Cuestionado, hasta el presidente de la corte

Cuestionado, hasta el presidente de la corte
Tropezones del poder judicial, politizado y comprometido con el ejecutivo
Miguel Cabildo y Raúl Monge
Los hechos no se quedaron en el puro escándalo, como en otras ocasiones Dos magistrados de Chilpancingo fueron destituidos y consignados penalmente, porque otorgaron el amparo de la Justicia Federal a un homicida; un ministro de la suprema corte, que conoció el caso, solicitó una sospechosa licencia; el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la nación, Carlos del Río, primero respaldó a los magistrados y después los destituyó
Cuerpos colegiados, juristas, asociaciones de abogados y diputados federales revivieron viejas demandas: que los miembros del poder judicial cumplan cabalmente con sus funciones Columnistas y articulistas, en la prensa, pidieron la cabeza del presidente de la Suprema Corte
Víctima de sus propios errores, el poder judicial ha sido puesto en tela de juicio
Carlos del Río reconoce: “La justicia en México se teje todavía con agujas Existen cosas, métodos antiguos, que dejan mucho que desear en la impartición de justicia” Admite la necesidad de promover, “para sacar al Poder Judicial de principios del siglo XX y meterlo ya en el siglo XXI”
En los tres años que lleva como presidente de la Corte, Del Río ha llenado más líneas en la prensa nacional por sus opiniones personales que por el trabajo que ha desarrollado Eso ha sido motivo de crítica
Ha hablado de la renovación moral, “que no se necesita en el Poder Judicial” Del Pacto de Solidaridad Económica, “cuyos resultados demuestran la confianza que tiene el pueblo en las medidas del gobierno” De la paz pública: “No habrá una explosión social” De la desobediencia civil: “En nuestro país es delito” Del narcotráfico: Nuestro ejército y nuestra policía están preparados” De los presos políticos: “No son presos políticos, no existen casos de desaparecidos, no hay represiones en los penales del país” Del problema universitario: “Dejar de estudiar es en detrimento del país” Y así de otros temas, hasta del Irangate
Hace un año, Carlos del Río fue protagonista de un caso que tuvo visos de escándalo El juez primero de Distrito de Sonora, Waldo Guerrero Lázcares, lo acusó de haberlo presionado por dar entrada a una demanda promovida por el defensor de los narcotraficantes Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca en contra del procurador general de Justicia de los Estados Unidos Edwin Maese, del director de la DEA, John Lawn y del cónsul estadunidense en Hermosillo, Christian Kennedy, entre otros, como presuntos responsables de difamación, de daños y perjuicios en agravio personal del abogado Francisco Alatorre Urtusuástegui
No es la primera ocasión en que Del Río es acusado de presionar a los jueces El juez Efraín Polo Bernal, destituido ignominiosamente en 1985, lo acusó de acoso Carlos del Río fue quien le impuso la toga y el birrete a Irma Cué, a quien entonces defendió y ahora no encuentra como defender
En enero de 1988, defendió a los ministros de la Suprema Corte y rechazó las acusaciones “irresponsables de Estados Unidos a ministros de la corte involucrados en el narcotráfico Pero anunció una reorganización total del funcionamiento del Poder Judicial Federal
En enero pasado, el voto de Carlos del Río decidió que no se investigara al ministro de la Suprema Corte Ernesto Díaz Infante, que conoció el caso de Chilpancingo Díaz Infante pidió de pronto una licencia de trece meses Ya antes había estado involucrado en otro escándalo, la liberación de El Greñas, el narcotraficante que fue vuelto a apresar el mes pasado
Más allá de las actuaciones y de las palabras del presidente de la Suprema Corte, centro del Poder Judicial, cuatro abogados analizan la actuación misma de ese poder La principal acusación es su dependencia del Poder Ejecutivo
NOMBRAMIENTOS POLITICOS
El presidente de la Barra Mexicana Colegio de Abogados, Javier Quijano Baz, dijo que la Suprema Corte de Justicia va perdiendo autonomía “El ministro de la corte es inamovible, y por lo tanto, autónomo, pero en el aspecto humano se siente comprometido con el Poder Ejecutivo”
El Hecho, subraya, es que ha habido nombramientos de carácter político que no debieran ser “A la Corte como máximo tribunal del Poder Judicial, debieran llegar juristas y no políticos”
Quijano Baz opina que la Suprema Corte, pese a todos los embates, sigue siendo la culminación de un jurista en la vida de México Propone que, en la designación de jueces, magistrados y ministros se considere a abogados, investigadores y juristas de prestigio y honorabilidad intachable y no a personas por supuestos méritos políticos “Ha habido nombramientos de carácter político que no debieron ser”
En el juicio popular que hoy se hace al Poder Judicial Federal, el presidente de la Barra de Abogados considera que no es conveniente generalizar cuando alguien falla en un cuerpo “El hecho de que dos magistrados hayan desviado su camino no significa que todo el Poder Judicial esté mal En todo caso las fallas son humanas y no de la institución”
Quijano Baz anunció que esta misma semana replantearán el caso de Irma Cué ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión
Dijo que la renuncia del presidente de la corte no es necesaria “En general, ha manejado bien las cosas, aunque sus relaciones públicas estén por los suelos Su trato es sumamente áspero”
Santiago Barajas Montes de Oca, coordinador del área de Derecho Social del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, no se atreve a asegurar que haya supeditación del Poder Judicial al Ejecutivo Esos, dice, son los entretelones que se desconocen
Aún así, el abogado, que tiene más de 20 años de experiencia en el Poder Judicial —fue colaborador de Alfonso Guzmán Neyra, expresidente de la Suprema Corte de Justicia—, piensa que la selección de los ministros en algunos casos se ha hecho más con criterio político que con criterio jurídico
HONORABILIDAD EN ENTREDICHO
Sin personalizar, Barajas Montes de Oca asegura que esas personas son las que tienen estrecha relación con el Presidente de la República en turno, quien está facultado constitucionalmente para nombrar a los ministros
Lo que sucede con ello —deduce— está a la vista Los errores cometidos por algunos funcionarios del Poder Judicial “Ponen en entredicho la honorabilidad de todos los que integran el Poder Judicial”
Para evitar esa situación, el investigador universitario propone, además de profesionalizar la carrera judicial, una selección más estricta del personal “Todos los ministros deberían elegirse en los Tribunales Colegiados, una vez probada su capacidad, su conducta y sus conocimientos”
“Qué ha pasado con el Poder Judicial? Lo mismo que en las universidades El crecimiento ha obligado a improvisar maestros y catedráticos Lo mismo pasa en la suprema Corte y en los tribunales colegiados” Pero añade, “se ha echado mano de personas improvisadas; sin haber investigado sus antecedentes ni indagado su conducta Nadie sabe cómo son”
Efraín Polo Bernal dice:
“En el Poder Judicial están fallando los hombres Y más los que están en la cúspide Los casos son del dominio público: los dos magistrados y el ministro en contra de quien existe una denuncia en la Procuraduría General de la República por tráfico de influencia, y el presidente de la Corte
La actuación dudosa de esas cuatro personas ha permitido que la confianza en el Poder Judicial, que es el escudo de las garantías constitucionales, se vea como un cristal resquebrajado que no se puede restaurar
“La actitud de unas cuantas personas no puede destruir una institución tan noble como el Poder Judicial”
En el caso Chilpancingo, como lo llama la Corte, técnicamente existían violaciones formales y de fondo Conforme a la Ley, los magistrados debieron resolver primero las violaciones formales y reservar las de fondo Esto preserva la jurisdicción del tribunal, para que cumpla la ejecutoria El licenciado Bernal dijo que, en este caso, los magistrados se fueron al fondo y omitieron una obligación constitucional, que pone en duda la actuación del ministro
Polo Bernal dijo que la grandeza del jugador estriba en ser humano y en ser justo Sólo así se logra la independencia
A su juicio, el crecimiento del poder judicial rebasó a quienes se encargan de administrar la justicia “Están nombrando a los jueces y magistrados sin los conocimientos suficientes, sin una amplia carrera judicial, básica para que el juzgador llegue con conocimientos, con independencia y honestidad a la más alta de las tareas, la de administrar justicia
El doctor Humberto Briseño Sierra, presidente del Instituto Panamericano de Derecho Procesal y catedrático de la Universidad Iberoamericana, siente que “el escándalo a propósito de la Corte se debe a que la gente está ávida de conocer anomalías En el poder judicial las ha habido desde Roma Eso no quiere decir que debamos aceptarlo ni mostrarnos conformistas”
El escándalo de Guerrero, dice, “es uno de tantos que han sucedido Debe alarmarnos que perturbe tanto a la sociedad Pero las anomalías no dependen sólo de lo jurídico, sino también de la situación económico-social, de la vida de sobresalto y de inseguridad”
CUIDADO CON LO QUE DICE
Para él, la inmoralidad de los funcionarios es inaceptable “Pero no creo que todo lo sucedido se relacione directamente con el presidente de la Corte”, a quien considera competente y honesto, aunque “debe tener mayor cuidado en lo que dice No debe haber declaraciones de la judicatura La sentencia lo dice todo”
Briseño Sierra ha pugnado desde hace muchos años por la implantación de la carrera judicial “pues es mejor que el nombramiento por el Presidente de la República y el aval del senado”
La Suprema Corte “juega un papel político importantísimo, como que estudia las leyes Pero lo que el gobernado quiere es un buen juez Por eso es insustituible la carrera judicial”
Por otra parte, dice Briseño Sierra “el poder judicial no tiene plena autoridad, ante todo por su origen Si usted debe su cargo a una persona, lo menos que debe tener hacia ella es respeto”
Sobre el crecimiento de la función judicial explica que ha traído consigo una multiplicación de criterios: La creación de más colegiados “significa discrepancia de criterios, errores, burocracia y complicaciones”
Mariano Azuela Güitrón intentó acallar las críticas En una carta publicada a la prensa, el ministro de la Suprema Corte afirma que no pretende hacer ver que la Justicia Federal es perfecta y que todos sus miembros son depositarios de los más altos atributos Los problemas del Poder Judicial derivan del crecimiento que ha tenido en los últimos años
La estructura judicial ha crecido aceleradamente —anotó— provocando con ello problemas de diversa índole que “exigen medidas que corrijan desviaciones personales e institucionales”
Desechó que el Presidente de la Suprema Corte de Justicia sea electo por el Presidente de la República y negó las acusaciones públicas de que la Suprema Corte esté integrada por políticos ajenos a la función jurisdiccional
Precisó: catorce ministros provienen del Poder Judicial Federal; tres, del Tribunal Fiscal de la Federación; uno, del Tribunal Superior de Justicia del DF; uno, del Tribunal Militar, y siete, de diversas áreas jurídicas de la administración pública
Termina así: “Los funcionarios del Poder Judicial de la Federación, como seres humanos, están sujetos a errores, pero sin desconocer que pueden existir situaciones indebidas, las cuales deben denunciarse y comprobarse, en general en toda la República dan prueba diaria de esforzarse por contribuir a una buena administración de la justicia”