Antes que las negociaciones empezó el alza de precios

Antes que las negociaciones empezó el alza de precios
El aumento al salario mínimo empobrecerá más a los trabajadores
Se llega al límite: los trabajadores esperan con temor la fijación del nuevo salario mínimo El incremento que tenga, sea cual fuere, significará sólo un agravamiento de su situación de penuria
Así se sintetiza —se materializa, más bien— el fracaso de la política económica del actual gobierno Falla en lo esencial Traiciona su propósito de “proteger y mejorar gradualmente el poder adquisitivo del salario”, inscrito en el Plan Nacional de Desarrollo
Apenas se escenifica la farsa anual de la “negociación” para fijar el minisalario y ya los precios se han disparado A partir del 12 de diciembre, fecha en que entró en vigor el aumento de las gasolinas y el gas, se han incrementado los precios del azúcar, los refrescos, las medicinas, el aceite comestible, el transporte Y se anunciaron ya los del pan, las tortillas, la leche, los pasajes
En suma, los trabajadores ganarán menos, en términos reales, cuando reciban su “aumento” salarial, a partir del 1o de enero
Según las cifras manejadas durante el “estira y afloja” público —la decisión final, como siempre se tomará en privado— el porcentaje de aumento al salario fluctuará entre el 30% propuesto por los empresarios y el 60% demandado por el Congreso del Trabajo Lo que es un hecho es que cualquiera que sea el incremento no alcanzará para satisfacer las necesidades de los trabajadores y sus familias
De acordarse el aumento máximo pedido por el sector obrero, el salario mínimo en el Distrito Federal pasaría de los 1,250 pesos diarios actuales a 1,920 pesos; menos de 60,000 pesos al mes
Faustino Chena Pérez, vocero de la representación obrera ante la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, lleva registrados tres “tipos” distintos; el salario mínimo constitucional, que sería de 5,625 pesos diarios, pero que nuca se va a fijar; el salario estrictamente necesario, de 3,738 pesos al día, que tampoco es posible alcanzar, y el salario mínimo tradicional, que solamente cubre las dos terceras partes de las necesidades “Ahora va a haber un salario ilegal —dice— que ni siquiera va a cubrir esas dos terceras partes, porque el 60% de aumento que pide el Congreso del Trabajo está todavía 500 pesos abajo de lo que se necesitaría para cubrir los dos tercios de lo requerido”
También el legislador Blas Chumacero, líder de la diputación obrera, tiene su catálogo Al hablar en la sesión de la Cámara del miércoles 17 de diciembre, dijo:
“Si lo estableciéramos nosotros (la CTM), el salario mínimo en el Distrito Federal sería de 10,000 pesos diarios; si lo estableciéramos como marca la Constitución, llegaría a 3,000 pesos diarios, y si lo estableciéramos desde el punto de vista de los parámetros de la economía nacional, rebasaría los 5,000 pesos diarios”
Un incremento del 40%, que es el que parece más cercano a la decisión final, significaría un salario de 50,000 pesos mensuales, aproximadamente, en el caso del Distrito Federal
En el mercado de Beethoven, en la colonia Guadalupe Tepeyac, las señoras deambulan entre los puestos, en busca de productos baratos Sus bolsas de plástico están todavía vacías Hasta los alimentos que en otro tiempo eran económicos, hoy son inaccesibles para las familias de quienes ganan el salario mínimo Las amas de casa no saben qué hacer con los 400 ó 500 pesos que llevan en sus monederos: el kilogramo de frijol cuesta 300 pesos, el de garbanzo 150, el de jitomate 400
Piden fiado, regatean y acaban por rogar; compran residuos de pollo, sus vísceras o el pescuezo y las patas Ni pensar en adquirir un kilo de carne, a 1,500 pesos
Celia Figueroa de Hernández, con su delantal desgastado, dice: “mi esposo saca como 45,000 pesos mensuales Estamos más apretados que nunca, con nuestros cinco hijos Pagamos 6,000 pesos por un cuarto en una azotea Por las mañanas desayunamos café negro con bolillos y retazos de pan dulce que nos dan casi regalados en la panadería La Abeja La mayor parte del dinero se nos va en al comida; pero ya sólo podemos comer frijoles, tortillas, sopa aguada y, a veces, huevo con ejotes o algo así El dinero no sirve para nada ¿De qué sirve que aumenten los sueldos, si ya aumentaron los precios? Este Presidente nos va a matar de hambre, ¿qué se piensa?”
Al iniciarse la sesión del miércoles 18, el debate sobre el nuevo salario mínimo se apoderó de la Cámara de Diputados Lo inició Manuel Terrazas, del PSUM, cuando denunció en la tribuna que los salarios reales están ya a niveles de hace poco más de diez años, por lo que propuso a la asamblea el siguiente acuerdo:
Que la Cámara de Diputados recomiende a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, que en la fijación de los salarios que deberán entrar en vigor el próximo primero de enero, “se considere la necesidad de iniciar una recuperación sostenida del salario real” y que se reglamente el concepto constitucional de “salario remunerador”
A su vez, Efraín Calvo (PRT) dijo que en nueve años, de 1976 a la fecha, los precios han subido en quince veces, en tanto que los salarios sólo se han incrementado, en su monto total, en unas diez veces Por tal motivo, exhortó a las organizaciones obreras a luchar, inclusive con una huelga general, “porque ya estuvo bueno que nos estén dando atole con el dedo a los trabajadores mexicanos y sigamos padeciendo salarios de hambre”
Al ver que estaba iniciándose un debate no programado, el presidente de la Cámara, Ortiz Arana, intentó ordenar la sesión y continuar con los asuntos del orden del día, pero Blas Chumacero se indisciplinó:
“No se acepta la recomendación del señor presidente de la Cámara de que se pospongan estos hechos para cuando se hayan desahogado todos los asuntos del orden del día”, dijo en la tribuna el veterano líder obrero, al afirmar que el problema importante por discutir era precisamente el de los salarios mínimos
Sin embargo, acusó de irresponsables a los partidos de izquierda por su supuesta tendencia anarco sindicalista y por pretender “quebrantar el proceso democrático de México” con su exigencia de huelga general
Pablo Alvarez Padilla (PAN) se sintió aludido por Chumacero y contraatacó: acusó a los líderes de la CTM de haber mediatizado al movimiento obrero “en aras de conservar una paz ficticia, una paz de sepulcros como es la que estamos viviendo”
También los acusó de negociar “en cubículos clandestinos” aumentos salariales de 20 ó 25%, cuando el clamor general de los trabajadores es que el aumento sea de 60% Su afirmación provocó un zipizape Santiago Oñate Laborde y Beatriz Paredes, ambos del PRI, lo interpelaron desde sus curules y Blas Chumacero subió por segunda vez a la tribuna para retar a los panistas:
“Voy a bajar de esta tribuna y, si se sienten ofendidos atájenme, atájenme —les dijo—: Ustedes se van a quedar en sus asientos y yo voy a pasar junto a ustedes, porque no se trata nada más de tener valor colectivo: hay que tener valor personal, valor civil”
Por su parte, Heberto Castillo (PMT) reprochó al movimiento obrero organizado su falta de fuerza para defender el salario de los trabajadores Y luego de explicar que el próximo salario mínimo debería ser de, por lo menos, 1,76250 pesos diarios, preguntó:
“¿Va a defender esto el movimiento obrero organizado? ¿O va a ocurrir como, quizá pese a su esfuerzo, ha ocurrido en todos los últimos años?”
No obstante el largo debate, ninguno de los partidos impugnó la propuesta del PSUM, por lo que la asamblea aprobó elaborar, por medio de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, una recomendación a la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, con el fin de que en la fijación de los salarios que entrarán en vigor en enero “se considere la necesidad de iniciar una recuperación sostenida del salario real”
Con la mirada al frente, como si viese un punto fijo, Jacinto Hernández se pregunta en su casa de Ciudad Nezahualcóyotl: ¿cómo hacer para que 50,000 pesos mensuales alcancen para vivir? Pide a su hijo una libreta y un lápiz Llama a su esposa, para que le ayude a hacer las cuentas
Va por partes “Somos cinco de familia, con los tres niños”, aclara Y apunta: leche, siete litros a la semana, a 115 pesos el litro; café, 14 bolsitas de a 40 gramos cada una; pan, 700 pesos a la semana; huevo, dos kilos; frijoles, tortillas, verduras, aceite, arroz, fruta
“De pura comida —suma— llevamos 6,980 pesos semanales Al mes, 27,920 pesos”
Pero faltan muchas cosas, Jacinto paga 10,000 pesos mensuales de renta, por dos cuartos que forman su casa, en Lago Cupatitzio 254, colonia Agua Azul Ropa, zapatos, gas, luz, útiles escolares, pasajes
Vuelve a sumar: “Ya son 58,920 al mes”
—Uh, ya nos pasamos —interrumpe su esposa
—No —repone Jacinto—: ya nos fregamos
Según estudios de la representación obrera ante la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, el 40% de la población económicamente activa (cerca de seis millones de obreros) gana el salario mínimo Otro 38% (cuatro millones de obreros) gana dos veces el salario mínimo y solamente el 06% tiene ingresos hasta diez veces el mínimo
Aunque teóricamente los trabajadores sindicalizados ganan, con todo y prestaciones, un poco más del mínimo, la fijación de éste se ha vuelto cada vez más alto, sino en el más bajo
En la actual negociación han estado presentes dos factores que no parecen tener solución: cómo hacer que el gobierno —principal empleador de mano de obra— pudiera, en un momento dado, no influir en la negociación y al mismo tiempo quedar librado de pagar a sus empleados el mismo incremento que se acuerde, y, segundo, cómo disfrazar un aumento para que no sea tan abiertamente ilegal, al no cubrir mínimamente los requisitos que establece la Constitución
En la reunión del Congreso del Trabajo efectuada el 16 de diciembre, el representante del sindicato minero ante la CNSM, Jorge Acedo, planteó abiertamente la cuestión Dijo que se deberían buscar los mecanismos para que el gobierno se quede al margen de la negociación y posteriormente buscará otros mecanismos adecuados a su situación La propuesta fue tomada en cuenta, para someterla después a los funcionarios gubernamentales
Sin embargo, la segunda cuestión es la que más preocupa tanto a los dirigentes obreros como a los representantes gubernamentales ¿Cómo fijar un salario que no cubre ni la mitad de lo que establece la Constitución, pero aparentar al mismo tiempo que sí lo hace?
Para el Sindicato Mexicano de Electricistas, desde que se inició el actual gobierno el castigo a la economía de los trabajadores ha sido muy marcado No ha habido una correspondencia en la alianza con el Estado Hoy, esa política hace difícil, inclusive, seguir controlando el descontento de los obreros
Aunque según Fidel Velázquez en la actual “negociación” se busca no repetir errores del pasado, en la práctica no parece seguir un camino diferente La CNSM está instalada en sesión permanente, pero espera los resultados de los arreglos a que puedan llegar el gabinete económico, Fidel Velázquez y Angel Olivo Solís, presidente del Congreso del Trabajo Ellos han sostenido ya varias rondas de pláticas, la mayoría de ellas en forma privada
Un hígado, una molleja y un pescuezo de pollo, en caldo con arroz, es desde hace muchos días el alimento que Pascual Hernández alterna con frijoles, salsa y de vez en cuando carne Obrero en una fábrica ubicada en el estado de México, está en busca de un segundo empleo que le permita “nivelar” la situación
Marcela Pérez de Hernández, su mujer, hace magia con el dinero Regatea, pide descuento, sustituye un alimento por otro más barato, busca y rebusca la forma de sobrellevar las cosas; pero desde el 12 de diciembre ya no puede “estirar” más el dinero Sus cuentas se vinieron abajo porque el aumento a la gasolina, la llegada de la Navidad y la inminente fijación del nuevo salario mínimo, dispararon los precios
Pascual Hernández vive con su esposa y sus tres hijas en un cuarto de azotea en la colonia San Rafael Hasta hace unas semanas tenía dos empleos Eso le permitía un ingreso total de dos veces el salario mínimo Al quebrar la empresa donde trabajaba como chófer, se quebró también su economía Hoy sobrevive
Las alzas vienen en alud Durante este mes, el gas duplicó su precio, los refrescos subieron 26%, las tarifas de hoteles 515%, los alimentos perecederos 20% en promedio
Antes de que acabe el año, la cuarta parte de los medicamentos tendrán un incremento de 205% en su precio
Y en enero, la leche, el pan y las tortillas El aumento en su precio se anunció ya, aunque todavía no se conoce la cuantía Los productores piden 50% de aumento
Con la llegada de 1986 también aumentarán las tarifas de teléfonos Y las de los transportes; ferroviario, de pasajeros, de carga, marítimo y aéreo El secretario de Comunicaciones, Daniel Díaz Díaz, lo justificó: “han aumentado la gasolina, el diesel y, seguramente, aumentarán los salarios, las refacciones, las llantas” La petición de incremento es del 35%
Habrá más, sin duda El subsecretario de Comercio Interior, Jesús Sánchez Jiménez, lo dejó entrever: “se ha tratado de diferir los aumentos de 17 productos de la canasta básica o autorizarse en menores proporciones que los productos fuera de control, mismos que se han elevado mucho más que los controlados”
Las amas de casa son, en la práctica, en los hechos, las primeras en resentir los efectos de la inflación decembrina, que se desatará, estallará en los primeros días de enero entrante
Luis Juárez, encargado de la popular “Supercarnicería” situada en la calle Romero de Terreros, frente al mercado de la colonia Del Valle, habla de la situación de ese negocio:
“Hace apenas medio año, cuando mucho, la gente compraba carne tres veces a la semana Hoy, a lo más, lo hace una sola vez La verdad es que las ventas han bajado muchísimo No sabes qué va a pasar de seguir así las cosas”
Un ejemplo de la situación es el costo de un kilogramo de pollo: de 240 pesos que era su precio a principios de 1985 ahora es de 700 El kilo de carne de res pasó en cuatro o cinco meses de 800 a 1,200 peso el kilo; la carne de puerco vale actualmente 1,200; la de ternera, 1,600; la de carne molida, 1,000 y el de bistec, entre 900 y 1,00 pesos
“¿Con qué ojos, mi buen?, dice ahí enfrente Rafael Valdés, que con su salario mínimo tiene que mantener a seis hijos