Diego, figura clave para tronar aquel pacto

Diego, figura clave para tronar aquel pacto
A flote, las reuniones y acuerdos de Cárdenas con Fox en el 94
Pascal Beltrán del Río, Antonio Jáquez y María Scherer Ibarra
Al mediodía del 7 de junio de 1994, en el restaurante Bellinghausen, de la Zona Rosa, Diego Fernández de Cevallos liquidó las posibilidades de que Vicente Fox respaldara a Cuauhtémoc Cárdenas en la contienda presidencial de ese año
—Ha llegado la hora de que hablemos No puedes más negarme el apoyo —reclamó el entonces candidato presidencial panista a Fox, quien comía con sus colaboradores Leticia Calzada y Lino Corrodi y el perredista Graco Ramírez Garrido
De hecho, la posibilidad de que Fox se sumara a la campaña de Cárdenas, que se había negociado mediante un acuerdo, se frustró unas semanas antes, el 12 de mayo, luego de que Diego apabulló a Cuauhtémoc en el debate televisivo
Para entonces, habían pasado unos tres años de encuentros y desencuentros entre las dos figuras Más allá de sus diferencias políticas —menos marcadas que las que hoy expresan—, Fox y Cárdenas compartían adversario, el presidente Carlos Salinas, y el deseo de cambiar el régimen priísta
Según personajes entrevistados por Proceso, los acercamientos entre Fox y Cárdenas en 1994 avanzaron tanto que se llegó a elaborar el borrador de un acuerdo político conforme al cual el guanajuatense expresaría públicamente su apoyo al candidato del PRD; en reciprocidad, afirman diversos testigos, Fox alcanzaría una posición de liderazgo en el Congreso e incluso ejercería una especie de vicepresidencia en caso de que Cárdenas llegara a Los Pinos
“Después de que Cuauhtémoc perdió el debate, Vicente puso distancia, dejó pasar el tiempo y ya no lo apoyó; pero tampoco fue a replegarse con Diego”, cuenta Leticia Calzada, figura puente entre los dos personajes
Graco Ramírez Garrido coincide: Los resultados del debate rompieron la posibilidad del acuerdo Fox-Cárdenas Y culpa a Diego Fernández de Cevallos de haber “engañado” a todos con su estrategia, al decir que no atacaría al candidato perredista, sino al priísta Ernesto Zedillo Igual que entonces, acusa Graco, ahora “Diego está jugando un papel maquiavélico en las negociaciones de la alianza opositora, para reducir el escenario de Fox y, al mismo tiempo, golpear a Cárdenas y al PRD”
El panista Santiago Creel, consejero político de Fox, discrepa sobre la dimensión del acuerdo: “Yo tengo una óptica diferente Yo más bien enmarcaría esas pláticas, más que en una posibilidad real, en un acercamiento para crear un puente, que eventualmente pudiera fructificar en algo mayor”
—¿Y dónde quedó el borrador? —se le pregunta a Creel, también negociador de la eventual alianza opositora para el 2000
—No lo recuerdo Debe estar en alguna parte
El factor Diego
Actualmente precandidato a la gubernatura de Morelos, Graco relata que el acoso del gobierno de Salinas al PRD orilló a ese partido a una política de alianzas, de las que él mismo fue el principal articulador
Al principio, recuerda, no había una buena relación con la dirigencia panista y con el PAN en general, dada la posición de ese partido de dialogar con Salinas Refiere que, al debatirse en el Congreso la reforma electoral de 1989-90, se acercó al entonces diputado federal Vicente Fox para pedirle que no respaldara una iniciativa que juzgaba insuficiente Sin embargo, Fox —quien se había ganado la animadversión de Salinas por una caricaturización que hizo de él en el Colegio Electoral de 1988— le respondió que se sentía en la obligación de “marchar con el partido”
En 1990, el PRD tuvo un acercamiento importante con figuras panistas, como Bernando Bátiz, Jesús González Schmal y Jorge Eugenio Ortiz Gallegos, quienes para entonces se mostraban inconformes con la línea negociadora de la dirigencia panista, encabezada por Luis H Álvarez y, en cambio, dice Graco, veían con simpatía la posición intransigente de Cuauhtémoc Cárdenas
Entonces se forma el Acuerdo por la Democracia (Acude), al que se acercan panistas norteños, como Tatiana y Manuel Clouthier y Javier Livas, y el entonces priísta disidente Rodolfo González Guevara “Se trataba de encontrar las franjas de panistas, priístas y ciudadanos dispuestos a crear un ámbito más allá de las siglas partidarias”, explica Graco, entrevistado en sus oficinas de Cuernavaca
Para las elecciones de 1991, los esfuerzos unitarios lograron su principal éxito hasta entonces con la candidatura del doctor Salvador Nava para la gubernatura de San Luis Potosí Nava fue apoyado por una coalición formada por los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Demócrata Mexicano, así como por el Frente Cívico Potosino
En tanto, Vicente Fox fue postulado como candidato del PAN a la gubernatura de Guanajuato En ese último caso, según Graco, había disposición del PRD de integrar una alianza con el PAN, pero Porfirio Muñoz Ledo se “obsesionó” en ser el candidato perredista e impidió que avanzara el intento de unidad
En los comicios federales y locales de ese verano, el PRI arrasó a la oposición Sin embargo, tanto en Guanajuato como en San Luis Potosí se desataron movimientos de protesta contra los resultados electorales En Guanajuato, cayó el priísta Ramón Aguirre antes de tomar posesión, y el panista Carlos Medina Plascencia asumió el poder como gobernador interino En San Luis Potosí, Nava se declaró en resistencia contra la asunción del priísta Fausto Zapata y decidió marchar a la Ciudad de México
Graco, que estaba en el círculo cercano de asesores del doctor Nava, cuenta que, después de los comicios, éste recibió en su casa una llamada telefónica de Fernández de Cevallos, “desde la oficina del procurador Ignacio Morales Lechuga” De acuerdo con Graco, El Jefe Diego pidió a Nava “que entendiera que era importante aceptar resultados y llegar a acuerdos”
El episodio es confirmado por otro testigo, Adolfo Aguilar Zinser —vocero de Cuauhtémoc Cárdenas en la campaña de 1994 y actual consejero de Fox—, quien dice, en entrevista, que los intentos de Diego por frenar la resistencia de Nava, buscaban “no afectar las negociaciones panistas en Guanajuato”
Y es que Fox alegó que el triunfo de Ramón Aguirre había sido fraudulento y demandó la nulidad de los comicios En su lucha, Fox incluso contó con el apoyo de Porfirio Muñoz Ledo, quien de manera inusitada lo declaró ganador
La dirigencia panista emprendió una negociación que desembocó en la caída de Aguirre y en el nombramiento de Medina Plascencia como gobernador interino “Muchos quedaron insatisfechos con la solución del conflicto guanajuatense”, relata la investigadora Soledad Loaeza, en su libro El Partido Acción Nacional, la larga marcha “Entre ellos, Vicente Fox, quien hubiera preferido llevar la confrontación hasta obligar al gobierno a reconocer su triunfo Sin renunciar al partido, Fox se retiró voluntariamente de la vida política por un tiempo La sospecha de que había sido sacrificado en Los Pinos quedó plantada en el ánimo de muchos panistas”
Antes de hacer explícito ese retiro, Fox apoyó la resistencia de Nava y se incorporó a su marcha en los límites de los estados de San Luis Potosí y Guanajuato Rememora Graco: “Es clave la presencia de Fox en la marcha, porque demostraba que no avalaba lo que se había consumado en Guanajuato y confirmaba su compromiso con la lucha de San Luis Potosí” Este apoyo de Fox, dice Graco, “fue para nosotros oro molido”, considerando que la dirigencia panista se había distanciado del movimiento
Pactando el 94
Pasados los comicios de 1991, en los que el PRI aumentó su mayoría en el Congreso, las dirigencias nacionales del PAN y del PRD entablaron nuevas negociaciones para unir esfuerzos Los resultados más tangibles de esas pláticas fueron las alianzas electorales en Durango y Tamaulipas, en 1992 En el primero de esos casos, el PRD postuló a un panista, Rodolfo El Negro Elizondo, acto sin precedentes
La alianza electoral en Durango no se tradujo en el acercamiento de los líderes opositores Tan es así que Luis H Álvarez y Cuauhtémoc Cárdenas no estuvieron juntos en Durango en algún acto de campaña de apoyo a Elizondo, según recuerda el propio excandidato De acuerdo con Graco Ramírez Garrido, se trató de una nueva estrategia de Diego para distanciar al PAN del PRD Elizondo confirma en entrevista que Fernández de Cevallos “nunca estuvo de acuerdo con la alianza; de hecho, cuando se votó ésta en el Comité Ejecutivo Nacional, Diego no asistió”
Fox regresó a la escena política a finales de 1992 para apoyar la candidatura de Elizondo a la jefatura nacional del PAN —que sería renovada a principios de 1993—, en lugar de buscarla él mismo, como algunos panistas se lo pedían El 6 de marzo de 1993, Elizondo fue derrotado sorpresivamente por Carlos Castillo Peraza
Pocos días antes, Cuauhtémoc Cárdenas renunció a la presidencia del PRD para lanzarse por segunda vez en pos de la Presidencia En su etapa de precampaña, que duraría varios meses, el trabajo de proselitismo de Cárdenas privilegió las alianzas con grupos no perredistas, concertadas por Ramírez Garrido
En tanto, en el bando panista se fortalecían las aspiraciones presidenciales de Fernández de Cevallos, que era coordinador parlamentario
Una de las acciones más polémicas de Diego como jefe de la bancada panista en la Cámara de Diputados fue la modificación del artículo 82 constitucional, cuya redacción anterior impedía que aspiraran a la Presidencia quienes no fueran hijos de padre y madre mexicanos por nacimiento, restricción que alcanzaba a Fox, cuya madre nació en España El artículo fue cambiado, pero la modificación se hizo acompañar de un transitorio que la pondría en vigor seis años después Así, dicho transitorio impidió que Fox fuera candidato presidencial en 1994, como él hubiera deseado
La enemistad entre Fox y Diego se acrecentó y, en cambio, se fortaleció la simpatía del político guanajuatense hacia Cuauhtémoc Cárdenas El 13 de agosto de 1993, pocos días antes de que se discutiera en el Congreso el cambio al artículo 82, Cárdenas visitó León y se encontró con Fox en el hotel La Estancia
La entrevista de 15 minutos fue arreglada por Graco Ramírez, quien fue el único testigo del encuentro, en el que Cárdenas bebió una limonada y Fox y Graco tomaron café (Proceso 876)
Seis años después, Graco relata: “Después del encuentro, Fox dijo: ‘Mi hija va a votar por Cárdenas’ Platiqué con varios panistas y me decían que sería interesante la posibilidad de un gran acuerdo; entonces, el ingeniero invitó a Fox formalmente a que se integrara a la campaña, y que si él podía ser candidato a diputado, que lo fuera, que encabezara una lista y se construyera un acuerdo para que en el Congreso de la Unión se estableciera un pacto de gobernabilidad y transición política”
Una vez aprobado el cambio al artículo 82, con todo y transitorio, Fox mostró su inconformidad declarándose en “huelga política”, en noviembre de 1993 “He tomado la determinación de no participar, por lo que resta del sexenio, como un acto de protesta moral, porque hoy hay más engaño y más simulación que nunca”, afirmó
El retiro de Fox “nos ocasionó un gravísimo problema en el partido”, cuenta Carlos Castillo Peraza, entonces jefe nacional del PAN “Él tenía a cargo la comisión para la formulación de la plataforma política en 1994, y nos dejó todo tirado”
—Hay la versión de que usted reconvino a Fox por el apoyo que pensaba darle a Cárdenas en 1994 —se le comenta
—No lo recuerdo así Alguien del partido habló con él Desde su primera campaña para la gubernatura, Fox jugaba con la idea de hacer política fuera del partido; por eso participó también con el Grupo San Ángel
Carlos Navarrete, vocero de la dirigencia nacional perredista, acota: “Lo que Fox quería era montarse en el ganador” Guanajuatense también, Navarrete cuenta que Fox adoptó el “doble juego” de tener mala relación con el perredismo local, pero buenos lazos con el perredismo nacional “Se llevaba bien con Porfirio, con Demetrio Sodi, con Aguilar Zinser”
De los acercamientos entre Fox y Cárdenas, a mediados y fines de 1993, se derivó el hecho de que Leticia Calzada fuera candidata del PRD a una diputación plurinominal, afirma Adolfo Aguilar Zinser “La relación entre Cuauhtémoc Cárdenas y Vicente Fox fue tan franca y directa que Leticia se convirtió en diputada con base en ese entendimiento”, relata Aguilar Zinser, quien era vocero del candidato perredista
El actual senador independiente sostiene que el entendimiento sobre ese punto se mantuvo más allá de 1994 Dice que cuando un grupo de diputados de la fracción perredista en la 56 Legislatura —entre los que estaba él mismo— se constituyó en fracción independiente, Leticia Calzada se les unió Sin embargo, agrega, “Leticia se regresa después al PRD, aparentemente porque Fox se lo pide, porque el grupo independiente se veía muy hostil al PRD”
Leticia Calzada da su versión: “Vicente nunca me apoyó, que yo sepa Nunca tomó el teléfono para recomendarme Después de la derrota de Vicente en Guanajuato (1991), yo participo en organizaciones como el Consejo para la Democracia y Mujeres en Lucha por la Democracia Lo que sí es cierto es que yo había sido como un puente entre Vicente y el PRD; le presenté a (Andrés Manuel) López Obrador No lo hice pensando en que Vicente se fuera a la izquierda; la finalidad era presentarle gente con la que comparte cosas”
Lo que el debate se llevó
Agrega Calzada: “Vicente y yo nos reunimos con Graco, quien buscaba simpatías ciudadanas para Cárdenas Fue así que surgió la invitación para ir a casa de doña Amalia (en la calle Andes, en las Lomas) Llegamos como un par de provincianos a la casa del expresidente de México Estábamos impresionados El encuentro fue muy agradable y Cuauhtémoc, muy atento, salió de la casa, nos abrió el portón Fue un encuentro cordial; hablamos del país, de cambiar el régimen político Compartíamos con Cárdenas la certeza de que Salinas no era un buen presidente para los mexicanos”
Así se dio cuenta de “cómo podía Vicente apoyar la candidatura de Cárdenas En ese momento, yo creo que a Vicente le quedaba cierta ingenuidad Creía a su partido capaz de aceptarlo Me contó que había ido a ver a Carlos Castillo para plantearle el apoyo a Cárdenas En verdad era un planteamiento ingenuo Vicente expresaba una decisión por cambiar al país, ponía al país por encima del partido Todo esto fue antes del debate”
El debate del 12 de mayo cambió la posición de Fox, relatan varios testigos
Lo que pasó ese día “fue definitorio para que Vicente no rompiera con el partido”, expresa Leticia Calzada Al perder Cárdenas el debate, añade, Fox tomó distancia de Cárdenas, aunque no apoyó plenamente a Fernández de Cevallos “La política requiere la lucidez de saber en qué momento uno se hace a un lado Fox es un estratega y creo que se vale lo que hizo”
Graco Ramírez Garrido revela lo que sucedió después del debate, que califica de “hecho ingrato” El 7 de junio de 1994 fue a comer al restaurante Bellinghausen en compañía de Leticia Calzada, Lino Corrodi y Vicente Fox
—Bueno, Vicente, está claro que ya no te podemos pedir que nos apoyes —dijo Graco a Fox— El candidato que tú no aceptabas y que nosotros pensamos que no tiene ningún valor moral o ético se ha convertido en la gran figura de la oposición Y pedirte a ti que cumplas con ese acuerdo, invitarte a ratificarlo, es ir contra la corriente
Graco se refería a un borrador de acuerdo Fox-Cárdenas, guardado celosamente “en los archivos de Santiago Creel”, en el que se establecían las bases de un pacto de transición “Creel y yo propusimos que en caso de que Cárdenas alcanzara el poder, Fox ocupara una especie de vicepresidencia, que sirviera de contrapeso”
Explica: “Fox sería así el contrapeso político que aseguraría que el gobierno de Cárdenas sería de transición y no un gobierno izquierdista o populista radicalizado”
Fox estaba aparentemente tan entusiasmado con la posibilidad de un acuerdo con Cárdenas que el 25 de abril de 1994, 17 días antes del debate, habló públicamente de la existencia de una propuesta de alianza con el candidato presidencial perredista, la que, dijo, consistía en “romper esquemas establecidos para que emerjan nuevos liderazgos de la sociedad civil” Aclaró entonces que la decisión no estaba tomada
El actual diputado panista Santiago Creel también confirma los acercamientos de Fox y Cárdenas, aunque matiza: “Fueron prolegómenos que no llegaron a concretarse en un acuerdo formal”
Cancelada la posibilidad de ese acuerdo, charlaban los comensales en el Bellinghausen cuando irrumpió Diego en el lugar, puro en mano
“¡Vicente! Ha llegado la hora de que hablemos”, dijo Diego, al tiempo que le señalaba una mesa en la que ya estaba sentado el panista mexiquense José Luis Durán “Te espero en la mesa Necesito que tú me apoyes”
El documento no se volvió a discutir, pero Fox y Cárdenas tendrían una nueva serie de encuentros, después de las elecciones de agosto de ese año Con personajes como Enrique González Pedrero, Demetrio Sodi, Jesús González Schmal, José Agustín Ortiz Pinchetti y Manuel Clouthier Carrillo, formaron un “grupo de análisis plural”, que se reunió al menos una vez en el restaurante La Petite France
Hubo también una reunión del mismo grupo en la casa paterna de Cárdenas, en la calle Andes, poco después del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, relata Clouthier Carrillo “Normalmente, Cuauhtémoc estaba muy serio en esas reuniones, encorvado, tomando notas”, describe el hijo de Maquío Clouthier
En uno de esos encuentros, Fox hizo explícitas sus intenciones de contender en los comicios presidenciales del 2000, aspiración que dio a conocer públicamente la noche del 6 de julio de 1997, después de que Cárdenas ganó la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal
En la víspera de ese día, Graco Ramírez Garrido asistió, junto con Fox —ya para entonces gobernador de Guanajuato—, Santiago Creel y José Luis González —creador del grupo Amigos de Fox— a la boda de la hija de éste En algún momento de la fiesta, Fox comentó: “Si gana Cárdenas, yo tengo que anunciar que desafío, que voy por la Presidencia, si quiero tener futuro”
Cárdenas y Fox siguieron viéndose esporádicamente Por ejemplo, en mayo de 1996, en Costa Rica, durante una serie de reuniones auspiciada por el politólogo Jorge Castañeda y otros intelectuales, en las que participaron también políticos de Argentina, Brasil y Chile, para discutir sobre todo experiencias en materia de alianzas
La relación de ambos personajes, sin embargo, se deterioró en los últimos meses, en el contexto de las negociaciones entre representantes del PAN, del PRD y de otros partidos opositores para formar una alianza para el 2000 Cárdenas ha llegado a decir “cabeza hueca” a Fox, y éste ha calificado a aquél de “inepto”
Aun así, el senador panista Emilio Goicoechea, protagonista de distintos acercamientos entre las dos fuerzas políticas desde 1988, considera que no hay animadversión entre ambos candidatos “Hay una rivalidad natural de dos personas que quieren concluir la transición”, opina el también cercano colaborador de Vicente Fox “Hay quien lo disfruta y quien no, pero yo no creo que haya algo personal entre ambos”
Cercano a Cárdenas en 88 y 94, y a Fox en la actualidad, Jorge Castañeda concluye: “De toda esta historia, me queda algo claro: Todos los políticos tradicionales —y Fox y Cárdenas lo son— tienen sus secretos Nos enteramos hace poco de la reunión de Cárdenas y Salinas en el 88 Ahora sabemos que en el 94 Cárdenas y Fox estuvieron a punto de hacer un pacto, de manera que no sólo Zedillo y Cabal Peniche tienen esqueletos en el clóset”