ENTRE LA DENUNCIA Y LA VIEJA AMISTAD

ENTRE LA DENUNCIA Y LA VIEJA AMISTAD
Señor Director:
Mucho me consterna la serie de agresiones directas y veladas que contra periodistas y estudiosos como Jorge Castañeda, Aguilar Zínser, Lorenzo Meyer y Rodolfo F Peña se han venido dando en los últimos días El clima nada sano para el desarrollo de la crítica sobre los rumbos que va tomando el país sacude de por sí, y más al añadirse el ingrediente de una participación lamentable de alguien que fuera compañero de andanzas juveniles
Por más que quien ostente el cargo de Presidente de la República se diga preocupado, ofrezca protección a los agredidos y prometa llevar a cabo las averiguaciones pertinentes para cada caso en particular, la impunidad de los responsables y el que estos hechos se sigan repitiendo deja la palabra y la institucionalidad del mismo Ejecutivo cuestionada
El ejecutivo ha hablado en demasía sobre el término “modernidad” Yo pregunto: ¿serán este tipo de agresiones una nueva modalidad de control sobre la crítica al sistema político actual? Ya que, asustando a los críticos de mayor renombre del régimen, se supone que puede ejercerse un efecto de caída de piezas de dominó para silenciar a otros menores Leyendo Proceso del 2 de julio de este año (No 713), me encuentro que entre las declaraciones de Aguilar Zínser, se menciona que una de las plumas detractoras en Excélsior del joven Zínser, es nada menos que un viejo compañero de mi juventud en luchas sociales y torturas de parte de la policía y del ejercito, tanto en Nuevo León como en las oficinas centrales de la Dirección Federal de Seguridad en el Distrito Federal
Señala Zínser: “En todo caso, en lo que a mi respecta, siempre que ha habido una crítica para descalificarme, ésta procede de algún funcionario gubernamental, el cual no discute puntos de vista, sino que intenta desacreditarme y que, además, no se identifica públicamente como tal”
“añade que fueron los casos de Gutiérrez Kiecheener y Marco A Bernal, oficial mayor de la Sedue, que escribió varios artículos en Excélsior haciéndose los mismos cargos que ahora se hacen a Castañeda y Meyer, críticas que anteceden a las realizadas por Romero Flores Caballero (secretario de Relaciones Internacionales del PRI) y Juan Bustillos, en El Universal”
Insisto: ¿será esta la moderna actitud del régimen ante la serie de cuestionamientos que por todos lados brotan sin cesar en las honestas plumas del país? O, ¿es que al régimen se le están escapando una serie de personas “inteligentes” que buscan demostrar que son mas salinistas que el propio Salinas?
Marco Antonio Bernal, el ahora oficial mayor de la Sedue, compartió conmigo las penalidades más infrahumanas en los métodos de tortura física y mental durante enero y febrero de 1974 En aquel entonces fuimos capturados por tener relaciones con la Liga 23 de Septiembre
Se nos dejó libres luego de un mes de tormentos, habiendo “desembuchado” de cuanto supuestamente sabíamos sobre el particular; yo regresé al poco tiempo a manos de mis captores y para en la cárcel de la que salí semanas después
¿Cómo es posible que una persona que abrazó las luchas de aquellos años y sufrió la tortura en carne propia pueda hoy ser pieza de la maquinaria encargada de acallar la crítica y difamar a los nuevos oponentes del sistema? Muchos salieron de la negra experiencia de los calabozos sin querer saber nada más de política, como resulta entendible, pero Marco Antonio tomó otro camino Con los años se vinculó a Camacho Solís en un equipo que arrancó la campaña de Miguel de la Madrid y que a la postre seguiría de cerca con Carlos Salinas Le entró de lleno al trabajo sucio en las elecciones y hoy pertenece a esa élite de tecnócratas que en la actualidad otorga palos de ciego para regalar el país, olvidar la historia nacional y generar incertidumbre de pronóstico reservado en la vida política, económica y cultural de la nación
Estos son momentos de definiciones, como dice Jorge Castañeda Ya no se puede estar al margen de lo que ocurre en México; por eso rompo el silencio, porque es el colmo que alguien que una vez tuvo un sueño, una esperanza, que fue torturado por ese sueño, se preste hoy a sucias componendas Inclusive contra un joven que también fue torturado como es el caso de Aguilar Zínser (aunque sólo haya sido por un día), como se comenta en el artículo de Proceso que arriba refiero)
Estoy claro, por último, que odios personales o intereses de grupos ligados a Bernal pudieran afectar mi persona o a mi familia después de esto; pero si no hay crítica abierta, si no ponemos cada quien lo suyo por pretender llegar a una sociedad plural, más justa, en la que se abran caminos para los intereses mayoritarios, este país se incendiará
Atentamente
Raúl A Rubio Cano
Monterrey
Nuevo León