El bajo perfil, planeado, dicen Moctezuma y Gamboa

El bajo perfil, planeado, dicen Moctezuma y Gamboa
Labastida: recorridos desangelados, propuestas que no calan
Carlos Acosta Córdova y Guillermo Correa
No tenemos más recursos económicos que los demás partidos, pero sí tenemos más talento, mejores mujeres, mejores hombres, mejores cuadros políticos, mejor idea del país, mejor proyecto de nación”, dijo Francisco Labastida Ochoa apenas el 19 de febrero en una reunión del CEN del PRI
Aun así, a cuatro meses de las elecciones —y tras de medio año de precampaña y poco más de un mes de campaña formal—, el candidato priísta a la Presidencia de la República no ha podido levantar el vuelo: sometido por los medios informativos, que le marcan la agenda, no logra hacer propuestas que calen en la gente; de su recorrido por el país se sabe más por las diatribas y el pleito ya personal que se trae con Vicente Fox; logra ocupar espacios en los medios porque se ve obligado a ofrecer, casi a diario, conferencias de prensa; de sus ideas y de su pensamiento poco se sabe, poco queda en la gente, pues sólo opina y reacciona a hechos noticiosos
De light califican priístas la campaña de Francisco Labastida, que transcurre indiferente, con pocos actos, poca gente y sí, empero, mucho trabajo con los medios de comunicación: a cada ciudad que va participa en un panel de radio, que transmiten en vivo casi todas las estaciones; obligada es la entrevista con las televisoras; encuentros con directores de diarios, televisoras y radiodifusoras son frecuentes y obligada, para que haya “nota”, es la conferencia con periodistas de la plaza y enviados que cotidianamente le acompañan en sus giras
Pero ni así
Tan esquemática y aburrida ha resultado la campaña, que muchos de los enviados a las giras del candidato optan por no cubrir sus actividades Les da igual basarse sólo en los boletines de prensa para enviar la información a sus medios
“Es una campaña diferente Es parte del nuevo PRI”, es la respuesta invariable de cualquier priísta miembro del equipo de Labastida, cuando se les comenta que la campaña, como ya es frase común en la prensa, no prende, no pinta, no luce, no trasciende “Se acabaron las campañas de grandes concentraciones de acarreados”, se defienden
Lo cierto es que la campaña de Labastida no se ha visto muy distinta y ha habido actos muy distantes del pretendido “nuevo PRI”
Algunos botones:
El domingo 6 de febrero, fue a Tlapa de Comonfort, en el llamado corazón de la Montaña guerrerense, una de las zonas de mayor pobreza extrema del país Llegó pasadas las 11 de la mañana Ya lo esperaban miles de habitantes de buena parte de los 17 municipios que forman la Montaña, en su mayoría indígena, que habían sido acarreados desde el amanecer, y que estaban debidamente etiquetados con un pegote de color fluorescente en el pecho “Para que no se nos pierdan”, decían las organizadoras
Rostros, manos y pies ajados; miradas tristes, vestimenta raída y empolvada; muchos pies descalzos —la miseria en su esplendor— atestiguaron, en una valla de casi un kilómetro, el paso del candidato priísta
En su recorrido, Labastida recibió cartas, peticiones y regalos —flores, cajitas de Olinalá, sobre todo—, estrechó rápidamente manos de indígenas y lugareños, que no pudieron acercársele mucho: como nunca, el candidato estuvo fuertemente protegido por un cerco de hasta 20 agentes que no se le despegaban, todos dirigidos por el coronel Gilberto Limón, jefe de seguridad de Labastida (Eso, aparte de las decenas de militares vestidos de civil infiltrados en la muchedumbre)
Y para dar el tono de fe labastidista, de simpatía por el PRI, a muchos de los indígenas les colgaron al pecho carteles con la imagen del candidato; otros portaban en la mano un calendario con la misma fotografía La imagen era ofensiva: caras y cuerpos de miseria —impresionante la baja estatura— con una mano detenían la foto del candidato y aprovechaban la otra para estirarla y solicitar una moneda a quienes acompañaban al candidato
Hubo muchas porras, pero todas inducidas Más entusiastas se veían los militantes de Antorcha Campesina, organización priísta destacada por su violencia, que coparon el tramo final del recorrido del candidato
Otra:
Labastida y Jesús Silva Herzog, candidato priísta a la Jefatura del Gobierno capitalino, encabezaron una reunión con jóvenes y colonos de Iztapalapa, una de las zonas urbanas más pobres de la ciudad, el 9 de febrero Todo estaba perfectamente planeado Fue un acto al viejo estilo priísta, organizado por el Movimiento Territorial del PRI en esa zona Unos 10 microbuses quedaron apostados en las calles aledañas En ellos se habían transportado los asistentes, acarreados de diferentes lugares Y en ellos se fueron al terminar el acto
Se le quiso dar apariencia de reunión con colonos, de habitantes del lugar, pero a la hora de escuchar las intervenciones salió a relucir que nada era espontáneo Quienes tomaron la palabra no ocultaron su oficio en la oratoria partidista Los mensajes estaban perfectamente definidos: cuando se hubieran esperado quejas, reclamos, protestas por la baja calidad de vida de la zona, los problemas cotidianos de insalubridad, falta de servicios, vandalismo, criminalidad, prostitución quienes tomaron el micrófono hablaron del conflicto universitario o de lo “mal” que gobierna el PRD en la capital
La mayoría de los asistentes eran jóvenes Uno, Jorge Hernández, dijo: “Cárdenas escuchaba a todos, prometía todo, pero después ya no salía de su oficina Ya no se dignaba a ver a la gente Eso no lo queremos ya”
Otro, Juan José Sánchez, de plano dijo: “No queremos volver a sufrir en la capital un gobierno opositor Creo que ya aprendimos la lección” Y, sin empacho, advirtió: “Desde aquí le digo a Manuel López Obrador, a Santiago Creel, a Vicente Fox y a Cuauhtémoc Cárdenas, que de la Presidencia no nos sacan ni con gas lacrimógeno; que vamos a estar unidos y que vamos a llegar a la Presidencia y a la Regencia con ustedes”
Alan Cepeda dijo que nunca había votado por el PRI y prometió hacerlo en las próximas elecciones “En el 97 voté por cierta persona y me equivoqué, espero que en esta ocasión no me equivoque”
Y así, por el estilo, siempre contra la oposición, particularmente contra el PRD Otros más, la mayoría de quienes hicieron uso de la palabra, optaron por denostar a los paristas de la UNAM, pues “por su culpa no podemos estudiar”
Pero nada acerca de los problemas de Iztapalapa
Una más:
El 11 de febrero, la Alameda de León, en el centro de Oaxaca, fue escenario de otro acto priísta tradicional Labastida contó con todos los recursos y todos los apoyos del gobierno local, encabezado por José Murat Su mitin estaba programado para las 11 de la mañana Pero desde las ocho empezaron a llegar nutridos grupos de los municipios aledaños Muchos indígenas Muchas mujeres y hombres ataviados a la usanza local Coloridos huipiles y vistosos arreglos florales, en medio de dialectos irreconocibles para el común de los congregados, daban un tono festivo a la cita para celebrar la presencia del priísta
La plaza quedó abarrotada La maquinaria priísta funcionó El acarreo se manifestó pleno El candidato ocupó la mayor parte del tiempo en saludar, abrazar, y aun besar, a quienes hacían valla desde temprana hora
Mientras los oradores se desgañitaban en florituras, elogios sin medida para el priísta, el candidato recorría lentamente el camino delineado Recibía cartas, peticiones, sobres, folders; saludaba Desde el arranque de la campaña formal, en Querétaro, no se había visto cosa igual: como nunca, el candidato recibió cientos de documentos que lo mismo le pedían caminos, agua, luz, dinero, que solución a los problemas de tenencia de la tierra, y mil cosas más Nunca como ese día tuvo chamba el oficial encargado de recibir y cargar los papeles que al paso le entregaban al candidato
No hubo duda: en la confusión —y en la ingenuidad—, fueron cientos los que le plantearon, por escrito, problemas sin fin al candidato priísta
Cuando pudo llegar Labastida al templete —levantado en día y medio por empleados del gobierno local—, y luego de tocar y dejarse estrechar por cientos de manos, fue poco lo que dijo
Prometió apoyos, reiteró propuestas: triplicar el presupuesto para la Alianza para el Campo, simplificar los trámites burocráticos, ayudar a los más pobres del estado, incrementar los precios de garantía de los productos básicos, reconstruir las clases medias, apoyar a las pequeñas y medianas empresas en fin, “elevar el nivel de vida de los oaxaqueños”
Poco duró la arenga de Labastida Prendió a sus seguidores Y bajó de manera inesperada Susto le pegó a sus guardias de seguridad cuando decidió no bajar por las escaleras y dejarse caer, como si fuera en resbaladilla, para dirigirse a saludar a unas insistentes porristas que lo vitoreaban a voz en cuello y gritos destemplados
“Sentí que el alma se me iba”, confesó después el general Gilberto Limón, cuando Labastida burló su propio cerco de protección
Y no hubo más: el candidato ocupó mucho más tiempo en llegar a la camioneta que lo llevaría al aeropuerto: saludó, abrazó, besó, recibió cartas disfrutó con la entrega de la gente que le hizo valla y esperó horas para verlo, tocarlo
Pero poco dijo
Poco importó eso para muchos, que querían verlo estar cerca de él
La talacha, los problemas fueron para quienes debían desmontar el templete que en día y medio habían arreglado empleados del gobierno de José Murat
Si en día y medio lo construyeron, tenían que desmantelarlo en cuatro horas antes de que llegara Cárdenas
Y, en efecto, cuando éste llegó, a las 6 de la tarde, ni vestigios había de la presencia del candidato del PRI: ni templete ni vallas metálicas ni cientos de elementos del Estado Mayor Presidencial ni de seguridad pública local
Emilio Gamboa Patrón, secretario técnico del Consejo Político Nacional del PRI, en entrevista, defiende actos como el de Oaxaca:
“A veces tenemos que demostrar que el partido tiene capacidad de movilización y que tenemos grandes mayorías a nuestro favor Porque, si no, ustedes mismos, la prensa, como críticos de la campaña, van a decir: el PRI se ha venido desinflando Entonces, estamos en un juego de equilibrios El nuevo PRI, con nuevos actos, con acercamiento a la sociedad, con acercamiento a los jóvenes y a las mujeres, y el PRI tradicional que también tenemos que usar para ver la fuerza que tiene nuestro partido
“Pasa también —agrega— que, por ejemplo, el sector campesino exige un acto masivo; el sector obrero dice: yo quiero juntarle 60 mil gentes al candidato Labastida todos los sectores quieren mostrar la capacidad de movilización que tienen Sin la menor duda, habrá actos de los dos lados”
Promete y promete
A diferencia de los múltiples actos públicos y de las visitas a varios lugares que realizan otros candidatos en un solo día, Francisco Labastida recorre el país sin prisa A algunas ciudades sólo llega para participar en el panel de radio y las entrevistas de televisión acostumbrados Otras veces, sólo para un acto público, con poca gente Cuando reúne más es en actos con el priísmo local
En ocasiones, en las ciudades visitadas la gente ni se da cuenta de su presencia, como ocurrió en Pátzcuaro, Michoacán “Ni por la tele ni por los periódicos nos enteramos que iba a venir”, dijo don Rafael García, dueño del restaurante “Don Rafa”, que está a unos metros del lugar donde el candidato comió con el gobernador Víctor Manuel Tinoco Rubí “Nada que ver”, dijo el anciano al comparar el arrebato, la expectación, las multitudes que se dieron cuando fue a ese municipio Luis Donaldo Colosio a principios de 1994, pese a que su campaña también se reconocía de bajo perfil
El aspirante priísta, otras veces, opta por hacerse acompañar sólo por reporteros y camarógrafos de televisión en actos deliberadamente preparados para mostrar a un candidato cercano a los más pobres, como fue el caso de la visita a una familia de artesanos en San Martín Mexicapam, en Oaxaca
Lejos de los grandes encuentros temáticos, de análisis de los “grandes problemas nacionales”, que se estilaron en las campañas de Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari, Labastida realiza pequeñas reuniones de trabajo, siempre en círculo y él al centro Así lo hizo con obreros de una planta industrial de Ecatepec; con trabajadores de una fábrica chocolatera, en Jalisco; con productores de aguacate, en Uruapan; con costureras en el Distrito Federal; con artesanos de cantera, en Chimalhuacán
Habitualmente en esas reuniones plantea sus propuestas, sus reflexiones sobre la situación del país, e invariablemente en todas promete y promete Sobre todo recursos, beneficios inmediatos, cambios radicales Es larga la lista de promesas: triplicar el presupuesto de la Alianza para el Campo; salarios por arriba de la inflación; computadoras e inglés para los niños de las escuelas públicas; atención para todas las embarazadas; universidades y hospitales para zonas marginadas; recursos sin fin para la educación en todos los niveles; infraestructura básica donde falta; mejores precios de garantía; diesel más barato; reforma fiscal integral; una mejor banca Y, por supuesto, empleos y empleos
Se le aplaude en los actos, pero no logra entusiasmar Su mensaje no prende En actos en los que han participado también Fox y Cárdenas, con temas económicos, ha sido evidente que no todas las simpatías están con el priísta Por ejemplo, en el ITAM y en la reunión con consejeros de Banamex, fue muy claro que los asistentes favorecieron con los más prolongados aplausos al panista
Otro caso fue cuando estuvo en Chalco, el 19 de enero Las porras se las llevó Carlos Salinas de Gortari
Desde el arranque formal de su campaña, el 23 de enero en Querétaro, ha expuesto y desarrollado cuatro “ejes temáticos”: combate a la corrupción, justicia social, empleos y salarios y, actualmente, el desarrollo del campo Salvo el de la corrupción, ninguno ha suscitado mayor interés en la opinión pública; no se debaten sus propuestas en los medios de comunicación
En parte porque, según sus críticos, no define claramente sus propuestas En parte, hasta por mala suerte: otros acontecimientos le ganan la “nota”: desde el conflicto en la UNAM hasta la aprehensión de Gloria Trevi
Bajón planeado
Emilio Gamboa, lo mismo que Esteban Moctezuma, secretario general del PRI y coordinador general de la campaña, aceptan el bajo perfil de la misma, al grado de que el segundo reconoce que hay inconformidad del “priísmo duro”, pero ambos justifican: así estaba planeado
Dice Gamboa: “Nos salimos de la publicidad y la propaganda, en radio y televisión, durante 40 días y sabíamos que eso iba a hacer que bajáramos en las encuestas Fue una política deliberada El ‘bajón’ no preocupa; así lo planeamos Pero ya viene otra etapa, a partir de marzo, y yo le puedo garantizar que Fox se vendrá abajo”
Moctezuma explica: “Decidimos no bombardear a la población, porque se puede llegar al saturamiento ante el electorado Quisimos un ritmo pausado para que se conozca la propuesta de Labastida; por eso se definió que la campaña fuese de bajo perfil al inicio del año y que hiciéramos un esfuerzo creciente en adelante
“Tampoco se quiere —dice— hacer una campaña sucia Por eso en las calles se ve una enorme cantidad de propaganda de otros partidos y poca de Francisco Labastida”
Detalla que se trabaja para cuatro etapas: el objetivo de la primera fue dar a conocer al candidato; sigue proyectar su pensamiento; después viene la preparación del debate con los demás aspirantes a la Presidencia de la República; y se terminará con la de consolidación, en la que se incluye la promoción y participación del voto
Moctezuma dice también que esa estrategia ha resultado menos costosa y permitirá el uso creciente y más efectivo de los recursos Porque, afirma, “un partido” —el PAN, obviamente— se ha gastado cerca de 50 millones de pesos en los dos últimos meses y poco ha obtenido: apenas un punto en las encuestas “Vemos entonces que el mensaje de ese partido, muy caro, no ha sido lo suficientemente fuerte y el electorado no le ha prestado mucha atención”
—¿No es riesgoso tanto tiempo con una campaña de bajo perfil? —se le pregunta al coordinador general
—Las encuestas y el tiempo nos han dado la razón Sin hacer muchos movimientos, guardamos nuestras mejores cartas, los recursos y la energía, para después Inclusive, si se observa físicamente a los candidatos, al que se ve en mejor forma es a Labastida Hay otros que están proyectando enojo, agotamiento, irritación, y eso hace que muchas veces les salga su verdadera personalidad Hemos visto ya muchos resbalones
Principal operador político del PRI —”aglutino las fuerzas del partido, evito las divisiones; trato de ir haciendo alianzas con los grupos reales de poder en cada municipio, en cada distrito, en cada estado”—, Emilio Gamboa dice convencido que en breve habrá un cambio radical en la campaña “Ni se la imaginan”, asegura
Y explica: “En 10 días toda la estructura del partido, que es vigorosísima, va a volcarse en proteger y cubrir la campaña de Labastida Una vez que tengamos definidos a todos los candidatos a puestos de elección popular, la campaña será no sólo el trabajo de giras del candidato, sino, además de eso, una campaña alterna, de todos los días, para transmitir, repetir y repetir el mensaje de Labastida
“Estamos organizando el gran ejército que es el partido El partido es un ejército Le doy un ejemplo: El Consejo Político tiene 12 comisiones nacionales permanentes y 15 comisiones permanentes Son 7 mil 200 consejeros políticos en todo el país, con nombre y hueso Es un ejército que lo vamos a empezar a movilizar desde ya, con las tesis y planteamientos del candidato Labastida, para que todos los candidatos a diputados, senadores, presidentes municipales, transmitan el mismo mensaje
“En esos estamos, en la superorganización, para aceitar esta campaña, que va a ser muy masiva”, agrega
Con ese ejército, con la nueva campaña, Gamboa y Moctezuma aseguran que el triunfo de Labastida, el 2 de julio, “será inobjetable” y “arrollador”
No conceden ninguna posibilidad a Vicente Fox, mucho menos a Cárdenas Dice Moctezuma: “En la percepción de la gente, Cárdenas es una especie de cambio hacia atrás, una vuelta al pasado No hay futuro En Fox se advierte, es cierto, un cambio, pero un cambio con un enorme riesgo, un cambio hacia el vacío, porque habla del cambio sin darle sustancia, y porque ha logrado reflejar en estas semanas un carácter sumamente volátil y un discurso muy inconsistente”
—Pero del PRI se habla de ‘más de lo mismo’
—Es que no es más de lo mismo, ésa es la inercia, como el discurso de la oposición, pero no me pueden decir que el PRI es más de lo mismo, después de la elección interna del candidato Aquí hay un cambio en la política mexicana y es un cambio con rumbo
Para el coordinador general de la campaña, el PRI se está renovando, y los hechos de “vanguardia”, acepta, tienen muchas veces resistencias internas Pero no sólo eso, llega a comparar al candidato con Luis Donaldo Colosio antes de decir que “Francisco Labastida no se encuentra con un PRI que se está renovando, sino que ha sido desde hace 10 años, a partir de que llegó a la gubernatura de Sinaloa, uno de los autores de la renovación”
Por eso, confía por separado Emilio Gamboa Patrón, Francisco Labastida “es el mejor candidato, que será un gran presidente y que va a cambiar a este país en poco tiempo”