“Menor inocente, recluido por influyentismo”

“Menor inocente, recluido por influyentismo”
Señores:
Les solicito publicar la siguiente denuncia, en torno a un caso de tráfico de influencias y abuso de poder en el estado de Hidalgo con motivo de una broma telefónica cometida por menores de edad
El 8 de julio de 1997, cuando habían transcurrido menos de 24 horas de que la señora Alicia Orea Cantón Menes presentó una denuncia (averiguación previa 12-DAP-438-97), el juez segundo de lo penal libró en Pachuca una orden de cateo del domicilio Monte Elbruz 137, que es la casa de mi madre
La señora Orea Cantón de Menes, esposa de un alto funcionario del gobierno del estado, sin prueba alguna, había afirmado que dos menores de edad y un adulto la amenazaron de muerte por teléfono De manera que, con base en la orden del juez, como si se tratara de un caso de homicidio o narcotráfico, varios agentes judiciales se presentaron en el domicilio mencionado y, con lujo de violencia, detuvieron a quienes se encontraban en él: un menor de edad (mi sobrino) y su tío
El Ministerio Público Raúl Acosta Ruano mantuvo incomunicados a los dos detenidos cerca de doce horas por órdenes de la directora de Averiguaciones Previas, licenciada Jacqueline Velázquez Ramírez, y del director de la Policía Judicial del Estado
El agente del Ministerio Público nunca consignó lo declarado por mi sobrino en el sentido de que habían sido él y sus tres primos los autores de las llamadas telefónicas, directamente con la quejosa, y, tras una ostentosa manipulación, extrajo una declaración del chico donde aceptaba haber delinquido al hacer llamadas obscenas
No obstante que dicha obscenidad jamás existió, y a pesar de que las llamadas telefónicas obscenas no están tipificadas como delito, el niño fue turnado al Consejo Tutelar de Menores Infractores, y la consejera instructora Claudia de la Mata Mercado dictó una resolución para que el niño fuera recluido allí durante 15 días
Ante la consejera —quien recibió numerosos testimonios de la conducta intachable del menor—, no obstante las presiones, mi sobrino siempre negó haber realizado las amenazas que le imputaron, y la misma Claudia de la Mata Mercado jamás pudo precisar cuál era la acusación punible
Lo que pasa se explica porque, durante el proceso, la madre de mi sobrino suplicó en dos ocasiones a la señora Orea Cantón de Menes retirar la acusación, a lo que la señora contestó: “No voy a hacerlo No saben con quién se metieron, y de mi cuenta corre que el niño se quede encerrado durante mucho tiempo”
Lo más delicado de este asunto no es la conducta de la señora Orea Cantón, sino el estado tan lamentable en que se encuentran algunas instituciones de procuración de justicia del estado de Hidalgo
Así, ante el increíble hecho de que a un juez le basta el dicho de una señora, esposa de un alto funcionario, para emitir una orden de cateo en menos de 24 horas, que se traduce en 15 días de reclusión para un menor que no cometió ningún delito, solicitamos al gobernador estatal y a los legisladores de Hidalgo vigilar los procedimientos penales aplicables a los menores para impedir que las arbitrariedades y el influyentismo puedan lesionarlos psicológicamente —con mayor razón si son inocentes— para el resto de su existencia (Carta resumida)
Atentamente
María Alejandra Arroyo F
Venustiano Carranza 49, interior 214-A
Centro Histórico
Distrito Federal