Acuerdos sólo para llenar el expediente
Europa, escenario para realzar la figura presidencial
Carlos Acosta
Esta vez no fue un Presidente en búsqueda afanosa de capitales ni en promoción de su país como el mejor lugar del mundo para la inversión extranjera, como en la mayoría de los viajes internacionales anteriores Paliadas las urgencias económicas del país —se acumulan la renegociación de la deuda, las ganancias por la ola reprivatizadora, el regreso menor pero consistente de dineros fugados y, sobre todo, el inicio de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio Norteamericano—, Salinas de Gortari optó por la promoción de su imagen personal en su viaje a Europa, que concluye este miércoles
De cara a la próxima cumbre iberoamericana —se reunirán en Guadalajara, el 20 de julio, prácticamente todos los mandatarios de América Latina, España y Portugal— y a seis semanas de las elecciones federales, el Presidente se da a la tarea de fortalecer su imagen internacional Alemania, Checoslovaquia, la Unión Soviética e Italia fueron escenarios —toda la semana pasada y parte de ésta— para un Presidente en virtual campaña por constituirse en líder dentro y fuera de las fronteras de su país No queda lejos el recuerdo de Luis Echeverría
Si bien implícito, el propósito se descubre con las imágenes —profusamente difundidas en los medios de comunicación mexicanos— en las que se observa a un Presidente alternando, como iguales, con líderes cuya trayectoria los hace personajes obligados en los anales de la historia reciente del mundo:
Salinas con el ya legendario Helmut Kohl, eterno canciller federal y artífice de la reunificación alemana
Salinas con el presidente checoslovaco Vaclav Havel, adalid de la democracia y la libertad, quien pasó de la cárcel a la Presidencia
Salinas con el presidente de la Asamblea Federal, Alexander Dubcek, “monumento vivo” de los checoslovacos por su centralísima participación en los azarosos acontecimientos en la primavera de Praga del 68
Salinas con el mandatario soviético Mijail Gorbachov, personaje indiscutido de la historia que se está escribiendo en estos días, sinónimo de cambio y transformación mundiales
Salinas con el presidente de la Federación Rusa, Boris Yeltsin, líder de reconocimiento internacional por su oposición al creador de la perestroika y la glasnost
Salinas con el también legendario canciller soviético, Edward Schevardnadze, testigo y artífice de muchos de los cambios más relevantes en las relaciones Este-Oeste, y ahora opositor también de Gorbachov, aunque más en el ámbito de las concepciones políticas que en la pugna por el poder, como Yeltsin
(Hasta el cierre de la edición, esos habían sido los principales encuentros del presidente Salinas Pero para esta semana se espera uno más, de igual importancia y de marcado interés para el Presidente, por el efecto que tendrá en la mayor parte del electorado mexicano, predominantemente católico: la visita al Papa Juan Pablo II)
Y no sólo de sus saludos y abrazos con grandes personajes dieron cuenta periódicos y televisoras mexicanos, sino también del paso presidencial por lugares históricos, donde han ocurrido acontecimientos que convulsionaron al mundo:
Salinas por donde estuvo el Muro de Berlín, “símbolo de un mundo dividido por la fuerza” Salinas en la Plaza de San Wenceslao, en Praga, y el recuerdo del asalto de las tropas soviéticas en la primavera de 1968 Salinas en el Kremlin y en la Plaza Roja de Moscú (y su inevitable paso frente al mausoleo de Lenin), escenarios de la revolución social más trascendente de la historia y que dio origen a una forma distinta de concebir la vida y el mundo
El uso de la historia para provecho personal
Con el apoyo de la prensa, por supuesto Muchos de los titulares de los diarios mexicanos dieron cuenta de las preocupaciones presidenciales, erigido a ocho columnas —o menos— en estadista de talla universal: “Instan Salinas y Havel a los yugoslavos a que diriman pacíficamente sus conflictos” “Subordinar el poder al derecho, plantea CSG” (en Checoslovaquia) “Rechaza Salinas los bloques cerrados” (en Alemania) “En Moscú, diálogo de personajes afines” “Rechazan Salinas y Gorbachov la amenaza o la fuerza en las relaciones entre estados” (en Moscú)
SUBIRSE A LA HISTORIA
En cada ciudad, en cada foro que visitó el Presidente, no dejó —diplomático al fin— de ensalzar los acontecimientos históricos que allí se dieron En Alemania, donde estuvo del 29 de junio al 2 de julio, era obligada la referencia al Muro de Berlín: al caer éste, que es símbolo del final de una era, “se desmoronó también la idea de un mundo por fuerza dividido Hizo renacer la esperanza por una nueva era de paz, cooperación, diálogo y respeto entre las naciones”
En Checoslovaquia, donde permaneció parte del martes 2 y parte del miércoles 3, otro tanto: “Al saludar a su pueblo —le dijo al presidente Havel—, no se puede evitar la sensación de acercarse a una expresión de la libertad y tocar una `esquina’, como la llama usted, de la conciencia de nuestros tiempos” Y más cosas por el estilo: que Checoslovaquia es escenario de transformación, que pugna por el renacimiento europeo, y que el mundo observa con admiración y esperanza “lo que aquí acontece”
En la Unión Soviética, en visita del 3 al 5, el Presidente no escatimó elogios para, obviamente, la perestroika de Mijail Gorbachov: ésta, dijo, “ha traído no sólo a la Unión Soviética sino al mundo, un aliento de esperanza que todos queremos ver fructificar de acuerdo a los deseos del pueblo soviético”
Si la situación actual de la economía del país, más llevadera, hizo que los objetivos del Presidente en su viaje a Europa fueran más de promoción de su imagen que de solicitud y reclamo de ayuda, también propició un cambio en la percepción de los acontecimientos en la Europa del Este Más bien, de sus consecuencias económicas En efecto, en enero de 1990, cuando viajó a Portugal, Gran Bretaña, Alemania, Bélgica y Suiza, hizo un reclamo reiterado a sus interlocutores: pidió que la fascinación mundial por los cambios en la Europa oriental no tornara indiferente a Europa frente a las necesidades y urgencias de los países en desarrollo del otro lado del Atlántico
Era tiempo, entonces, en que aún no se planteaba el Tratado de Libre Comercio, en que se reconocía la insuficiencia en el arreglo de la deuda externa y por tanto había que perseguir capitales y promover a México —como lo hizo hasta antes de la presente gira—, dibujándolo como país sin igual en el mundo para la inversión extranjera, para la feliz y ampliamente redituable estancia de capitales de otras naciones (Proceso 692)
Más tarde, en pleno cabildeo pro TLC, el presidente Salinas llegó, inclusive, a subestimar, en términos de bloque comercial, la unificación económica que Europa pretende para 1992:
“Si los cambios que están teniendo en Europa del Este han propiciado lo que se considera, tal vez, el mayor mercado del mundo en 1992, mediante negociaciones adecuadas nosotros podríamos (México, Estados Unidos y Canadá)no ser el segundo más grande del mundo en 1992,sino el mayor y primer mercado del mundo”, dijo Salinas, en Washington, el 11 de junio del año pasado Idea que, mes tras mes, reiteró cuantas veces pudo
Ahora, sin embargo, asegurada práctica, que no fácilmente, la firma del TLC norteamericano —y la consecuente disminución del riesgo que presenta el bloque comercial europeo—, el Presidente no tuvo empacho en elogiar las transformaciones políticas, económicas y sociales en esa parte del mundo
LO QUE QUERIA OIR
En correspondencia, y ya entrados en el terreno de los elogios mutuos, Salinas de Gortari escuchó lo que, para los propósitos del viaje, quería escuchar Apenas inició sus actividades en Berlín, comenzó la retahila de alabanzas, que los redactores de la Presidencia tuvieron a bien escoger como “entrada ” de sus boletines:
Al darle la bienvenida, el alcalde-gobernador de Berlín, Eberhard Diepgen, fue directo al ego saliniano: “Si no supiera que en su propio país le están esperando importantes tareas, yo le rogaría quedarse aquí, puesto que no cabe duda de que nos beneficiaríamos muchísimo de los buenos consejos de un especialista altamente calificado en el área de las finanzas y la administración públicas”
Eso fue el 30 de junio Al día siguiente, en Colonia, el presidente de los industriales alemanes atizó: el programa económico seguido por el presidente Salinas, dijo, “bien podría ser nuestro programa, aunque ustedes están más adelantados en algunas cosas, sobre nuestra estructura anacrónica y no nos queda más que felicitarlos por la vía que siguen, por su apertura hacia el mundo”
Ese mismo día, Helmut Kohl no se quedó atrás y vio en Salinas al gran estadista: la política económica “seguida por usted y por su país sirve de ejemplo para toda Latinoamérica y les ha granjeado un unánime reconocimiento internacional Los resultados de su congruente política económica también han impresionado profundamente a sus socios económicos en Alemania” Por supuesto, obligada nota “de ocho”
Tres días después, el jueves 4, en Moscú, las palabras de Mijail Sergueievich Gorbachov tocaron las fibras más sensibles del Presidente mexicano, no obstante las dudas implícitas de Gorbi: “En la Unión Soviética valoramos la resonancia amistosa que encontró en México nuestra perestroika Sabemos que a la política de modernización de la sociedad mexicana la llaman con frecuencia salinastroika Nos agrada que el rumbo elegido por México ya haya permitido alcanzar ciertos —fue el pelo en la sopa— éxitos en el proceso económico y en la democratización de la sociedad”
Y remató el líder soviético: “Su presencia aquí, en Moscú, personifica para nosotros a toda América Latina Destacamos con satisfacción el crecimiento de su papel en los asuntos internacionales”
Sin embargo, no todo había sido cantos al ego ni apapachos enaltecedores Dos días antes, el martes 2, el presidente checoslovaco Vaclav Havel, más intelectual que diplomático, llamó la atención al mexicano, y en la cena oficial, en el Castillo de Praga, hace que por poco se atragante: le advirtió, en pocas palabras, sobre la ligereza con que México está asumiendo su integración con Estados Unidos, sobre todo por los costos sociales y culturales que van implícitos
Vale la pena la cita textual:
“Nosotros, los centroeuropeos, abrumados con la determinación fatal de la posición geográfica, entendemos bien la importancia que ustedes atribuyen a las relaciones con los países vecinos Resulta conocido que las relaciones con su vecino del norte fueron en el pasado más o menos problemáticas y tanto más nos agradan sus esfuerzos por otorgarles una nueva dimensión
“Con interés seguimos el surgimiento no fácil pero inevitable de la agrupación económica norteamericana y les deseamos que este valiente proyecto cumpla con sus esperanzas Confío en que México no pagará por su futura prosperidad perdiendo su único carácter cultural y que reforzará su posición de primera fila en el marco de la región latinoamericana”
Fue enfático el mandatario de la República Federativa Checa y Eslovaca (el nombre oficial del país) en el riesgo de que la cultura sucumba en una integración económica poco cuidadosa Sería lamentable, sugirió, toda vez que México ha demostrado “capacidades de aprovechar en forma creadora las tradiciones nacionales, de desarrollar aquel sincretismo lleno de colorido y de corrientes y tradiciones culturales, aparentemente incompatibles, y de refundirlas en unas formas artísticas por completo originales y en posiciones de vida”
Esperanzado, dijo: “Tengo la confianza en que este don redoblará la energía indispensable para la realización de sus audaces objetivos de modernización” (Por supuesto, la prensa mexicana minimizó, cuando no omitió el asunto)
El golpe estaba dado Caló hondo Y más porque no obstante que el Presidente ya había hecho referencia al valor de la cultura —había dicho en Berlín apenas dos días antes: “nos abrimos al mundo y a su transformación y lo hacemos con confianza porque tenemos sustento: tres mil años de una profunda riqueza cultural”—, Havel retomó críticamente el asunto Debió doler Tanto que Salinas de Gortari se la regresó Al día siguiente, el 3 de julio, también en Praga, dijo: “Queremos hacer internacionalmente competitiva nuestra economía y también menos injusta nuestra sociedad, pero queremos hacerlo conservando y fortaleciendo nuestras poderosas tradiciones culturales, porque estamos convencidos de que sólo al apropiarnos verdaderamente de la modernidad lo podremos hacer desde nuestra propia perspectiva de identidad y fortaleza culturales”
A partir de las inquietudes de Vaclav Havel, el tema de la cultura fue recurrente en el viaje presidencial El viernes, en Milán, Italia, insistió como para que a nadie le quedaran dudas: “Ratificamos nuestro compromiso con la cultura, la nuestra, admirada aquí y de la cual estamos orgullosos allá, y que nos proponemos no sólo contemplarla pasivamente, sino preservarla, difundirla, multiplicarla”
Un verdadero lío que nació cuando el secretario de Comercio, Jaime Serra Puche, cuando en Toronto, Canadá —junio 12—, en el inicio de las negociaciones formales del Tratado de Libre Comercio, dijo que la cultura, en ese marco, “no era un asunto relevante para México”
BUENAS INTENCIONES
Prueba de que el viaje tenía más propósitos de reforzar la imagen internacional del Presidente que de buscar intercambios comerciales más fluidos, es la magnitud de los acuerdos a que se llegó Salvo los establecidos con Alemania, los acuerdos bilaterales con Checoslovaquia y la Unión Soviética no pasaron de ser meros catálogos de buenas intenciones Nada concreto en comercio y muchas promesas mutuas en otras áreas
Pero ninguna preocupación causó: el intercambio comercial con esos países es marginal Cifras oficiales del primer cuatrimestre de 1990 indican que las exportaciones a Checoslovaquia, con valor de apenas 42 millones de dólares, significaron el 006% de las exportaciones totales Las importaciones en ese mismo período fueron de 36 millones de dólares, el 004% del total de importaciones Nada, en absoluto, frente al intercambio comercial con, por ejemplo, Estados Unidos, a donde va a parar casi el 70% de las exportaciones mexicanas
Por eso mismo, y ante la virtual firma del TLC, pero también porque sus crecientes dificultades económicas no ofrecen mucho atractivo, no hubo mayor empeño ni esfuerzos serios en establecer mejores relaciones comerciales con Checoslovaquia Ni, por las mismas razones, con la Unión Soviética, país al que —en el mismo período, según cifras de la misma fuente, el INEGI— se exportaron mercancías con un valor de 148 millones de dólares (el 020% del total) y del que se importaron mercancías por 35 millones de dólares (004%)
La elocuencia de las cifras, y el inocultable afán de las autoridades mexicanas de enfocar sus baterías hacia el mercado norteamericano y canadiense, no dio más que para celebrar convenios de buena voluntad con la Unión Soviética: uno de cooperación científica y tecnológica en materia de protección civil y prevención de desastres naturales, y otro de cooperación en la lucha contra el tráfico ilícito de narcóticos y sustancias psicotrópicas y farmacodependencia A lo más que llegaron fue a suscribir un acuerdo general de cooperación “que constituya el instrumento normativo de las relaciones políticas, económicas, comerciales y científico-técnicas entre los dos países”
Con Alemania fue diferente Socio importante de México —siempre ocupa el segundo o tercer lugar como inversionista en el país, hay más de 400 empresas con capital alemán y un intercambio comercial fluido, aunque siempre deficitario para México—, fue el único que realmente interesó para celebrar acuerdos serios en el campo de las inversiones, el comercio y el turismo
La información oficial señala que, de acuerdo con lo convenido, en los próximos meses inversionistas alemanes canalizarán a México capitales por cerca de 3,000 millones de dólares para la realización de nuevos proyectos productivos y la ampliación o fortalecimiento de empresas ya establecidas en el país Por lo pronto, hubo compromisos concretos: la empresa Hoescht destinará 800 millones de dólares a una planta petroquímica; Volkswagen ejercerá 1,000 millones para producir nuevos modelos de autos y empresas del sector turístico alemán aplicarán 650 millones de dólares
También, la automotriz Mercedez Benz, que ya produce camiones en México, invertirá en otros tres proyectos para fabricar camiones ligeros, aumentar la producción actual y empezar a fabricar automóviles de esa marca en México Otro acuerdo se refiere a la suscripción de un crédito entre Banobras —el exprocurador Enrique Alvarez del Castillo se estrenó internacionalmente en su nuevo cargo de director general de la institución— y diversas instituciones financieras alemanas, por 100 millones de dólares, para terminar las obras del tren ligero de Guadalajara (Mera coincidencia con el hecho de que Alvarez del Castillo fue, hasta el inicio de este sexenio, gobernador de Jalisco)
Cuando informó de los acuerdos económicos suscritos con los alemanes, el martes 2, el secretario de Comercio aseguró que las inversiones a que se comprometieron los alemanes no fueron “resultado de una negociación en la que México tenga que dar algo a cambio, sino (que) es resultado de los esfuerzos que ha hecho el Presidente para atraer capitales y generar empleos en nuestro país, así como por la buena imagen que de México hay en el extranjero”
Sin embargo, días antes de que se iniciara la gira presidencial, el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung registró declaraciones del subsecretario alemán de Economía, Erich Riedl, en el sentido de que las autoridades mexicanas deberán comprometerse a hacer cambios en su legislación en materia de inversión extranjera, sobre todo para garantizar la protección a las inversiones, si es que desean que éstas aumenten
NUMEROSA COMITIVA
Al contraste entre la profusa difusión de la imagen presidencial y los pocos acuerdos concretos, el viaje por Europa sumó otro: una numerosa comitiva, que necesariamente debió implicar un cuantioso gasto, y la insistencia del mandatario en señalar que, gracias a la política económica, los problemas sociales en México están prácticamente resueltos
En efecto, como en los mejores años del echeverrísmo, el presidente Salinas se hizo acompañar por más de 200 personas, en su mayoría para trabajar en pro de la imagen que internacionalmente le interesa: la lista oficial de periodistas invitados, con gastos pagados por la Presidencia, incluye cerca de 60 nombres, de reporteros, columnistas y cartonistas La lista crece si se considera que buena parte de los reporteros va acompañada de sus fotógrafos, principalmente los de diarios grandes
La lista de gente de prensa no termina ahí Si bien no aparecen en la lista oficial de periodistas invitados, otros lo están entre los invitados especiales, como los directores de periódicos y de cadenas televisivas y radiofónicas
Entre los periodistas que cubren cotidianamente las actividades del Presidente y que a última hora fueron excluidos de la lista hubo un natural descontento: en parte, por supuesto, porque no los llevaron, pero más porque en la elaboración de las listas hubo favoritismos del personal de prensa de la Presidencia de la República, según expusieron a Proceso Se quejaron de que en la gira hay gente que jamás se aparece en la “fuente”, pero que guarda amistad con aquellos, y también de que fueron invitados varios que sólo cubren la Presidencia cuando hay giras internacionales
La misma Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia fue generosa con su personal Según cálculos de reporteros consultados, por lo menos unos 60 empleados andan en la gira, entre directores de las áreas de información y apoyo logístico; estenógrafos, redactores, reporteros y fotógrafos “de casa”, más el personal que atiende las fotocopiadoras, los télex y los fax
Por supuesto, también hay que agregar la comitiva oficial, con gastos a cuenta de la Presidencia: los secretarios de Hacienda, de Comercio, de Relaciones y de Turismo; un representante de la Cámara de Senadores, un gobernador, el jefe de la oficina de la Coordinación de la Presidencia, el jefe del Estado Mayor Presidencial y el director de Comunicación Social de la Presidencia
Si bien muchos fueron a la gira al margen de la comitiva oficial, y costeándose sus propios gastos, los empresarios tuvieron una presencia De cajón, no faltaron los dirigentes principales del sector privado: Rolando Vega, del Consejo Coordinador Empresarial; José Madariaga, presidente de la Bolsa y agraciado con el primer banco reprivatizado; Roberto Villalobos, de Concanaco; Juan Morales Doria, del CEMAI, y Ernesto Warnholtz, de la Anierm
No faltaron los más cercanos al presidente Salinas: Carlos Slim, de Telmex; Gilberto Borja, de ICA; Juan Sánchez Navarro, de la Modelo; Bernardo Garza Sada, del grupo Alfa; Roberto Hernández, de Accival y fuerte postor por Banamex, y Claudio X González, de Kimberly, entre otros Y por lo menos, una veintena más de empresarios menores
La lista crece desmesuradamente si se considera que muchos de los funcionarios, y también de los empresarios, no van solos: llevan cuando menos un secretario
Finalmente, frente al previsible gasto que implica el traslado del numeroso grupo de acompañantes del Presidente, éste no tuvo empacho en señalar reiteradamente que uno de los logros de su política económica es una mejor atención de las necesidades de la población más desprotegida:
“Las comunidades y pueblos deciden ahora sobre los programas de bienestar y participan en la resolución de sus problemas A este esfuerzo, que apoya el gobierno con los recursos de las reprivatizaciones, lo llamamos `solidaridad’, que resuelve con pequeñas obras, grandes necesidades, con respeto, con dignidad”
Días antes de la gira, Salinas de Gortari concedió una entrevista a tres corresponsales soviéticos, en la que autoelogió —como lo haría insistentemente en los países visitados— su política para con los pobres del país: la estrategia económica, dijo, nos está dando varios beneficios importantes, entre los que se encuentra principalmente una mayor cantidad de recursos al Estado para responder a las demandas sociales “Con estos recursos y con lo que ahorramos en la renegociación de la deuda, el año pasado le llevamos agua potable a tres millones de personas, electricidad a cinco millones, arreglamos 20,000 escuelas en el país, duplicamos el número de centros de salud en las zonas rurales e indígenases decir, los mexicanos han podido constatar que la privatización ha permitido un incremento directo en su bienestar”
Eso dijo Y repitió en Alemania, Checoslovaquia, la Unión Soviética e Italia








