributarios, serán de 1 billón 463 mil millones 334 millones 300 mil pesos
En la iniciativa original, el Ejecutivo pretendía obtener 1 billón 410 mil millones 654 millones 400 mil pesos, es decir, 52 mil millones 679 mil 900 pesos menos que lo aprobado
De acuerdo con la Ley de Ingresos, las principales fuentes de recaudación serán el Impuesto Sobre la Renta (47 mil 682 millones); el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (16 mil 5758 millones) y el nuevo Impuesto a la Venta de Bienes y Servicios Suntuarios (8 mil 7514 millones)
Respecto a las reasignaciones, éstas se consideran también como fuente de ingresos, que provendrán de reducciones en el gasto programable de algunos ramos: Poder Legislativo, 201 millones; Poder Judicial, 4 mil 9381 millones; Comisión Nacional de Derechos Humanos, 2587 millones; deuda pública, 5 mil millones; adeudos fiscales anteriores, 880 millones; provisiones salariales, 4 mil 800 millones, y secretarías de Estado, 11 mil 4715 millones de pesos
De esta forma, con las ampliaciones en los impuestos y las reasignaciones en el presupuesto se obtiene un ingreso adicional disponible de 80 mil 2305 millones de pesos
Se tiene previsto que 1577% de esos recursos adicionales se destinen a inversión pública productiva; 3082%, al gasto social en áreas prioritarias, como el combate a la pobreza, la educación y la salud, y 481% se distribuirá a los estados y municipios
Las anomalías
Tal como fue aprobado el paquete tributario, los fiscalistas afirman que los ordenamientos dan trato desigual a iguales, lo que significa que hay privilegios y perjuicios para contribuyentes de un mismo sector
Jaime Rojas Merino comenta que, por el lado de los empresarios, el problema mayor de la reforma tributaria es que la parte central de la recaudación se está quedando en impuestos especiales para sectores muy particulares
A su juicio, los sectores más perjudicados con estos cambios son: el refresquero, el de las telecomunicaciones y el de las bebidas alcohólicas Al final, lo único que ocurrió es que hubo una selección de ciertos sectores para poder imponer nuevos impuestos, dice
La empresa Mancera Ernst & Young, una de las firmas de auditoría fiscal y contabilidad más prestigiadas del país, dirigida por Rojas Merino, realizó un amplio estudio de la reforma fiscal, y una de sus conclusiones es que las disposiciones aprobadas y la ausencia de adecuaciones a otros ordenamientos deriva en inseguridad jurídica para los contribuyentes
En el documento, los fiscalistas destacan que el afán recaudatorio ha dado lugar a múltiples vicios de legalidad y constitucionalidad, que indudablemente deberán ser analizados por los contribuyentes a fin de interponer los medios de defensa que procedan para que no sean afectados sus derechos
Algunos de los casos más destacados que se encuentran en esta situación son: el impuesto a la radiotelefonía móvil, a la localización de personas y a los bienes y servicios de televisión restringida, así como el destinado a las bebidas preparadas con edulcorantes distintos al azúcar de caña Así mismo: el impuesto sustitutivo del crédito al salario, el dedicado a los bienes y servicios suntuarios, el que se aplicará a los ingresos de las personas físicas y el impuesto a las ventas y servicios en general
Una aberración jurídica es la referente a la entrada en vigor de la Ley de Ingresos de la Federación, que en artículos transitorios prevé que ésta y las leyes de ISR, IEPS y Federal de Derechos estarán vigentes desde el 1 de enero de 2002, fecha en que se efectuó su publicación en el Diario Oficial de la Federación, pese a que el artículo 7 del Código Fiscal de la Federación establece que las leyes fiscales entran en vigor al día siguiente de su publicación, salvo que en ellas se establezca fecha posterior
Más allá de eso, el director de Mancera Ernst & Young señala que, al final, son los consumidores quienes tendrán que pagar los impuestos especiales porque los gravámenes se traducen automáticamente en aumentos de precios
Si se está luchando por que el pobre no pague impuestos, no hay razonamiento lógico en las propuestas fiscales, como se ve en el caso de los refrescos, por citar un ejemplo, que es un producto de consumo popular, necesario incluso en algunas comunidades, en donde el agua es escasa, de mala calidad, y lo que abunda es el refresco
A la inconstitucionalidad y falta de equidad tributaria, Rojas Merino suma la incongruencia de los impuestos especiales, y explica: El objeto extrafiscal de un gravamen de este tipo es desalentar el consumo de ciertos productos, como el tabaco, en donde está justificado un impuesto especial, que podría aplicarse también a las bebidas alcohólicas, pero carece de sentido en las aguas mineralizadas y en algunos refrescos que se consumen de manera generalizada
Por otra parte, afirma, la intención de cobrar más a los que más tienen se anula, porque tales gravámenes generan una avalancha de inconformidades jurídicas y de problemas prácticos de aplicación Esto deja abierta la posibilidad de que no se cobre ese impuesto o que se deje de pagar, porque la evasión se puede dar por errores y ambigüedades de la propia ley y por la interpretación de la misma
Es, pues, indispensable, remata, abrir la discusión para evaluar si se hacen algunas modificaciones a los ordenamientos fiscales Si no se corrigen, advierte, difícilmente se alcanzarán las metas de recaudación
A su vez, Francisco Javier de los Santos Fraga, presidente del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), analiza la incorporación de la Ley del IVA a la de Ingresos de la Federación, lo que da a los estados la facultad para cobrar ese gravamen a los consumidores Es una de las cosas que llama la atención y que vemos no muy aceptable
Explica que la Ley del IVA señala que las entidades federativas no podrán gravar los artículos que ya están gravados con ese impuesto, pero ahora la nueva Ley de Ingresos, en el artículo octavo que se refiere al IVA, indica que los estados podrán establecer impuestos al consumo, sin contravenir la disposición que existe al valor agregado
La autorización para cobrar ese gravamen rompe un candado que se tenía para recaudar más, pero en términos generales el impuesto al consumo que se autoriza es hasta de 23%, considerando el 15% de IVA que ya existe, más 5% del artículo suntuario, más 3% que aplique el gobierno de la entidad respectiva
Hay, además, el problema de la temporalidad De los Santos Fraga señala: Vamos a suponer que el gobierno del estado pide que se aplique el impuesto al consumo; mientras se da el proceso legislativo en la localidad, el estado tendrá que ir creando su infraestructura, su personal, administración, documentación, inscripción de los contribuyentes y demás Esto consumirá un año o un buen número de meses, en tanto que la nueva Ley de Ingresos de la Federación, que es la que prevé el gravamen, caduca en diciembre En consecuencia, los estados podrían quedarse nada más con su aprobación y con su infraestructura, porque en 2003 ya no saldría esa disposición
Así como éstas, hay muchas incongruencias que no esperábamos de una verdadera reforma fiscal integral Estas críticas no son porque se esté gravando más a las empresas, ni por que se esté gravando los bolsillos del último consumidor, sino por la esencia misma de tales disposiciones Nosotros hemos dicho que se requiere simplificación administrativa y seguridad jurídica
Sobre el crédito al salario, recuerda que el gobierno federal dispuso hace años que todos los patrones pagaran a sus trabajadores de hasta cuatro salarios mínimos cierta cantidad que después descontaban de los impuestos que pagaran al gobierno federal, sobre todo del ISR, del IVA y del impuesto al activo
Ahora se establece que si se paga el crédito al salario a los trabajadores sólo se descontará del ISR y será a cargo de las empresas Eso detiene nuevas inversiones para generar empleos, porque el patrón dirá que por cada peso que pague le cuesta 30% de impuestos entre Seguro Social, Infonavit, impuestos locales y federales, y ahora hay que incrementarle el costo del crédito al salario
Al final de todo esto y siendo realistas, dice el contador público Francisco Javier de los Santos, no hay ningún beneficio real para los consumidores, para los contribuyentes en general
A todo nos acostumbramos
Para Valentín Villa, jefe de la Unidad de Política de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, la reforma fiscal aprobada dejó satisfechas a las autoridades y hasta a los empresarios, al menos en lo que se refiere al ISR, propuesta que, asegura, pasó casi como fue enviada por el Ejecutivo
No obstante las críticas, sobre todo del sector empresarial, al procedimiento legislativo para aprobar el paquete fiscal, el funcionario sostiene que fue correcto El paquete, dice, sí contiene normas para la simplificación administrativa en el pago de impuestos La simplificación está todos los días y en el registro de cada operación de las empresas, que es lo que da seguridad jurídica al contribuyente
Ahora bien, sostiene, es muy fácil criticar, porque los impuestos, por su propia naturaleza, a nadie nos gusta pagarlos Entonces, ese simple hecho nos crea algún malestar, pero a todo nos acostumbramos
Villa Blanco es el autor intelectual y material de la Ley de Ingresos de la Federación enviada originalmente por la Secretaría de Hacienda a la Cámara de Diputados Su texto prácticamente fue anulado porque, confiesa, no logró convencer a los diputados de las bondades del ordenamiento, a pesar de las más de 120 reuniones que tuvo con los legisladores
No obstante, la Secretaría de Hacienda trabaja para corregir las fallas del paquete fiscal, pues reconoce el riesgo de una eventual evasión de impuestos por la ambigüedad e imprecisiones de las leyes, lo que provocaría una caída importante en la recaudación
De ser así, el gobierno federal se verá obligado a recortar el gasto público, advierte Valentín Villa, e indica que a más tardar el próximo miércoles 16 la dependencia estará presentando las resoluciones administrativas que estarían vigentes durante todo el año y tratarían de corregir parcialmente las fallas
El funcionario manifiesta que todo el malestar de la sociedad se debe a que éste no es el paquete fiscal que esperaba, como tampoco lo esperaba la Secretaría de Hacienda Lo ideal es que tengamos un sistema fiscal como el que se había propuesto En algún tiempo se insistirá en ello, es decir, en gravar alimentos y medicinas y todo el consumo de los mexicanos con una tasa uniforme de IVA
El jefe de la Unidad de Política de Ingresos esboza la estrategia que se impulsaría para que el IVA sea aceptado nuevamente en la mesa de negociaciones con el Congreso
Debe buscarse, dice, un mecanismo eficiente, transparente y que permita compensar a los que saldrían más afectados con la imposición de ese gravamen Hoy en día a los sectores de menores ingresos se les da mayor apoyo; reforzar esos aspectos compensaría con creces a esa gente: que tengan una mejor educación, una mejor vivienda, alimentación, todo eso les ayudaría a salir y que ese dinero se destine a ese gasto
Por ello, concluye, el Congreso debe abordar lo más pronto el tema del IVA, porque estoy convencido de que sería para el bien de México








