Diez años de ceder, sin obtener
Convenios y aperturas de México, inútiles para evitar la discriminación comercial estadunidense Washington impone sus criterios sobre aranceles, dumping y subsidios
Beatriz Johnston Hernández
SAN FRANCISCO, CAL – A pesar de las reformas del gobierno de Carlos Salinas de Gortari a la industria petroquímica, en 1989, diseñadas para atraer inversión extranjera, las principales compañías norteamericanas de este sector no se han acercado a México, porque demandan dan la liberación total de la petroquímica básica, que está reservada, por disposición constitucional, exclusivamente a Petróleos Mexicanos
Esa condición para invertir en México fue expuesta por 20 empresas petroquímicas estadunidenses a la División de Asuntos Internacionales y de Seguridad Nacional del General Accounting Office (GAO), oficina de investigación del Congreso de los Estados Unidos, que entregó su informe a Sam Gejdenson, presidente del subcomité de Comercio y Política económica internacional, del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes
Las empresas estadunidenses señalan que el control estatal de la petroquímica básica es una razón “significativa” por la cual no invierten en México, dice el GAO, cuyas conclusiones normarán el criterio de los legisladores de Estados Unidos que realizan consultas sobre el Tratado de Libre Comercio entre México y su país
En el documento B-243644, fechado el 3 de mayo de 1990 y firmado por Allan I Mendelowidz, director de Asuntos Financieros, Energéticos y de Comercio Internacional, el GAO sugiere que las empresas estadunidenses irán a México si la descatalogación de los petroquímicos básicos a secundarios —de 36 a 16, que equivalen al control privado del 71% de esta actividad industrial, en manos del Estado— queda asentada en la Constitución mexicana y no en decretos presidenciales
“Las compañías norteamericanas desconfían anticipadamente de los reglamentos presidenciales mexicanos y sugieren que un nuevo gobierno podría revertir las reformas salinistas fácilmente, porque son producto de un decreto administrativo y no legislativo”, dice el informe del GAO
Entre las empresas encuestadas por el GAO se encuentran: Du Pont Chemical, Exxon, Texaco Inc, Union Carbide, ARCO Chemical, Chevron Chemical, Eastman Chemical International LTD, BF Goodrich Company, Dow Chemical, The Procter and Gamble y Phillips Petroleum La investigación se completa con un examen de la situación, las necesidades de inversión de la industria petroquímica mexicana y la detección de los impedimentos que desaniman al capital extranjero Otro objetivo fue descubrir el impacto de la descatalogación de los productos petroquímicos básicos a secundarios, decretada en 1989, en la inversión extranjera; en este punto el resultado para México fue muy pobre:
“Sólo una compañía norteamericana ha invertido dinero fresco después de implantarse las reformas”
Si bien el secretario de Comercio, Jaime Serra Puche, aseguró el 4 abril de 1991 que la lista de los productos que integran la Petroquímica Básica (PQB) no será motivo de negociación en el TLC, admitió la posibilidad de otra reclasificación de los productos de la petroquímica básica, si los avances tecnológicos así lo permitían
En entrevista con Jorge Alcocer, el funcionario explicó:
“Mientras nosotros tengamos un universo de PQB bien definido, por prohibición constitucional esto no estará sujeto a negociación ¿El tamaño de ese universo va a cambiar con el tiempo? Eso depende básicamente del cambio tecnológico En las cadenas de producción se puede ver lo que es la primera etapa de transformación del gas o nafta Esa primera etapa debe estar reservada al Estado, por disposición constitucional Si mañana sale una tecnología que lo convierta en segunda etapa de transformación, bueno, entonces eso ya permite la participación de la inversión privada, tanto nacional como externa, y en esa medida sí podría haber posibilidades de discusión (en las negociaciones del TLC); pero mientras la definición de básico sea ésa y el universo no se altere, ese conjunto de productos no estará sujeto a la negociación”
Pero ese no es el problema central, sino el control estatal de la petroquímica básica Algunos funcionarios de Pemex aseguraron al GAO que, bajo la ley mexicana, un mayor número de estos productos podría ser reclasificado de básicos a derivados
La razón no es tecnológica, sino de insuficiencia de recursos de Pemex para construir más plantas petroquímicas y producir suficientes petroquímicos básicos
Raúl Ramírez Segura, subdirector de Petroquímica de Pemex, señaló a fines de mayo que Pemex requerirá invertir 1,350 millones de dólares para la construcción de 20 plantas Para esto, los mecanismos de financiamiento apelan al capital privado; la inversión estatal a la petroquímica ha bajado dramáticamente desde principios de 1980, cuando se comenzó a perfilar la crisis financiera del país y jamás volvió a repuntar De no construir plantas, señala Pemex, México seguirá importando petroquímicos básicos, que entre 1989 y 1995 habrán significado 1,700 millones de dólares
IMPORTACION DE 50%
De 1986 a 1989, Pemex recortó 150% el gasto en petroquímica Se importó casi la mitad de los petroquímicos básicos que debía producir Pemex, por lo que la balanza comercial en este rubro fue deficitaria en 800 millones de dólares; en el mismo período
Por otra parte, la industria requerirá inversiones de entre 5,000 millones y 10,000 millones de dólares en los próximos cinco años o seguirá teniendo déficit en este rubro industrial de Pemex
Precisamente por no tener garantizado el abastecimiento de petroquímicos básicos, las empresas norteamericanas se resisten a invertir en México, según el informe del Congreso norteamericano, a pesar de que la reclasificación de básicos a secundarios garantiza el suministro de petroquímicos a cambio de la inversión en la construcción de plantas
Con esta promesa, el director de Pemex, Francisco Rojas, se fue a buscar a los inversionistas privados nacionales y extranjeros Entre los grupos invitados destacan: Celanese Mexicana, de Federico Ortiz; Industrias Resistol, de Antonio Ruiz Galindo; Desc, de Alberto Sánchez Palazuelos; CYDSA, de Fernando Sada; Union Carbide, de Enrique Ochoa; IEDSA, de Arturo García, y PRIMEX, de Eduardo Prieto
Hubo promesas de inversión de la iniciativa privada, pero no hubo mayor presión (primero se habló de 5,000 millones de dólares y luego de 2,640 millones de dólares) El problema es que tampoco la iniciativa privada mexicana tiene dinero fresco Según el presidente de la Asociación Nacional de la Industria Química, existen tres posibilidades para salvar este obstáculo: colocar acciones en la bolsa, conseguir créditos o asociarse en inversión
Francisco Rojas se comunicó, entonces, con empresas multinacionales que controlan el procesamiento de hidrocarburos en el mundo y les expuso la necesidad de recursos para financiar la expansión de la industria petroquímica básica:
Terminar la segunda etapa del complejo petroquímico de Morelos, en Veracruz; construir un nuevo completo de aromáticos, aledaño a las instalaciones de la refinería de Cadereyta, Nuevo León; la implementación de una nueva planta de monómero de cloruro de vinilo, de 300,000 toneladas anuales; un tren de olefinas, en el estado de Tabasco, basado en una planta de etileno, y un paquete de plantas destinadas a la producción de detergentes biodegradables
Como parte, también, de la apertura en el sector petrolero, se redujeron también de 700 a 66 las plantas petroquímicas con acceso limitado al 40% de la inversión privada Todas las petroquímicas que no estén incluidas en estas dos categorías o que sean productos terminados no están sujetos a regulación estatal
Cabe mencionar que el patrimonio nacional en petroquímica consiste en productos básicos como son: el amoniaco, el benceno, el etano, entre 17 más, de los cuales son producidos los petroquímicos secundarios, que a su vez, refínados, terminan en calidad de medias de nylon, discos compactos, poliésteres, partes plásticas para autos y hule sintético, entre miles de otros productos
Además, permiten a las empresas integrar mejor sus cadenas productivas, lo cual reduce costos y aumenta el valor acumulado de sus productos
La apertura llevó a Pemex a instituir un mecanismo de financiamiento extrapresupuestal, conocido como “llave en mano” Con este sistema, el inversionista privado aporta el capital para la construcción de la planta y/o adquisición de equipo, maquinaria y gastos de instalación necesarios para la construcción y puesta en operación de plantas de petroquímica básicas, las que una vez terminadas, serán operadas por la paraestatal Simultáneamente, se firma un contrato de suministro de productos a largo plazo
Además, el gobierno mexicano otorgó al inversionista extranjero la oportunidad de obtener, en 100%, plantas de petroquímica secundaria si establece un fideicomiso con una institución crediticia mexicana El control de la planta quedaría con la institución crediticia y el lucro con el inversionista
Según el informe de la GAO, los impedimentos que desaniman a las compañías norteamericanas para invertir son los siguientes: condiciones desfavorables del mercado; insuficiente capacidad mexicana de proveer petroquímica básica; temores de que las reformas sean revertidas; inadecuada protección de las patentes, y falta de protección en la inversión norteamericana
INTERES TITUBEANTE
Alrededor de quince de las 20 compañías norteamericanas que se entrevista ron con el GAO expresaron interés en invertir en la industria petroquímica mexicana, pero su interés es titubeante
—El mercado mundial está saturado de petroquímica básica y, por otro lado, las condiciones actuales del mercado no exigen inversión adicional en la construcción de plantas Las reformas mexicanas de 1989 ocurrieron después que la demanda de petroquímica básica llegó a su apogeo en 1988 Los analistas calculan que los mercados mundiales permanecerán estancados a lo largo de este año 18 de las 20 empresas petroquímicas entrevistadas por el GAO exportan el exceso de su producción de petroquímica básica a México
—Pemex no ha logrado garantizar el abastecimiento de petroquímica básica, porque carece de capacidad productiva para alentar la inversión extranjera en tal capacidad, según el reporte, México debe privatizar un mayor número de productos básicos
—La protección de las patentes y la experiencia técnica preocupan también a los norteamericanos, cuya industria petroquímica controla la mitad de las patentes de productos petroquímicos del mundo Suponen poder llegar a tener el mismo problema de patentes pirateadas, como existe en Brasil y en la India, en el campo de los productos farmacéuticos, herbicidas, perfumes y detergentes Mientras que la India defiende la práctica del pirataje porque por ese medio se le presenta al público medicina de igual calidad a costos muy reducidos, el Congreso mexicano contempla una medida que fortalecería la protección de derechos intelectuales
No obstante los supuestos impedimentos, la inversión norteamericana en la industria petroquímica mexicana se dará Es sólo cuestión de tiempo Jim O’Conner, vocero de la Chemical Manufacturers Association, cúpula de las principales compañías petroquímicas del país, señala que muchas compañías están en espera de los resultados del Tratado de Libre Comercio
Incluso, miembros del Comité de la Industria Química Mexicana, de la Coordinadora de Organismos Empresariales de Comercio Exterior estudian en estos días cuales son los factores que afectan la competitividad de la industria mexicana, y dentro de ello, cuáles petroquímicas básicas y derivadas se pueden liberalizar aún más, según dijo a la corresponsal un miembro del comité
La industria química mexicana, además, tiene ventajas que los norteamericanos quieren aprovechar
Por ejemplo, la infraestructura de petroquímica en México es de primera calidad La industria cuenta con unas 700 plantas que producen alrededor de 585 productos diferentes
Además, la industria mexicana de petroquímica básica contiene plantas de clase mundial y con tecnología actualizada equivalente a las plantas localizadas en Estados Unidos y Canadá No obstante su calidad, tanto de equipo técnico como humano, el costo de la mano de obra mexicana, de construcción y de terreno es mucho menor que el que se encuentra en Estados Unidos
Se reconoce que la accesibilidad a la materia prima mexicana en cuestión de gas natural y petróleo crudo hace más económica la producción norteamericana de petroquímica secundaria cuando ubica sus plantas en territorio mexicano Las compañías que así lo hacen logran distribuir sus productos más eficazmente en el interior de la República, como también en los mercados en Estados Unidos, Asia y Europa
A pesar de que las compañías norteamericanas se han mostrado renuentes a invertir en México, no tienen opción De acuerdo con el Departamento de Comercio de Estados Unidos las compañías petroquímicas norteamericanas van a disminuir su producción de petroquímica básica en Estados Unidos, y van a expander la producción de productos petroquímicos terminados Para expander de forma que puedan competir en el mercado mundial, las compañías norteamericanas necesitan acceso a materia prima más barata








