CUAUHTEMOC SIENTE AL PRD, “DEFINITIVAMENTE”, EN CONDICIONES DE LLEGAR AL PODER EN 94

CUAUHTEMOC SIENTE AL PRD, “DEFINITIVAMENTE”, EN CONDICIONES DE LLEGAR AL PODER EN 94
Pascal Beltrán del Río
El PRD tiene, por sí solo, capacidad de ganar las elecciones presidenciales de 1994, considera el virtual candidato de esa organización, Cuauhtémoc Cárdenas
Lo que pasa —explica en entrevista el exgobernador de Michoacán— es que “el próximo gobierno debe ser de transición, porque así lo reclaman las condiciones del país” Por eso busca ser el candidato “de la ciudadanía”, de un frente amplio de organizaciones políticas y sociales, y “no porque no pudiera pensarse en un gobierno unipartidista”
Lo fundamental, dice, es “lograr respeto al voto, proponerse reencauzar al país en un efectivo Estado de derecho y esto no es cuestión que sólo le corresponda al PRD, sino a muchas otras fuerzas que están coincidiendo en que lo más importante hoy es efectivamente empezar a moverse hacia un sistema democrático”
—En este momento ¿siente al PRD como un partido capaz de llegar al poder?
—Definitivamente sí
—¿Cree que con todo y sus problemas organizativos su partido podría enfrentar sólo una campaña presidencial que se quiere exitosa?
—Sin duda Tenemos más organización y estructura de la que tuvo el Frente Democrático Nacional en el 88 Hay más posibilidad de coordinar acciones, de transmitir instrucciones, de tener presencia En el 88 había partes que no sabíamos con quién íbamos a llegar Ahora, de algún modo, tenemos mayor conocimiento de la situación política del país en detalle, en cada municipio, en cada distrito, en cada estado, en cada región Entonces, yo sí veo que estamos en mejores condiciones que en el 88
Durante la plática en sus oficinas de las Lomas de Chapultepec, Cárdenas insiste: “Yo creo que ahora vamos en condiciones diferentes (a las de hace cinco años) Hay una sociedad civil más atenta, mucho más participativa que la que había en 88, que ha sido capaz de imponer instituciones como las comisiones de derechos humanos Esto no surge por generación espontánea, surge de un reclamo de muchas personas de la sociedad, organizadas en muchas entidades de la República, que han estado haciendo trabajo de promoción y defensa de los derechos humanos, para dar sólo un ejemplo”
Ahora, añade, “hay organizaciones plurales, donde participa gente sin partido y gente de diferentes partidos, incluyendo perredistas, que trabajan por elecciones limpias, por mejorar condiciones sociales Esto —continúa— no existía en 88 Y hay una capacidad de movilización, que tampoco se conocía entonces, a partir de esfuerzos locales: San Luis Potosí, Tabasco, Guanajuato, Michoacán Son esfuerzos de organización locales que pueden darse ahora con simultaneidad si es que hace falta Esa capacidad no existía en 88 Yo pienso que todos estos factores juntos, más votos, necesariamente votos, presentan un panorama distinto para 1994”
Cárdenas se pregunta: “¿Cómo anular los efectos del fraude?” Y se responde: “Yo diría que es justamente con votos Si se logra superar el voto del llamado padrón priísta, que incluye apoyo corporativo y fraude, ante eso, con actas, con una ciudadanía movilizada, se le gana a la imposición Y yo creo que para eso es para lo que hay que ponerse a trabajar”
—¿Contempla la posibilidad de perder, de que usted se dé cuenta objetivamente de que la mayoría no le favorece?
—La única posibilidad de perder es legalmente Aceptar la ilegalidad, ni perdiendo ni ganando Es decir, aquí no hay medio limpio ni medio sucio Queremos elecciones limpias, queremos respeto a la ley No hay una ley medio violada o medio no violada Ahora, perder legalmente es una posibilidad que existe para uno, como también existe para Colosio, Camacho, Aspe, Gamboa o como se llame el candidato de José Córdoba
—¿Ha repensado el 88? Si la respuesta del FDN fue la que la gente esperaba ¿Ha meditado sobre el tema?
—Sí, desde luego Yo diría, primero, que se logró una muy alta votación en favor de la opción democrática que se presentó entonces Hemos podido llegar a establecer, por distintos caminos, mediante distintas comparaciones, que el Frente Democrático obtuvo la mayoría de los votos, quizá del orden de 42%, por ahí, pero definitivamente como mayoría frente a las demás opciones electorales en lo que hace a la elección presidencial
“Por otro lado, no se pudieron articular muchas acciones para hacer una defensa más efectiva del voto No se pudo detener la calificación de la elección presidencial ni la calificación viciada de la elección del Congreso Se decidió aceptar los resultados impuestos, reconociendo legitimidad a una parte del Congreso Pensamos que yendo por ese camino, que presentaba, desde luego, muchas contradicciones y dificultades, es como se podía construir una fuerza política, dado que no fue posible contrarrestar los efectos del fraude y parar la imposición”
—¿Fue el camino óptimo?
—Yo creo que era el único camino que nosotros veíamos como viable en ese momento No sé si era el óptimo Los que en ese momento tomamos decisiones no vimos ningún otro Hubo quien propuso mantener el Frente Democrático y dejar a Cuauhtémoc Cárdenas a la cabeza, sin nada abajo a final de cuentas, y cuando evaluamos esa posibilidad decidimos que no era la mejor para cambiar las condiciones del país
—Algo que le han comentado mucho en sus últimas giras es que a la gente le hubiera gustado que en 88 usted y el FDN hubieran ido más allá de la mera denuncia del fraude; tomar el poder o cuando menos hacer el intento ¿No siente que arrastra una decepción?
—Seguramente la hay en mucha gente que no tuvo elementos para evaluar con objetividad la situación ¿Qué querían que se hiciera? ¿Ir un grupo de cien personas, o de cien mil personas, sobre oficinas públicas, sobre Palacio Nacional y provocar una matanza? A lo mejor una matanza hubiera podido abrir el camino a un cambio de gobierno Son apuestas que quizá otros hubieran hecho, pero que nosotros no hicimos No creemos que el camino de generar víctimas, que es lo que finalmente se logra del lado democrático, es lo que vaya a dar paso a que algunos lleguen a formar parte de un gobierno Nosotros vamos a tratar de que ya no haya víctimas del lado del PRD ni de ningún otro
—¿Qué tanta confianza puede tener el elector común, el que no es miembro de un partido, de que no se va a repetir lo del 88?
—Yo creo que eso lo va a dar la forma en que se desarrolle la campaña Es decir, si el elector común ve que hay movilizaciones fuertes, si ve que hay ánimo, seguramente va a tener confianza en participar Su actitud va a depender mucho de cómo se sienta él mismo Porque yo no creo que haya nadie que piense: en función de lo que diga o de cómo se comporte tal o cual candidato yo voy a creer que ahora sí se va a dar una efectiva defensa del voto y que se van a revertir los efectos del fraude electoral ¿Qué puede uno decir? ¿Te prometo que no me voy a rajar? Ni modo que uno diga lo contrario, independientemente de cuál sea su verdadera convicción
—Usted ha dicho que 94 no será igual
—Yo creo que no será igual y nosotros no podemos dar la misma respuesta que dimos en el 88, ante una situación similar Ahora no podemos salir con que vamos a formar un partido más grandote o un movimiento más activo Ahora habrá que dar la pelea por el respeto al voto, en el momento en que haya que darla, con todos los recursos legales que tengamos a mano
El sábado 10 de julio, Cárdenas fue registrado como el único precandidato presidencial del PRD Su expediente fue acompañado de cerca de 200,000 firmas de apoyo, lo doble que establecía la convocatoria del partido Una convención nacional, que se reunirá en octubre próximo, deberá formalizar su candidatura
Por lo pronto, Cárdenas cumplirá, el lunes 19, dos meses de haber iniciado su precampaña Ha visitado ocho estados —Tlaxcala, Estado de México, Puebla, Nuevo León, Coahuila, Baja California, Nayarit y Morelos— y participado en varios actos de apoyo en el Distrito Federal Entre las personas con las que se ha entrevistado están el gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, y los obispos de Tlaxcala y Cuernavaca, Jacinto Guerrero y Luis Reynoso
Esta semana Cárdenas estará en La Habana, Cuba, donde participará en la reunión del Foro de Sao Paulo, organización que agrupa a los partidos de centroizquierda de América Latina La reciente modificación al artículo 82 constitucional, para permitir a los aspirantes a la Presidencia viajar fuera del país sin perder su residencia, podría animar a Cárdenas a llevar su campaña a los centros urbanos de Estados Unidos, donde varios millones de mexicanos viven y ejercen influencia sobre la opinión pública de ese país