Un día especial

Un día especial
Francisco Ponce
Fue uno de esos desayunos sorprendentes: a las 10 de la mañana, el coro ensamble de Bellas Artes, en una ceremonia deportiva
Así recibió Atizapán de Zaragoza, estado de México, a los profesores latinoamericanos de educación física, durante un coloquio que concluye este domingo Imagínese: los discursos pasaron a un segundo plano, porque los vocalistas se llevaron la inauguración del evento Para muchos, extrañó el ausentismo de un mariachi o cualquier otro repunte folclórico
Fue un desayuno muy particular
Pero había que viajar ese día de la semana pasada, porque de otra manera se pierde la relación con la realidad Y de Atizapán de Zaragoza, a Ciudad Nezahualcóyotl, frente al estadio, donde ha comenzado el maquillaje del lugar
Para los habitantes de las cercanías, el mundial de 86 tiene aspectos positivos: la escuela adyacente al estadio contará con mejoras palpables en aulas, espacios deportivos, biblioteca Las calles frente al estadio están siendo pavimentadas, las fachadas adquieren un toque colonial y hay nuevos arbotantes de luz Esa zona, tradicionalmente polvorienta, con vecindades y tendederos y niños sin calzones y sin zapatos, han dejado de formar parte del paisaje
No encuentro aún una explicación, pero así es: de alguna manera hay modificaciones en la zona
Pero no es todo
Rumbo al aeropuerto, en la porción de Neza con el Lago de Texcoco —o lo que queda de él— aspiramos el olor a basura, desechos, materia orgánica que ha permitido la vida animal: garzas y patos en esas aguas espantosamente malolientes
Un poco más adelante, los tiraderos de basura Lugares donde no se permite el paso a cualquiera, porque los pepenadores son celosos: una vez que han expurgado los desechos que tiran los camiones, entonces es posible un breve tiempo para platicar
Pero no es todo
Las montañitas de basura deben ser cubiertas con tierra, para evitar que esos desperdicios permanezcan expuestos Y el gobierno envía camiones cargados con tierra a esos basureros —que son de particulares— y las máquinas se dan a la tarea de aplanar esos terrenos, porque tienen que estar listos para sábado y domingo
Y es que allí, en esos terrenos y en esos polvos malolientes, el negocio aparece sábado y domingo: cientos de equipos se pelean por adquirir un horario y jugar al futbol
Los muchachos respiran ese polvo, consumen refrescos cargados de contaminación Y es que no hay otra alternativa No hay otros lugares y los que hay son bien aprovechados por los presidentes de las ligas o los líderes vividores que pululan en la región Claro: habría una alternativa: la droga Pero esos muchachos se aferran a las actividades deportivas
Para ellos no hay ensambles
Para ellos la vida es así de rápido: sobre los basureros o nada