Cargos: proteger a los narcos, estar en su nómina y decidir la tortura a Camarena

Cargos: proteger a los narcos, estar en su nómina y decidir la tortura a Camarena
El “Memorándum de Juicio” de la Fiscalía estadounidense contra Bartlett, Arévalo y Alvarez del Castillo
Beatriz Johnston y Gerardo Albarrán de Alba
LOS ANGELES, CA – Otra vez, el gobierno de México está en el banquillo de los acusados En 1988 y en 1990, en los primeros dos juicios celebrados aquí por el asesinato en Guadalajara, en 1985, del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar y de su piloto, Alfredo Zavala Avelar, se sacó a la luz la presunta participación de altos funcionarios del gobierno de Miguel de la Madrid en el narcotráfico internacional El miércoles pasado, la fiscalía abrió un tercer juicio y lanzó tres acusaciones directas contra Manuel Bartlett, exsecretario de Gobernación y de Educación Pública y hoy presunto gobernador de Puebla; Juan Arévalo Gardoqui, exsecretario de la Defensa Nacional, y Enrique Alvarez del Castillo, exprocurador General de la República, exgobernador de Jalisco y actual director del Banco Nacional de Obras Públicas
Los tres, según la Procuraduría de Justicia de los Estados Unidos, permitieron el crecimiento de las actividades del narcotráfico y apoyaron la distribución de droga Los tres cobraban en la nómina del cartel de Guadalajara y los tres estuvieron presentes en algunas de las reuniones que derivaron en el secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA
Nunca antes, en ninguna parte del proceso, se les había acusado directamente, como ahora Hace dos años, sólo se les mencionó en declaraciones de testigos de cargo, que los involucraron con el narcotráfico En esta ocasión, la fiscalía dice tener “testigos presenciales” de las reuniones que el cartel de Guadalajara inició en 1984 para devolver los golpes que la DEA le había asestado en unos cuantos meses Camarena era el principal responsable de que el cartel perdiera miles de millones de dólares por la destrucción y confiscamiento de miles de toneladas de mariguana por la policía
En aquellas reuniones se planeó el secuestro y muerte de Camarena, estando presentes Bartlett, Arévalo Gardoqui y Alvarez del Castillo, sostiene el “Memorándum de Juicio”, documento legal que obtuvieron los reporteros, que es el que la fiscalía entregó a la Corte para presentar su caso Ahí se describe la participación directa de los funcionarios mexicanos
El día en que comenzó el juicio que se celebra aquí contra Rubén Zuno Arce, cuñado del expresidente Luis Echeverría Alvarez, y de Humberto Alvarez Macháin, médico jalisciense secuestrado por la DEA en Guadalajara, el fiscal John Carlton resumió para el jurado los puntos principales del caso Dijo que las personas involucradas en el asesinato de Camarena “provienen de diferentes estratos” Se refirió a los narcotraficantes Rafael Caro Quintero, Ernesto Fonseca Carrillo, Miguel Angel Félix Gallardo y Manuel Salcido, “El Cochiloco” Inmediatamente después señaló a los funcionarios mexicanos: “Enrique Alvarez del Castillo, gobernador de Jalisco, que presidió (sic) en una de las épocas de crecimiento más grandes que haya experimentado el cartel y a quien se le pagaron fuertes cantidades de dinero por su protección; Manuel Bartlett Díaz, secretario de Gobernación, directamente encargado de la policía política (Dirección Federal de Seguridad), y Juan Arévalo Gardoqui, general de división y secretario de la Defensa Nacional en el gobierno de Miguel de la Madrid”
En el subcapítulo: “La planeación del secuestro de Camarena”, el “Memorándum de Juicio” involucra, además, a Javier García Paniagua, en ese tiempo presidente del Partido Revolucionario Institucional; a Manuel Ibarra Herrera, director de la Policía Judicial Federal, y a Miguel Aldana Ibarra, director de la Interpol en México
A pesar de que ni el “Memorándum de Juicio” ni la exposición oral ante el jurado ofrecen ninguna prueba contra alguno de los personajes acusados, la fiscalía sostuvo su posición
“TENEMOS TESTIGOS”
Manuel Medrano, el otro fiscal que lleva el caso contra Zuno Arce y Alvarez Macháin, confirmó a los reporteros el peso de sus acusaciones: “Todo lo que puedo decir es que si el fiscal Carlton lo dijo en su declaración inicial, es porque, en efecto, tenemos bases para asegurarlo”
— ¿Tienen testigos que hayan visto a Bartlett, Alvarez del Castillo y Arévalo Gardoqui en esas reuniones? ¿Se presentaran a testificar en la corte?
—Con paciencia con paciencia Ya los iremos viendo aquí La semana entrante traeremos a algunos
La siguiente es una síntesis del “Memorándum de Juicio”, en la parte que acusa a altos funcionarios mexicanos del sexenio de Miguel de la Madrid
“Entre 1982 y 1985, en Guadalajara, Jalisco, cobró auge uno de los más poderosos carteles de narcotráfico en el mundo Entre sus cabecillas se encontraban, entre otros, los traficantes Juan Ramón Mata Ballesteros, Miguel Angel Félix Gallardo, Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo El cartel de Guadalajara se ocupaba de la importación y distribución de toneladas de mariguana y cocaína en México, Colombia, la zona central de California o en cualquier otra parte
“La corrupción era penetrante entre altos funcionarios del gobierno y entre miembros del sistema judicial Estos últimos estaban en la nómina de los narcotraficantes, a cambio de proporcionar protección a los cargamentos de mariguana y cocaína, así como para escoltar los embarques de mariguana que eran introducidos a Estados Unidos En esta nómina de los narcotraficantes también estaban políticos de alto nivel y oficiales del ejército, los que, con los corruptos miembros del sistema judicial, permitieron el auge de los narcotraficantes y la distribución de drogas sin la menor interferencia sustancial de verdaderas corporaciones policiacas Los altos funcionarios que ayudaron a los narcotraficantes fueron, entre otros, Enrique Alvarez del Castillo, exgobernador de Jalisco; Manuel Bartlett Díaz, exsecretario de Gobernación; Manuel Ibarra Herrera, exdirector de la Policía Judicial Federal; Miguel Aldana Ibarra, exdirector de la Interpol, y Juan Arévalo Gardoqui, exsecretario de la Defensa Nacional”
El documento narra las operaciones que dirigió Camarena en territorio mexicano, que se tradujeron en la destrucción de miles de toneladas de mariguana Como consecuencia directa, el cartel de Guadalajara comenzó a planear represalias contra la DEA, sus agentes e informantes; en parte, la intención era descubrir qué tanto sabían los estadunidenses sobre las operaciones del cartel
Mientras tanto, un informante confidencial de la DEA fue atacado a tiros por narcotraficantes, el 30 de septiembre de 1984 Diez días después, el cartel ametralló el automóvil de un agente de la DEA El 30 de enero de 1985, dos estadunidenses fueron asesinados al ser confundidos con agentes de la DEA en un restaurante donde se celebraba una reunión, encabezada por Caro Quintero y Fonseca Carrillo; sus cuerpos fueron encontrados en el parque Primavera, en Guadalajara, el 17 de junio de ese año El 7 de febrero de 1985, el agente especial Camarena y su piloto, Alfredo Zavala Avelar, fueron secuestrados y trasladados a una residencia propiedad de Caro Quintero, en la calle Lope de Vega 881, en Guadalajara, donde fueron interrogados Poco menos de un mes después, el 5 de marzo, los cuerpos de Camarena y Zavala fueron encontrados juntos en Zamora, Michoacán
El documento asegura que, a principios de 1984, miembros del cartel de Guadalajara iniciaron reuniones para discutir las acciones a seguir contra la DEA
“Testigos oculares establecerán que el cartel de Guadalajara sostuvo una serie de reuniones a partir del otoño de 1984, incluso en vísperas del secuestro del agente especial Camarena En esas reuniones, el acusado Zuno Arce fue un activo participante El objeto de las reuniones era establecer el adverso impacto que las investigaciones de la DEA estaban causando al cartel y qué se tendría que hacer al respecto Particularmente, los acusados hablaron acerca de atrapar a Camarena, quien estaba provocando los problemas, e interrogarlo”, dice el “Memorándum de Juicio”
Además de Zuno Arce, agrega, “en esas reuniones participaron narcotraficantes y representantes de todas las dependencias mexicanas que tenían interés en las operaciones del cartel y en los sucesos alrededor de él Entre los narcotraficantes que más intervinieron en las reuniones estaban Rafael Caro Quintero, Ernesto Fonseca Carrillo, Miguel Angel Félix Gallardo y Manuel Salcido (alias `El Cochiloco’) Políticos prominentes también estuvieron presentes en algunas de las reuniones, incluyendo a Enrique Alvarez del Castillo, que era gobernador de Jalisco; Manuel Bartlett Díaz, entonces secretario de Gobernación, y Javier García Paniagua, el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Ahí estaban funcionarios clave del sistema judicial, incluyendo a Manuel Ibarra Herrera, director de la Policía Judicial Federal, y Miguel Aldana Ibarra, la cabeza mexicana de la Interpol Finalmente, el ejército estaba también representado a través de la presencia de Juan Arévalo Gardoqui, Secretario de la Defensa”
Pocos minutos después de las 9 de la mañana del miércoles 1¼ de diciembre, el juez Edward Rafeedie, con su voz sonora y en un inglés preciso, explicó a los doce miembros del jurado que decidirán la suerte de Rubén Zuno Arce y Humberto Alvarez Macháin que “este es quizá el más fascinante caso en que tendrán oportunidad de servir”
Lo que Rafeedie no les dijo es que ya en 1988 y después, en 1990, fueron enjuiciados y encontrados culpables algunos de los acusados en el secuestro y asesinato de Camarena Tampoco les aclaró que había invalidado el primer juicio celebrado contra Zuno Arce, porque los fiscales del gobierno de los Estados Unidos habían incluido entre sus evidencias falsos testimonios Este había sido su acuerdo con los abogados de ambos lados: el jurado no debería enterarse del resultado del último juicio, en el que Zuno Arce fue encontrado culpable, ni por qué se desechó el caso en su contra
Rafeedie sí les informó, y enfáticamente, que las acusaciones en contra de Zuno Arce y Alvarez Macháin no son, por sí mismas, evidencia “Su labor, como jurados, será llegar a una conclusión sin favoritismos ni prejuicios, basados exclusivamente en evidencia que juzgarán creíble, según su sentido común Deberán escuchar el testimonio y aceptar el que les resulte, a su criterio, el más convincente”
Los fiscales Manuel Medrano y John Carlton presentarán entre 50 y 60 testigos, entre ellos 22 informantes confidenciales a los que se les ha pagado alrededor de 27 millones de dólares para que proporcionen información y en calidad de protección
En el juicio, que habrá de durar entre cuatro y seis semanas, estos le darán músculo y facciones al esqueleto que la fiscalía de los Estados Unidos presentó como hechos en el “Memorándum de Juicio” y la base de sus acusaciones contra Alvarez Macháin y Zuno Arce
En los primeros dos días de juicio, los fiscales presentaron una serie de peritos del FBI y de la DEA, que hicieron la investigación del crimen
Entre ellos, Carl Collins, agente del FBI experto en dactiloscopia, dijo haber encontrado nueve huellas digitales y dos huellas de la palma de la mano de Alvarez Macháin en ocho bolsas de plástico de tintorería, encontradas en el clóset de una de las recámaras de la casa donde fue torturado Camarena, ubicada en Lope de Vega 881
En la casa de huéspedes donde fue torturado Camarena, una construcción de dos cuartos, una recámara y baño, los agentes del FBI encontraron, además, una jeringa con restos de lidocaína, una droga que, inyectada, puede reactivar un corazón que palpita sin bombear sangre, una condición común en las personas que han sido golpeadas severamente
Inmediatamente, Alan Rubin, el abogado de Macháin, desarticuló el testimonio de Collins y estableció que las bolsas de plástico son transportables, que es imposible determinar el momento en que unas huellas digitales son impresas y que, de hecho, Macháin pudo haber dejado esas huellas antes o después del 7 de febrero, cuando fue asesinado Camarena
Dos días después de haber sido secuestrado, Alvarez Macháin le dijo a los agentes de la DEA, en El Paso, Texas, que vio a Camarena el 7 de febrero y también el día siguiente, cuando ya estaba moribundo Sin embargo, nunca ha aceptado, tal y como se le acusa, que le inyectó a Camarena lidocaína para que resistiera la tortura de los narcotraficantes durante el interrogatorio
Luego del testimonio de los agentes de la DEA y del FBI empezaron a ser llamados los informantes pagados por la DEA
Víctor Lawrence Harrison, pagado por Ernesto Fonseca Carrillo, para que diseñara y operara un sistema electrónico entre septiembre de 1983 y abril de 1984, dijo que vio en “incontables ocasiones” a Alvarez Macháin en la casa de Fonseca y en las instalaciones de la Dirección Federal de Seguridad
—¿Qué hacía Alvarez Macháin en el cartel y en la DFS?— le preguntó el fiscal Carlton
—Atendía a los traficantes en calidad de doctor; los inyectaba con pociones mágicas cuando se enfermaban por haber fumado demasiada base de cocaína El (Alvarez Macháin) y el doctor Cisneros atendían a la gente de Fonseca y a la DFS en Guadalajara
“Yo lo vi en muchísimas fiestas de Fonseca, de Caro No era un empleado regular, de verse todos los días, pero obviamente era alguien de confianza”
Harrison también dijo haber visto una vez a Zuno Arce en casa de Fonseca, en 1983, cuando este llegó a visitar al narcotraficante: “Entraron al despacho de Fonseca y no salieron hasta una hora después” También aseguró haber visto a Zuno con Caro Quintero durante una fiesta en casa del narcotraficante, que celebraba su santo “Caro se bajó de un caballo que le había regalado un conocido cantante de rancheras mexicanas de Guadalajara para darle un abrazo de bienvenida a Zuno Arce”, dijo
Alan Rubin, el abogado de Alvarez Macháin, dijo a la prensa que “aun creyendo en el testimonio de Harrison, ¿comprueba acaso las acusaciones? No Concluir que el tratar a alguien médicamente hace a este doctor miembro del cartel es una suposición ridícula”
James Blancarte, el abogado de Zuno Arce, dijo que Harrison es “una caricatura”, y explicó: “Primero aparece misteriosamente en México para trabajar como abogado; después, según la DEA, se hace agente de la CIA, y ahora es miembro del cartel Lo que dice no es de creerse”
Harrison abandonó a México en 1989, bajo paga de la DEA y con impunidad El gobierno de los Estados Unidos lo protege a él y a su familia, así como a otros 22 informantes confidenciales, a los que, en total, les ha pagado 27 millones de dólares para que testifiquen en este juicio
El juicio se reanuda este lunes, con los testimonios de Richard Messer, Harvey Varenhorst, Mary Boris, Butch Sears, Jorge Godoy, Susana Zárate, Enrique Placencia y Jorge Gómez España