SALAZAR, SOLDADO LEAL, AL SISTEMA
Señor director:
Me siento potosino, y en cierto modo lo soy, tengo un hijo potosino Durante mi estancia en aquellas tan desérticas como hospitalarias tierras sentí que su comunidad me adoptaba, y es por ello que las noticias de los recientes acontecimientos me duelen
Son de sangre bravía los potosinos El terruño hostil así los forjó Son hombres de lucha
Hoy resulta que tengo amigos en dos bandos que se declaran en guerra Un solo cuerpo partido en dos
Desde mi “exilio” capitalino trato de comprender lo que en aquellas tierras sucede: llega un gobernador al que el pueblo parece aclamar, como librándose de un yugo Un hombre querido, conocido “Un hombre de acá”, al fin La calma después de la tormenta Parece que se avecinan épocas de paz, a pesar de la crisis
Promete el hombre respeto a la voluntad ciudadana (Pero debe acatar ordenes, y éstas son contundentes)
Puedo imaginarme el doloroso momento en que Florencio Salazar tomó la decisión de ser leal al sistema dejando a un lado la voluntad de su comunidad, sin siquiera concederle el beneficio de la duda (Ordenes son ordenes) Creo que San Luis Potosí no podrá volver a ser el de antes Partieron con machetes sus entrañas Violaron su conciencia, y la violación es un crimen
El potosino, pueblo olvidado por el centro, es un pueblo maduro, con mayoría de edad Reclamará y seguirá reclamando
El sistema se ha vuelto ciego No se dio cuenta de que un pueblo le solicitaba tan sólo una alcaldía —o el respeto al sufragio, en su caso— como símbolo de su libertad de expresión política En su soberbia el sistema se la negó
No culpo a Florencio Salazar Es un soldado leal
Leal a un sistema que se derrumba
Atentamente
Federico Roth
México, DF








