En el tablado, el espectáculo de la sucesión
Cuatro amigos del empresario son las estrellas a la vista
Elías Chávez
Con dos —de cuatro— primeros actores, fuegos artificiales y taquilla agotada, la Cámara de Diputados inició la semana pasada el gran espectáculo de la sucesión presidencial
Espectáculo que incluye circo, lucha, histrionismo, acrobacia, y en el que participan Alfredo del Mazo, Manuel Bartlett Díaz, Carlos Salinas de Gortari, y Miguel González Avelar; cartel original posteriormente ampliado con Ramón Aguirre y Rafael Rodríguez Barrera
De los cuatro originales tres, podría decirse, son juniors, “cachorros de la revolución”: Alfredo del Mazo, Manuel Bartlett y Carlos Salinas
Inició el espectáculo Alfredo del Mazo, secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal Heredero del Clan Estado de México, Alfredo junior se formó en la iniciativa privada Estudió en el Centro Universitario México y en la UNAM, donde obtuvo título de licenciado en administración En Inglaterra estudió economía y finanzas Muy joven, llegó a ser uno de los directores del Banco Comercial Mexicano y luego, a los 26 años, director general del Banco Minero y Mercantil
Y aunque asegura ser miembro del PRI desde 1962, dejó de trabajar en la iniciativa privada cuando su amigo, Miguel de la Madrid, le ofreció la vicepresidencia de la Comisión Nacional Bancaria y de Seguros En 1979, siendo secretario Miguel de la Madrid le llevaba una propuesta avalada por Fidel Velázquez:
—Por su experiencia financiera y por sus relaciones con el movimiento obrero, el director fundador del Banco Obrero podría ser —propuso el subsecretario De la Madrid— el licenciado Alfredo del Mazo
Y el pasado martes 11 ahí estaba, en la comparecencia del titular de la Semip, el patriarca de los líderes obreros, Fidel Velázquez, ciertamente muy relacionado con Del Mazo: lo conoce desde niño por haber sido amigo de su padre, Alfredo del Mazo Vélez, exsecretario de Recursos Hidráulicos, exgobernador del Estado de México que consolidó y encabezó el llamado Grupo Atlacomulco
Ya director del Banco Obrero, Del Mazo se reencuentra con dos viejos amigos, también juniors: Gustavo Carvajal —hijo de Angel Carvajal, secretario de Gobernación de Miguel Alemán— y Alejandro Carrillo Castro—hijo de Alejandro Carrillo Marcor, exdiputado, exsenador, exgobernador de Sonora— Ambos, Gustavo —líder nacional del PRI— y Alejandro —coordinador del Programa de Reforma Administrativa—, alientan la candidatura —en 1981— de Del Mazo para gobernador del estado de México, con el beneplácito de Fidel Velázquez y del para entonces secretario de Programación, Miguel de la Madrid, que con satisfacción veía crecer al “hermano menor que nunca tuve”
El ahora titular de la Semip vio ampliarse su horizonte en septiembre de 1981, siendo ya gobernador, cuando su hermano en espíritu y compadre —De la Madrid es padrino de Alfredito del Mazo Maza— fue destapado candidato a la Presidencia de la República Casi desde entonces, sus allegados empezaron a difundir la versión de que el gobernador Del Mazo sería llamado a ocupar una Secretaría de estado Inclusive, decían, a principios de este año, que podría ser enviado a la presidencia nacional del PRI Y hubo oportunidades: renunciaron al secretario de Agricultura, Horacio García, pero no llamaron a Del Mazo; también salieron del gabinete los secretarios de Desarrollo Urbano, Marcelo Javelly; de Comunicaciones, Rodolfo Félix Valdés; y volvió a haber otra renuncia en Sedue, pero nunca llamaron a Del Mazo, sino hasta abril de este año, cuando quedó libre una macrosecretaría, la de Energía, Minas e Industria Paraestatal, cuyo titular fue enviado de gobernador a Sinaloa
De hecho, el 21 de abril el propio Miguel de la Madrid inició el futurismo presidencial, al designar a Del Mazo titular de la Semip
—¿Usted será el próximo Presidente? —preguntaban los reporteros a Del Mazo un día después de su toma de posesión como secretario de Estado
Y el martes pasado, en la Cámara de Diputados, la comparecencia de Del Mazo se convirtió casi en un destape Sólo faltaban las matracas y las mantas en las que podría repetirse la consigna de cuando era candidato a gobernador:
“Firme el paso con del Mazo”
Era una fiesta Tumultos a la entrada de la Cámara, con boato y concurrencia mayor que la que se registra en un informe presidencial Repletos los estacionamientos, las avenidas aledañas al recinto legislativo sirvieron de paradero —vehículos hasta en triple fila— a los invitados de Del Mazo Acarreados de siempre —campesinos y obreros—, y de lujo: todos los presidentes municipales del Estado de México, el Congreso local y el Tribunal Superior de Justicia en pleno
Director de escena, Eliseo Mendoza Berrueto y los tramoyistas de Del Mazo ordenaron, un día antes, un ensayo general Micrófonos, luces, cámaras de televisión, todo listo para la presentación de “La Reconversión Industrial” Atrás del ábside cubierto por dos banderas monumentales, también estaba listo un equipo de apuntadores —medio centenar de técnicos y asesores, con archivos y computadoras— que al día siguiente, discretos, hacían llegar documentos al compareciente para que respondiera a los diputados de oposición
Tenso al principio, siempre con ademán de ejecutivo bancario, Del Mazo pisó mejor las tablas en el segundo acto, luego de un receso que todo mundo aprovechó para comer Nueve millones de pesos costó alimentar, ese día, a cerca de 3,000 personas —diputados, clave, periodistas, invitados— Para algunos, hasta caviar hubo
Ante el éxito taquillero y el meteórico, encauzado y protegido encumbramiento de Del Mazo, sus allegados recordaban, ahí, en la Cámara, la forma en que Adolfo Ruiz Cortines resolvió la sucesión presidencial: “Engañó con la verdad”
Dos días después —jueves 13— el secretario de Gobernación, Manuel Bartlett, aplicaba el principio fundamental del judo: aprovechar en beneficio propio la fuerza y el impulso del contrario:
Sin boato, aparentemente sencillo, Bartlett adoptó el papel de modesto e impuso el contraste: nadie se quejó por embotellamientos de tránsito como los provocados dos días antes por los invitados y acarreados de Del Mazo, en los estacionamientos había lugares y en las galerías se veían algunos claros Su comparencia casi parecía una sesión normal de la Cámara de Diputados
Hijo de Manuel Bartlett Bautista, que fue gobernador de Tabasco, el secretario de Gobernación nació en Puebla, fortuitamente, el 23 de febrero de 1936 Estudió Derecho en la UNAM y obtuvo dos posgrados, en Inglaterra y en Francia En 1964 Carlos Madrazo, líder del PRI, lo nombró su secretario auxiliar Después de la caída de Madrazo, se quedó a colaborar con Lauro Ortega Ahí, en el PRI, inició una entrañable amistad con Juan Maldonado, actual diputado federal; con Enrique Fernández Martínez, líder de la CNOP; con Miguel Osorio Marbán, con Alberto Calderón, actual director de los Talleres Gráficos de la Nación, y con Fernando Elías Calles, ahora subsecretario de Gobernación
Cuando Lauro Ortega es relegado del PRI, para darle acceso a Alfonso Martínez Domínguez, Bartlett se va a una temporada a la banca y reaparece en septiembre de 1969; su amigo, Mario Moya Palencia —nombrado secretario de Gobernación encargado del Despacho porque Echeverría es postulado candidato a la Presidencia— lo designa su asesor Y cuando Moya obtiene la titularidad de la Secretaría, Bartlett, de quien se suponía iba a ser subsecretario, tiene que esperar en la Dirección de Gobierno, pues Fernando Gutiérrez Barrios es ratificado en la subsecretaría En la otra subsecretaría es nombrado Carlos Armando Biebrich, de quien se decía que era uno de los jóvenes políticos más talentosos de México
Copado, Bartlett alentó nuevamente su esperanza de ser subsecretario de Gobernación cuando Biebrich fue enviado de gobernador a Sonora Pero le ganaron la carrera y el cargo fue ocupado por Sergio García Ramiro, actual Procurador General de la República, a quien sus amigos también candidatean como presidenciable
A pesar de no lograr al ascenso, Bartlett es uno de los que más lucha a favor de su jefe Moya Palencia por la Presidencia de la República La candidatura recae en José López Portillo y Bartlett, para no quedar desempleado, tiene que aceptar un trabajo modesto en el Banco Nacional de Fomento Cooperativo En 1979, Santiago Roel lo rescata y lo nombra jefe de Asuntos Políticos de la Secretaría de Relaciones Exteriores Pero poco después, Roel, por bloquiflojo, es cesado, y Bartlett vuelve a quedarse sin trabajo, hasta que Miguel de la Madrid, ya para entonces secretario de Programación y Presupuesto, lo nombra su asesor político
Surge el destape de Miguel de la Madrid, quien inmediatamente nombra coordinador general de su campaña a Manuel Bartlett Pero días después, al no confirmarse la noticia, afloran jaloneos entre Javier García Paniagua, líder del PRI, y del equipo de campaña de De la Madrid
Después de algunos altercados con García Paniagua, Bartlett es nombrado secretario general del PRI e inicia su crecimiento político; Miguel de la Madrid lo nombra secretario de Gobernación y ahora, presidenciable, lo pone en escena con su comparecencia
Accidentado ha sido su trabajo en la Secretaría de Gobernación Uno de sus tropiezos se lo provocó el entonces director de la Dirección Federal de Seguridad, José Antonio Zorrilla, a quién impulsó para obtener la candidatura a diputado federal, pero al que problemas con el narcotráfico lo hicieron renunciar a la inminente curul y lo obligaron a salir del país
No han dejado de llamar la atención, también, los ceses fulminantes de muchos de sus principales colaboradores en Gobernación, como es el caso del subsecretario Jesús Dávila Narro; del director de Inmigración, Mario Vallejo Hinojosa; del otro subsecretario, Javier Wimer, y la del director de Información, Mauro Jiménez Lazcano, entre otros Se calcula que ha removido a casi el 50% de su equipo original
Impugnada ha sido su labor, también, por su participación en la malograda Ley Mordaza, por su conflicto con la Revista Impacto y por las elecciones en San Luis Potosí, Nuevo León, Durango, Chihuahua, Oaxaca, Sinaloa, Baja California, entidades donde la oposición se queja de fraudes electorales
Hace un año, dos prominentes empresarios, Fernando Canales Clariond y Emilio Goicoechea, acusaron a Bartlett —y a Carlos Salinas— de intimidar a miembros de la iniciativa privada para que no participen en política y para que apoyen al Presidente de la República
A pesar de que Miguel de la Madrid, en su campaña electoral, se comprometió a reglamentar el derecho a la información, Manuel Bartlett dio carpetazo al asunto en mayo de 1983, no obstante haber organizado, él como principal responsable, el Foro de Consulta Popular para la Comunicación Social, en el que se invirtieron millones de pesos y en el que 83% de los ponentes se manifestó a favor de la reglamentación
Bartlett dice tener la convicción de que el presidencialismo mexicano está fundado “en la más pura esencia democrática y de justicia social” Y a falta de una oferta política que entusiasme a los mexicanos, la actual administración recurre ahora a lo que cada sexenio se hace: una reforma electoral
Así, para presentar “El Código Federal Electoral”, Bartlett debutó en la Cámara de Diputados y olvidó, en la tribuna, su gesto duro y su enojo pronto Polemizó, sí, pero también intentó conciliar Inclusive aplaudió las intervenciones de algunos diputados de oposición
La próxima semana comparecerá otro de los presidenciables, también junior: Carlos Salinas de Gortari, secretario de Programación Y Presupuesto Es hijo del senador Raúl Salinas Lozano, exsecretario de Industria y Comercio, exdirector de Instituto Mexicano de Comercio Exterior Nació el 3 de abril de 1948 Estudió economía en la UNAM y tiene dos maestrías y un doctorado de la Universidad de Harvard Desempeñó cargos menores en la secretaría de Hacienda, hasta que en 1979 el secretario de Programación y Presupuesto, Miguel de la Madrid, lo invitó a colaborar con él y lo nombró director general de Política Económica y Social
Con este cargo, en 1981 viajó a Guadalajara para impugnar las resoluciones del IV Congreso Nacional de Economistas y presentar, como único proyecto nacional, al llamado Plan Global de Desarrollo De los economistas críticos, entre quiénes se encontraban Armando Labra, Rolando Cordera y Carlos Pereyra, dijo que eran funcionarios que viajaban en el mismo tren (el sistema), pero en los coches de atrás y quisieran estar en los de adelante
Meses después se produce el destape de Miguel de la Madrid a la Presidencia de la República y Carlos Salinas es enviado a dirigir el Instituto de Estudios Económicos, Políticos y sociales del PRI, en lugar de Jorge Tamayo, a quien habían encargado elaborar el Plan Básico de Gobierno 1982-88 Una vez desplazado Tamayo, Salinas elaboró un nuevo Plan Básico, al gusto del candidato a la Presidencia, pero al que varios de los mismos priístas calificaron de “plan conservador”
A esos críticos, Salinas llamó “grupo de cenáculo o camarillas intelectuales que pretenden imponer programas demagógicos y utópicos”
En plena campaña electoral, en noviembre de 1981, el candidato Miguel de la Madrid se comprometió a “erradicar el cáncer de la inflación” Salinas se solidarizó con ese compromiso y dijo a Proceso:
“El Plan Básico —elaborado por él—, dice que la inflación es uno de los fenómenos más complejos de la sociedad Constituye la resultante de muchas fuerzas y, por tanto, no puede atársele con medidas simplistas que aparentemente detienen la inflación pero que sólo perjudican a las mayorías No se va a detener afectando el crecimiento económico y la generación de empleos Se va a detener con una acción decidida que incida en todas las fuerzas que provocan la inflación Se requiere acciones firmes, pero compatibles con los objetivos centrales de la política de desarrollo
Mientras cumple su promesa de detener y erradicar “el cáncer de la inflación”, Salinas de Gortari ha sido un gran promotor de sus amigos, además de que sus hermanos también están colocados en la administración pública De la forma en que ha ayudado a sus amigos, quizá el caso más sobresaliente sea el de Manuel Camacho Solís: primero secretario de Salinas en Programación, luego subdirector del IEPES, con Salinas de Director; después, subsecretario de Desarrollo Regional en la SPP, con Salinas de secretario, y ahora, con la ayuda de Salinas, secretario de Desarrollo Urbano y Ecología
Salinas tiene en sus manos un instrumento que ha sabido manejar con habilidad: los egresos Anuncia partidas para los estados de la República, pero se reserva un monto que le permite, a la mitad del año, ampliar la colaboración federal a los gobernadores De esta manera ha ido haciendo amarres políticos estado por estado
Cuando Jesús Silva Herzog salió de Hacienda, los amigos y colaboradores de Salinas se alegraron Había quedado fuera de la pelea uno de los presidenciables con más probabilidades Pero la alegría se ha vuelto preocupación: dudan que el Presidente pueda tener tanto afecto para Salinas como el que le tiene para Del Mazo
El cuarto presidenciable, de los “destapados” por Jesús Salazar Toledano, líder del PRI capitalino, no tiene —hasta el momento— dónde representar su número Aseguran que le están buscando escenario y éste podría ser el Senado, donde fue líder
Amigo de Miguel de la Madrid desde cuando estudiaban Derecho en la UNAM, González Avelar ocupó, en 1964, la subdirección de Enseñanza Superior e Investigación Científica de la Secretaría de Educación Después fue director de Profesiones de la UNAM y, posteriormente secretario particular del entonces secretario del Trabajo, Rafael Hernández Ochoa En 1972 lo nombraron subdirector jurídico del Infonavit y más tarde subdirector del Indeco
En mayo de 1979 Miguel de la Madrid lo hizo director general de Difusión y Relaciones Públicas de Programación y Presupuesto Ahí permaneció hasta que su jefe fue destapado candidato a la Presidencia, inmediatamente lo nombró secretario de Prensa y Propaganda del PRI, de donde fue lanzado como candidato a senador por su natal Durango
Por encima de senadores experimentados y con prestigio, González Avelar, en su debut como legislador, fue nombrado líder del Senado, porque “representaba —dijo entonces las senadora Yolanda Sentíes— una madura vinculación con el pensamiento del licenciado Miguel de la Madrid”
Abandonó el senado el 25 de marzo de 1985, para convertirse en “cardenal”: el Presidente lo nombró secretario de Educación Pública, en lugar del fallecido Jesús Reyes Heroles, iniciador de la descentralización y de la Revolución Educativa Nunca más se ha vuelto a hablar de ello
Para no quedarse atrás en el sainete, otro priísta, el diputado Antonio Tenorio Adame, lanzó la precandidatura de dos presidenciables más: el regente Ramón Aguirre, y el secretario de la Reforma Agraria, Rafael Rodríguez Barrera Explica por qué lo hizo:
“Un grupo de empresarios, en Nayarit, se manifestó a favor —dijeron— de un candidato que garantice y favorezca el desarrollo económico Pero eso, pienso yo, sólo es uno de los requisitos Se requiere, también, que el candidato garantice la continuidad histórica de la soberanía de la nación, que sea factor de estabilidad y negociación entre los sectores sociales Además, que el candidato sea un hombre justo con una radical pasión por la justicia social, para abatir rezagos sin menoscabo de los derechos humanos El candidato, finalmente, debe ser un hombre que represente la gran esperanza de los mexicanos”
—¿Y usted piensa que Ramón Aguirre y Rodríguez Barrera sí reúnen esos requisitos?
—Bueno yo sólo he señalado la presencia de dos hombres públicos que están en la vena política Yo no expreso simpatías, no soy protagonista; sólo soy testigo de lo que sucede Y estoy consciente de que hay corrientes que sí están trabajando a favor de tal o cual aspirante
—¿Qué opina de los cuatro precandidatos destapados por Salazar Toledano?
—Son hombres que han alcanzado alto grado de especialización, pero no han conseguido la universalización del manejo del poder Ellos tienen que alcanzar la maduración rápidamente, la aceptación pública, para evitar, en ciertas circunstancias, el rechazo generalizado, como se vio en el caso de Casas Alemán Y las comparecencias, entre otras cosas, ayudan a madurar al hombre público y, en cierta manera, legitiman políticamente a quiénes en su trayectoria no han tenido una plena vinculación parlamentaria
Pero para la mayoría de las fracciones parlamentarias —excluido el PRI— las comparecencias constituyen “una farsa” y una manipulación en perjuicio del Poder Legislativo Pedro Peñaloza, líder del PRT, dice:
“Estamos en presencia de un acto grotesco (las comparecencias) de la democracia a la mexicana, en el que la Cámara de diputados es usada como pasarela para exhibir a los secretarios de Estado supuestamente presidenciables Estos hechos desnudan la situación que prevalece en el país, en el que no existe análisis ni discusión sobre el candidato a la Presidencia de la República El gran elector es el Presidente de la República, sin consultar a nadie y usando sólo indicadores tan frívolos y convenencieros como la amistad y cercanía en el proyecto político en turno Lamento que se nos use a los diputados como evaluadores del candidato del partido gubernamental Creo que toda esta orgía por el poder que estamos presenciando, donde la estampida de búfalos ya se está prefigurando, coloca a la nación como una arena de lucha entre las facciones del propio gobierno Es grave que frivolicen la lucha política Con estas comparecencias se trata de eclipsar los verdaderos problemas del país Finalmente, todos los precandidatos priístas son iguales: son enemigos de las causas populares Por eso me parece absolutamente equivocado que la izquierda se involucre a favor de cualquiera de ellos La única diferencia que puede haber entre ellos es en la hora en que van a misa”
Para Jesús González Schmal, líder de la diputación panista, las comparecencias “han sido pervertidas” para convertir a la Cámara de Diputados en instrumento de promoción del posible candidato del PRI a la presidencia de la República
El panista se queja de la mecánica que se establece dentro de la Cámara “para limitar el derecho de réplica de los diputados” Esa limitación —añade— proporciona vieja ventaja al compareciente para “mentir en las respuestas sin ser descubierto”, además de que “el acarreo de burócratas y los agentes de seguridad en el recinto intimidan a los legisladores y resta naturalidad a lo que debería ser un diálogo normal entre los Poderes Legislativo y Ejecutivo”
A su vez, Arnoldo Martínez Vérdugo, coordinador de la diputación del PSUM, asegura que las comparecencias “se han convertido en algo que contradice la idea original de la ley, que otorga facultades a la Cámara para llamar a los secretarios de Estado y pedirles información sobre aspectos relevantes de la vida nacional En vez de eso, las comparecencias se han vuelto una forma de promoción de los secretarios de Estado, particularmente ahora que se inicia la carrera por la sucesión presidencial Inclusive, se restringen facultades a los diputados, en aras de que el compareciente domine la escena y se vuelva el dueño de ella”
Al respecto, Cuauhtémoc Amezcua, coordinador de la diputación del PPS, se manifiesta partidiario de que se modifique el mecanismo de las comparecencias para establecer su propósito original Entre otras cosas, pide que suprima el acceso, a las galerías, a “un público configurado como porras del compareciente” y que esas sesiones no sean transmitidas por televisión para que la Cámara de Diputados no sea usada, por los secretarios de Estado, como medio de promoción personal
Jorge Amador, coordinador de la fracción parlamentaria del PST, reconoce que las comparecencias, en el año previo al destape, “adquieren carácter de plataforma de lanzamiento” de los aspirantes a la Presidencia de la República
Sin embargo, Amador considera conveniente, aunque no legal, esa práctica, porque “nos da la posibilidad de medir el temple y la ideología de los cuadros importantes del gobierno Nos permite ver, en los aspirantes a la Presidencia, su disposición al diálogo, su grado de serenidad y sus actitudes decisivas como sería la de definirse frente a los Estados Unidos y frente a los trabajadores”
Pero Eduardo Valle, coordinador de la diputación del PMT, afirma que “en la democracia bárbara que padecemos, es el Presidente de la República quien designa a su sucesor y estas comparecencias poco tienen que ver con la determinación presidencial Por eso, nosotros no adoptamos actitud de golpeadores al servicio de cualquier facción del gobierno Nosotros no tenemos ningún precandidato dentro del PRI Tendremos nuestro candidato y este será el de la izquierda unida”








