EL ACCESO DE PERIODISTAS A BELLAS ARTES FUE LIMITADO Y DISCRIMINATORIO

EL ACCESO DE PERIODISTAS A BELLAS ARTES FUE LIMITADO Y DISCRIMINATORIO
Elías Chávez y Gerardo Galarza
—¿Su nombre? ¿De qué medio ? Permítame No, no puede pasar Discúlpeme, pero no puede pasar
—¡Por qué no? Estoy acreditado Aquí está mi gafete
—Perdóneme, no puede pasar
—¿Por qué no?
—Entiéndame, por favor, son órdenes
—¿De quién? ¿Con quién tengo que hablar?
—Por favor, discúlpeme Por favor
Y la amabilidad era tanta como infranqueable el acceso de reporteros comunes y corrientes al palco de prensa del Palacio de Bellas Artes, reservados por razones de seguridad para 12 periodistas, “los Doce Pares de Cercanía Física con el Poder”, según definiría el escritor Carlos Monsiváis
Los madrugadores y los tercos pudieron saber que no podían entrar al palco de prensa porque no estaban en “La Lista”; los irónicos preguntaban si el gafete, otorgado mediante solicitud escrita por la Dirección General de Comunicación Social de la Presidencia de la República y sellado por la Sección Quinta del Estado Mayor Presidencial, autorizaba o no entrar a los baños
“La Lista” sólo era consultada por los elementos del Estado Mayor Presidencial encargados del acceso al palco de reporteros La veían y decían: “No está Lo siento, discúlpeme” y, en el mejor de los casos, informaban: “Sí, pero ya está un compañero suyo” Y fue sencillo elaborarla extraoficialmente: Excélsior y El Universal, dos lugares para cada uno y, con un lugar: La Jornada, El Sol de México, Unomasuno, El Nacional, El Día, Notimex, Imevisión y Televisa
Tres reporteros más, de otros tantos medios entre ellos este semanario, lograron colarse a tan exclusivo palco De estos últimos, una reportera a la que se intentó sacar contestó que permanecería ahí “mientras mis compañeros estén aquí” y aguantó hasta el principio del informe dispuesta a escandalizar si se volvía a intentar desalojarla
“Parecía que no querían que se atestiguara lo que era evidente que sucedería, y ni la prensa estadunidense, para la que sólo hay genuflexiones, tuvo acceso libre al recinto de Bellas Artes”, escribió Raymundo Riva Palacio de El Financiero, y hasta hace menos de un año director de Notimex
Las “razones de seguridad” fueron explicadas en una fotocopia de un oficio de la Dirección General de Proyectos Ejecutivos para el Equipamiento Urbano de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, dirigido al Lic Norberto Mora Plancarte, director general de Eventos Especiales de la Cámara de Diputados, en la que el ingeniero Armando B Báez Pedrajo le expresó:
“Me es grato dirigirme a usted en relación a su atenta solicitud verbal, en el sentido de que se dieron (sic) las recomendaciones técnicas de máxima de ocupación de las Plateas del 1+ Nivel del Palacio de Bellas Artes
“Al respecto nos permitimos comunicarle que después de llevar a cabo, (sic) un Dictámen (sic) Técnico se determinó que la máxima capacidad de ocupación de las citadas Plateas es de 12 personas en forma simultánea, no debiendo exceder un peso de 850 Kgs
“Sin otro particular, aprovecho la ocasión para enviarle un cordial saludo”
Copias de tal oficio, ABP302-1002, fueron remitidas a Guillermo Jiménez Morales, presidente de la Gran Comisión de la Cámara de Diputados; a Otto “Granado” (sic por Granados) Roldán, “Coordinador General de la Comisión Social (Comunicación Social) Presidencia de la República”; a Pedro Trevillo (sic por Treviño) del Bosque, “director de la Comisión Social” de la Cámara de Diputados y a Francisco Covarrubias Gaitan (sic), subsecretario de Desarrollo Urbano
El instructivo de la Presidencia de la República para la prensa acreditada efectivamente hizo referencia a que los palcos “solamente podrán ser ocupados por 12 fotógrafos (subrayado en el original) cada uno”
Para los reporteros no había indicaciones más que las acostumbradas sobre los servicios que se ofrecen en las salas de prensa: teléfonos, telefax, télex, máquinas de escribir y monitores de televisión “para observar el desarrollo del Segundo Informe de Gobierno”, en lo que nadie reparó porque es común tal indicación
Ciertamente, hace un año, los cuatro palcos destinados a la prensa nacional e internacional se sobrecargaron de reporteros y fotógrafos y hubo dudas sobre la resistencia de esas plateas “Sí, está bien, pero por qué La Lista En todo caso, hubieran dejado entrar a los que llegaron primero” reclamaban los reporteros Algunos proponían que los lugares se rotaran, como se les prometió a los fotógrafos para quienes de destinaron ahora tres palcos O bien, que se sortearan
El problema fue menor con los fotógrafos para quienes había 36 lugares y, aunque también había lista, hubo rotación, por lo menos en el palco con mayor visibilidad
Para los reporteros, nacionales y extranjeros, no hubo esa opción Todos, bueno la mayoría, molestos, comentaban: “Para esto, me hubiera quedado en casa para ver el informe por televisión” Algunos se colaron a los lugares de los invitados especiales, del cuerpo diplomático, de los funcionarios menores y así estar “en vivo” en el informe Los enfadados —”están fúricos”, dijo una joven edecán—, rompieron su gafete, que de poco servía luego de haber cruzado el nuevamente impresionante dispositivo de seguridad que aisló al Palacio de Bellas Artes
Otros, resignados, frente a los grandes monitores de televisión instalados en el recinto oficial de la Cámara de Diputados, decían: “Bueno, veremos lo que quiera que veamos el director de cámaras del Canal 13”