Rodeos

Rodeos
Francisco Ponce
Ni hablar: desde Avila Camacho y Mr Amigo Alemán Valdés, encontramos el antecedente contemporáneo más próximo del concepto de entreguismo Y, por supuesto, también el de pandilla Así, se ha podido integrar una galería política del terror cuyo signo en los dos últimos sexenios llevó la marca de esos locos chicos de la Colonia del Valle
De éstos se ha escrito muchísimo: pero en lugar de atraparlos en la propuesta de la renovación moral, se teje un recoveco en el que caen sólo hijotes menores de la feroz banda
Naturalmente, ha ocurrido lo mismo con los otros, los entreguistas que se la han pasado aplicando intereses a los dólares ajenos —o propios— pero que a la vez han sido extraordinariamente abusivos en endeudar cada vez más al país
Hace días, por ejemplo, los del institucional revolucionario criticaron a los contras de la teología de la liberación, por comulgar con ideas del In God we trust que pregonan los republicanos estadunidenses, cuyo bandeirante mayor es Don Ronald
Pero los chicos de la banda —los adoptados, según Naranjo: Proceso 411— ni siquiera se ruborizaron después de tener endeudado al país con un entreguismo que raya en corrupción tan violenta
¡Ah! pero eso sí: apenas ahora, el titular priísta, Adolfo Lugo Verduzco, se percató que la nariz del embajador estadunidense John Gavin es “imprudente”, que “no entiende aún la idiosincrasia del pueblo mexicano y nuestro profundo sentimiento nacionalista y de respeto hacia los demás países”, porque “desconoce suficientemente nuestro sistema político que es producto de nuestra experiencia histórica y de nuestra realidad”
Después de los mejores mensajes por televisión del embajador Gavin —aquellos del ron vampiresco— ha continuado su injerencia en asuntos nacionales, quizá porque se siente legitimado por las actitudes diabólicas de entreguistas y pandillistas
Pero a que Lugo Verduzco no le retira a Gavin sus credenciales
Claro: como para asuntos más delicados ha faltado una poca de gracia y otra cosita, con más razón en este asunto de imprudencias
En realidad no es tan difícil: sólo se requiere de abandonar la demagogia y entrarle de lleno, pero derecho, a los problemas
Y en esto último radica el estatismo en que pantanean muchísimos problemas nacionales, entre otros el deporte
A imagen y semejanza de los políticos, los dirigentes deportivos se arremolinan cobijados en las medallas obtenidas por nuestros deportistas, pero de ninguna manera se aprestan a entrar de lleno a las soluciones y procuran a través de la educación física y el deporte, ciudadanos con mejores índices de salud desde los círculos primarios de la educación
Los días pasan y se mantiene al garete la Comisión Tripartita Es el resultado de que el organismo idóneo no se atreve a tomar el timón
Y los políticos conceden condecoraciones, pero no le dan al deporte masivo su lugar entre la juventud mexicana