fox, hoy, ideal para la sátira política

Fox, hoy, ideal para la sátira política
Rodrigo Vera
A unas cuantas semanas de su primer año de gobierno, el presidente Vicente Fox ve lo traicionera que puede ser la popularidad Como candidato, sus gracejadas, sus excesos verbales, su frivolidad, le anotaban puntos a su favor Como presidente, todo ello se vuelve en su contra Fox es objeto de la burla y aun el escarnio de los caricaturistas y de la crítica frecuente tanto en medios impresos como electrónicos Y en la cartelera teatral hay obras de sátira política con el titular de esta joven Presidencia como personaje
El gobierno y la folclórica personalidad del presidente Vicente Fox, considerada como una mezcla de Piporro, Clavillazo y el Tito Guízar de la película Allá en el Rancho Grande, ha revivido la sátira política del teatro popular mexicano
Cómicos, libretistas y directores teatrales están hoy de plácemes por la apertura y las chuscas situaciones que les ofrece el gobierno foxista, llevadas a escena en obras como Boda en Los Pinos, Los changarros torcidos de Fox y Don Fox Tenorio
Esta última obra -puesta en El Blanquita, el principal teatro de revista del país- es señalada incluso como un acontecimiento histórico para el teatro político, ya que por primera vez el tradicional don Juan Tenorio es al mismo tiempo un presidente mexicano, algo impensable en sexenios anteriores
El actor Humberto Elizondo, quien interpreta a Don Fox Tenorio en El Blanquita, afirma:
Ésta es la primera vez en la historia del teatro mexicano que el protagonista de una obra es el presidente en turno Antes se ponían siempre obras donde el protagonista era el presidente que ya había dejado el cargo
-¿Nunca hubo un Tenorio presidente?
-¡Jamás! Antes era impensable poner como don Juan al presidente en turno La censura estaba muy fuerte, por lo que Don Fox Tenorio es un acontecimiento histórico para el teatro mexicano, lo que demuestra que actualmente hay apertura
Elizondo, exdirigente de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), habla en su camerino al término de una representación Viste a la usanza española del Tenorio tradicional de José Zorrilla, sólo que en las botas y en la enorme hebilla del cinturón aparece la inscripción: Fox En el escenario, monta a caballo al compás de la canción de El hijo desobediente, el corrido preferido del primer mandatario
Me siento muy a gusto interpretando a Fox Por suerte, el caballo todavía no me tumba, comenta de buen humor
Fue él quien tuvo la idea de montar la obra: Desde que Fox era candidato se me ocurrió la idea, ya que es un hombre totalmente abierto y folclórico Además, tiene bastante parecido físico conmigo
Indica que la obra contribuye a revivir el teatro político en México:
Desde que murió Palillo, hace algunos años, ya no había teatro político en México Estaba muerto Creo que cualquier país que presuma de ser democrático debe tener teatro político Es una catarsis del pueblo que en México se estaba olvidando
El actor Rafael Inclán, director de Don Fox Tenorio, lo secunda:
Tratamos de retomar el teatro cómico-político, porque son los mismos políticos quienes nos están ganando en esto, nos estaban dando baje Los cómicos y los autores también tenemos derecho a retomarlo Es el tipo de teatro que hacían el Panzón Soto y Palillo Y más acá Chucho Salinas y Héctor Lechuga
-¿Resulta explotable el personaje de Fox en la sátira política?
-¡Es un personajazo! Fox es una especie de Tito Guízar en la película Allá en el Rancho Grande Antes de esa cinta, los cantantes salían muy acá, como bailarines de vals vienés Pero aparece Tito Guízar, muy rancherón con su guitarra, y rompe todo el esquema Con Fox pasa lo mismo Es como el típico cuate que va del rancho a la capital ¿no?
Antes, para interpretar a un personaje político, había que batallar con su rigidez Todavía Ernesto Zedillo era muy rígido, muy cuadradón en su estilo Pero Fox no Tiene, además, ciertas características que lo identifican, como sus botas y su hebilla Me gusta mucho que sea así, que rompa con los esquemas
Lo que hacemos es recoger las pelotas que nos tiran los políticos, para aventarlas de nuevo Además, nuestro Fox Tenorio es totalmente mediático; no decimos nada que no se haya dicho ya en los medios Es más, los caricaturistas lo desbaratan más que nosotros Ellos son más incisivos Nosotros, lo que queremos es sólo divertir a la gente
Escrita totalmente en verso, Don Fox Tenorio principia el 2 de julio de 2000, día de las elecciones que llevaron a Fox a la Presidencia Tiene la misma trama y los mismos personajes del Don Juan Tenorio de Zorrilla, sólo que ahora éstos son políticos: Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Cuauhtémoc Cárdenas, Francisco Labastida, Andrés Manuel López Obrador, Diego Fernández de Cevallos, Santiago Creel, Francisco Barrio y el subcomandante Marcos, entre otros
El amor de Doña Mex, que es la patria interpretada por Alma Muriel, es el motivo de las disputas Don Fox Tenorio mata finalmente a sus rivales políticos Y recibe en brazos a su amada gracias a la monja Brígida, un personaje masculino con la cara de Ernesto Zedillo
Quiero verte ya en la silla, le pide Doña Mex
Y Don Fox Tenorio, galante, le contesta:
Sí es verdad, ángel de amor,
Que en esta apartada silla
Más pura la luna brilla
Y se respira mejor
Doña Mex permanece arrobada:
¡Callad! ¡por Dios! ¡oh, don Fox!
Que no podré resistir
Los seis años sin morir
Tu presencia me enajena,
Tus palabras me alucinan,
Tus bigotes me fascinan
Y tu hebilla me envenena
Pero Don Fox resulta ser un mal gobernante, por lo que recibe reclamos del muerto Lavestida:
La silla presidencial,
Te la subiste a tu avión
Nunca dejas de viajar
¡Párale! ¡No seas cabrón!
Y también del difunto Cuatemochas, quien se le aparece con su largo penacho de plumas:
Los head hunters te ayudaron
A escoger a los mejores
Sepa Dios dónde buscaron,
Encontraron a los peores
Fox Tenorio les responde desdeñoso:
¡Alzáos, fantasmas vanos,
me los ensarté con votos
y ni metieron las manos!
Con 30 personajes en escena que intervienen en los sketchs cómicos y números músicales, la obra termina al final del sexenio de Fox Éste, a punto de morir también, medita en el panteón donde yacen los cadáveres del PRI
Con su pipa y su pasamontañas, el subcomandante Marcos, quien es el relator de la obra, dice:
Y sin decir agua va,
Pasaron casi seis años;
El recuento de los daños
Tras este panteón está
Lo que Tenorio encargó,
Fueron bustos de los otros
A los que venció con votos
Y enterró en este panteón
Que como era de los otros,
Hoy le llaman el priteón
Al preguntarle Santiago Creel quién lo sucederá en la Presidencia, el moribundo Don Fox Tenorio sólo grita: ¡Maartaa!
Y ahí se cierra el telón
Adiós a la censura
Mario Helo, autor del libreto, comenta que su intención fue destapar a Marta Sahagún, la esposa del presidente: Creo que quedó sugerida mi intención de destapar a la primera dama ¿A quién más? Ahorita no veo a ningún otro político con sus posibilidades
Refiere que tardó meses en escribir el libreto, debido a que conjuntó el Tenorio tradicional en verso con la situación política mexicana
Creo que logré incorporar a los principales personajes del espectro político del país Ahí están todos La obra es también una alegoría sobre la caída del PRI
-¿No han tenido problemas de censura?
-Hasta el momento, ningún problema Estamos trabajando con mucha libertad Inclusive, ya se acabaron las funciones especiales que se daban para la censura
-Fox aún no lleva un año en la Presidencia ¿La sátira teatral sobre él no es muy prematura en comparación con la que se hizo a otros mandatarios?
-Que yo recuerde, siempre se satirizaba a los presidentes, pero luego de que dejaban el cargo Es el caso de López Portillo, a quien se le empezó a satirizar en el gobierno de su sucesor, Miguel de la Madrid, cuando se pusieron obras como Agarren a López por Pillo o La colina del Perro Entonces yo también dirigí una obra que se llamaba Nosotros los pobres y ustedes los López
A Miguel de la Madrid nunca le gustó que lo ridiculizaran Incluso, sacó de la televisión a Chucho Salinas y a Héctor Lechuga Era el sexenio de la llamada renovación moral A Carlos Salinas tampoco se le satirizó en el teatro durante su gobierno Y ya con Zedillo, sí hubo un show que se llamaba Ay Zedillo no te rajes, en el que el presidente sólo aparecía en un sketch
Con 20 años de escribir y dirigir sátira política para el teatro, Mario Helo considera que Vicente Fox resulta un personaje muy rico para este género:
Tiene una forma de hablar muy ranchera, muy campirana Es broncudo y alebrestado En fin, es un personaje muy rico en ese aspecto
El humor mordaz
Otras obras sobre Fox, montadas con menos recursos y personajes, empiezan a proliferar en pequeños espacios teatrales del sur de la Ciudad de México Por ejemplo, la comediante Jesusa Rodríguez, en el bar El hábito, acaba de presentar dos espectáculos: Misa en Los Pinos y después Boda en Los Pinos, que tuvieron buenas entradas
Y desde agosto se está presentando en el teatro El cuevón el show político musical Los changarros torcidos de Fox, a cargo del grupo Cómicos de Cuello Blanco
Ahí, el presidente aparece con chaleco, sombrero texano, paliacate amarrado al cuello y sus largas botas por fuera del pantalón vaquero
Un periodista lo interroga:
-Don Vicente Gudi Fox, estamos muy molestos todos los mexicanos porque usted dijo que arreglaría Chiapas en 15 minutos
-Bueno, yo dije que arreglaría chapas en 15 minutos porque allá en mi Guanajuato querido, cuando yo era marranito, enfrente de mi chante había una cerrajería Y yo en una hora arreglaba un candado, y en 15 minutos arreglaba chapas
-No podemos hacer a un lado los problemas de la UNAM, señor Fox ¿Qué nos dice de la UNAM?
-Bueno, yo agradezco mucho que regresó Hugo Sánchez a dirigir el equipo
-No estoy hablando de eso, sino de los jóvenes universitarios ¿Qué les diría a ellos?
-¡Ah! De los estudiantes A ellos les diría que por mi raza ¡hablará El Piporro!
-¿Y qué les diría a los pobres mexicanos?
-Que los pobres no están solos ¡son un chingo!
-Usted se ve entero ¡Se ve fuerte! ¡eh! ¿De dónde viene?
-Vengo de montar del Campo Marta, digo, del Campo Marte
-Ya que entró usted en ese tema ¿Cómo le va en el matrimonio?
-Pues, a Sahagún se dice, muy bien
Alfonso Dávila, director del show y quien también interpreta a Vicente Fox, dice que en su espectáculo estamos tratando de decir lo que pasa en la sociedad, aunque de manera cómica y con un humor mordaz
De ahí, dice, la caracterización igualmente cómica que hace del presidente: Fox es muy charro ¡Es charrón! Yo lo veo como un collage de personajes que van de El Piporro a Clavillazo
-¿En el teatro se ha acelerado la crítica hacia él?
-Sí, se le está cargando demasiado, sobre todo hacia su vida privada Y es que él mismo la exterioriza muchísimo
-¿Por qué el título de Los changarros torcidos de Fox?
-Porque todo en su gobierno está torcido México es como un barco sin timonel No sabemos qué pasa ¿Tú has sentido algún cambio? Yo no he sentido ninguno La violencia y la pobreza siguen igual Sin embargo, Fox resultó ser un tipo muy simpático