Señor presidente preguntó Dante Limón, de la revista Epoca, durante la conferencia de prensa que Ernesto Zedillo ofreció el miércoles 7 de junio, yo quisiera una opinión sincera y crítica de su parte ¿de qué tan bien o mal, qué tan poco o mucho se ejerce en México lo que llamamos libertad de expresión?
Bueno, muy a tono con el día respondió el Presidente Yo creo que en México hay plena libertad de expresión Todos los días la disfrutamos, la gozamos y a veces la sufrimos, y creo que eso es muy bueno para el país Considero que es una garantía fundamental de la que sí gozamos los mexicanos Me extraña mucho cuando veo escritos u opiniones en el sentido de que en México se limita la libertad de expresión, y debo decirle que esto no es nuevo Yo desde que era pequeño percibía, a través de la lectura de las revistas que llegaban al hogar familiar, que en México había y hay, sin duda, ahora, libertad de expresión
“Es un tema de gran controversia: hemos escuchado en semanas recientes, como en otras épocas, acerca de la necesidad de regular la libertad de expresión Ante esas expresiones, yo dije, escribí en el Plan Nacional de Desarrollo, que desde el punto de vista del Ejecutivo entraña muchos más riesgos que posibles beneficios el pretender regular la libertad de expresión
“Tienen razón algunas personas cuando señalan que hay momentos, excepcionales afortunadamente, en los cuales se cometen abusos y a veces lamentablemente, pero subrayo son momentos o hechos excepcionales Incluso se calumnia a la gente Yo mismo debo decir que en algunos momentos he sido objeto de calumnias No hace muchas semanas, una revista de circulación nacional me calumnió a mí y a mi campaña política, y eso, para mí, en mi conciencia me pareció un hecho muy grave Debo decirle que ni siquiera he recibido una carta de disculpa por esa situación, pero prefiero la tolerancia frente a ese tipo de hechos, que el impulsar el que se norme algo que, desde mi punto de vista, por definición no se puede normar, que es la libertad de expresión, o pretender controlar fenómenos que, ciertamente, son inconvenientes, que, ciertamente, transgreden el espíritu constitucional en el Artículo 6, pero que podríamos estar tomando un riego sumamente grave”
RESPUESTA DE PROCESO
En el supuesto de que la “revista de circulación nacional” a la que aludió el presidente Ernesto Zedillo sea Proceso, consta:
1- Proceso (965) nunca hizo suyas las afirmaciones del investigador estadunidense Peter A Lupsha
2- Proceso simplemente reprodujo las declaraciones de Lupsha, sin una omisión, e hizo aparecer entre comillas las frases a las que presuntamente aludió el presidente Zedillo: “Fuentes usualmente confiables dicen que uno de los mayores contribuyentes del sector privado extranjero a esta campaña (la del PRI) reportan que a fines de la primavera y en el verano de 1994, Miguel Rodríguez Orejuela, del grupo de Cali, envió 40 millones de dólares a México Si bien esto pudo haber sido para inversión económica, ellos suponen que se usó para corrupción política, para garantizar una posición superior, favorecida y protegida en el nuevo gobierno”
En su portada, Proceso presentó el reportaje con este encabezado:
Revelaciones en Estados Unidos- A mediados de 1994, el Cártel de Cali envió a México 40 millones de dólares “para inversiones o para garantizar una posición favorable en el nuevo gobierno”
La afirmación de que Proceso dijo que el dinero fue utilizado en la campaña de Zedillo es, por tanto, gratuita
3- Proceso desplegó la carta que Lupsha envió a su Consejo Editorial y reprodujo literalmente las severas impugnaciones que hizo el investigador a la presentación del trabajo periodístico, nunca a su contenido Más aún, Lupsha ratificó punto por punto la sustancia de sus afirmaciones anteriores
4- La agencia gubernamental Notimex recibió una copia de la misma carta, pero sólo difundió los pasajes ofensivos para Proceso y calló la ratificación del investigador al contenido del reportaje
5- En suma: Proceso, sin alterar una coma, reprodujo un texto polémico y le dio realce en su portada Se puede acusar a la revista de lo que se quiera, pero menos de haber incurrido en el delito de la calumnia
Julio Scherer García








