Lo que sea, si lo pide el Partido: gobernador, senador, diputado o hasta alcalde

Lo que sea, si lo pide el Partido: gobernador, senador, diputado o hasta alcalde
Televisa en el recuerdo; Miguel Alemán, de plano en su ciclo de política
Carlos Marín
Miguel Alemán Velasco —sus plantas de aluminio consumen más energía eléctrica que el ayuntamiento de Guadalajara y llegó a encabezar una propuesta para comprarle al Estado 400 industrias, entre ellas Petróleos Mexicanos— ya no ve a México “chiquito”, reconoce haber sacado capitales “en los dos sexenios de la desconfianza”, dice vivir una nueva etapa existencial y se muestra vehementemente dispuesto a zambullirse en el activismo de su partido, el Revolucionario Institucional
Televisa, de la que se despidió ya, es tema inevitable; pero la entrevista invade su vida personal —”Cuauhtémoc y yo éramos novios de dos hermanas y los cuatro salíamos al cine Mis padres no querían que me casara con Christiane”—, salta a la concepción de una economía “global” y al adelgazamiento de la empresa privada, se adormece en el programa de Solidaridad y el Tratado de Libre Comercio, retrocede a la versión de que Ciudad Satélite fue su regalo de bodas y se hinca en su nueva pasión: la militancia política
—A mí me ha gustado seguir la historia por ciclos y la vida también Mi vida completó ya un ciclo, el de las comunicaciones, que tanto me apasionó; el giro de mis negocios ha cambiado y pienso que ya puedo dedicarme a la política
La entrevista se realizó el 18 de marzo, día de su cumpleaños, el número 59, en el desayunador de la casa donde se crió
POR VERACRUZ
—No hay veracruzano que no quiera llegar a ser gobernador de su estado —comenta, pero afirma que si el PRI lo requiriera para la presidencia municipal del puerto él estaría igualmente dispuesto
—Va usted que vuela para senador
—Se ha estado hablando, y bastante, pero más que nada por la prensa, de la posibilidad de que Veracruz me invite a ser gobernador, senador, diputado o presidente municipal Son las cuatro posibilidades de que hablan y a eso le contesto que si el PRI, mi partido, me requiere, yo estoy listo; pero si no me requiere, haga de cuenta que ni platicamos
—Pero usted ya sabe que sí
—Lo que he constatado es una franca simpatía, eso sí se lo digo Porque a principios de año fui a Veracruz por dos o tres cosas de la Fundación (Miguel Alemán Valdés), que no quiero que se mezcle con la cuestión política, y lo que ví, lo que sentí, fue afecto, fue sinceridad y pues francamente, ahí sí depende ya de los veracruzanos Aunque le digo una cosa: si mi partido no me requiere, tampoco me voy a ofrecer
—Las elecciones federales de diputados y senadores van a ser en agosto
—Lo bueno o lo malo es que una campaña muy larga no la resiste, no la aguanta nadie Siento que el partido está buscando el camino más práctico y mejor para México Tiene un programa, un rumbo, y eso es una garantía
—Pero, en la hipótesis de, como usted dice, ser invitado por su partido, para ser por ejemplo senador por Veracruz, a usted, que ha vivido como pocos, ¿no le resulta incómodo imaginarse convertido en algo así como uno de sus actuales empleados?
—De ninguna manera Como le dije, todos los veracruzanos tenemos la aspiración de llegar a ser gobernadores de nuestro estado Y ahora somos como 50 aspirantes de varios partidos Y todos excelentes Ahí tiene usted al ingeniero Heberto Castillo, por ejemplo
—Su padre, el expresidente de México, fue también gobernador de Veracruz
—Y mi abuelo fue presidente municipal de Acayucan A propósito, yo, sin ser diputado ni nada, desde hace muchos años ayudé para que pusieran drenaje Ahora faltan más obras, pero aquella que hice fue de muy buena calidad
—Su padre como su abuelo, usted como su padre Me refiero al interés por la política
—La política, me dijo alguna vez mi padre, es una ciencia de conciencia, constancia y circunstancia Y la última pesa más que las dos primeras
—Usted ya no la carga
—Se están dando las circunstancias Y cuando se dan hay que entrarle Si cuenta uno con el apoyo de la gente, aun como diputado, uno tiene una representación impresionante
—¿A poco aceptaría usted una diputación? Sería uno entre 500
—Diputado o presidente municipal Lo que diga mi partido
—Usted parece hacer juego con la modernidad y se le ve tan convencido como lo parecen el Presidente de la República y su partido ¿Cree que el sistema está respondiendo a una convicción auténtica de modernización o, con pragmatismo, a una consigna más de carácter sexenal?
—Pienso que la voluntad es auténtica y necesaria Creo que México ya no podría actuar de otra manera, y le voy a decir por qué
—El PRI, lo reconocen muchos priístas, funciona como una dependencia del Presidente Y bueno, el PRI no es México Le interrumpo porque quiero que hable del PRI
—El PRI ha sido concebido desde la época del general Calles como el partido que unifica lo que la Revolución Mexicana significa, con el objeto de salir adelante en los problemas mexicanos y con respecto del mundo La idea fue, sobre todo, unir a México para que encontrara caminos de acuerdo con lo que se necesita y requiere
—¿Y quién decide lo que México necesita y requiere?
—Los mexicanos El pueblo
—¿De veras, licenciado?
—Qué le vamos a hacer La gente en México no vota Una minoría es la que decide por nosotros Yo no sé si usted vota, si Juan Miranda vota, sólo sé que yo sí voto, y voto por mi partido, el PRI Pero sucede que 85% no vota Así de plano Aunque esté empadronado, no vota Muchas veces uno pregunta: ¿por qué no votaste? Bueno, dicen algunos, porque estoy de acuerdo con el gobierno Para qué voto Y uno dice: ¿no te das cuenta de que el 85% que no vota es una masa que no tiene voz? La tuvo cuando los temblores del 85 La tiene cuando hace una manifestación o una marcha Pero fuera de eso, a la hora del trabajo, de buscar la salida a los problemas, esa gente no se sabe dónde está
—O no vota por decepción, por desconfianza, porque el fraude genera una explicable indignación, un resentimiento, un rechazo
—El caso es que dice que de todas maneras va a perder el partido por el que va a votar o dice eso del fraude y no es cierto, no hay fraude Yo creo que al mexicano le interesa mucho el futuro de su país, el futuro de sus hijos Y en vez de discutir tanto en el café o en casa, debe votar No creo que haya fuerza más grande que un voto Y si no, que se lo pregunten a Gorbachov
—Allá comienza, parece, a respetarse el voto
—Es muy difícil recuperar la confianza y es muy fácil perderla Se pierde en un minuto Esperemos que aquí voten y que haya alguien que vigile para que no se cometa ninguna injusticia Pero le creemos más a la gente de afuera que a la de adentro Eso sí es la falta total de confianza en nosotros mismos
—Pero licenciado, hablar de “nosotros mismos” es hablar de una abstracción Habría que aterrizar en casos concretos Por citar dos ejemplos, en el consejo de notables, aquellos 150 con los que el PRI dice que se evitará el “dedazo”, hay delincuentes con procesos penales y otros que no Uno de aquellos es Humberto Serrano Pérez Hay además algunos con fama de decentes y hasta honrados Por otra parte, me parece que no es lo mismo un dirigente del PRI que otro Hay algunas diferencias entre Reyes Heroles y Colosio, ¿no le parece? Quiero decir que la confianza se deposita o se niega a seres e instituciones específicos
—Eso es cierto Pero creo que todos debemos votar y hacerlo convencidos de que nuestro voto no es necesariamente un voto por el PRI Pero también sucede que en Estados Unidos creen que no hay democracia porque gana el PRI Piensan que la democracia se da sólo cuando pierde el PRI y esto es un absurdo Para colmo, gana el PRI y no le creen Ese es el problema del PRI Y es un problema muy serio
—Crea fama
—Por eso digo que es un problema muy serio Va a costar mucho trabajo que la gente crea en el PRI Y la masa es muy veleidosa, asiste a un mitin donde se ve mucha gente pero quién sabe por quién va a votar
—Qué lío para usted con lo de Veracruz
—Los candidatos deben ir, si no casa por casa, cuando menos medio por medio y el mayor número de casas que puedan visitar, diciendo: necesito tu voto en serio, necesito tener fuerza política porque no la tengo
—Lo vi foguéandose, empapándose de pueblo cuando la marcha por la paz en Medio Oriente que se realizó aquí en México Miguel Alemán bajo el sol, Miguel Alemán sudoroso, Miguel Alemán coreando lemas
Ahora escucho a Miguel Alemán preocupado por el abstencionismo y el tipo de campaña que deben realizar los candidatos de su partido
—Se lo digo de esta forma: así como me llamó mi partido para esa marcha y le dije aquí estoy, si me llama para Veracruz le diré lo mismo El Presidente de la República es un buen ejemplo De 88 para acá, en el mundo entero ha logrado un respeto y un apoyo increíbles Bien merecido, lo vemos trabajar A diferencia de Gorbachov, que tiene popularidad en el exterior pero no dentro de su país, nuestro Presidente ya nos convenció Y si pensamos que es un hombre muy joven, que después, políticamente, ya no tiene otro camino, tenemos que estar seguros de que lo dice en serio y que se la está jugando completamente, y hay que ayudarlo
—Usted corre el riesgo, así sea ínfimo, de que se le imponga una de estas invenciones modernas del “candidato de la unidad” y de que salga un Margarito Benavides para senador
—Yo siento que cuando el partido lo llama a uno a contender, corre uno riesgos Como en todo Pero le tengo confianza al partido Le tengo confianza a la décimocuarta asamblea y le tengo confianza al nuevo comité Siento que los candidatos que hay para el estado de Veracruz son buenos Se lo digo con toda sinceridad y conozco a la mayoría
—Dígame tres
—Para gobernador, yo veo al secretario de Sedue, que es muy buen candidato; al procurador del Distrito, excelente candidato Y dentro del gobierno de Veracruz hay muy buenos: el tesorero es muy bueno; el secretario de Gobierno es excelente
—Aunque no le dieran a usted oportunidad de ver cuál es la medida de su arrastre
—Si hay consenso, y el partido está muy atento a estas cosas, si de veras hay gente que está dispuesta a votar por mí, seguramente ya se lo dijeron al partido Y el partido debe tener más información que yo
—¿Cuál es su idea?
—Yo hice un estudio con un grupo de estudiantes y un grupo de profesionales para ver qué opinión había al respecto, y vi que es muy positiva
—¿En qué orden respecto de los demás?
—Pues andaba muy arriba Pero en estos casos hay que ser muy frío y estar muy tranquilo Si el partido me llama será porque efectivamente hizo un estudio
—El cargo de embajador especial fue una especie de filtro hacia la política
—Esa fue una oportunidad de demostrar mi vocación política La había hecho siempre de manera no oficial, pero al aceptar un cargo en que era mitad empresario y mitad servidor público me di cuenta de que mi vocación siempre había sido política; es decir, que yo sí tenía ganas Quizá mientras mi padre vivió nunca me atreví a hacerlo, primero porque la gente supondría que era mi padre quien me había colocado en el puesto que fuera y, segundo, si yo lo hacía bien, no tendría chiste, porque mi padre estaría diciéndome cómo; y si lo hacía mal, era un estúpido, porque no servía ni que mi padre estuviera diciéndome cómo hacer las cosas Pero al cerrar el círculo, ese ciclo de que hablaba, y ya colaborando directamente con el gobierno de mi país, en el primer año hablando de la deuda, acompañando a todos los negociadores del equipo presidencial en los primeros pasos ante los organismos internacionales y más de 400 bancos privados, en el segundo año para hablar del combate a la inflación, del pacto, de cómo el gobierno estaba privatizando muchas empresas para no estar sólo imprimiendo billetes, y en el tercer año para hablar de que se invirtiera en México y del Tratado de Libre comercio, al cerrar ese círculo me supe dispuesto a la tarea política
—¿Y qué hará con sus negocios?
—Mis empresas entran a competir con la gente que estoy preparando Ahí está mi hijo, mi familia, mis hermanos Y estoy trayendo nuevos capitales a invertir en México, diciéndoles el cómo, en qué y con quién Esta empresa de que le hablo, Miguel Alemán Velasco y Asociados, tiene socios tan importantes como yo Desde que salí de Televisa he estado arreglando mis negocios de una manera distinta Esta parte de la casa en donde estamos es la Fundación Miguel Alemán En la parte que he conservado como privada y justamente para no dar pie a temas políticos, lo que estoy montando es una oficina para manejar mis cosas personales, una especie de bufete de asesores Nos vamos a asociar por proyecto Por ejemplo, con mexicanos, nos vamos a asociar con quienes quieran hacer un desarrollo turístico; con los japoneses, para hacer inversiones, para hacer los grandes grupos Vamos a dar también asesoría política, que no existe en México Llega un japonés y dice: bueno, me dijeron que viniera a invertir aquí, díganme con quién hablo Quiero ser su socio No, yo no puedo ser su socio pero voy a presentarle algunas personas como yo que pueden serlo Lo llevo con Carlos Abedrop, por ejemplo Aquí le decimos en esto sí, en eso no, el Distrito Federal ya está saturado, te vas a Chiapas, a Oaxaca, y entonces la gente pierde menos el dinero y el tiempo
NO LLORES POR MI TELEVISA
“Entré a Televisa hace 33 años Por cierto, se dice que mi papá me regaló la concesión del Canal 5 Ojalá hubiera sido cierto Pero se la dieron al ingeniero González Camarena desde antes (por eso sus iniciales en XHGC) Entré comprando las acciones de la familia O’Farrill, de don Rómulo, parte antes de que se muriera y el resto después de que murió Y esto, después de haber ingresado como comentarista Llegué a ser, con minoría en acciones, presidente de la compañía”
—Pero se fue de Televisa
—Lo explicaré: la parte accionaria que tenía siempre fue muy minoritaria, junto con mis hermanos Beatriz y Jorge Cada uno tenía seis punto y fracción de las acciones Llegué a ser presidente de la empresa, el señor Azcárraga se fue a Estados Unidos y allá tuvimos que hacernos más pequeños, vendimos la compañía Emilio regresó y obviamente no puede haber dos capitanes en un barco Teníamos que hacer elecciones nuevamente y yo tenía minoría de capital Así que si votábamos de antemano yo perdía y lo bonito de esta compañía es que se adelanta a sus tiempos En otra ocasión le dije a usted que el proyecto de Televisa era más grande que el proyecto que tenía México, que era algo así como chiquito Se oyó mal pero era la verdad Y yo me preguntaba de qué tamaño queríamos México los mexicanos: un México chiquito o un México fuerte
—Tan chiquito para ustedes que querían comprar hasta Pemex
—Por eso aquel desplante
—En ese momento, licenciado, pareció que decían: sale, comenzamos por comprar Palacio Nacional y a partir de ahí lo que ustedes quieran
—Teníamos que tener muy buen sentido del humor y fue también un poco exagerado El gobierno había propuesto la venta de 60, de 80 empresas, y tenía muchas que eran casi imposibles de adquirir Ni sabíamos el precio Dijimos: bueno, de veras lo vendes, le entramos a todo, y más Pero de alguna manera sirvió porque mucha gente lo tomó en serio, empezó a invertir Y regresaron capitales
—¿Usted sacó dinero?
—Yo sí Francamente sí No todo, pero una parte sí Y no sabía lo que iba a pasar Sin embargo, mi padre me enseñó a tenerle confianza a México cuando salió de presidente decían que se había llevado no sé cuántos millones en oro a Suiza
—¿De cuánto está hablando?
—Decían que era muchísimo
—Pregunto por lo que sacó usted
—Es una cantidad
—¿Aliviaría la deuda externa?
—¡Hombre! Qué va a ser eso
—Un más o menos licenciado
—No llega ni a un millón de dólares Porque justamente nosotros estamos más a la vista de todos, incluyendo al gobierno Usted tiene que estar consciente de que si a alguien vigilan o van a vigilar es a un Presidente, a un expresidente, a un gobernador, a un exgobernador
—De su salida de Televisa
—Le decía que en 85 pensamos entrar a la bolsa Vino el temblor y ya no se pudo Luego vino la caída de la bolsa y otra vez la cosa se paró Ahora ya se están vendiendo los bancos y creo que se puede cambiar la ley, y Televisa podrá vender, en un año o dos, acciones al público Y ya no será la empresa fuertota y grandota frente al gobierno grandote, sino los dos fuertes, ágiles en tamaño y con más participación de la gente
—Parece una paradoja: el gobierno se adelgaza pero Televisa deja de pertenecer a unas cuantas familias para concentrarse únicamente en la de Azcárraga
—Cuando hay una asamblea democrática y la gente se lleva bien dentro de un negocio, como nosotros lo hacíamos, que le entrábamos con ganas a las cosas, ya fueran políticas o de cualquier tipo, como defender a nuestro partido ciento por ciento cuando lo necesitó y hasta nos atacaron por no darle oportunidad en 24 Horas de hablar a la oposición
—Fue por el fraude, muy aparatoso, en Chihuahua ¿Le parece correcto lo que hicieron en Televisa?
—Bueno, los otros partidos contaban por ley con tiempo gratuito y sus campañas adicionales En Televisa casi todos pertenecíamos al PRI, si no todos, al menos yo sí
—Azcárraga se declaró “soldado del PRI”
—Para que vea, allí no había ninguna diferencia Pero en el momento en que el gobierno dice hay que dar mayor participación a otros grupos y saca a la venta los canales 7 y 22, pues obviamente yo lo veo como un aviso a Televisa, y creo que mis socios lo vieron igual Entonces dije: quién se quiere quedar Esta es una reunión libre El señor O’Farrill dijo: ya no tengo interés, ya estoy cansado Tiene una familia grande, tenía que dejar a todos sus hijos dentro de la empresa, lo cual era muy costoso, y se trataba de pagar los puntos Mis hermanos decidieron también salirse, yo tuve que comprar un poquito más para quedarme con el 11%, y dejé a mi hijo Miguel, que le tengo mucha confianza y sé que es muy capaz, y él es quien se queda con ese porcentaje Es vicepresidente de Imagen Corporativa Las acciones de mis hermanos y de O’Farrill las fueron comprando los señores Cañedo, la familia Díez Barroso, la familia Murillo, en fin, y yo me quedé con casi el 12% Este fue el camino más fácil Si hay tres cabezas tenemos que opinar tres Si hay una se facilitan las cosas para llegar a la venta en la Bolsa de Valores
—Pues sí es una paradoja ¿Hubo además hechos personales adicionales que llevaran a este divorcio?
—No O’Farril quiere dedicarse de lleno a su periódico, participa en Teléfonos y quiere participar en un banco Yo ya había sido presidente del consejo, ya no podía llegar a ser más Ni modo que me nombraran emperador de Televisa, no tiene sentido Llegué a cerrar un círculo y no tengo interés en seguir poniéndole bigotes al gato, sino en empezar un reto nuevo, que lo veo en esta empresa que estamos iniciando, que es una cosa totalmente moderna, nueva en México
—La que viene no es su primera incursión en la política activa En su novela Copilli, corona real, habla de cómo tuvo que renunciar a esa vocación
—Llegué a ser director de relaciones sociales del CEN del PRI, cuando estaba Carlos Madrazo Pero efectivamente, como lo digo en ese libro, opté por introducirme en una pirámide para comunicarme con las estrellas O sea, dedicarme a la comunicación y a las transmisiones espaciales
—El caso es que ha cambiado de giro
—Porque tengo mucha confianza en lo que este gobierno hace Por cierto, al de Miguel de la Madrid un día se le hará justicia Allí comenzó el cambio Y ahora vea usted nada más lo que está haciéndose con Solidaridad
—Como que se institucionalizó la que de manera espontánea se dio cuando el terremoto
—La idea es buenísima Otra cosa es quiénes la llevan a cabo Sé que la idea suena polaca, pero es precisamente lo que nos faltaba Yo vivo en Satélite, ahí lo colonos son más fuertes que el ayuntamiento
—Muy panistas, por cierto
—Y se ayudan Y si el candidato del PRI no trabaja como
—Lo tumban Como sucedió hace unos meses
—Exacto
—A propósito de Satélite, si el Canal 5 no fue un regalo de su padre, parece que Satélite sí
—Tampoco Ahí mi papá tuvo la visión de hacer un cinturón verde alrededor de la ciudad de México y construir dos o tres ciudades universitarias, ésa era la idea Y se iban a levantar tres ciudades satélite Pero cuál regalo de bodas Si mis padres estaban en contra de que me casara con Christiane
—Si no se ofende hable sobre eso
—Se lo cuento con mucho gusto: tenía como novia a la señorita Patricia López Negrete Una hermana de ella, Cecilia, era novia de Cuauhtémoc Los cuatro salíamos juntos, íbamos al cine y todo parecía indicar que serían nuestras esposas Pero no, Cuauhtémoc se casó con una mujer portuguesa, Celeste, y yo con una francesa, Christiane Mis padres no querían que me casara con ella y prácticamente me corrieron de la casa Fui a ver al presidente López Mateos y lo invité a mi boda, me preguntó si sería en la casa de mis padres y le conté mi problema Me dijo: voy a invitar a comer a tu padre, no te preocupes Comieron, mi padre aceptó y luego el problema fue convencer a mi madre
—Pero Satélite
—La iniciaron don Luis Aguilar, que fue uno de los que empezó a comprar el terreno; un ingeniero Méndez, que tenía un rancho que se llamaba El Cristo; don Melchor Perrusquía; otro socio era el Banco de Londres y México, lo que ahora es Serfin; otro socio importante, que ahora se me olvida, y otro era mi papá, que tenía un rancho que se llamaba Los Pirules, que es donde está mi casa Eran como 22 hectáreas y pico Luego se decía que me hicieron hasta la carretera
—¿Lo que dice es la verdad?
—Puras verdades, porque hoy es día de mi cumpleaños Cumplo 59 y ya no digo mentiras Si las digo, después se me olvidan No En serio creo que la franqueza es necesaria
—¿Tuvo la tentación de comprar los canales que puso a la venta Imevisión?
—No, ni el 22 Porque sería competir con Televisa Y no tengo ningún interés en competir contra Televisa Al contrario Allí me formé y allí está mi hijo Espero que le vaya bien a Televisa y que siga siendo una de las mejores empresas de América y del mundo
—En Televisa fue usted el promotor de las grandes series históricas, como El Carruaje, La Tormenta, La Constitución, Senda de Gloria
—Y de los encuentros de comunicación y los programas de Octavio Paz, por cierto Del último no, porque lo hizo Vuelta
—¿Piensa que la historia moderna de México responde a esas grandes producciones que mucho hacían pensar en nuestros libros de texto gratuito? ¿No avizora usted, por cierto, la desaparición hasta de los textos gratuitos ahora que se privatiza todo?
—Pienso que vamos en la misma línea de la Revolución Mexicana Tenemos una Constitución que debemos respetar y hacer valer Otra cosa es que en el mundo todo cambia Y ya le dije, como lo decía mi padre, en política pesan mucho las circunstancias