Caso Cuba: Washington apostaba por la condena

Caso Cuba: Washington apostaba por la condena
El Congreso, decisivo en el voto de abstención
Homero Campa
Fechado el 26 de marzo, un documento del Subcomité de Política Económica Internacional y de Comercio del Senado de Estados Unidos enumera a los 16 países que el año pasado se abstuvieron o votaron en contra de la resolución que cada año condena a Cuba en la Comisión de Derechos Humanos que sesiona en Ginebra, Suiza
Entre esos países se menciona a México A un lado de su nombre, el documento apunta el objetivo que buscaba obtener Estados Unidos en la sesión del próximo miércoles 18: lograr que este país pasara de la “abstención”, al “sí” por la resolución contra Cuba
No hubo tal El miércoles 11, la Cancillería mexicana anunció que se abstendrá en la votación de Ginebra Lo hizo después de que, por separado, el Senado y la Cámara de Diputados aprobaron “por unanimidad” un punto de acuerdo en el que solicitaron al presidente Vicente Fox que México emitiera su voto en apego a los principios de política exterior que marca la fracción X del artículo 89 de la Constitución -la no intervención y la autodeterminación de los pueblos- y “contra cualquier resolución atentatoria de la soberanía de Cuba”
Infructuosa, al parecer, fue la labor de cabildeo de Washington tanto en Ginebra como en la Ciudad de México Y es que, además de los puntos de acuerdo legislativos, al mismo tiempo La Habana desarrolló su propia tarea
La historia es la siguiente:
El 5 y 6 de marzo estuvo en la Ciudad de México Martín Palous, viceministro de Relaciones Exteriores de la República Checa -país que auspicia la resolución de condena a Cuba, con el apoyo de Estados Unidos-, y se reunió en dos ocasiones con el subsecretario de Relaciones Exteriores, Miguel Marín Bosh, y con la embajadora especial de Derechos Humanos y Democracia, Mariclaire Acosta
De manera abierta, según la versión que Proceso recogió en dos fuentes diversas, Palous pidió el voto de México a favor de la resolución El funcionario checo siguió su gira de cabildeo por otras cuatro naciones: Guatemala, Costa Rica, Uruguay y Argentina La gira concluyó el 8 de marzo
Luego, en la última semana de ese mes vino a México el jefe del Buró Cuba (Cuban Desk) del Departamento de Estado, Charles Shapiro También sostuvo reuniones con funcionarios de la Cancillería mexicana
“El cabildeo del gobierno de Bush no se limita a las actividades en Ginebra Es un juego diplomático que se ha instaurado hace años y que se renueva con visitas de altos funcionarios a las capitales, con llamadas telefónicas entre ministros y con acuerdos políticos diversos”, explicó en esa ciudad Federico Andreu, director general de la Comisión Internacional de Juristas
El 9 de abril llegó a Ginebra una delegación de congresistas estadunidenses para condenar, dijeron, “los continuos abusos a los derechos humanos tanto en China como en Cuba” El grupo estuvo presidido por Ileana Ros-Lehtinen, legisladora por Florida, de filiación anticastrista y presidenta del Subcomité de Operaciones Internacionales y Derechos Humanos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos Como avanzada, había llegado un grupo de miembros de organizaciones opositoras al régimen de Fidel Castro, encabezado por Luis Zúñiga, presidente de la Fundación Cubano-Americana (FNCA)
En los salones y pasillos de la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra, congresistas y dirigentes anticastristas buscaron y lograron entrevistarse con miembros de la delegación mexicana Zúñiga, por ejemplo, salió entusiasmado de la reunión que sostuvo con Mariclaire Acosta “Tras dos semanas de cabildeo en Ginebra, creo que lo más importante que está ocurriendo es el cambio que ha mostrado México”, declaró el 5 de abril en conferencia de prensa Y es que, añadió, “si México vota a favor de la resolución, el espacio internacional para Fidel Castro se cierra definitivamente”
Acosta, además, recibió en México informes de grupos activistas de derechos humanos, y dos días antes de partir a Ginebra se reunió con integrantes del grupo La Otra Cuba, que dirige en México Jorge Poo Al mismo tiempo, la embajadora tomó nota de la carta que 32 intelectuales mexicanos dirigieron al presidente Fox en la que pidieron el voto de condena a Cuba Dicha misiva, con fecha 4 de abril, fue firmada, entre otros, por Carlos Monsiváis, Enrique Krauze, Jean Meyer, Homero Aridjis, Guillermo Scheridan y Héctor Aguilar Camín
Signos inquietantes
La Cancillería mexicana advirtió que no daría a conocer su voto hasta después de que la República Checa presentara la resolución, pero conforme pasaban los días varios signos inquietaban a funcionarios y diplomáticos cubanos
Primero, el intento de México por “consensar” una posición común con Argentina, Chile y Canadá que pidiera al gobierno de La Habana mejoras en materia de derechos humanos “Hubo conversaciones, pero nunca se llegó a tener un documento”, comentó el embajador de Cuba en México, Jorge Bolaños, quien señaló que su gobierno se opuso “porque era hacerle un servicio a Estados Unidos” (Proceso 1274)
Lo cierto es que la embajadora Mariclaire Acosta y el subsecretario para América Latina y el Caribe, Gustavo Iruegas, viajaron a La Habana a finales de enero y discutieron el tema con los funcionarios cubanos
Luego vino el discurso del canciller Jorge Castañeda en la sesión inaugural de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, el 20 de marzo Allí aseguró que “ninguna acción hostil externa ni el aislamiento o bloqueo pueden justificar la violación de los derechos fundamentales de la persona humana”
Y tras reconocer que este tema se ha utilizado para condenar a un país con intereses específicos, anunció el criterio por el que se regiría el gobierno de Fox: “Para México carece de importancia qué nación promueve una condena ni los motivos que pudiera tener para hacerlo; lo que importa es si se violan o no los derechos humanos”
Posteriormente, en entrevista con El Financiero, Castañeda aseguró que resulta muy difícil para el gobierno de México formarse una opinión sobre los derechos humanos en la isla, pues “los cubanos son muy complicados” Aseguró que ambos gobiernos tenían “desacuerdos conceptuales”, porque para México “los derechos humanos no son un asunto interno” de otro país
En una entrevista con Notimex, el presidente Vicente Fox señaló que había pedido a La Habana “apertura total” para conocer las áreas donde hay señalamientos de violaciones a los derechos humanos, pero que no había tenido respuesta Y sugirió que si Cuba no era “transparente” en este tema, a México le era difícil convertirse en su “aliado”
El cabildeo cubano
Al presentar sus cartas credenciales a mediados de marzo, el embajador Jorge Bolaños pidió directamente al presidente Fox el voto en contra de la resolución de condena Fox eludió la respuesta Dijo que esperaba tener más información para tomar una decisión adecuada
Y si Washington cabildeó directamente con el gobierno de Fox, los cubanos lo hicieron con dirigentes partidistas y con legisladores mexicanos, muchos de los cuales tienen “excelentes relaciones” con el régimen de La Habana, según revelaron a Proceso diputados miembros de partidos de oposición
Así, diplomáticos cubanos hablaron, entre otros, con Beatriz Paredes, exembajadora de México en Cuba y coordinadora de la bancada del PRI en esa cámara; con Enrique Jackson, dirigente de la bancada del PRI en el Senado, y con los diputados Augusto Gómez Villanueva y Gustavo Carvajal Moreno, este último, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados
En el PRD hablaron con los dirigentes de las bancadas en el Senado y en la Cámara baja, Jesús Ortega y Martí Batres Y en cuanto al PAN, hablaron con el senador Javier Corral
Incluso, el 30 de marzo, en vísperas de realizarse en Cuba la Conferencia de la Unión Interparlamentaria (UIP), varios legisladores de las comisiones de Relaciones Exteriores tuvieron una comida en la embajada de Cuba en México
“El cabildeo lo hubo en México, más que en La Habana”, comenta el diputado perredista Emilio Ulloa, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores
“No necesitábamos ningún cabildeo cubano, porque la preocupación sobre el tema no es un asunto sólo de Cuba Es una posición de defensa de países como el nuestro, porque mañana alguien puede pensar que violamos los derechos humanos y nos mandan cascos azules”, comenta el senador del PRI Manuel Bartlett
Consultadas por Proceso, fuentes diplomáticas cubanas señalaron que no hubo “cabildeo” Sin embargo, apuntaron: “Hemos proporcionado información abierta sobre la realidad de Cuba y hemos expresado la posición cubana acerca de los temas que suscitan el interés de los legisladores, como el tema de los derechos humanos”
El 30 de marzo, el Comité Ejecutivo Nacional del PRI expresó en un comunicado “su rechazo a cualquier resolución que pretenda condenar a Cuba en el seno de la 57 sesión de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU”
Los pasos decisivos fueron, empero, los puntos de acuerdo aprobados por ambas cámaras que, el martes 10, pidieron al presidente Fox circunscribir su acción a los “principios que regula nuestra política exterior y en contra de cualquier resolución atentatoria de la soberanía de la República de Cuba”
“En el Senado -cuenta Bartlett- el documento se había consensado previamente El senador priista Sadot Sánchez Carreño, miembro de la Comisión de Derechos Humanos, estuvo pendiente del tema, y se había hablado con las otras fracciones No hubo problema Nosotros, la fracción del PRI, nos reunimos una hora antes de la sesión y apoyamos la propuesta por unanimidad” En la votación del Senado, empero, el PAN se dividió Catorce panistas votaron a favor y 32 se abstuvieron, incluido Diego Fernández de Cevallos
En la Cámara de Diputados “fue un esfuerzo que costó mucho”, comenta Ulloa “Fue un documento que llevábamos consensando desde hace varias semanas”, dice Gustavo Carvajal
Según Ulloa, la primera iniciativa la presentó Carvajal al pleno de la Comisión de Relaciones Exteriores que él preside “Pedía que el gobierno de México no se pronunciara a favor de la condena Pero no iba más allá No era explícito en el planteamiento de que se pronunciara en contra y abría espacio a la abstención Entonces esa propuesta se fue enriqueciendo con los aportes de los demás partidos, excepto del PAN, que varios días después presentó una contrapropuesta: pedía el voto de México a favor de la resolución de condena Argumentaba que no era válido convertir el tema de derechos humanos como un asunto de defensa de soberanía
“Hubiéramos podido votar la propuesta, pero Gómez Villanueva, otro de los viejos amigos de Cuba, pidió reconsiderar y hacer un esfuerzo de consenso y volvimos a trabajar en un solo documento Vino la Cumbre de la Unión Interparlamentaria en La Habana Camino de regreso a México, Carvajal Moreno nos urgió a reunirnos por la mañana del lunes 9
“La reunión empezó a las 9:40 horas y Carvajal presentó un nuevo documento Pero sacó ámpulas: casi pedía que México se abstuviera Hasta Gómez Villanueva estuvo en desacuerdo Los del PRD insistimos en que se exhortara al gobierno a votar en contra de la resolución, y el PAN insistió en que a favor Se desató la discusión Con el tiempo encima para que el tema fuera incluido en la agenda del día siguiente, salió la propuesta de circunscribir el documento al marco de la Doctrina Estrada y del artículo 89 de la Constitución Los panistas ya no pudieron estar en contra porque el punto de acuerdo pedía al presidente ajustarse a la ley”
Para que los pronunciamientos del Senado y de la Cámara de Diputados salieran el mismo día, “hubo comunicación e intercambio de información entre las fracciones”, comenta Bartlett
Los motivos de Castañeda
El mensaje de los legisladores, al parecer, surtió efecto Al siguiente día -miércoles 11-, la vocera de la Cancillería, Liliana Ferrer, anunció que “México se abstendrá de votar” si los términos de la resolución de condena -que fue presentada por la mañana de ese mismo día por la República Checa, en Ginebra-”se mantienen sin cambios”
Bartlett y Ulloa sostuvieron que la posición del Congreso influyó en la decisión de la Cancillería que apuntaba a un voto de condena No obstante, criticaron dicha abstención
“Es una posición ambigua”, dijo Manuel Bartlett
“Castañeda pasó por alto la opinión del Congreso Creo que la Comisión de Relaciones Exteriores puede hacer un extrañamiento y eventualmente citar a comparecer al canciller”, sostuvo Ulloa
En México, la vocera Ferrer argumentó la decisión de la Cancillería: “No votaremos a favor porque sentimos que la resolución de condena a Cuba es unilateral, selectiva y que se ha politizado () pues la defensa de los derechos humanos no debe ser utilizada con fines específicos de uno o varios gobiernos Pero tampoco votaremos en contra porque a México le preocupan los derechos humanos en Cuba Tenemos fuentes confiables -organismos de derechos humanos, como Amnistía Internacional y activistas dentro de la isla- que nos han informado sobre la situación que existe dentro de Cuba en este tema”
-¿La decisión del Congreso influyó en la determinación de la Cancillería?
Ferrer respondió que el gobierno de México ha estado atento tanto a los pronunciamientos del Congreso como al de los intelectuales mexicanos que pidieron votar a favor de la resolución, y que se respetan todas las opiniones, pero “no nos dejamos ni nos dejaremos presionar por nadie”
De acuerdo con fuentes diplomáticas, otro factor influyó en la abstención de México: en la resolución que presentó la República Checa no se incluyó un párrafo de condena al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, tal como lo había prometido el 28 de marzo el canciller de ese país, Jan Kavan
Así, con la abstención de México, la votación en Ginebra se mantiene técnicamente empatada: de los 53 países que componen la Comisión de Derechos Humanos, 20 anunciaron que votarán a favor, 20 en contra, hay 10 abstenciones, dos países indecisos -Suazilandia y Arabia Saudita- y uno que no se presentó: Liberia, según un sondeo del Centro de Derechos Humanos, organización no gubernamental con sede en Miami