“Inferir de monosílabos que soy intervencionista es erróneo”

“Inferir de monosílabos que soy intervencionista es erróneo”
Con México, relación de socios; el embajador está siempre para velar por los intereses de Estados Unidos, afirma James Jones
Carlos Puig
WASHINGTON, DC – Apacible, sonriente, pero con firmeza, James R Jones refuta: “no soy intervencionista; inferir de monosílabos que yo soy intervencionista es erróneo”
Explica: “lo que he escrito lo he dicho desde abril, aun antes de que se me designara embajador: que por mucho tiempo hemos tenido una relación paternalista con México y que es hora de tener una relación de socios”
Jones, nombrado por el presidente William Clinton embajador de Estados Unidos en México, ya provocó su primer escándalo antes de pisar suelo mexicano —lo que se calcula hará a principios de septiembre— y no está contento, pero tampoco sorprendido, por las reacciones que ha habido en nuestro país por sus respuestas al cuestionario que le presentó por escrito el senador Jesse Helms
Jones respondió escuetamente, a veces con monosílabos afirmativos, preguntas del senador republicano ultraconservador tan largas como éstas:
“¿Presionará usted, en el asunto de la democracia y las elecciones libres, a los más altos niveles del gobierno de México?
“Respuesta: sí
“¿Aceptará, sin cuestionar, las estadísticas del gobierno mexicano sobre erradicación e intercepción de narcóticos o pondrá a personal de la embajada a verificar estos datos?
“Respuesta: esperaría que la embajada verificara independientemente ésta u otra información hasta donde sea humanamente posible asegurar su precisión”
Estas respuestas de Jones provocaron protestas entre diputados y senadores del Revolucionario Institucional y de algunos partidos de oposición y motivaron que por lo menos dos diarios mexicanos —Excélsior y La Jornada— recomendaran al gobierno mexicano retirar el beneplácito a Jones por su actitud “intervencionista”
En su oficina en el American Stock Exchange, Jones dice, en entrevista con el corresponsal:
“He estado mucho tiempo en la vida pública, en la política y sé qué es la prensa, sé de qué se trata Creo que es injusto poner en mi boca lo que, de hecho, son palabras del senador Helms Yo le diría: `si al embajador de México en Estados Unidos su Senado le pregunta si va a creer todos los datos y las informaciones que reciba del Departamento de Estado o que si intentará obtener información por su parte, ¿qué respondería?’
“Creo que aún no me conocen La gente que me conoce y que me ha conocido desde hace muchos años, como espero me conozcan en México, sabe muy bien que ser intervencionista es lo más alejado de mi persona que pueda haber”
El escándalo creado por sus respuestas es exactamente lo que Jones quería evitar
El mismo día que acudió a la audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Jones se reunió por la mañana con un grupo de “mexicanólogos” estadunidenses, en el Departamento de Estado En la reunión, Jones permaneció callado y al final, cuando le preguntaron qué diría ante el Senado, respondió: “seguiría los consejos del congresista Sam Rayburn: `el Congreso nunca colgaría a un ciego o a un sordo'”
En su declaración ante el comité del Congreso —en el que no estuvo Helms, que después mandó por escrito su cuestionario— Jones fue vago y general; habló de la importancia del Tratado de Libre Comercio y de mejorar la cooperación en todas las áreas, sin particularizar en nada Lo mismo sucedió con sus respuestas a las suaves preguntas de sus compañeros
Después se conocerían sus respuestas al cuestionario de Helms y el escándalo Jones guardó silencio y el Departamento de Estado rechazó las peticiones de entrevistas que hicieron algunos medios mexicanos
El corresponsal de Proceso informó a esa dependencia que preparaba un reportaje y que necesitaba una fotografía del embajador La oficina de prensa del Departamento de Estado no logró conseguirla, por lo cual concertó una sesión con la fotógrafa de la revista en las oficinas de Jones, en Nueva York
Fue durante esta sesión cuando se le ofreció a Jones la oportunidad de comentar lo sucedido y aceptó “Sólo unos 15 minutos”, estableció
James R Jones considera que su trabajo en México será una nueva experiencia, en toda la extensión de la palabra Dedicado toda su vida a la política interna estadunidense, le falta la experiencia diplomática, que tenía de sobra su antecesor, John D Negroponte
Algunos expertos en México consultados por el corresponsal consideran que, con el nombramiento de Jones, se vuelve a utilizar la embajada estadunidense para favores políticos del presidente estadunidense, como ocurrió con John Gavin y Charles Pilliod, a diferencia del caso de Negroponte, diplomático de carrera, ligado a los aparatos de inteligencia y seguridad nacionales de Estados Unidos y con contacto directo tanto con el presidente como con sus más cercanos colaboradores en esa materia
Tal vez, dicen esos mexicanólogos, por su falta de experiencia en asuntos diplomáticos Jones contestó de esa manera el cuestionario de Helms El corresponsal confirmó que Jones respondió el cuestionario en apenas dos horas, con la ayuda de la oficina del Departamento de Estado en México
Las respuestas de Jones son muy semejantes, si no idénticas, a las que en mayo dio a Helms, también por escrito en su confirmación, el subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos, Alexander Watson
Por ejemplo, en una de las preguntas que más controversia han causado —”¿ventilará usted con el gobierno mexicano casos de fraude electoral, ya sean aparentes o documentados?” Respuesta: “sí”— Watson fue más allá y dijo: “continuaré nuestro diálogo sobre democracia con el gobierno de México Sí, el Departamento ventilará críticamente el fraude electoral documentado, cuando ocurra, de la misma manera que critica el fraude electoral en otros países”
Interrogado en Nueva York sobre este tema específico, Jones respondió al corresponsal: “mi estilo ha sido siempre trabajar privadamente los asuntos Este ha sido el método de trabajo que mejor me ha funcionado y es mi intención seguir usándolo Creo que discutiendo en privado los asuntos con el gobierno mexicano, cualesquiera que sean, se puede llegar a soluciones”
Jones recuerda: “el trabajo del embajador consiste siempre en velar por los intereses de Estados Unidos; la pregunta es cómo hacer esto de manera efectiva y eficiente”
—¿Tiene usted un mandato específico de William Clinton sobre México?
—Bueno, mandato, en términos de órdenes, tendrá que venir del secretario —Warren— Christopher, y esto pasará cuando el Congreso me confirme en mi nuevo cargo en las próximas semanas Pero le diré que cuando el presidente Clinton me llamó para ofrecerme la embajada en México, me dijo que deseaba mandar la señal más fuerte posible de que quería mejorar y expandir la relación con México
—Después de la era Bush y Salinas, en la cual se dijo que las relaciones eran “las mejores de la historia, inmejorables”, ¿cómo cree que pueden hallarse las formas para mejorar esta relación?
—Siempre he creído que todo en la vida se puede mejorar y esto no será la excepción Estoy de acuerdo en que nunca las relaciones han sido mejores, pero siempre hay manera de mejorar
—Usted dijo “sí” al senador Helms cuando le preguntó si pensaba “trabajar con el gobierno de México para lograr verdaderas reformas democráticas en México, específicamente respecto a elecciones libres y justas”, y siendo la “promoción de la democracia” uno de los puntos centrales de la política exterior de William Clinton, ¿cómo se trabaja con un gobierno extranjero para lograr eso, o cómo piensa usted hacerlo?
—Depende enteramente del gobierno, de los tiempos, de las circunstancias Por ejemplo, hace unos años, con varios congresistas se me invitó a trabajar con el nuevo gobierno polaco, en particular con el Parlamento, para ayudarlos a formar un nuevo marco legal para su nueva sociedad Creo que en algunos casos se puede trabajar directamente con los gobiernos Creo que hay maneras de hacerlo
—¿Tiene usted una encomienda especial o algún punto de la relación bilateral que a usted o la administración Clinton le interesen en especial?
—No quisiera hablar de eso ahora Es una relación compleja y amplia Hablar en este momento de un tema específico creo que disminuiría importancia al resto de la relación, y no creo que esté bien
—¿Se arrepiente hoy de haber dado esas respuestas apuradas y escuetas al senador Helms y de haber empezado así su nueva misión en México?
—No voy a cambiar mis respuestas Y creo que nuestra relación es más amplia que lo que ha sucedido E, insisto, cuando la gente me conozca, se dará cuenta de que lo que se ha inferido de esas respuestas es erróneo, que creo que hay que tener una relación de socios; ya no debe haber más paternalismos