LOS DIPUTADOS NO DISCUTEN EL FONDO DEL CONVENIO PORQUE ACEPTAN QUE LOGRAMOS EL MEJOR: SUAREZ DAVILA
Carlos Acosta
Luego de la entrevista con José Angel Gurría, el subsecretario de Hacienda, Francisco Suárez Dávila, hizo un espacio en su agenda y recibió al reportero el martes 11 en la noche En tono muy cordial, pero no menos beligerante, dijo: si los diputados no discuten las cosas de fondo del acuerdo, los logros alcanzados y el beneficio que resulta para el país, es porque tácitamente reconocen y aceptan lo que nosotros hemos sostenido: que el acuerdo firmado recientemente es el mejor que país alguno haya obtenido
Los legisladores de la oposición, señaló no tuvieron más recurso que atacar los aspectos de forma: “que si firmó el secretario o el subsecretario, que no les hemos entregado el documento, que nos sometemos a la jurisdicción de las leyes de otro país, que en fin el caso es que nunca entraron a los aspectos de fondo: nunca cuestionaron los plazos obtenidos, la reducción en el costo del servicio, el flujo garantizado de recursos externos, y otros Se quedaron en los aspectos intranscendentes, irrelevantes”
Suárez Dávila dijo que la negociación que dio vida a los acuerdos firmados en marzo fue extremadamente difícil y desgastante para todos Era débil la capacidad negociadora del país: se pedían 12,000 millones en recursos frescos, pero teníamos graves problemas: no regresaban los capitales fugados, seguían yéndose; el precio del petróleo había caído a ocho o nueve dólares por barril; las reservas estaban muy bajas, y sin divisas del exterior el programa económico evolucionaba con dificultad Por tanto, teníamos que recurrir al ahorro interno, subir tasas, deslizar más el tipo para garantizar exportaciones En fin, teníamos verdaderos problemas adentro Afuera el forcejeo con los banqueros era bastante duro
Fue tan difícil llegar a los acuerdos, dijo el subsecretario que no tiene ya mucho sentido detenerse ahora en cuestiones de forma “Si los diputados quieren discutir el fondo de las cosas y con buena fe, pues le entramos Los funcionarios de la Secretaría de Hacienda estamos a sus órdenes para resolver las dudas que quieran, pero dudas de buena fe, no como esas de que por qué están los documentos en inglés, o que si hay mil copias circulando por qué ninguna está en la Cámara
“Si la discusión es de buena fe —agregó— y no de mera táctica parlamentaria, de agarrarnos machaconamente en un punto secundario, estamos dispuestos Queremos ir de las cosas, pero da la impresión de que los diputados sólo quieren ganar un punto de debate Aceptamos que el documento no lo hemos entregado a la Cámara; lo concedemos y ya, en dos palabras se resuelve el asunto No hay necesidad de pasar las horas en eso A veces los diputados concurren en una práctica procedimental muy evidente: vamos a agarrarlos (a los funcionarios) por el lado del documento que no nos entregaron Yo diría que esa es práctica más bien de litigante”
El subsecretario, como antes lo había hecho el director de
Crédito Público, hizo la réplica de cada uno de los puntos del acuerdo que Proceso dio a conocer en sus detalles y que luego fueron motivo de discusión en la Cámara:
La soberanía e independencia de la nación están, dijo, salvaguardadas Hubo interpretación insuficiente y poco conocimiento de las leyes mexicanas al decir lo contrario Si se aceptó la jurisdicción de los tribunales de Londres y Nueva York fue porque es una práctica común ya establecida Malo hubiera sido que se aceptara jurisdicción de los tribunales que hay en los países de cada banco involucrado en los acuerdos Desde hace 40 años así se hace en los acuerdos comerciales Como es un acto mercantil y no un tratado internacional, tiene que haber aceptación de otras jurisdicciones
Tampoco, dijo el subsecretario, se atenta contra la inmunidad del estado Hablar ahora de inmunidad absoluta y no de inmunidad relativa es recurrir a un lenguaje que al menos en materia comercial ya está en desuso
También señaló que es una interpretación incorrecta el decir que el gobierno cede en garantía los bienes de la nación: el documento dice lo contrario; que la actual administración ha respetado en todo momento la legislación en materia de deuda, en bases y montos; que la opinión del procurador fiscal, como opinión del deudor, está legalmente fundamentada, y que los distintos funcionarios que firman los acuerdos están debidamente autorizados por las leyes y los respectivos reglamentos
En fin, concluyó el subsecretario, no hay nada que deba alarmar El país no se está vendiendo ni hipotecando “Hay que ver las cosas con más sentido común: sería imposible obtener un crédito si de entrada le dijéramos al acreedor: me reservo el derecho de pagarte; y si me demandas, lo tiene que hacer ante el tribunal de mi país en el que, desde luego, soy inmune e inembargable Ningún acreedor aceptaría acuerdos comerciales y financieros sobre esas bases”








