La Comisión Nacional de Valores protegió la legalidad

La Comisión Nacional de Valores protegió la legalidad
Fraudes de las casas de bolsa contra sus clientes
Enrique Maza
No fue sólo el crack de la Bolsa Mexicana de Valores Miles de inversionistas perdieron su patrimonio, no sólo porque cayó la Bolsa, sino porque hubo fraudes bursátiles Las casas de bolsa adjudicaron a sus clientes operaciones a plazo que no habían contratado, les negaron información que tenían obligación de darles, les confiscaron sus acciones y otros bienes en garantía de esas operaciones, que los clientes ni siquiera conocían, se negaban a cumplir las instrucciones de sus clientes, tenían asesores que no habían hecho el curso de capacitación y que no estaban autorizados por la Comisión Nacional de Valores, involucraban a sus clientes en operaciones sin contrato, establecían y cobraban garantías exorbitantes, muy superiores a lo establecido por ley
La Comisión Nacional de Valores investigaba para las casas los posibles fraudes de sus clientes, pero no investigaba para los clientes los fraudes de las casas Cuando el cliente demandaba ala casa, la CNV sólo actuaba como foro de avenencia en el que nunca se avenía nada, y rehuía la investigación del fraude
Ni siquiera se han tipificado los delitos financieros de las casas y, en consecuencia, no hay instancias legales a las que se pueda acudir para demandarlas y para recuperar el dinero perdido por las operaciones ilegales
Las casas alegan órdenes de los clientes donde la ley exige contratos firmados y sólo queda la palabra de uno contra la palabra del otro Y la credibilidad pertenece a las casas, porque el cliente no tiene cultura bursátil y no sabe cómo jugar a la ruleta Cuando el cliente empezaba a perder, no le avisaban —como era su obligación— y lo dejaban hundirse Los inversionistas no sólo perdieron su patrimonio, sino que le quedaron debiendo millones a las casas Y hoy están aprendiendo apenas los laberintos legales por los que tienen que andar, en el intento de recuperar lo perdido
Dentro de lo que fue el periodo del auge y la caída de la Bolsa Mexicana de Valores, éstas son algunas de las irregularidades de las casas de bolsa que denuncia a Proceso un grupo de pequeños inversionistas —documentos en mano— que se vieron perjudicados por la quiebra
Agustín Legorreta, el 22 de octubre, había declarado que no habría crack en la Bolsa y que ya había terminado su tendencia a la baja Ese mismo día, el secretario de Hacienda, Gustavo Petricioli, dio sus consejos a los inversionistas: no perder la calma y no vender cuando el mercado va a la baja
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Gustavo Díaz Castro celebró en los primeros días de junio de 1987 los contratos 2570-3, 2655-2 y 2654-5 con Casa de Bolsa de México, SA de CV Hasta la fecha —finales de diciembre— la casa de bolsa no le ha entregado sus contratos y le exige —después del desplome de la Bolsa— que los firme de nuevo Díaz Castro se niega, mientras no le devuelvan los contratos ya firmados
Díaz Castro autorizó y realizó operaciones a plazo Pero, en su estado de cuentas de octubre, aparecieron otras operaciones a plazo —en los tres contratos firmados— que él no había autorizado, ni celebrado, ni muchos menos firmado Y la ley prescribe que este tipo de contratos de operaciones a plazo debe hacerse por escrito Pero la casa de bolsa se las impuso sin su consentimiento y, también sin su consentimiento, tomó acciones de su propiedad, unilateral e ilegalmente Pero no sólo eso En ambos casos, tanto en las operaciones a plazo que él autorizó y celebró como en las que le impuso y le atribuye unilateralmente la casa, la Bolsa constituyó garantías del 100%, cuando la ley establece que deben ser del 30% Es decir, se tomó en garantía otros bienes del cliente depositados en la misma casa
En los primeros días de octubre, Díaz Castro dio instrucciones precisas, tanto a sus promotores como al director general de Casa de Bolsa México, Roberto Chandler, de que se cancelaran anticipadamente todas y cada una de las operaciones a plazo en las cuentas 2570-3, 2655-2 y 2654-5, y de que las carteras accionarias fueran vendidas en su totalidad No se hizo
Díaz Castro insistió —en diversas ocasiones— en que se vendieran sus carteras accionarias y se cancelaran anticipadamente las operaciones a plazo Casa de Bolsa de México no hizo caso de sus instrucciones y de su insistencia Y, además, bloqueó sus carteras accionarias, porque él se negó a reconocer las operaciones a plazo que se realizaron en sus carteras y que le fueron impuestas por la casa unilateralmente y sin su consentimiento
Se desplomó la Bolsa de Valores Las carteras y los plazos de Díaz Castro no sólo llegaron a ceros, sino que se fueron a números negativos Entonces, la casa lo amenazó de vender todo por sí misma en cantidades ínfimas, privándolo de su derecho de vender libremente en niveles superiores sus posiciones accionarias y de cancelar anticipadamente los plazos que sí autorizó Le causó con eso un detrimento patrimonial aproximado de 400 millones
El día 27 de noviembre se celebró una junta de avenencia La casa de bolsa le requirió un pago de más de 100 millones Díaz Castro no acepta ni el pago ni la pérdida, ni siquiera en las operaciones a plazo que sí celebró Porque la casa de bolsa, en el momento mismo en que se disminuyeron sus garantías, debió haber cancelado las operaciones a plazo La casa no le notificó, no canceló las operaciones, le hizo perder su patrimonio, lo llevó a números negativos y aún se quiere cobrar la deuda
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José Darío Cabrera Cortina celebró con Casa de Bolsa de México el contrato 2571-0 La casa, en desacato a sus instrucciones, no vendió sus acciones ni canceló sus operaciones a plazo consistentes en la negociación de 30,000 acciones Intenal y 25,000 acciones Aviamex Tampoco vendió sus garantías cuando se le solicitó, en presencia de nueve o diez personas que fueron testigos
Al no acatar sus instrucciones, no vender sus acciones y no cancelar sus operaciones a plazo, arrastraron su cartera a números negativos
La ley establece que se notifique al cliente con oportunidad, en un plazo máximo de tres días Pese a las instrucciones de venta que dio Cabrera Cortina, la casa no le notificó que perdía, sino mucho tiempo después y a través del notario público licenciado Mario Garciadiego GC, Notaría 184, el día 5 de diciembre, quien presume de antemano que la persona no se encuentra y allana la casa Ya se le demandó
Para entonces, ya no bastaban las garantías de su cartera, y le exigieron más, aun cuando había dado instrucciones de venta total y de liquidación anticipada de las operaciones a plazo La falta de información oportuna le había impedido decidir El desacato a sus instrucciones le provocó cargos exagerados y lo llevó a saldos negativos
Pero no sólo eso Su familia tiene dos contratos —2653-8 y 3298-0— a nombre de Mirna Cabrera Cortina y de Jorge Isaac Cabrera Cortina Ninguno de los dos tiene los originales de sus contratos, porque la casa se los retiene Hasta finales de diciembre, estas dos cuentas estaban congeladas, porque José Darío Cabrera Cortina aparece en ellas como segundo titular La casa de bolsa quiere garantizar con ellas los plazos que su cliente nunca autorizó y que de inversionista lo convirtieron en deudor de la casa de bolsa
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JS Pompeyo Eguía Vega contrató con Acciones Bursátiles Somex SA Depositó primero a renta fija Luego, su promotora, Laura Ortega Zuinaga, lo indujo a cambiar a fondo común, que estaba dando mejores rendimientos Poco a poco lo fue llevando —en mayo— a los valores formados por las acciones de empresas de renta variable Lo hizo firmar un Portafolios de Riesgo, que es una cuenta de tipo “discrecional” Es decir, firmó que su cuenta se integraría con valores formados por las acciones de sus empresas que, a juicio de su Departamento de Análisis, ofrecieran las mejores perspectivas de crecimiento y de rendimiento, y que ellos buscarían un crecimiento sostenido para su inversión
Eguía Vega firmó el 26 de mayo Según la casa de bolsa Somex, quedaba firmado el contrato y giradas las instrucciones de valores con crédito o financiamiento de Acciones Bursátiles Somex Pero la casa de bolsa nunca selló, firmó, ni autorizó de otra manera el contrato ni el portafolios de riesgo Sólo firma el cliente, no la casa
Eguía Vega se reserva datos y situaciones para su oportunidad, dejando a salvo “los derechos del reclamante para hacerlos valer en su caso, en la vía y forma que corresponda conforme a derecho”
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Guillermo y Carlos Rodríguez Lima Calderón, titular y cotitular respectivamente, hicieron, el 11 de junio de 1987, una inversión inicial de tres millones de pesos en Casa de Bolsa México Les fueron asignados la cuenta 2584-8 y el promotor 2024, Miguel A Hernández Campos, que no tenía autorización de la Comisión Nacional de Valores ni había hecho el curso respectivo para obtener la autorización
Para el 19 de octubre habían invertido 52 millones en efectivo El 16 de julio y el 19 de septiembre hicieron dos traspasos de Acciones Bursátiles Somex a Casa de Bolsa México El primer paso: 4,196 acciones de Sinkro No 2; 7,273 de Sinkro No 1; 180,000 de Pliana; 35,000 de Latinca “A”; 5,000 de Frisco “A”; 860,000 de Aviamex El segundo traspaso: 390,000 acciones de Aviamex y 19,000 de Segusa
Como a todos los demás, se les propuso y se les invitó insistentemente a invertir en seis operaciones a plazo Se firmaron el contrato de Comisión Mercantil y los seis anexos “A” para las operaciones a plazo Hasta la fecha —finales de diciembre— no han recibido la copia del contrato inicial, ni la copia del contrato de Comisión Mercantil, ni las copias de los anexos “A”
El 5 de octubre se suspende el mercado y se crean incertidumbre y desconfianza entre los inversionistas
Los hermanos Rodríguez Lima Calderón dieron orden de cancelar las operaciones a plazo y de vender las carteras accionarias Se entrevistaron con el Director de Inversiones Institucionales de Bolsa México, José Luis Gutiérrez El director les aseguró que no tendrían problemas, que la baja era pasajera, que el mercado subiría por arriba de los 400,000 puntos por el destape de Carlos Salinas de Gortari y se comprometió —dadas las instrucciones de sus clientes— a dar órdenes de las ventas pedidas Pero no vendió ni canceló las operaciones a plazo En los días siguientes continuó la baja de la Bolsa Los hermanos Rodríguez insistieron en sus instrucciones de venta y cancelación ante su promotor y ante el director Gutiérrez Promotor y director les dijeron que no se podían salir del mercado, que aguantaran
En noviembre 16 bajó más el mercado Los hermanos Rodríguez reclamaron al director Gutiérrez: no había vendido cuando ellos dieron las primeras instrucciones, puso en serio peligro su cartera y les ocasionó un detrimento patrimonial grave Gutiérrez les dijo que estaba ocupado y los citó para las diez de la mañana del día siguiente Al día siguiente se devaluó el peso Llegaron los hermanos a ver a Gutiérrez, pero Gutiérrez no les puso atención Estaba comprando 2,000 millones de pesos de petrobonos y 800 millones de certificados de Ceplata para la Casa de Bolsa México Estaba molesto y nervioso porque no se ejecutaban sus órdenes telefónicas Se deshizo de los hermanos: hagan lo que quieran
Finalmente se ejecutaron las órdenes de los hermanos Rodríguez, cuando el promotor Hernández Campos, el director Gutiérrez y la Casa de Bolsa México quisieron Para entonces, los hermanos Rodríguez habían perdido 900 millones
El 30 de noviembre, los hermanos recibieron su estado de cuenta Se habían liquidado las operaciones a plazo, pero no les habían liberado 12,600 caps de Intenal “B”, y eso les ocasionó un adeudo de dos millones 470,763 pesos con la Bolsa de México Se entrevistaron con el Director de Proyectos, contador y licenciado Roberto Gloria Flores, que les dijo: no se preocupen y paguen cuando quieran
La cartera de los hermanos Rodríguez, el 30 de septiembre, sumaba 1,005 millones 699,905 pesos El 30 de noviembre sumaba 83 millones 807,299 pesos Habían perdido 921 millones 792,606 pesos
Hasta la fecha —finales de diciembre— no han recibido copia del contrato de Administración y Depósito de Valores, ni copia del contrato de Comisión Mercantil, ni copia de los anexos “A” de las operaciones a plazo Ignoran fechas, tasas, precios de compraventa y realización de las operaciones No saben si están correctas las comisiones ni por qué deben a la casa dos millones y medio
LAS CASAS POR DENTRO
Los ejemplos citados son narrados a Proceso por sus protagonistas, un grupo de pequeños inversionistas que confió su patrimonio a diversas casas de bolsa Entre ellos, a Casa de Bolsa México, SA: Ana Rosa Díaz, contrato 2652-0; José Cabrera Cortina, contrato 2571-0; Jorge Cabrera Cortina, contrato 3298-0; Mirna Cabrera de Cortina, contrato 2653-8; Hortensia Galindo, contrato 2655-3; Abel Galindo Galva, contrato 2730-9; Enrique Martínez C, contrato 2665-8; José Antonio Díaz C, contrato 2654-5; Jorge Medina M, contrato 2970-8; Mario Hugo Rodríguez R, contrato 3588-5; Jesús Varela S, contrato 2820-7; César Díaz Cánovas, contrato 2655-2; Guillermo y Carlos Rodríguez Lima Calderón, contrato 2584-8; Gustavo Díaz Castro, contratos 2570-3, 2655-2 y 2654-5 A Operadora de Bolsa SA: José Luis García contrato 33500-2; Rafael García Paz, contrato 30117-5; Darío Barroso Patricio, contratos 32301-2 y 32302-0; Pascual Estrada, contrato 31243-6, y Víctor A Olvera, contrato 20335-1 A Acciones Bursátiles Somex: Andrés López G, contrato 201985-1; Roberto Mouret Quezada, contrato 205516-3; Juan Manuel Guízar, contrato 200179-9, y JS Pompeyo Eguía, contrato 201567-6 Todos sus casos —como los ya narrados— son semejantes o equivalentes
(El presidente de Acciones Bursátiles Somex, SA es Ernesto Amtmann Obregón Entre sus consejeros están Francisco Trouyet Hauss, Jorge Zabludovsky Nerubay, Juan Suberville Tron y Gilberto Borja Navarrete El presidente de Operadora de Bolsa SA es Eduardo Legorreta y Chauvet Entre sus consejeros están Ignacio Aranguren Castiello, Gastón Azcárraga Tamayo, Guillermo Ballesteros Chávez y Guillermo Ballesteros Ibarra El presidente de Casa de Bolsa México, SA —antes Bancomer— es Carlos F Autrey Maza Entre sus consejeros están Xavier D Autrey Maza, Roberto Chandler Cabrera, Manuel y José Luis Gutiérrez García)
El grupo de inversionistas —declaran en la entrevista— acudió a las casas de bolsa motivado por la información que se dio y por la publicidad que se hizo en prensa, radio y televisión, sobre todo, de la que fue parte importante Abraham Zabludovsky No sólo los medios promovieron la Bolsa Hubo también funcionarios, empresarios y autoridades del medio bursátil que hicieron declaraciones continuas en favor de la Bolsa Muchos columnistas financieros, en sus análisis bursátiles, ayudaron a crear un clima de prosperidad y de confianza en el mercado de capitales Miles de personas se volcaron a invertir Ellos entre los miles
Antes del desplome de la Bolsa, nadie tenía problemas para comprar y vender acciones Pero, en los primeros días de octubre, se produjo la incertidumbre Las casas de bolsa empezaron a desatender las instrucciones que les daban los inversionistas de vender acciones o de cancelar operaciones a plazo y los obligaron a permanecer en un mercado a la baja Obviamente, eso deterioró sus carteras Es decir, empezaron a perder, impedidos de salirse
Los intermediarios bursátiles empezaron a cometer irregularidades Por ejemplo, retenían —a conveniencia de la casa— contratos, documentos administrativos y documentos relativos a operaciones bursátiles Con invitaciones insistentes, con promesas y falsas seguridades de repunte, con perspectivas de grandes ganancias nuevas, inducían a nuevos contratos que el cliente sólo debía firmar Negaban los contratos anteriores, congelaban cuentas, hacían operaciones sin contrato, sin información y sin consentimiento, supuestamente a favor del cliente
No hacían caso de las órdenes de venta de acciones o de cancelación anticipada de operaciones a plazo, que muchas veces hacían sin conocimiento ni consentimiento del inversionista, cuando deberían haber sido por escrito o por ratificación escrita de la orden verbal o telefónica, según establece el reglamento Se comprometían a vender y a cancelar y no lo hacían Cuando la cartera del inversionista se iba a ceros o a números negativos, la casa trataba de cobrarse con garantías impuestas al 100% —no al porcentaje que establece el reglamento de la BMV— o amenazando de malbaratar sus carteras, o ejecutando las órdenes de venta cuando a la casa le convenía, no cuando el cliente lo solicitaba
Proporcionaban al inversionista información dolosa, durante la baja, para retenerlo cautivo e impedir que se saliera del mercado De pronto, aparecían en los estados de cuenta operaciones a plazo que no habían sido ordenadas Como esas operaciones requieren garantía, la casa se la tomaba de las acciones libres del cliente o se cobraba de las cuentas en cetes o de otras cuentas Pero esas operaciones no habían sido contratadas ni firmadas, como exige el reglamento interior La casa constituía en garantía, por sí y ante sí, las acciones libres del cliente
Se hacían financiamientos que no pedía el cliente, como comprar más acciones de las solicitadas Según el reglamento, debían haber cancelado la compra, si no era pagada en un plazo de 48 horas Pero ni siquiera informaban y dejaban correr el financiamiento Después se resarcían con las acciones libres o de otras cuentas del cliente En resumen, le compraban al cliente, sin su autorización, exceso de acciones con intereses no autorizados hasta de 300%
Implementaban sobre las rodillas contratos casi en blanco que hacían firmar al inversionista Las casas los llenaba después a su conveniencia, “cuando los apruebe el representante legal”, y los devolvían cuando les convenía, hasta cinco meses después, llenados cuando la situación y los precios eran ya totalmente distintos
Las casas no tenían el aparato necesario para atender a tantos clientes cuyas carteras no querían perder De eso se aprovechaban para apresurar contratos que luego debían esperar la firma del representante legal Discurso fácil, promesas color de rosa, seguridades de repunte inminente del mercado: “firme aquí”
Las casas tenían promotores no autorizados que no habían hecho siquiera el curso correspondiente Les llamaban —para driblar la autorización— asesores o ejecutivos de cuenta Muchos eran niños “beigeazul”, jóvenes de universidades privadas, bien vestidos, de los que se combinan con azul y beige Las instrucciones del cliente deben darse con base en una asesoría obligatoria de profesionales Pero no se daba asesoría
Las casas de bolsa atribuían unilateralmente operaciones bursátiles y mercantiles que no eran contratadas, tomaban ilícitamente en garantía las acciones que eran propiedad del cliente y arrastraban su cartera a saldos negativos Asignaban promotores, ejecutivos de cuenta y asesores financieros sin conocimiento ni experiencia Cuando el cliente preguntaba por su asesor, ya se lo habían cambiado Lo habían despedido —decían— porque no tenía autorización de la Comisión Nacional de Valores
La casa interpretaba unilateralmente y a su conveniencia los contratos administrativos discrecionales, no discrecionales y de operaciones a plazo En el discrecional, el cliente se pone en manos del promotor y la casa se compromete a velar por sus intereses Pero las casas no velaron por los intereses de sus clientes, no evitaron su deterioro patrimonial y los llevaron a la pérdida total y hasta el endeudamiento En los contratos administrativos no discrecionales, el cliente da sus instrucciones, hasta verbales y telefónicas No quedaba constancia por escrito, sino excepcionalmente, lo que es contra la ley, porque el contrato debe firmarse Pero la casa no proporcionaba la asesoría profesional que supuestamente debía proporcionar
La casa desposeía ilícitamente a los clientes de sus acciones y los privaba de participar libremente en el mercado accionario según sus propios intereses y oportunidades Dejaba cautivos a los clientes, porque tomaba sus acciones como garantías ilícitas para las impuestas operaciones a plazo que les adjudicaba, y congelaba sus carteras
Las operaciones a plazo que el cliente contrataba se realizaban en forma irregular, porque no existían instrucciones ni contratos firmados; porque las acciones debían ser compradas en oferta pública por medio del rentista; porque el rentista debía venderlas al solicitante al mismo precio en que fueron adquiridas, y muchas veces las vendían a precios muy superiores y la casa se quedaba con la diferencia
La Comisión Nacional de Valores —dicen a Proceso los inversionistas defraudados— debería investigar esto y auditar las operaciones a plazo, que muchas veces fueron realizadas ilegalmente por especulación con las fechas y con los precios Además, las garantías constituidas para las operaciones a plazo y de crédito margen fueron muchas veces superiores a las autorizadas por la CNV Esta fue otra causa del deterioro de las carteras accionarias de los clientes
Las casas de bolsa amenazaban al cliente de rematar su cartera para cubrir comisiones o saldos negativos de las supuestas operaciones no contratadas, o en el caso de que el cliente no restituyera garantías o se negara a firmar pagarés y documentos en blanco
La casa dictaba la política de lo que debía constar por escrito Se pueden auditar miles de carteras en las que no hay instrucciones escritas, como debería haber Los contratos de administración y depósito de valores y de comisión mercantil y sus anexos deben ser por escrito Muchas veces no lo fueron
Estas son algunas de las irregularidades cometidas —dicen los inversionistas entrevistados—, pero quedan cuestiones de fondo
Una es que, mientras se creaba —tanto en las casas de bolsa, como en los medios de comunicación, como en la publicidad, como en las declaraciones de funcionarios y de empresarios— un clima de confianza, las casas procedían con engaño, con falta de honestidad y con falta de profesionalismo
La segunda cuestión es el papel de la Comisión Nacional de Valores ¿Dónde estaba y cuál era y es su función en este asunto?
Finalmente, queda por resolver el problema de los que fueron atrapados en la quiebra por las irregularidades de las casas de bolsa y perdieron su patrimonio No se les puede decir simplemente: borrón y cuenta nueva, para salvar a las casas de bolsa ¿Qué se va a hacer y cómo y quién los va a resarcir?
Las casas de bolsa ya no quieren tener contacto con los perdedores Incluso les prohiben la entrada, hasta por la fuerza Como ya no tienen cuenta, que vayan a donde quieran
La ley no prevé delito económico de la Bolsa, y hay que tipificar ese delito, porque no lo está
No pueden cruzarse de brazos ante la quiebra de tantos, ni ignorar la pérdida de tantos patrimonios, que destruye tantas vidas Pero no hay ningún recurso legal para protestar y recobrar lo perdido Los inversionistas no tienen voz ni representante Permanecen al margen y todos hablan por ellos, pero nadie hace nada ¿Qué vías de solución hay? Ya no tienen dinero y no aguantan largos y caros procesos legales
LOS ABUSOS
José Luis García Paz escribe a Operadora de Bolsa SA, el 26 de octubre, una carta de protesta y de instrucción “Tengo celebrado con Uds el contrato No de cuenta 33500-2, siendo mi asesor el Sr Ricardo López González” Les informa que en su estado de cuenta “del período del 31 de agosto 87 al 30 de septiembre 87” aparece registrada una operación a plazo con acciones Vitro, que vence el 28 de diciembre “Operación a plazo que fue realizada sin mi consentimiento y autorización, por lo que pido se efectúen los trámites necesarios para que se corrija ese error a la brevedad posible y se bonifique a mi estado de cuenta la cantidad que indebidamente fue descontada”
El 3 de noviembre, García Paz presenta su denuncia en la Comisión Nacional de Valores, que la recibió y le puso su sello Se identifica, presenta a sus abogados, da su domicilio y formula “formal reclamación” contra Operadora de Bolsa, SA
Establece que Operadora de Bolsa, por la cláusula 24 del contrato firmado con ella, debe enviar al cliente, “dentro de los primeros cinco días hábiles al corte mensual”, un estado de cuenta “relativo a las operaciones efectuadas que refleje la posición de los valores del cliente” La cláusula 24 establece, además, que los estados de cuenta “pueden ser objetados por escrito dentro de los primeros 15 días hábiles siguientes a su expedición” Si no hay objeción escrita, se interpreta que el cliente está de acuerdo y que ratifica la operación, lo que es contrario al artículo 1043, fracc 4 del Código de Comercio, que establece un año de plazo
Pero García Paz recibió su estado de cuenta en el que se registra la operación Vitro que él no autorizó (Lo transcribe para la CNV) Manifestó por escrito a Operadora de Bolsa su inconformidad Le habían comprado 1000 acciones Vitro por 69 millones de pesos sin autorización La operación fue cancelada anticipadamente el 23 de octubre La casa descontó a García Paz de su cartera 2465 millones, ya que supuestamente con dicha cantidad se canceló anticipadamente la operación” Además e ilegalmente, constituyeron garantías 1545 —acciones CBOPSA— de su cartera libre
Denuncia García Paz ante la CNV: “Como el suscrito jamás autorizó la operación referida y por no obrar constancia al respecto”, presenta su inconformidad, “habida cuenta de que legalmente Operadora de Bolsa no tiene derecho a efectuar la retención” de 2465 millones, “pues para ello es menester la existencia de un contrato escrito autorizando la operación aludida”
Pide que se condene a Operadora de Bolsa a devolverle el importe retenido indebidamente y a pagarle daños y perjuicios
Funda el derecho: “artículos 1o, 20, fraccs II, VII; 38, fracc I; 40, 41, fraccs III, VII, XVII; 45, fracc II; 52 bis, 82, 87 y 89 de la Ley del Mercado de Valores en vigor
A continuación presenta las pruebas documentales, de las que entregó una copia a Proceso Exige una junta de avenencia y que se condene a Operadora de Bolsa a devolverle su dinero y a pagarle daños y perjuicios
El mismo día 3 de noviembre, García Paz amplía su denuncia ante la CNV Desde mediados de octubre, García Paz giró instrucciones de venta total de su cartera, como es el caso de su hermano Rafael, quien también tiene celebrado contrato con la misma casa de bolsa, No 30117-5
Pide a la CNV que ordene “se corra traslado” a Operadora de Bolsa para que “rinda su informe dentro del término legal” y que se le condene a cumplir sus instrucciones Presenta las pruebas documentales, de las que también entregó copia al reportero
El 10 de noviembre, la CNV “corre el traslado” a Operadora de Bolsa Es decir, le informa de la denuncia, le exige contestación por escrito de acuerdo con el artículo 87 de la ley, y la amenaza con penas legales en caso de no hacerlo Firma el subdirector, licenciado Héctor César García Lemus
Operadora de Bolsa contesta por escrito el 17 de noviembre, a través de su representante Gerardo González Rosas, quien acredita a los abogados Concepción Velandia Montes de Oca y Jorge Di Sciullo Ursini, y da respuesta a la reclamación Dice, en síntesis, que Operadora de Bolsa actuó por instrucciones verbales del cliente para concertar la operación Vitro por 69 millones con vencimiento al 28 de diciembre La operación se venció anticipadamente, el 23 de octubre, y el cliente perdió 2465 millones En consecuencia, la reclamación es improcedente Firma Gerardo González Rosas, subdirector jurídico
El 19 de noviembre —oficio 4753—, la CNV informa a García Paz de la respuesta de Operadora de Bolsa, de la que adjunta copia Y lo cita a una junta de avenencia el 30 de noviembre, en la que CNV arbitrará el caso Lo mismo comunica a Operadora de Bolsa, el mismo día y con los mismos términos El que no comparezca pierde
Ambos comparecen, se tiene la junta y no se avienen CNV, ese mismo día 30 de noviembre, entrega su dictamen escrito, sellado y firmado En síntesis, “se declara agotado este procedimiento conciliatorio toda vez que las partes no conciliaron intereses” Y deja “a salvo los derechos del reclamante para que los haga valer en su caso en la vía y forma que corresponda conforme a derecho” No obliga a Operadora de Bolsa a que “proporcione toda la documentación relativa a la presente reclamación, en cuanto a la cuestión controvertida, toda vez que se trata de un procedimiento conciliatorio y no de un procedimiento jurisdiccional” Total, nada
El inversionista queda desarmado, la CNV no tiene facultades para proceder de otra forma, la instancia conciliatoria es completamente inútil y sólo se pierde tiempo, cuando el inversionista, contra la pared y contra el reloj, se enfrenta a números negativos multimillonarios que le aumentan cada vez más porque siguen corriendo los intereses y se sigue desplomando la Bolsa, a pesar de que no autorizó las operaciones y de que la casa de bolsa constituyó garantías ilícitas con acciones que son propiedad de los clientes, con lo que los obliga permanecer en un mercado a la baja
QUEJAS SIN RESULTADO
El caso de Gustavo Díaz Castro es exactamente igual, sólo que en Casa de Bolsa México Las mismas operaciones, los mismos documentos, la misma junta de avenencia, los mismos resultados, la misma sentencia de la CNV
Díaz Castro y otros inversionistas llevaron su caso a la Presidencia El doctor Jorge Valdés Castellanos, jefe de la Universidad de Documentación de la Secretaría Particular de la Presidencia de la República, la turnó a la Secretaría de Hacienda, al licenciado Ignacio Escalante Macín, encargado del Control de Gestión, con copia a Díaz Castro y demás firmantes de la reclamación
Escalante Macín responde a Valdés Castellanos, el 4 de diciembre: “Acuso recibo de su atento oficio número 40090 de fecha 27 de noviembre pasado, con el que remitió a esta Secretaría escrito del C Gustavo Díaz y firmantes, mediante el cual solicitan intervención ante las supuestas irregularidades en que incurrieron las Casas de Bolsa que mencionan, en su perjuicio Sobre el particular me permito comunicarle que por instrucciones del licenciado Gustavo Petricioli, secretario de Hacienda y Crédito Público, se turnó este asunto al subsecretario del ramo, para la atención procedente” Firma Ignacio Escalante Macín
Distinto es el caso de Foad Salomón Abraham También él presentó su reclamación a la Comisión Nacional de Valores contra Valores Bursátiles de México SA Casa de Bolsa También él fue citado a junta de avenencia Las causas eran semejantes: “la cancelación de la entrega física de 131,800 acciones de Eaton, Cupón 001”
Notificada la casa de bolsa sobre la reclamación, manda por escrito su respuesta el 16 de noviembre de 1987 La CNV sella de recibido dos días después La casa explica que las acciones no fueron retiradas físicamente de la cuenta de Foad Salomón “debido a la necesidad de reconstituir las garantías de las operaciones a plazo que a continuación se datallan y que fueron solicitadas” por él Datalla las operaciones y sigue: “Cabe hacer mención que a la fecha dichas operaciones a plazo no cubren las garantías necesarias solicitadas por la Bolsa Mexicana de Valores” Luego se queja de que no ha podido hacer contacto con Salomón Abraham, por lo que va a llevar a cabo un juicio mercantil, para incautar sus garantías y demandar restitución de daños y perjuicios “hacia la Casa de Bolsa”
Y añade el siguiente párrafo: “Desgraciadamente, no fue sino hasta la observación que la misma Comisión Nacional de Valores, a través de sus inspectores, nos realizó sobre la práctica de este cliente de incurrir en problemas y fraudes con otras Casas de Bolsa, que nos pudimos percatar de este problema”
Es decir, la CNV sí tiene inspectores y tiempo para investigar los posibles fraudes de los clientes, pero no los tiene para investigar los fraudes de las casas de bolsa
Jesús Varela S relata su propio caso: “De julio a noviembre de 1987, realicé con Casa de Bolsa México, SA de CV tres operaciones a plazo, de las cuales siempre me retuvieron gran parte de las utilidades Además, en las dos primeras operaciones, me retuvo una quinta comisión —sobre las cuatro que ya exige— que esta casa de bolsa cobra por adelantado Hice diferentes reclamaciones por escrito y me propusieron, en compensación, una operación a plazo con una tasa de interés muy bajo, queme permitiría recobrar lo que la casa de bolsa se negaba a reconocer por `una cuestión de principio institucional de la casa de nunca regresar dinero’, según me comentó el director de Promoción
“El día 8 de octubre me presentaron un documento para una operación a plazo, a un interés superior en 2164% al establecido por la Bolsa Mexicana de Valores en esa fecha Era una burla y una falta de respeto para los inversionistas Les marqué en el documento los principales errores y les hice notar la falta de seriedad con que llevaban sus transacciones El funcionario que me atendía se molestó y me comunicó que no se llevaría a cabo la operación por la falta de garantías y por la estricta política de la dirección general establecidas al respecto, a la baja generalizada
“Se negaron a la venta de mi cartera, a su traspaso a otra casa de bolsa y a que yo dispusiera físicamente de mis acciones Después me imputaron, como una operación realizada, el plazo que rechacé, no obstante lo que manifesté por escrito y la imposibilidad de llevarlo a cabo en contra del reglamento interno de la Bolsa Mexicana de Valores
“Tanto en Casa de Bolsa México como en Operadora de Bolsa, me asignaron promotores no autorizados por la CNV Yo tuve que convencerlos de que la baja generalizada del mercado no era otra cosa que un crack de la Bolsa; pero la consigna era no vender
“En Operadora de Bolsa —contrato 29883-2—, amontonados afuera de la oficina del joven funcionario Guillermo Stein de V, esperábamos su autorización para saber quién vendía y quién no Si llegábamos a hablar con él, su respuesta era siempre la misma: `no hay compradores'”
“Hasta la fecha se niegan a entregarme mis estados de cuenta y a aclarar mi situación”
En situaciones semejantes se encuentran miles de inversionistas, perdido el patrimonio, burlados por las casas de bolsa, cerrados los caminos