PUNTUALMENTE SE HA CUMPLIDO LO QUE LA INICIATIVA PRIVADA PROPONIA HACE UN AÑO
Rafael Rodríguez Castañeda
El proyecto de privatización económica que ha ejecutado con celeridad el gobierno de Carlos Salinas de Gortari coincide, punto por punto, con lo que calificaban como “inevitable”, hace poco menos de un año, los ideólogos del sector más conservador de la iniciativa privada mexicana
En octubre de 1988, un par de meses antes de que Salinas de Gortari asumiera la Presidencia, se distribuyó gratuitamente en las empresas, dependencias públicas y medios de comunicación, un librito de 145 páginas titulado Privatización, el inevitable sendero del gigante decreciente, elaborado por el Centro de Estudios en Economía y Educación AC, que tiene su sede en la ciudad de Monterrey
Visto a la distancia de diez meses de gobierno salinista, el libro parece el decálogo que han cumplido cabalmente los responsables de la política económica actual
En el texto introductorio del volumen, el presidente del CEEEAC, J Rolando Espinosa R —exrector de la Universidad de Monterrey— expresa: “En México, el reto intelectual por lo que resta del presente siglo consiste en la necesidad de entrar en un periodo de renovación intelectual para lograr modificar sustancialmente la actual estructura conceptual básica sobre el orden social en lo económico, que pueda influir, primero sobre la toma de conciencia acerca de lo agobiante de la función del Estado en la economía y, segundo, una vez alcanzado el éxito en esta empresa —pero no antes— reformar profundamente los procesos de adopción de decisiones políticas sobre los aspectos asignativos de los recursos económicos del país; es decir, reconsiderar las áreas de competencia del individuo o sector privado en la actividad económica”
Como se advierte, la iniciativa privada, según esta propuesta, va por más: la participación en la toma de decisiones compartidas con el gobierno en materia de política económica
Patrocinador principal del centro de estudios es Andrés Marcelo Sada, presidente de CYDSA, uno de los subgrupos en que quedó dividido el Grupo Monterrey En la Capital de Nuevo León, por otro lado, es ampliamente conocida la relación del CEEEAC con la Fundación Heritage, sin duda una de las instituciones más conservadoras en materia económica y con influencia en el gobierno y el congreso de los Estados Unidos
El libro aludido consta de cuatro títulos: “La privatización en Gran Bretaña” (con tres capítulos: Cómo la revolución de Margaret Thatcher fue exitosa, El desmantelamiento del Estado y Las técnicas para desmantelar el Estado); “La privatización en Estados Unidos” (con dos capítulos: La privatización de arriba a abajo y de afuera hacia adentro y Privatizando el gasto federal): y finalmente, “La privatización en México”
El autor de este último título es Oscar H Vera Ferrer Nacido en el Distrito Federal, comparte con funcionarios y asesores de Salinas de Gortari el haber obtenido la maestría en economía en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), donde actualmente es profesor, lo mismo que en la Universidad Panamericana Se doctoró en la universidad de York, en Gran Bretaña Es autor de El caso Conasupo: una evaluación, donde obviamente cuestiona la existencia de este organismo descentralizado
En su texto sobre México, Vera Ferrer analiza la política de venta y desincorporación de empresas paraestatales que, dice, tuvo que ser pensada por el gobierno a raíz de la crisis económica de 1982, aunque de hecho iniciada a partir de 1985
Afirma el economista:
“El análisis de las distintas interpretaciones e hipótesis acerca de las causas que determinaron la instrumentación de esta política permite interferir que son dos las razones de mayor peso La primera se refiere a la necesidad gubernamental de recuperar lo que se ha denominado el ‘control fiscal de la economía’, o sea, su capacidad de control y orientación de los procesos económicos; a su vez, la segunda tiene que ver con la economía política del modelo de desarrollo seguido por México, ya que parte de la necesidad de restablecer la alianza entre el sector privada dentro del sistema político mexicano
“De lo anterior —agrega Vera Ferrer— se desprenden cuestionamientos acerca de las implicaciones a futuro de la política analizada en particular pueden hacerse las siguientes preguntas: ¿Hasta dónde llegará la política de desincorporación de empresas públicas? ¿es ésta irreversible o no? y, quizás la pregunta de fondo, ¿se está cambiando la naturaleza de la participación del Estado en la economía mexicana?
“Desafortunadamente, como ya se mencionó, en realidad no ha existido un cuestionamiento ni intelectual ni práctico sobre el paradigma para el desarrollo económico del país, en el que se replantee el papel del Estado en la economía y, en consecuencia, del sector paraestatal Por tanto, si bien es cierto que, en el corto plazo, pudieran haber ciertos cambios en el peso relativo del gobierno y el sector privado, difícilmente se puede argüir que la desincorporación de empresas paraestatales representa un programa de fondo para redefinir el orden económico”
A la luz de lo ocurrido en los últimos diez meses, Vera Ferrer se quedó corto En contra del escepticismo del ideólogo de la iniciativa privada, el gobierno de Salinas de Gortari ha replanteado, en los hechos, el papel del Estado en la economía








