“Estratagema para dar validez a sus infundios”, dice Notimex

“Estratagema para dar validez a sus infundios”, dice Notimex
La carta del Departamento del Estado “no es negación de lo que presenté”: Anderson
Enrique Maza
Sigue el escándalo Después de sus dos columnas sobre la corrupción oficial en México, publicadas en el Washington Post el 14 y el 15 de mayo, el periodista Jack Anderson volvió sobre el mismo tema el martes 5 de junio
La columna que provocó la protesta del gobierno mexicano fue la del 15 de mayo, en la que acusaba al presidente Miguel de la Madrid de haber transferido a cuentas personales en bancos suizos 162 millones de dólares Ahora, en su columna del martes 5, afirma que su información está confirmada
Notimex, la agencia de noticias del gobierno mexicano, en nota publicada en el diario Novedades el mismo día 5 lo llama calumniador y dice que no vale la pena demandarlo
He aquí, textualmente, los dos textos
Jack Anderson- México protesta por reportes recientes sobre corrupción
Mis recientes reportes sobre corrupción en México agitaron un nido de avispas al sur de la frontera El gobierno mexicano envió una protesta diplomática formal que llevó al Departamento de Estado a emitir una casi-disculpa cuidadosamente fraseada
El diputado Henry B González (demócrata por Texas) llegó incluso a sugerir que mis informaciones fueron resultado de filtraciones deliberadas por parte de elementos de la administración Reagan, que trataban de desacreditar al presidente Miguel de la Madrid durante su visita de Estado a Washington el mes pasado
Todo eso es absurdo Mi asociado Dale Van Atta ha estado por meses desterrando los hechos sobre el autoenriquecimiento del presidente mexicano Yo tuve la información esencial a finales del año pasado y empleé los meses siguientes en confirmarla La visita de De la Madrid fue simplemente un gancho periodístico conveniente para la historia
La avispa particular que picó a De la Madrid fue mi información, obtenida de fuentes secretas, de que el presidente mexicano había sacado subrepticiamente del país unos 162 millones de dólares desde que asumió la Presidencia en 1982 Hice notar que ésta era una suma modesta comparada con la de 1,000 a 2,0’00 millones secretamente almacenada por su predecesor y mentor José López Portillo durante su período de seis años
La primera noticia que tuvo la mayoría de los mexicanos del supuesto enriquecimieto de su presidente fue cuando se hizo pública su negación Con excepción de algunos editores valientes, la historia fue ignorada por la prensa mexicana Así, cuando se emitió la protesta formal, la mayoría de los periódicos se encontró en la incómoda postura de tener que explicar aquello por lo que su presidente estaba protestando
La protesta presentó un problema especial al Departamento de Estado, que se detalla en un reporte secreto del Departamento, donde se explica:
“Nuestros problemas con México difieren, en naturaleza y en escala, de los que tenemos con cualquier país Los problemas de otras naciones nos afectan Los problemas mexicanos nos involucranMéxico está en la pequeña lista de países que necesitan trato especial Porque es grande, pobre, muy cercano y esperado por una frontera permeable, y porque se población excede ya a sus recursos y está creciendo demasiado aprisa, los problemas de México serán cada vez más nuestros”
Por eso, la respuesta del Departamento de Estado a la protesta de De la Madrid fue una oferta de paz con palabras cuidadosamente escogidas Decía:
“El gobierno de los Estados Unidos aplaude el compromiso del presidente De la Madrid de acometer el problema de la honestidad en el gobierno La información disponible en todas las agencias del gobierno de los Estados Unidos nos conduce a la firme conclusión de que el presidente De la Madrid ha establecido un alto nivel, tanto personal como oficial, en el cumplimiento de su compromiso”
Esto, claramente, no s una negación de los hechos que yo presenté, aunque la prensa mexicana lo haya tratado como tal
Desde que aparecieron mis columnas, mucho se ha escrito sobre la campaña anticorrupción de De la Madrid Como yo señalé, se ha convertido en una tradición mexicana que cada administración entrante investigue la corrupción de la administración saliente, con su concomitante alharaca sobre reformas
Estas investigaciones, invariablemente, se detienen ante el presidente retirado Parece haber una especial inmunidad para los expresidentes, un entendimiento tácito que el actual presidente tratará a sus predecesores como a él le gustaría que un día lo trataran Una razón puede ser que el nuevo presidente casi siempre fue íntimo aliado del último presidente
Por ejemplo, ya nadie se molesta en hacer creer que la corrupción bajo el expresidente López Portillo no fue desenfrenada Pero, como es costumbre, López Portillo y De la Madrid han escapado al látigo que se aplica a las luminarias menores La prensa mexicana se ha mostrado reacia a recordar a los mexicanos que el director del presupuesto con López Portillo—el hombre que supo como nadie a dónde se iba el dinero—no era otro que De la Madrid
(Hasta aquí la columna de Anderson en el Washington Post, incompleta por razón del espacio fijo que el periódico contrata con el columnista y que le permite recortar su escrito a la medida Pero la columna de Anderson tiene otros tres párrafos, que se publicaron en otros periódicos, como el Laredo Times Helos aquí)
Significativamente, uno de los chivos expiatorios es Arturo Durazo Moreno, exjefe de la policía de la ciudad de México, convertido ahora en prófugo, después de ser acusado de corrupción, Con un sueldo de 65 dólares a la semana, Durazo Moreno adquirió propiedades valuadas en varios millones de dólares incluyendo una enorme y fastuosa residencia denominada El Partón, debido a sus terminados en mármol y a sus 42 columnas griegas
El 24 de julio de 1979, fui el primero en informar sobre la notoria corrupción del jefe de policía Fui calificado entonces como antimexicano por la prensa mexicana Es lo mismo que la prensa ha estado diciendo de mí desde el día en que publiqué la historia sobre la corrupción presidencial en México
Agregado: Editores independientes de México y fuentes gubernamentales dignas de crédito, me han informado que el partido político que ha gobernado a México desde 1929 envía fuertes cantidades de dinero, como pagos por debajo de la mesa, a reporteros y editores Los mexicanos, incluso, han inventado nombres para todo eso: embutes, para denominar los pagos secretos a reporteros, y gacetillas, para los pagos a los editores
(Aquí termina la columna de Anderson Cuando habla de su denuncia contra Durazo, se refiere a las acusaciones que se le hicieron desde 1975, obtenidas de las mismas fuentes que hoy usa para su información sobre las supuestas cuentas bancarias en Suiza del presidente Miguel de la Madrid Anderson reproduce, el 24 de julio de 1979, esas acusaciones proporcionadas por las mismas fuentes de inteligencia de los Estados Unidos: narcotráfico, conexiones con el bajo mundo Es la escencia de la acusación Recuerda que se informó a José López Portillo de la actividad de Durazo en el mundo de la droga, en 1976, cuando tomó posesión de la Presidencia Se le preguntó al respecto La respuesta del entonces presidente fue darle a Durazo protección oficial por amistad y promoverlo a general)
CAMBIO DE FUENTES, DICE NOTIMEX
El diario Novedades, el 5 de junio, publica una nota de la agencia gubernamental Notimex, fechada en Nueva York, como respuesta a la columna de Anderson y a la reiteración de sus acusaciones He aquí el texto íntegro de esa nota:
En una evidente acción para continuar la campaña de desprestigio contra México y su presidente, el columnista Jack Anderson insiste, en su columna del día de hoy, en que el mandatario mexicano ha hecho transferencias de dinero a bancos de Suiza
Los observadores notaron que en esta ocasión el columnista atribuye los supuestos documentos que apoyan su aseveración a “fuentes secretas”, mientras que en su columna anterior sobre este asunto afirmaba que procedían de “informadores de la CIA y de la Agencia Nacional de Seguridad”
Este notable cambio se atribuye al hecho de que como el Departamento de Estado desmintió formalmente a Anderson, éste ha utilizado otra estratagema para tratar de dar supuesta validez a sus infundios, quedando en evidencia su maniobra
En círculos oficiales y diplomáticos de Washington, no ha causado sorpresa la calumnia de Anderson pues se trata de un columnista que, en busca del escándalo, recurre a cualquier artimaña, incluso la falsificación de documentos, para lograr sus objetivos sensacionalistas En ocasiones anteriores ha lanzado calumnias contra jefes de Estado de otros países y aun a altos funcionarios del gobierno norteamericano, incluyendo al propio presidente Ronald Reagan, a quien ha atacado con supuestos “documentos confidenciales” que jamás presenta
Los ofendidos ya ni recurren a la demanda judicial, en virtud de que después de litigios que duran años—algunas veces hasta 5 o 6—, las sentencias de los tribunales únicamente lo obligan a publicar un desmentido o aclaración, lo cual hace en forma mínima, sin destacar aludiendo así la acción de la justicia o una pena más severa
Por otra parte, diplomáticos entrevistados aquí coincidieron en la opinión de que seria inconveniente que el presidente de un país libre y soberano, como México, se sometiera a la jurisdicción de tribunales, extranjeros y todo para que, después de años de litigio y escándalo, lo más que consiguiera fuera una tibia rectificación del columnista
“La honorabilidad y conducta moral del presidente Miguel de la Madrid no la puede poner en duda un columnista tan desprestigiado y repudiado como Jack Anderson”, afirmó enérgicamente un alto funcionario del gobierno norteamericano “La reacción unánime de la opinión pública mexicana y de los medios de comunicación de ese país, son evidencia patente de que no hay la menor veracidad en las audaces aseveraciones de Anderson, que hoy revela sus bajos y viles intereses y su total falta de escrúpulos, al cambiar, como si nada, el supuesto origen de la información que afirma tener”
Anderson, en artículo publicado hoy en el Washington Post, pretende dar una respuesta al desmentido que formalmente presentó el gobierno de México a unas anteriores colaboraciones suyas en las que lanzó cargos no fundados y considerados injuriosos en contra del propio país y de su presidente, el licenciado Miguel de la Madrid
Anderson no aporta ahora mayores datos sobre los cargos de corrupción que hizo, pero explica que lo publicado no llevaba la intención de desacreditar al Mandatario mexicano en ocasión de su visita oficial a Estados Unidos ni fue inspirado por el gobierno norteamericano a través de alguna de sus agencias
Insiste en que los datos dados a conocer en aquella ocasión fueron obtenidos por su asociado Dale van Atta, pero no señala cuál fue su fuente de información responsable; antes al contrario, ahora dice que le fueron proporcionados en fuentes secretas que antes aseguró provenían de informes oficiales en poder de algunas dependencias del Departamento de Estado
SE IMPUSO EL DR MENGES
El director de The News, Roger Toll, en su edición del 26 de mayo en artículo firmado por él mismo, presenta otro ángulo de la cuestión
Dice que el presidente De la Madrid y el secretario de Relaciones Exteriores, Bernardo Sepúlveda, se esforzaron, durante su visita a Washington, por contrarrestar los alegatos de presión estadunidense sobre México “Sin embargo, la insatisfacción de la administración Reagan por el rechazo mexicano a condenar la supuesta intervención cubanos-soviética en Centroamérica nunca estuvo lejos del centro del escenario”
De ahí, deduce el hecho de que Anderson atribuya a “fuentes de alto nivel en la administración con acceso a información secreta de inteligencia”, a “documentos clasificados de la inteligencia de los Estados unidos” y a “otra fuente con acceso a los datos de la CIA y de la Agencia de Seguridad nacional”, les huele a muchos observadores a trampa maquinada para hacer presión, sutil o no tan sutil, sobre el gobierno mexicano
Revela Toll en su artículo que, en privado, algunos miembros del departamento de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos expresaron su disgusto por las tácticas rudas que pudieron haber estado detrás del artículo de Jack Anderson “si es que fue una trampa o una manipulación de altos funcionarios estadunidenses que querían desacreditar o poner en apuros, o algo peor, a México, como han sugerido varias fuentes conocidas”
Y da la explicación de lo que pasó:
“Se hizo evidente una división de opiniones entre los responsables de la política de Estados Unidos a propósito de la estrategia hacia México, a raíz de la revelación de la revista Newsweek, en marzo pasado, sobre las objeciones del Departamento de Estado a una directiva del Consejo de Seguridad nacional Se dice que estaba firmada por Ronald Reagan Ordenaba la creación de un plan para persuadir al gobierno mexicano de que apoya la política de Estados Unidos en Centroamérica La directiva fue cancelada entonces, según información
“Sin embargo, el enfoque de línea dura que dio Reagan a su discurso de bienvenida a De la Madrid, en el jardín de la Casa Blanca—que, según una fuente del gobierno mexicano, tomó a todos por sorpresa, puesto que se había dado a México la seguridad, antes del viaje, de que habría cordialidad sobre Centroamérica—proporcionó nuevas evidencias de que la presión y la plática dura son todavía, por lo menos, parte de la política de Estados Unidos hacia México, a pesar de las afirmaciones en contrario
“Personas que son cercanas o están dentro del gobierno de Estados Unidos dijeron a The News, la semana pasada en Washington, que la fuente de ese enfoque es la oficina del doctor Constantine Menges, asesor especial del presidente y director superior de Asuntos Latinoamericanos en el Consejo de Seguridad Nacional establecido en la Casa Blanca, que ha estado frecuentemente reñido con el Departamento de Estado en los años recientes
“Se sabe que Menges, asociado cercano y confidente del actual director de la CIA William Cassey, ha trabajado de cerca con la CIA a lo largo de los años Y, que es todavía más significativo, se le considera un hombre a quien escucha el presidente de los Estados Unidos en todos los asuntos latinoamericanos
“Varias fuentes revelaron por separado que fue Menges quien estuvo detrás de la directiva del Consejo de Seguridad Nacional para presionar a México Y se cree también que fue él quien inspiró la mayor parte del discurso de línea dura que Reagan pronunció en la ceremonia de la Casa Blanca, hace 11 días No está claro si fue también sugestión suya humillar a la delegación mexicana mandando al subsecretario de Estado Kenneth Dam, en vez del secretario George Shultz, como es costumbre, a recibir al presidente mexicano a su llegada a la base Andrews de la fuerza Aérea
“En reuniones privadas de planeación política, se ha sabido que Menges tienen una posición áspera hacia las políticas oficiales del PR, el partido político que gobierna a México, a tal punto que ocasionalmente han corrido rumores
no confirmados, por los corredores del gobierno, tanto en Washington como en México, sobre las intenciones de Estados Unidos de desestabilizar al partido
“También se sabe en Menges ha sido de la línea dura en el pasado en relación con su supuesta corrupción en altos niveles del gobierno mexicano Fuentes que lo han oído hablar sobre este tema en privado han expresado sorpresa por su actitud enteramente hostil e incomprensiva hacia un problema tradicional”, en expresión de una persona Se dijo a The News que su actitud `de enjuiciamiento’ aparentemente ha perjudicado de manera adversa sus puntos de vista sobre política estadunidense hacia México
“Entretanto, el aparato del Departamento de Estado, según se dice, está en contra de los puntos de vista de Menges y ha argumentado con fuerza contra la aplicación de presiones o de otras tácticas de confrontación en relación con México, dijeron las fuentes
“A pesar de todo, parece ser que las opiniones de Menges triunfaron durante la visita de De la Madrid a Washington, como dijo un funcionario El resultado aparente de esta `victoria’ es un abismo más ancho que nunca entre México y los Estados Unidos sobre el asunto de Centroamérica
“Bajo esta luz, parece que los cargos apuntados por Anderson fueron resultado de factores políticos complicados que tienden a sembrar dudas sobre la veracidad del alegato, en ausencia de más pruebas En todo caso, el Departamento de Estado dejó descansar el asunto por lo pronto con una terminante respuesta diplomática a la indignada carta de protesta de la embajada de México en Washington”