Diez millones de mexicanos tienen relación directa con el monstruo
El PRI: su riqueza, sus ingresos, sus gastos, su burocracia, sus negocios
Gerardo Albarrán de Alba, Alvaro Delgado, Felipe Cobián, Gloria Leticia Díaz, Alejandro Gutiérrez, Armando Guzmán, Pedro Matías y Martín Morita
Para librarla en 1997, cuando se jugará su futuro, el PRI ha recurrido a todo: desde conciertos de la talla del de los Rolling Stones, hasta el uso de la “mayoría presidencial” en la Cámara de Diputados para “transparentar” el origen de sus recursos
Lejos quedaron los tiempos en que anunciaba que dependería “exclusivamente” de las aportaciones de sus militantes, según resolución de su Consejo Político Nacional (CPN) del 3 de marzo de 1993 Al día siguiente, Miguel Alemán Velasco presumía que el PRI habría de consolidar su patrimonio con 11 fideicomisos, incluyendo el mítico “pase de charola” de 25 millones de dólares a los 30 empresarios más beneficiados del salinismo
El año pasado, las cuotas de los priístas sumaron apenas 51 millones de pesos, y los rendimientos financieros, fondos y fideicomisos del PRI aportaron sólo 1 millón 339,967 pesos
A todas luces, insuficientes para cubrir los gastos de un aparato colosal Tan sólo en nómina, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI gastó en 1995 poco más de 55 millones de pesos en sus aproximadamente 570 empleados y funcionarios
Los costos del PRI rebasan incluso su capacidad de gasto, al extremo de que, ese mismo año, se sobregiró en 85 millones de pesos
Y es que sostener esa estructura cuesta: calculan que son 700 edificios en todo el país, porque ni ellos saben exactamente cuántos tienen Aporta casi 46 millones de pesos al año a sus directivas estatales y a sus organismos corporativos Su aparato administrativo cubre todas las regiones de la República con comités, consejos, comisiones, defensorías, asambleas es un gran monstruo
Sólo su comité nacional cuesta entre 15 millones y 18 millones de pesos mensualmente
En contraste, el PRI conoció ya las penurias en los estados donde ya no es gobierno
Aún así, el secretario de Administración y Finanzas del CEN, Octavio West, niega la existencia de subsidios gubernamentales al margen de la ley: “Si se refiere a que nos entregaban costales, no hay tal Es una fantasía”
El aparato
“El partido es un aparato muy extendido en el país Tiene una relación directa con más de 10 millones de mexicanos de manera, digamos, cotidiana”, expone West
—Eso cuesta dinero
—Eso cuesta Cuesta soportar los gastos que originan todos los grandes procesos de organización y de gestión El partido sostiene núcleos que trabajan en una región, que realizan estudios, que están trabajando con la comunidad Hay que generar subsidios para que esos colaboradores puedan sostenerse y que organicen a la comunidad con fines productivos en todo el país
Los órganos de dirección del PRI son el CEN, el CPN, la Comisión de Honor y Justicia, la Defensoría de los Derechos de los Militantes
Además, los consejos políticos y las asambleas estatales, del Distrito Federal, municipales, distritales y seccionales
Sus organismos auxiliares: Fundación Colosio, Asociación Nacional de la Unidad Revolucionaria, Instituto de Capacitación y Desarrollo Político, Comité Nacional de Desarrollo Comunitario y Fondo de Ahorro y Financiamiento Partidista
El CPN cuenta con 12 comisiones permanentes, que van desde Asuntos Agrarios hasta de la Tercera Edad y Discapacitados
Partido de sectores, el PRI aglutina lo mismo a obreros y campesinos que a toda suerte de estratos identificados en el sector popular La Confederación de Trabajadores de México (CTM), la Confederación Nacional Campesina (CNC) y la resucitada Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) encabezan una larga lista de sindicatos, federaciones y otros agrupamientos afines al priísmo Los empresarios siguen esperando turno
West acepta que el gasto ordinario del CEN es de “entre 15 y 18 millones de pesos mensualmente” De ser así, el costo anual fluctuaría entre 180 millones y 216 millones Es decir, entre 36 millones y 72 millones por arriba de su financiamiento público de 1996, que ascendió a 144 millones de pesos, o entre 20 millones y 56 millones más que el financiamiento privado captado este mismo año que, según West, sumó 160 millones de pesos
En entrevista, West asegura que el PRI no recibe recursos públicos al margen de las prerrogativas oficiales y de las que le permite la Ley Electoral
“No hay tal Esto es una vieja historia que se hizo en la tradición política mexicana” Una y otra vez, niega subsidios gubernamentales al margen de la ley
—¿Asegura usted que el PRI no recibe recursos ilegales del gobierno?
—La historia que conozco de eso es que no se reciben recursos de esa naturaleza
Los dineros
Según West, no se pagan sueldos ni salarios al personal que labora en el CEN, ni en los 32 comités directivos estatales ni en los distritales ni en los municipales ni en los seccionales
“Lo que existe —explica— es una fórmula de retribución”, oficialmente denominada “reintegro por gastos comprobados” a los trabajadores, los cuales son definidos como “militantes colaboradores”
Dice West que el presidente nacional del PRI, Santiago Oñate, no cobra salario (“él tiene algunos recursos”), pero sí algunos secretarios del CEN
—¿Y las secretarias, los choferes?
—Cobran una recuperación
—Pero de eso viven
—En muchos casos, no en todos No sé en qué proporción haya personas con doble empleo
Sin embargo, por el concepto de “reintegro de gastos comprobados” el CEN erogó el año pasado 55 millones 57,95831 pesos, casi una tercera parte de sus gastos globales, de acuerdo con lo que informó al Instituto Federal Electoral (IFE)
En el dictamen del IFE sobre ingresos y egresos de los partidos correspondiente al año pasado, se desglosan en dos conceptos los egresos del PRI: “Gastos de operación ordinaria” (173 millones 68,229 pesos) y “Gastos efectuados en campañas políticas” (395,840)
La totalidad de los “Gastos de operación ordinaria” se destina a sueldos y salarios, subsidio a organizaciones priístas y “servicios generales”
El propio IFE aclara que “en el concepto de ‘Reintegro por gastos comprobados’, los recibos que se manejan a este respecto corresponden a los sueldos y salarios que reciben los militantes colaboradores que conforman el personal del partido”
Estos pagos forman parte del concepto general “Servicios personales”, que comprende, además, “Apoyos extraordinarios”, “Previsión social”, “Becas y ayudas sociales” y “Reconocimiento especial”
Estas últimas partidas, juntas, no llegan ni a 5 millones de pesos
Por concepto de “Servicios generales”, el PRI erogó 60 millones 146,77140 pesos Y en el concepto de gastos llamado “Apoyo a órganos”, 45 millones 831,75490 pesos
Este concepto “consiste en ministraciones de dinero otorgadas a sus organizaciones tanto estatales como locales para cubrir algunos de sus gastos, los cuales deben ser comprobados por estas entidades”
En cuanto a los “Gastos efectuados en campañas políticas”, la cantidad es de apenas 395,840 pesos, insignificante ante los poco más de 173 millones destinados a “Gastos de operación ordinaria”
Esa pequeña suma se gastó en las campañas para las elecciones federales extraordinarias en San Andrés Tuxtla, Veracruz, y Atlixco, Puebla, y se reportaron “por error” hasta abril de 1996
Según West, el patrimonio inmobiliario del PRI consiste en 700 edificios, casi 22 en promedio por cada entidad, pero no lo tiene muy claro, y para eso realizan un censo inmobiliario
Lo que sí sabe es que esto también “cuesta”: predial, luz, teléfono, agua y mantenimiento
“Tenemos en todo el país instalaciones que sostener: hay 32 comités directivos estatales, incluyendo el Distrito Federal, que reciben, de una manera u otra, apoyo del CEN”
Este apoyo se percibe aún más en aquellos estados donde gobierna el PAN, porque “los típicos aportantes son funcionarios públicos”, y ya no los tienen “Ahora, los que están en esas posiciones entregan cuotas al PAN”, justifica
West se queja de que el PRI ha tenido problemas para recaudar fondos por obstáculos que imponen los panistas, como por ejemplo en Chihuahua “Nos la complican mucho con los eventos y, entonces (los priístas), reciben un pequeño subsidio del CEN”
Los negocios
Este año, el PRI reportará al IFE los 144 millones de pesos que recibió como financiamiento público y otros 160 millones por financiamiento privado y autofinanciamiento En total, unos 304 millones que deberá auditar la autoridad electoral en 1997
En 1995, según el dictamen sobre ingresos y egresos de los partidos, el PRI reportó haber percibido 165 millones 11,013 pesos De esta cantidad, 4393% correspondió al financiamiento público: 72 millones 494,788 El 739% ya estaba en sus arcas al iniciar el año: 12 millones 205,362 El resto, 4868%, lo captó de diversas maneras
Así, de sus militantes recibió 5 millones 359,034 pesos (324%); de simpatizantes, 48 millones 161,574 (2918%), y por rendimientos financieros, fondos y fideicomisos, un millón 339,967
Los diputados federales y senadores solamente aportan 3 millones 17,500 pesos; los militantes “en general” pagaron 2 millones 84,68613 en cuotas Todos estos ingresos están amparados por recibos foliados, cuyo control no existía hasta 1994
Según West, “nuestro partido es muy apto para captar recursos”, y presume que en 1995 recibieron poco más de 80 millones en financiamiento privado
En realidad, esta suma incluye los conceptos antes descritos Por negocios solamente le ingresaron 22 millones 686,736 (1374%), y bajo el rubro “otros conceptos” (fundamentalmente apoyos del IFE) sacaron 2 millones 703,736 (163%)
El PRI organiza conciertos, exhibiciones y sorteos, como el denominado “Gana al instante y llena tu tanque”, donde ganó un millón 325,000 pesos; también vende libros, propaganda utilitaria y espacios publicitarios (de los cuales no pudo comprobar quiénes fueron los compradores ni cuánto cobró a cada uno)
Durante 1995 organizó un total de 24 espectáculos, por los que tuvo un ingreso neto de 3 millones 42,409 pesos, es decir, un promedio de 126,767 por cada evento, a pesar de que entre éstos se contaron los conciertos del grupo inglés The Rolling Stones —que actuó por primera vez en México—, los cantantes Barry Manilow, Alejandra Guzmán y el pianista Yani
Según las cifras entregadas por el PRI al IFE, habría captado 14 millones 75,179 pesos en la venta de vasos, encendedores, camisetas y todo lo que quepa en el concepto de propaganda utilitaria O sea, 46 veces más que en los conciertos, y eso que en muchos de esos espectáculos no incurrió en gastos, pues se realizaron mediante contratos de prestación de servicios con empresas especializadas
Los ingresos del PRI en 1995 registran incluso 285 pesos con 50 centavos por “venta de desperdicio”
Este 1996, comenta West, el PRI recibió 304 millones de pesos, 4737% en prerrogativas (144 millones) y 5263% en financiamiento privado
Para 1997, las expectativas del secretario de Administración y Finanzas del CEN son captar entre 16 y 20 millones en cuotas de militantes; unos 35 o 40 millones de autofinanciamiento y una cantidad igual en aportaciones de simpatizantes
“Y con eso voy a completar los 80 o 90 millones que nos van a permitir de financiamiento privado Pueden parecer cifras muy grandes, pero no lo son Hay gente con la que yo he hablado para que nos dé 200,000 o 300,000 pesos y nos los han dado, no implica nada muy fuerte para sus presupuestos ni implica nada sucio Eso no le da a nadie un lugar dentro de nuestro Consejo Político”
—¿Quiénes han aportado?
—En ese nivel, mucha gente: exgobernadores, expresidentes de la República, exsecretarios de Estado, empresarios, exdiputados
—¿Salinas?
—Habrá que preguntar en otro lado
En 1997, el PRI recibirá unos 840 millones de pesos de prerrogativas La mitad de esto, para su gasto corriente; el resto, para financiar las campañas políticas de las elecciones federales
—¿Qué van a hacer con tanto dinero?
—Es que no es mucho dinero Vamos a tener más de 1,400 campañas: las 300 para diputados, las 128 de senadores, nueve congresos locales, seis gubernaturas Eso genera una gran cantidad de gastos Habrá que obtener ese 10% de financiamiento particular para que completemos los recursos necesarios para las campañas
Los ricos también lloran
Cuando el PRI decidió irse solo en la reforma electoral, el 14 de noviembre, pensaba en el dinero De hecho, el tema del financiamiento público fue lo que rompió el consenso entre PRI, PAN, PRD y PT
El argumento oficial priísta fue “una independencia de financiamiento, lograda por arriba de la mesa, perfectamente legalizada” Es decir, “permitir la independencia del PRI”
Ya en corto, los priístas aclararon: “En el asunto del financiamiento, era la vida misma del PRI la que estaba en juego” (Proceso 1046)
Por lo pronto, 1997 les dejará 880 millones de pesos “por arriba de la mesa”
—¿La libran? —se le pregunta a Octavio West
—Sí, hay holgura Antes de la reforma, esperábamos 400 millones por recursos públicos y 450 millones de origen privado Ese era nuestro presupuesto
Ahora, los partidos no podrán recibir más allá de 10% de recursos privados
Presupuestariamente, insiste West, “sí la libramos”, pero aclara que “la preocupación no es el PRI, aunque pareciera que estamos excediéndonos en nuestro celo Nosotros estamos seguros de lo que hacemos, pero cuando venga un escándalo de un partido, el costo será para todos No nos la van a perdonar”
Pero el optimismo de West no es compartido en todo el PRI Al menos, en aquellos estados donde ya no es gobierno padecen estrecheces iguales o peores a las que han sufrido los partidos de oposición
Casi en la orfandad desde 1992, cuando el PAN ganó la gubernatura, el PRI de Chihuahua sigue colgándose de diablitos para obtener energía eléctrica, sólo cuenta con una línea telefónica para todo el Comité Directivo Estatal (CDE) y aún arrastra una deuda de 2 millones de pesos, incluidos algunos pasivos que provienen de la debacle electoral de hace cuatro años, según personal y mandos medios de este partido
Su edificio está dañado desde 1994 Remodelarlo costará 15 millones de pesos, y pretenden recaudar la mitad del Sistema Estatal de Cuotas y Aportaciones
No se ve fácil Los municipios medios aportan entre 4,000 y 7,000 pesos mensualmente; los pequeños, cuando menos 550 pesos El promedio mensual de recaudación en 36 de los 55 municipios que todavía gobiernan es de 42,000 pesos Los demás ayuntamientos priístas no aportan
Aún así, 90% del dinero recaudado se reintegra a los comités municipales del PRI para gasto corriente, y 10% se invierte en un fideicomiso para las campañas políticas de 1997 y la estatal de 1998
Los diputados locales aportan 7,500 pesos al mes; los federales, 4,500 Los senadores apenas pagan cuotas de 500 pesos, cada uno
En Jalisco no les va mejor
Despintado el edificio; los ventanales sucios y algunos rotos; los jardines descuidados; las oficinas y pasillos desolados y sólo una línea telefónica en servicio —de alrededor de una decena—, fue el panorama que se vio durante meses en la sede estatal del PRI en Jalisco, tras su derrota del 12 de febrero de 1995
Y sobre todas estas adversidades, una deuda de 32 millones de pesos por los gastos de campaña, en particular la de gobernador
“Ni vendiendo todo el edificio pagamos la deuda”, confesó desalentado dos meses después el recientemente designado presidente del CDE, José Manuel Correa Ceseña
Ahora, las cosas empiezan a cambiar, al menos en su aspecto externo Se nota un poco más de movimiento en avenida del Campesino 222, donde se encuentra la sede priísta; el inmueble ya está repintado, los pisos y cristales lucen menos sucios y funcionan ya cinco líneas telefónicas
Pero no se reponen del todo Su presupuesto mensual es de apenas 370,000 pesos, que recibe en partes iguales del IFE y del Consejo Electoral del estado Después del triunfo panista, despidieron a 75% de su personal
El partido no tiene otras fuentes de ingresos, porque sus miembros “no tienen la cultura de aportar sus cuotas”, reconoce Correa Ceseña, y confiesa:
“Durante todo el tiempo, el PRI fue un partido que estuvo impuesto a depender del gobernador y a que fuera éste su guía”
En Quintana Roo, todavía bastión priísta, el financiamiento “es transparente”, según su secretario general, Iván Santos Escobar
Pero lo cierto es que el gobernador Mario Villanueva Madrid enfrenta tres denuncias judiciales ante la Procuraduría General de la República (PGR), acusado de disponer recursos, bienes y apoyo operativo en favor del PRI
El expresidente municipal de Benito Juárez (cuya cabecera municipal es Cancún) y actual coordinador de la mayoría priísta en el Congreso del estado, Carlos Cardín Pérez, está acusado de desviar durante su gobierno (1993-1995) al menos 5 millones de pesos en favor de conocidos dirigentes priístas
Ismael Gómez Tox, expresidente municipal de José María Morelos (1993-1996) y actual secretario de Organización de la CNC estatal, fue detenido hace un mes por agentes de la PGR, acusado de pagar con fondos públicos la publicación de desplegados periodísticos en apoyo a los candidatos del PRI que participaron en las elecciones federales de 1994
El edificio del PRI municipal en Cancún es propiedad del ayuntamiento, aunque el partido lo usufructúa desde hace 10 años Y lo mismo pasa con el edificio del CDE priísta, en Chetumal, cedido por el gobernador Villanueva Madrid el 16 de junio de 1993
Sin embargo, Santos Escobar insiste: “No hay ninguna dependencia económica del gobierno”
En Guerrero, el financiamiento que recibe el PRI de Acapulco se canaliza con la integración de al menos un centenar de dirigentes seccionales en la nómina del ayuntamiento, según denuncia penal del diputado federal Zeferino Torreblanca Galindo: 52 tenían cargos de “gestores sociales” y cobraban por ello 49020 pesos mensualmente; 18 se incluyeron en la nómina como auxiliares administrativos, con sueldos mensuales de 1,000 pesos; cinco cobraban como jefes de departamento o sección, con salarios de entre 1,000 y 2,000 pesos; en el Departamento de Limpia, la lista incluye a ocho personas con puestos de barrenderos, auxiliares de intendencia e inspectores, que cobraron desde 49020 hasta 1,500 pesos; el resto, tuvo cargos de topógrafos, archivistas, macheteros, oficiales, mecanógrafos, pasantes, con sueldos que oscilaban entre 49020 y 2,000 pesos
El salario más alto lo percibió el líder de los colonos priístas del Anfiteatro, Edmundo Guadarrama Jaimes, que con un cargo de “auxiliar de receptor” ganaba 5,000 pesos al mes
En Oaxaca, funcionarios y exfuncionarios priístas coinciden: El PRI local gasta 1 millón de pesos mensuales, aproximadamente, para el pago de “compensaciones” y para la infraestructura de los dos edificios que ocupan, que se encuentran en el Centro Histórico de la capital
Tan sólo las “compensaciones” de los funcionarios de primer nivel —presidente del CDE del PRI, siete secretarios, siete coordinadores, un director, un tesorero, 25 delegados distritales y 25 subdelegados— suman cerca de 500,000 pesos mensualmente
Estas cifras no fueron confirmadas ni desmentidas por el tesorero del PRI, Jorge Arturo Aracén López “Es información confidencial”, dijo
Y pese a que el PRI oaxaqueño arrastra déficit y deudas, cuenta con dos edificios, uno de los cuales fue inaugurado el 25 de octubre último por el dirigente nacional del PRI, Santiago Oñate Eso sí, lo rentan a su propietario: el secretario de Finanzas del gobierno del estado, Enrique Arnaud Viñas
Y así como en los estados perdidos, el PRI casi está en la inopia, en otros, como Tabasco, la abundancia no parece tener límite
En la tierra de Roberto Madrazo Pintado, el de las famosas “cajas”, el CDE del PRI recibe del gobierno priísta 3 millones de pesos al mes El 80% (2 millones 400,000 pesos) se va en la nómina de más de 500 dirigentes, promotores del voto, trabajadores administrativos, sectores y comités municipales, así como en el pago de energía eléctrica, teléfonos, combustibles, viáticos
El financiamiento del PRI estatal de este año (36 millones de pesos) representa más del doble del presupuesto destinado anualmente al municipio de Nacajuca, el más pobre de Tabasco, habitado en su mayoría por indígenas chontales
Según exlíderes estatales del PRI y empleados de la actual dirigencia partidista —que hablaron con el corresponsal a condición de omitir sus nombres—, el CDE tiene cerca de 200 empleados con salarios que van desde 30,000 pesos al mes para el presidente Manuel Andrade Díaz, hasta 60,000 para el delegado del CEN en la entidad, Efrén Leyva Torres, diputado federal por el estado de Guerrero, a quien le habilitaron una casa amueblada en el Club Campestre Tabasco 2000, donde cuenta con sistema de computación, secretarias, vehículos, choferes, jardineros, teléfonos celulares, alimentación y boletos de avión
Los secretarios y subsecretarios priístas ganan entre 15,000 y 20,000 pesos mensualmente Secretarias, choferes y trabajadores de intendencia cobran sueldos de 1,500, 3,000 y 5,000 pesos al mes
Cada uno de los 17 coordinadores de enlace municipal para la promoción del voto —uno por municipio— gana 12,000 pesos mensualmente El ingreso del resto de la estructura operativa —siete personas— oscila entre 2,500 y 3,000 pesos al mes Además, cuentan con oficinas, vehículos, combustibles, viáticos y teléfonos celulares
Para cada uno de los 17 delegados municipales, el pago es de 10,000 pesos al mes, además de vehículos, gasolina, alimentación, hospedaje y teléfonos celulares por cuenta del CDE
Para los sectores tampoco faltan los recursos: 1 millón 300,000 pesos mensualmente La CNC recibe del PRI estatal 400,000 pesos al mes; la CNOP y la CTM, 300,000 cada una Para las organizaciones juvenil (FJR) y femenil (CIM), hay 150,000 pesos para cada una
Con excepción del Comité Directivo Municipal del Centro —que comprende a la capital, Villahermosa—, que recibe 30,000 pesos mensualmente, cada uno de los restantes 16 comités municipales del PRI cobra 20,000 pesos al mes para nóminas —unas diez personas, entre dirigentes y empleados administrativos— y otros gastos Aparte, lo que el presidente municipal priísta les otorgue para el pago de energía eléctrica, teléfonos, renta de locales, combustibles y vehículos
Exdirigentes priístas sostienen que los 3 millones de pesos mensuales para financiar al CDE del PRI los entrega directamente y “en efectivo” el director de Egresos de la Secretaría de Finanzas del gobierno estatal, Gastón Viesca Flores, al secretario de Finanzas de ese partido, Germán Garduza Linares
Hasta diciembre del año pasado, el PRI estatal recibía alrededor de 1 millón 500,000 pesos al mes para su financiamiento En enero pasado renunció a la dirigencia el diputado local Nicolás Haddad López El gobernador Roberto Madrazo lo sustituyó por Manuel Andrade Díaz A partir de esa fecha, el presupuesto para el PRI se duplicó
En los archivos de la PGR quedó la denuncia presentada por el PRD con documentos originales que acreditaron gastos del PRI, durante 1994, por 241 millones de pesos De este dinero, 128 millones los gastó Roberto Madrazo en su propia campaña para la gubernatura, entre julio y noviembre de ese año
Hasta el 7 de julio de 1994, día de su destape, Madrazo era dirigente estatal del PRI Había asumido el cargo en junio de 1993
Cuestionado sobre este caso, el secretario de Administración y Finanzas del CEN del PRI, Octavio West, alega que esa campaña estuvo “fuera del control” de la dirigencia nacional priísta “Cualquiera puede armar un lío, y nosotros pagar las consecuencias”, se queja
—Pero gastaron demasiado
—Decir que gastaron todo eso es una locura
—Pero la PGR verificó los documentos
—Pero no lo probó Por eso no hubo acción penal








