Los clientes pequeños son los peces chicos

Los clientes pequeños son los peces chicos
La propiedad simultánea de empresas y casas de bolsa, fuente de productivos manejos
Carlos Acosta
No sólo tienen las casas de bolsa y sus sociedades de inversión, que son en conjunto los intermediarios más dinámicos y lucrativos del sistema financiero nacional Exbanqueros y grandes empresarios también son dueños ya de la tercera parte del capital de los bancos más importantes del país Con su inclusión entre los principales accionistas de la serie B de esos bancos —es decir, los titulares de los famosos CAP—, escalan un peldaño más en su rápido ascenso hacia la reconquista del poder financiero nacional
El hecho quedó evidenciado desde la primera semana de este mes, al darse a conocer quiénes serían los consejeros de Banamex en representación de los poseedores de los certificados de aportación patrimonial de esa institución Sus nombres son conocidos:
—Alberto Bailleres, expropietario de Banca Cremi, hoy dueño de la casa de bolsa Cremi y accionista mayoritario de Industrias Peñoles, una controladora de empresas dedicada a la explotación minera, fundición, refinación, manufactura de metales no ferrosos y fabricación de productos químicos Es también fuerte accionista de Mexicana de Aviación, Palacio de Hierro y Refractarios Green, entre otras importantes empresas
—Claudio X González, actual presidente del Consejo Coordinador Empresarial, también director general y presidente del consejo de administración de Kimberly Clark de México, la empresa más importante del país en la fabricación de productos de papel para diferentes usos Además de ser accionista de la casa de bolsa más grande Operadora de Bolsa, propiedad de Eduardo Legorreta, tiene presencia en los consejos de administración de un numeroso grupo de grandes empresas, todas inscritas en bolsa: Grupo Industrial Saltillo, Eaton Manufacturera, Nacional de Cobre, Sanborn’s Hermanos, Industrias H-24 (Grupo Prolar) e Industrias Synkro, controladora de empresas industriales y comerciales, entre otras
—Adrián Sada, figura prominente del Grupo Monterrey, fuerte exaccionista de Banca Serfin y actualmente accionista mayoritario de la controladora Vitro, que maneja decenas de empresas en áreas diversificadas, principalmente las de vidrio Participa también y de manera amplia en Alfa y Cydsa y en Operadora de Bolsa
—Manuel Senderos Irigoyen, de vieja familia de adinerados, es accionista de Industrias Negromex, Spicer, Desc Sociedad de Fomento Industrial y de Industrias Resistol, empresas cuyas acciones son de las más activas en el mercado bursátil
También figuran en la lista de consejeros de la serie B de Banamex los siguientes personajes: Julio Gutiérrez Trujillo, presidente del consejo de administración y director general del Grupo Condumex y accionista de la papelera San Cristóbal; Gilberto Borja, accionista de Primsa, constructora de maquinaria y equipo, Tremec y otras; Valentín Diez Morodo, de Industrias Synkro, y Enrique Bours, accionista de la Casa de Bolsa Inverlat, de Agustín Legorreta, exdueño del Banco Nacional de México y anunciado como nuevo presidente del Consejo Coordinador Empresarial
Ellos son, entre otros, los poseedores de los tan traídos y llevados Caps, de Banamex al menos
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Sin duda, destaca en la lista la presencia reiterada de las casas de bolsa que, de hecho, se han convertido, como la banca cuando era privada, en el brazo financiero del sector privado En efecto, la mayoría de los dueños de casas de bolsa son también dueños o fuertes accionistas de muchas empresas Sirvan unos ejemplos para ilustrar:
—José Madariaga Lomelín: expresidente de la Bolsa Mexicana de Valores, es presidente del Consejo de Administración y director general de la casa de bolsa Probursa Esta, a su vez, maneja las sociedades de inversión Fobur y Fondo Progresa Madariaga es accionista de las siguientes empresas: Editorial Diana, Fundidora de Aceros Tepeyac, Grupo Sidek, Industrial Eléctrica, Moresa, entre otras
—Carlos Hank Rohn: presidente del Consejo de Administración de la casa de bolsa Interval, lo es también de Industrias Campos Hermanos y de Industrias Purina, controladora de empresas fabricantes de productos alimenticios de uso agrícola y de productos avícolas
—Eloy S Vallina: expropietario del Multibanco Comermex y de otros seis bancos del interior de la República, es hoy presidente del Consejo de Administración de la casa de bolsa Comercial También lo es de Ponderosa Industrial SA (puntal del Grupo Chihuahua), controladora de empresas que operan en áreas diversificadas, principalmente las dedicadas al procesamiento de celulosa y maderas También preside el Consejo de Administración de Celulosa de Chihuahua
—Carlos Slim Helú: presidente del Consejo de Administración de la Casa Inversora Bursátil, lo es también de Seguros de México, Hulera El Centenario, Artes Gráficas Unidas y del Loreto y Peña Pobre, y es fuerte accionista en Anderson Clayton & Co, Cigarros La Tabacalera Mexicana, Sanborn’s hermanos, entre otras
—Isidoro Rodríguez Ruiz: presidente del Consejo de Administración de la Casa Mexicana de Inversiones y Valores, lo es también de la Holding Fiasa, controladora de varias decenas de empresas, principalmente del ramo automotriz, y recientemente estuvo involucrado en el problema de la renta de barcos a Pemex
—Carlos Abedrop Dávila: exdueño del Banco del Atlántico, es ahora presidente del Consejo de Administración de la casa de bolsa FIMSA y de Conductores Latincasa (fabricante de productos relacionados con la conducción de energía eléctrica y telecomunicaciones) y accionista mayoritario de Ingeniería Financiera Industrial, Tubos de Acero de México, entre otras
La confluencia de nombres que figuran en los consejos de administración de las casas de bolsa, es interminable Baste señalar que, por ejemplo, Agustín F Legorreta Chauvet, del antiguo grupo Banamex, es propietario de la segunda casa de bolsa más importante, Inverlat, y participa en el Grupo Condumex, Teléfonos de México y Desc Antonio del Valle Ruiz, expropietario de Bancreser, preside la casa de bolsa Prime y es accionista de Hulera El Centenario e Industrias H-24
Así, no hay casa de bolsa que en su consejo de administración no tenga accionistas de empresas grandes que cotizan en bolsa El hecho revela que en las mismas manos se concentra un amplio poder económico, en sus expresiones productiva y financiera
Si bien las casas de bolsa constituyen ese brazo financiero que les fue expropiado a los empresarios al nacionalizarse la banca, hoy, junto con sociedades de inversión y demás intermediarios financieros no bancarios, significan una recuperación sólida, consistente, de la integración de los sectores productivo, de servicios y financiero que antes caracterizaba a la iniciativa privada, al menos en su segmento más reducido, pero más poderoso
Esa integración empresarial ha creado, con los mismos recursos y los mismos vicios que cuando la banca era privada, un mercado especulativo, en el que las casas de bolsa, los empresarios, utilizan a la propia banca y los recursos del gobierno federal para apropiarse de fondos ajenos, con los que mantienen sus empresas, absorben otras y crean más Es decir, las casas de bolsa aprovechan su papel de intermediarios financieros para sacar a flote a las empresas de las cuales son extensión, y les generan una riqueza superior a la que obtendrían a base de trabajo y productividad
La intrincada relación de personajes de grandes empresas y casas de bolsa genera una serie de irregularidades en el mercado de valores, en la Bolsa: las acciones de las empresas en que son accionistas o propietarios quienes también lo son de casas de bolsa, son susceptibles de manipularse, a veces con facilidad Curiosamente, las acciones más “sensibles”, “conscientes” y “activas”, son las de las empresas en cuyos consejos de administración aparecen los mismos nombres —no todos, claro— que figuran en los consejos de las casas de bolsa
Así, por ejemplo, entre las 75 emisoras más activas en el primer trimestre de este año, destacan como las más dinámicas, más consistentes y con mayor rendimiento las siguientes acciones, citadas por su clave bursátil: Prolar (Claudio X González, Operadora de Bolsa); San Luis (E Legorreta y Claudio X González, Antonio Madero Bracho, de Operadora de Bolsa); Synkro (Ballesteros, Inverlat; González, Operadora)
La manipulación de acciones es un hecho que no han logrado desterrar del todo las autoridades bursátiles Aún se dan casos en que en el piso de remates se conciertan compras, no plenamente justificadas, por encima del promedio habitual negociado por día, con el objeto de subir el precio de una acción Una vez que se logra eso, se intenta vender no sólo el lote adquirido, sino una cantidad adicional superior a ese monto El que manipula infla el precio; la compra masiva prende la mecha y otros inversionistas y operadores muerden el anzuelo O como dicen los enterados, el “mercado” hace el resto
Producto de ese tipo de manipulación, entre otros factores, es el hecho de que acciones de emisoras en quiebra o con dificultades financieras —Alfa, como caso típico— gocen de mucha oferta y mucha demanda
Por otra parte, para hacerse de dinero, las casas de bolsa no sólo aprovechan todas las facilidades y facultades que les da el gobierno (exención de impuestos, comisiones por colocación de valores; legislación exprofeso para ampliar sus redes, impulso oficial), sino también se valen, como cuando eran banca privada, de manejos poco claros en contra de sus clientes, sobre todos los chicos y los nuevos, los que ilusionados por el auge bursátil, las ganancias fáciles y espectaculares, se acercan a las casas para apostar no sólo sus excedentes —que muchas veces no tienen— sino también su patrimonio
Entre las anomalías más frecuentes está la discrecionalidad de los agentes en el manejo de los fondos del cliente, el nuevo sobre todo Este lleva prácticamente las de perder: desconoce cómo operan las casas de bolsa; no entiende el comportamiento del mercado, las razones de sus alzas y sus bajas; tampoco sabe de portafolios de inversión, de momentos idóneos para comprar o vender tal o cual papel En medio de esa ignorancia, confía en el promotor, en el agente de la casa elegida Los agentes acostumbran decirle al cliente que todo entendimiento en Bolsa es un trato de caballeros, que la palabra es lo que cuenta, que ahí se juega el honor
Así, el cliente deja su dinero en manos de quien “sí sabe” Y como todo es de palabra, muchas veces no se da cuenta de los movimientos que se hicieron de su cartera No tiene posibilidad de comprobar si se realizaron cabalmente los movimientos que pidió Por tanto, tampoco puede reclamar Además, el agente no siempre consciente que el cliente le dé órdenes para hacer tal o cual operación El es el que recomienda Si falla tiene mil explicaciones para justificarse Pero de cualquier forma se lleva su comisión
Otra anomalía: aún no se destierran prácticas insanas, como las que practican algunos operadores en el sentido de que se confabulan para hacer subir o bajar una acción creando demanda y oferta artificiales Son frecuentes las operaciones trianguladas en el piso de remates, mediante las cuales unos agentes venden barato a algunos de sus colegas gracias a que hacen comprar caro a su clientela
Es un hecho también que hay muchos operadores de piso que tienen cuentas personales —muchas veces a costa de dinero ajeno— no sólo en la casa de bolsa que representan en el piso de remates, sino en otras casas De allí que muchas veces den preferencia a los movimientos que a ellos, a sus casas, mejor les conviene, aunque no precisamente a su clientela Por otra parte, las casas de bolsa tienen como clientes más apreciados a las empresas, los cuales, con manejos de su tesorería, en montos multimillonarios, se ganan el respeto que los inversionistas individuales, chicos o medianos, no alcanzan cabalmente No es lo mismo —así se piensa en el medio bursátil— “quitarle el tiempo a una casa” con cinco o diez millones de pesos, que “gracias por darnos el honor de cuidarle su patrimonio” con cientos o miles de millones
Un caso típico del manejo discrecional de los fondos del público, el abuso y el atraco, es el que suscitó recientemente la casa de bolsa Prime, de los hermanos Del Valle El subdirector de Promoción, Jaime García Noriega, manejaba 72 cuentas de clientes, 65 de las cuales no se regían por contrato alguno No había firma que amparara los depósitos Los clientes confiaban plenamente en él La casa de bolsa le daba manos libres, no obstante que la Comisión Nacional de Valores no le había dado autorización para operar como lo venía haciendo
Con dinero de su clientela, García Noriega se daba la gran vida: Alquilaba aviones privados para sus viajes de fin de semana a los mejores lugares en México y el mundo; contrataba cantantes de moda para sus fiestas particulares; en sus viajes de placer o de trabajo se hospedaba en los hoteles de mayor lujo, degustaba las comidas más caprichosas, usaba autos último modelo
El gusto de todo ello le duró hasta marzo, cuando el banco BCH le descubrió acciones ilícitas: al solicitarle comprobantes diversos, García Noriega dio cuentas, datos, papeles que no checaban con las cifras del banco Actuaba fraudulentamente, usaba dinero ajeno en provecho propio Cuando se le iban a requerir explicaciones, ya estaba fuera del país Huyó llevándose una cantidad que, según la Comisión Nacional de Valores, se acerca a los 7,000 millones de pesos Era dinero de sus clientes Ya los repuso la casa de bolsa Esta y la CNV interpusieron las demandas del caso ante la Procuraduría General de la República La investigación aún no concluye Mientras tanto, las autoridades de la Bolsa hacen todo lo posible, con todos los medios a su alcance, para que este caso no se difunda ampliamente entre el público Por dos razones: porque “daña la imagen” del sector bursátil y porque presumiblemente están involucrados personajes de alto nivel del sector público
De que las cosas no son tan transparentes en la Bolsa como sus promotores quisieran, hablan las propias cifras del informe de labores de 1986 de la Comisión Nacional de Valores: se impusieron en el año 47 sanciones económicas a casas de bolsa que infringieron la ley, seis a sociedades de inversión y 26 a empresas emisoras Se suspendió temporalmente el registro de una emisión de acciones; en tres casos se suspendió la cotización de acciones Se canceló el registro de dos casas de bolsa: Capital, Casa de Bolsa, SA y Casa de Bolsa Madero, SA, ambas en proceso de liquidación Se substanciaron 46 procedimientos de conciliación con motivo de reclamaciones interpuestas contra casas de bolsa En 59 casos se enviaron oficios a casas de bolsa para que justificaran y explicaran las irregularidades que se les observaron en las visitas de inspección Se descubrieron ocho casos de supuestos intermediarios que no contaban con autorización respectiva
Con todo ello, sin embargo, nada detiene el auge de la bolsa Su principal indicador, el Indice de Precios y Cotizaciones no llegaba hace un año a los 15,000 puntos; hoy se mantiene sobre los 120,000 Y en materia de rendimientos, en algunos casos se da el lujo de ofrecer, en sólo cuatro meses, lo mismo que los bancos en un año Todo, claro, con base en la especulación