22 años de empecinamiento gubernamental

22 años de empecinamiento gubernamental
Ya obsoleta y con todo y fallas se puso en operación Laguna Verde
Fernando Ortega Pizarro
Con catorce años de retraso, a pesar de múltiples fallas técnicas en las pruebas preliminares, con el mayor costo por megawatts generado en comparación con otras fuentes de energía y pese a las protestas de científicos, académicos, artistas, amas de casa y ciudadanos en general, que ven como un mal augurio la fuga reciente, en dos ocasiones, de vapor radioactivo a la atmósfera, la semana pasada comenzó a funcionar comercialmente la primera unidad de la Planta Nuclear de Laguna Verde, en Veracruz
Después de una larga y accidentada historia, México entró con Laguna Verde en la era del átomo, cuando el mundo tiende ya a alejarse de ella, tras de los accidentes de Tres Millas (Estados Unidos) y Chernobyl (Unión Soviética), y por la búsqueda de otras fuentes alternas de energía, como la solar, la eólica y la interestelar (por medio de satélites)
Triunfó la obstinación, presente en toda la historia de la planta nuclear Manuel Camacho Solís, cuando era secretario de Desarrollo Urbano y Ecología dijo: “Se trata de una cuestión de principios; tenemos que demostrar que los mexicanos podemos y sabemos operar esa planta y contamos con gran capacidad de decisión” (10 de julio de 1987); Juan Eibenschutz, exsubdirector de la Comisión Federal de Electricidad y padre de la planta nuclear: “Les guste o no les guste, haremos funcionar Laguna Verde” (8 de junio de 1987); Carlos Salinas de Gortari, Presidente de la República: “En Laguna Verde continuaremos las pruebas para optimizar su operación y para elevar los índices de seguridad” (10 de noviembre de 1989); Alberto Escofet, subsecretario de Energía: “En dos semanas más comenzará su función comercial” (25 de mayo de 1990), y Leonardo Rodríguez Alcaine, dirigente de los electricistas: “Se pondrá a funcionar pésele a quien le pese” (14 de agosto de 1990)
La forma tan decidida como se apuró en este sexenio la inauguración de la planta nuclear —se intentó hacerla en marzo y luego en julio de 1989 y en junio de este año, pero finalmente fue el 14 de agosto, en el aniversario de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)— coincidió con la cada vez más insuficiente generación de energía eléctrica en el país
UNA HISTORIA ACCIDENTADA
Lejos se está del entusiasmo por la energía nuclear que se vivió en los años cincuenta —”átomos para la paz, para hacer florecer los desiertos, calentar a los ateridos y alimentar a los hambrientos”, dijo el presidente estadounidense Eisenhower, en 1953— que influyeron para que en 1966 se creara la sección nuclear de la CFE y se iniciaran los trabajos de diseño y localización de la primera planta nuclear de México, a 60 kilómetros del puerto de Veracruz, en el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz
Ese año se estableció la primera fecha en que se iba a entrar en operación la planta nuclear: en 1976, pero en realidad se inició una serie de errores, de insuficiencias, de cambios, de mandos y de programas, de remedios, accidentes, diferimientos, promesas y corrupción en Laguna Verde cuya crónica ha sido registrada por los periódicos Diario de Xalapa y Dictamen, de Veracruz; José Antonio Rojas, en su libro Desarrollo Nuclear de México (UNAM,1989), el físico Roberto Helier Domínguez y Proceso
En 1968, Fernando Hiriart Valderrama, Juan Eibenschutz, Guillermo Fernández de la Garza y Carlos Vélez realizaron el estudio Decision Analysis of Nuclear Plants in Electrical System Expansion, en el aseguraron que la construcción de la primera unidad costará 128 millones de dólares y tendrá una potencia de 654 megawatts Consideraron que sin la energía nuclear sobrevendría un desabasto eléctrico generalizado, debido al constante aumento de la demanda y que la ventaja de la nucleoeléctrica era su casi nula necesidad de mantenimiento
El entusiasmo por la energía nuclear y la decisión de aplicarla en México llegó a tal extremo que el director de la CFE en el sexenio de Luis Echeverría, Guillermo Villareal Caravantes, aseguró que para fines de siglo el 30% de la energía eléctrica en el país sería producida por plantas nucleares A partir de los años ochenta, aseguró, será factible instalar una planta por año
El 20 de marzo de 1972, la CFE decidió comprar, por económico, un reactor de agua hirviente (BWR) General Electric y un generador Mitsubishi Lo barato cuesta caro, indicó la Westinghouse, refiriéndose al bajo rendimiento de la tecnología General Electric
La dirección del proyecto de Laguna Verde quedó a cargo de las empresas Burns and Roe y EBASCO La CFE se limitó a la supervisión
En ese año se iniciaron, también, la oposición y la crítica al proyecto nuclear
En 1974 se firmó, con el Organismo Internacional de Energía Atómica, el convenio de la adquisición del uranio enriquecido en Estados Unidos y se trasladaron a Nueva York las oficinas y el personal de ingeniería y diseño de Laguna Verde, labor que quedó a cargo de la Burns and Roe
Se rechazó la participación del Instituto Nacional de Energía Nuclear en el proyecto, por presiones del Sindicato Unico de Trabajadores Electricistas, en lucha contra la del propio sindicato Tendencia Democrática, constituida el 8 de febrero
En octubre llegó la vasija del primer reactor
En 1976 se reforzó el presupuesto de Laguna Verde con 6,000 millones de pesos Los costos empezaban a dispararse Dos años después, en 1978, Estados Unidos embargó el uranio que México le había dado a enriquecer La CFE minimizó la acción y dijo que sólo se trataba de una “mera suspensión del suministro”, con lo que pretendió acallar las críticas respecto a la dependencia tecnológica del vecino del norte y la entrega de la soberanía nacional
México debió pagar 91 millones de dólares por el almacenamiento del uranio embargado y ocurrió un nuevo cambio “administrativo”: las obras de Laguna Verde quedaron bajo el mando unificado de EBASCO, CFE e ICA
En 1979 se contrató a las empresas AECL, SPFRATOME y ASEA ATOM para que hicieran a México su Programa Nucleoeléctrico Nacional En marzo ocurrió el accidente de Tres Millas, que costó 5,000 millones de dólares en pérdidas y sin que se pudiera determinar las consecuencias últimas del accidente sobre la población
Como consecuencia de este accidente se inició, prácticamente, la reconstrucción de Laguna Verde para adaptarla a las nuevas medidas de seguridad
DE NUEVA YORK A VERACRUZ
Después de haber estado seis años en Nueva York, las oficinas de ingeniería y diseño se trasladaron a Dos Bocas, Veracruz, en 1980
Al año siguiente, la CFE se hizo cargo de la ingeniería del mismo 16 años después de iniciado el proyecto
La Oficina de Asesores de la Presidencia de la República realizó un estudio, en 1982, en el que estimó el costo de la nucleoeléctrica entre 3,000 y 4,000 millones de dólares y advirtió que “en el caso de México la alternativa nuclear es menos económica que otras, como carbón y combustóleo”
En 1985, la CFE anunció, que lloviera o tronara, el primer reactor estaría funcionando a fines de 1987 y el segundo a fines de 1988 En agosto, Juan Eibenschutz declaró ante la Academia Mexicana de Ingeniería: “Se trata de una obra con costos menores que una planta convencional equivalente”
El 16 de octubre de 1986 se le preguntó a Alfredo del Mazo, titular de la SEMIP: ¿no habrá más cambios en la fecha de operaciones en la planta? Su respuesta: “Bueno, mire usted, el programa está demorado en más de un mes aproximadamente, pero es el mismo retraso que ya había hace tres mesesEs decir, no ha habido ningún atraso adicional Las cosas están marchando ya más o menos dentro del programa y no prevemos, por el momento, que pudiera haber otro retraso”
Ofelia Medina, Héctor Bonilla y Homero Aridjis, entre otros, interpusieron una demanda, en 1987, contra la SEMIP y la CFE para que no se autorizara la iniciación de pruebas de arranque de la nucleoeléctrica
Frente a las protestas, cada vez mayores, contra la planta nuclear, el entonces candidato del PRI a la presidencia de la República, Carlos Salina de Gortari, dijo en Cosamaloapan, Veracruz: “La prioridad es la protección de la vida humana y el bienestar de Veracruz La decisión (de su puesta en marcha) tendrá que basarse en la razón y ser razonada por la propia comunidad veracruzana”
El 20 de junio de 1988 la General Electric y la CFE anunciaron las pruebas de arranque de Laguna Verde, que no durarían más de 158 días Posteriormente, el 22 de agosto, el asesor de la compañía norteamericana EBASCO, John K Wilmhurst, reprendió a las autoridades de Laguna Verde por estar instalando en la planta reacciones de termoeléctricas comunes y corrientes, inadecuadas para plantas nucleares
Asesores de la CFE entregaron el diagnóstico sobre la situación de Laguna Verde (28 de agosto de 1988), en el que se enumeraron las razones técnicas para aplazar la carga de combustible y las pruebas de arranque, en tanto no estuvieran resueltos problemas fundamentales, como la falta de capacitación del personal, deterioro prematuro de componentes e inoperatividad de sistemas, entre otros
No obstante, se impuso la obstinación en la energía nuclear El presidente Miguel de la Madrid dió la orden el 14 de octubre de 1988, de que se cargara el reactor y se iniciaran las pruebas de arranque
Frente a las críticas del Grupo de los 100 y de otras organizaciones antinucleares y ecologistas, se antepusieron los apologistas de la planta nuclear Por ejemplo, el director del Instituto de Física de la UNAM, José Yacamán, aseguró, en octubre de 1988, que “no hay ningún impedimento técnico para que funcione Laguna Verde Es una planta moderna que cumple con los requisitos internacionales de seguridad”
Algo parecido declaró el cardenal Ernesto Corripio Ahumada, cuando fué a bendecir la planta nuclear: “En Laguna Verde se han puesto en operación las medidas más escrupulosas de seguridad, que evitarán cualquier problema de contaminación No corre riesgo la vida humana Estoy admirado de las medidas de seguridad”
Después de la carga de 81 toneladas de combustible de uranio enriquecido en el núcleo del reactor, comenzaron los accidentes Ha habido descuidos como el del trabajador que descargaba bidones de agua radiactiva en el drenaje pluvial (Notificación de Evento Reportable, 17 de julio de 1989), hasta la fuga de vapores radiactivos
Esto último ocurrió el 25 de noviembre de este año Por fisuras en la tubería del circuito primario del reactor se escapó vapor radiactivo, con Cesio 137 y Estroncio 90, cuya peligrosidad desaparece a los 150 años
Juan Eibenschutz insistió en que no había accidentes Se le preguntó por el estallamiento de tuberías en la piscina del combustible gastado y contestó: “Durante la construcción de la alberca donde se almacena el combustible irridiado, a algún baboso se le ocurrió que el tubo que conectaba los canales con el drenaje debía ser probado y le metió presión a un tanque plano y lo abombó No hubo estallamiento Simplemente fue un error”
En la planta no se han podido manejar los residuos radiactivos de bajo nivel, como empaques de válvulas y ropas de empleados No han podido utilizar un aparato que se llama “evaporador estresor”, que sirve para compactarlos en tambores A la fecha, el almacén, que tenía capacidad para diez años, se encuentra lleno
El 28 de marzo de 1989 debió haber empezado a funcionar comercialmente la planta, según el programa conjunto de la GE-CFE Se pospuso para el 16 de julio y tampoco se cumplió
En septiembre, Rafael Fernández de la Garza, director de la planta, se llevó “en secreto” una cámara de ionización y descubrió en su casa de Veracruz radiactividad anormalmente alta
PROMESA PRESIDENCIAL
Carlos Salinas de Gortari, el 23 de noviembre de 1989, prometió al grupo antinuclear de madres veracruzanas una auditoría, para proseguir o suspender definitivamente el proyecto nuclear El comité de madres le entregó documentos que demuestran la irresponsabilidad con que se manejó la planta y los niveles significativos de contaminación producida en 400 días de pruebas fallidas
Pero en diciembre se descargaron 130,000 litros de agua radiactiva a la Laguna Salada, al rebosar los dos tanques de almacenamiento (cada tanque tiene una capacidad de 65,000 litros) Pescadores veracruzanos afirman que descendió la producción de camarón, a causa de la contaminación que provocó la planta nuclear
Al año siguiente, el primero de febrero de 1990, el director general de la CFE, Guillermo Guerrero Villalobos, aseguró que “no hay ninguna irregularidad en el proceso de puesta es servicio de la nucleoeléctrica, que iniciará su operación comercial en este año” Rafael Fernández de la Garza aseguró que sería en junio El gobernador de Veracruz Dante Delgado, se molestó por el anuncio de Fernández de la Garza, “pues sabe que el Presidente de la República ordenó una auditoría e instruyó para que se hiciera una licitación internacional”
El 14 de agosto, Dante Delgado informó que el Plan de Emergencia Radiológica Externo garantiza la atención médica oportuna y eficaz en caso de accidente nuclear, pero en la sala de urgencias del Hospital General de Veracruz falleció el obrero Jorge Luis Hernández Ponce, debido a que no había espacio disponible para atenderlo
Mientras tanto, la CFE lanzó una convocatoria para adquirir “bastidores de alta densidad envenenados”, para empaquetar el uranio ya gastado y almacenarlo en la piscina que se encuentra a un lado del reactor El Movimiento Antinuclear consideró que esta medida refleja el alto grado de irresponsabilidad de los técnicos de la planta “Si de por sí se corre peligro con los vapores radiactivos, el empaquetamiento estrecho puede hacer que el plutonio forme una masa crítica y estalle a un lado, precisamente, del reactor nuclear”
A pesar de los diferimientos, de las fallas técnicas, de los paros y de las protestas de la población, ganó el empecimiento de los distintos funcionarios públicos que tuvieron que ver con la planta Se diría que están plenamente convencidos por la energía nuclear y se convirtieron en promotores, aún a costa de ser calificados de “autoritarios” Sin embargo, conforme se hacía la nucleoeléctrica, surgió otro factor importante que reforzó la decisión de poner a funcionar Laguna Verde, a como diera lugar: la escasez de energía eléctrica
Según los informes ejecutivos de la Subdirección de Operación de la CFE, en mayo y junio últimos la demanda máxima de energía eléctrica en el país (13,650 megawatts en promedio) estuvo a punto de alcanzar la capacidad disponible En el informe del 29 de julio al 4 de agosto último, se separaron un poco y la capacidad disponible, por las lluvias y la reincorporación de varias hidroeléctricas que estaban en mantenimiento, aumentó a 15,100 megawatts, que de todos modos es insuficiente frente al crecimiento constante de la demanda interna
Por añadidura, hay problemas serios con el mantenimiento del sistema eléctrico La CFE nunca ha tenido tantos apagones en el sistema eléctrico, como en esta administración Solía ocurrir uno al año —por apagón se entiende la suspensión del suministro eléctrico entre una hora y media y dos horas y media, en toda una región— pero este año ha habido cuatro, según el informe semanal del Centro Nacional de Control de Energía: el 14 de abril, en la jurisdicción de Francisco Villa, Durango; el 11 de mayo, en la población de Tampico; el 8 de junio, en el área Noroeste (Sonora y Sinaloa), y el 9 de junio en el Sistema Occidental (Guadalajara y parte de Colima)
Además la caída en la producción y en las reservas de petróleo pone en predicamento el sistema eléctrico, ya que el 60% de la energía eléctrica del país se produce quemando combustóleo
Con la puesta en marcha de Laguna Verde se pretende remediar, de prisa, la escasez en la generación de energía Sin embargo, la ayuda no es considerable La CFE informó que en una semana Laguna Verde aportó al sistema eléctrico un total de 10,370 megawatts- hora (energía generada con una potencia de 620 megawatts) Esta cifra equivale al 12% de lo que debería producir en una semana la unidad uno de Laguna Verde (83,541 megawatts-hora) y al 05% del consumo nacional Su costo por cada megawatt es de 128% superior al de la generación por combustóleo, según el documento “Costos y parámetros de referencia del sector eléctrico” de la CFE
Además por los megawatts generados Laguna Verde trabajó 16 horas
efectivas en una semana
“Inauguraron una planta nuclear que es como una carcacha reconstruida Serán más los días que esté parada que funcionando Sólo trabajará 37 días al año, sobre todo porque en la recarga y descarga del combustible se debe parar la planta durante dos meses y porque continuará el ciclo de accidentes-reparaciones-mantenimiento-accidentes-reparaciones-mantenimiento Laguna Verde no es capaz de funcionar dos semanas seguidas”, aseguró Roberto Heliar Domínguez, dirigente de la coordinación antinuclear Jalapa