CARTA DE TLACOLULENSES
Señor director:
La Comunidad Tlacolulense en Los Angeles, California (COTLA), el Comité Cívico Popular Mixteco (CCPM) y la Organización Regional de Oaxaca (ORO), como miembros del Frente Mixteco-Zapoteco Binacional (FM-ZB) en los Estados Unidos se dirigen a usted para expresarle nuestro desacuerdo con el enfoque parcial e inexacto que reflejan los artículos de los reporteros Beatriz Johnston Hernández y Gerardo Albarrán de Alba, publicados en Proceso 816
1) Las organizaciones mixtecas en los Estados Unidos no sólo luchamos por “mejoras” en nuestras comunidades de origen, ni planteamos problemas sólo cuando viene el gobernador de Oaxaca a California, sino que también hemos dado la lucha contra funcionarios y autoridades en este país
2) El Comité Cívico Popular Mixteco rechaza la versión de estar ligado al Sindicato de Trabajadores Fronterizos y tampoco es dirigido por Juan Lito
3) La Comunidad Tlacolulense en Los Angeles, California, señala que el artículo del reportero Gerardo Albarrán de Alba es parcial e impreciso en cuanto a que no señala las verdaderas causas del origen de la lucha del pueblo de Tlacolula, ya que ésta no solamente se remonta a una simple detención y encarcelamiento de estudiantes y asesinato de otros compañeros, sino a una historia de corrupción, imposiciones y represión política del PRI-gobierno sobre el pueblo de Tlacolula Por otra parte la ayuda económica que llegan en solidaridad a nuestra comunidad en Tlacolula, no fluye como “torrente mágico” desde California e Illinois, sino que de acá se envía con gran sacrificio y a través de nuestra organización
4) La Comunidad Tlacolulense en Los Angeles, el Comité Cívico Popular Mixteco y la Organización Regional de Oaxaca desmienten que el Frente Democrático Unico de Tlacolula (FDUT) y la Unión Cívica Benito Juárez (UCBJ), sean los principales impulsores del Frente Mixteco-Zapoteco Binacional ya que éste ha sido el resultado del esfuerzo colectivo de los miembros de todas las organizaciones que la integran, y que desde 1985-1986 se dieron los primeros intentos de acercamiento entre las organizaciones de indígenas oaxaqueños para formar un frente organizado que superara la dispersión entonces existente
5) Independientemente del respeto que merecen las opiniones que vierten en estos artículos los señores Víctor Clark Alfaro y Alfredo de Avila, creemos que somos los miembros de las organizaciones que forman el Frente Mixteco-Zapoteco Binacional los que podemos caracterizar a nuestro movimiento y precisar sobre el desarrollo organizativo del mismo
Por la Comunidad Tlacolulense en Los Angeles (COTLA)
Rafael Melchor
Ricardo Melchor
Por la Organización Regional de Oaxaca
Adolfo Aracen
Lucas Cruz
Por el Comité Cívico Popular Mixteco (CCPM)
Algimiro Morales
Gaspar Rivera
Arturo Pimentel
Respuesta del corresponsal
Señor director:
Evidentemente el texto fue mal leído por los firmantes
En efecto, las organizaciones indígenas eventualmente han ejercido acciones contra la discriminación y prácticas extralaborales, aunque ese no es el eje de los reportajes, por lo que no se abunda en ese tema
Se equivocan al decir que no se señalan las causas de la lucha social en Tlacolula, Oaxaca Se menciona el hecho de que existen en esa comunidad dos ayuntamientos y el fraude electoral en las últimas elecciones locales Pero, otra vez, el reportaje no es sobre Tlacolula sino sobre los indígenas oaxaqueños en Estados Unidos
En el texto no dice que la Asociación Cívica Benito Juárez (que no “unión”) o el FDUT sean “los principales impulsores del Frente Mixteco-Zapoteco Binacional” Ni siquiera se habla de ese frente (creado mucho después de las entrevistas en Fresno, sino de la organización de diversos grupos en catorce ciudades estadunidenses que buscaban la integración no solo de mixtecos y zapotecos, sino de triquis y tarascos
En cuanto a los puntos 5 y 6, los firmantes recordarán la visita que hizo el reportero a su sede, en Los Angeles, a mediados de marzo en la que se entrevistó con los hermanos Melchor Ciertamente, los integrantes del frente son quienes mejor pueden hablar del desarrollo de su organización, pero la caracterización y abstracciones sociológicas que expliquen el fenómeno de nuevas formas de organización de comunidades indígenas mexicanas en un país extranjero son preferibles cuando las hacen expertos
Gerardo Albarrán de Alba








