Pérdidas millonarias, cierre de fábricas, despidos masivos
Con el gobierno creció, y sin él, se marchita el emporio económico de Hank
Francisco Ortiz Pinchetti
El emporio económico del empresario Carlos Hank González, que floreció como nunca durante los años en que él ocupó la jefatura del Departamento del Distrito Federal, empieza ahora a marchitarse
Hay grietas en su imperio
Número de mal fario para Hank, el 82 significó también el colapso financiero de sus empresas, varias de las cuales corrieron la misma suerte que su cliente más importante: el gobierno federal
Hasta 1981 las cosas no podían ir mejor La Sociedad Industrial Hermes —el consorcio al frente del cual aparece su hijo, Carlos Hank Rhon— había crecido en forma inusitada, espectacular En sólo cuatro años pasó el número 62 al número 23 entre las empresas más importantes del país Sus ventas llegaron en ese año feliz a más de 13,000 millones de pesos
En el 82 todo se vino abajo
Hoy, cuando menos dos de sus principales empresas, Fábrica de Autotransportes Mexicana, SA (FAMSA) y Mexicana de Bienes de Capital, SA (MBC) están paradas y han despedido a prácticamente todo su personal: más de 3,000 trabajadores
Industrias CH (antes Campos Hermanos), la compañía cabeza del grupo, sufrió en el fatídico 82 pérdidas por 207 millones de pesos
Cerrey, SA, cuyas ventas dependen en 90% de sus clientes gubernamentales (Comisión Federal de Electricidad y Petróleos Mexicanos) encara graves problemas financieros y reduce sus producción
Turbo Cargadores de México, SA el más joven de sus empresas, que empezaría a operar principios de 1982, ya no siquiera abrió sus flamantes instalaciones en Santiago Tianguistenco
La red de distribuidores FAMSA, parada la producción de la fábrica, no tiene vehículos qué vender
FAMSA, además, tiene un adeudo de 30 millones de dólares con la International Harvester Inc (IH), empresa trasnacional estadunidense con la que Hermes se asoció en 1979 para la fabricación en México de camiones y tractocamiones “International” A raíz de esa idea, IH está a punto de embargar a FAMSA
En suma, cuando el 30 de noviembre de 1982 el político Carlos Hank González terminó su compromiso como regente de la capital, el empresario Carlos Hank Rhon hubo de empezar a enfrentar la pérdida de miles de millones de pesos en sus empresas, cuyos activos valían en ese momento —tan solo las compañías agrupadas en Hermes— alrededor de 14000 millones de pesos
POLITICO Y EMPRESARIO
Como político, Carlos Hank González —el exprofesor de pueblo nacido en Santiago Tianguistenco, México, hace 55 años— realizó una carrera tan completa como brillante: fue sucesivamente tesorero del ayuntamiento de Toluca (1954); presidente municipal de esa capital (a955-1957), director de Gobernador del gobierno estatal (1957), diputado federal (1958-1961), subgerente, gerente y director general de la Conasupo (1961-1969), gobernador del estado de México(1969-1975) y jefe del Departamento del Distrito Federal (1976-1982)
Como empresario, Carlos Hank González pasó de vendedor de dulces a magnate: se inició en la rama del autotransporte cuando “con muchos sacrificios”, ha dicho, compró su primer camión, en el que invirtió sus ganancias como pequeño comerciante Pronto tendría ya una flota de “pipas” y otros transportes Hasta que decidió también, rico ya, fabricar vehículos En 1967 instaló en las afueras de Santiago Tianguistenco, su pueblo, la fábrica Autocar, SA, que dio empleo a varios centenares de sus paisanos A la vuelta de 15 años, archimillonario, era ya el amo de un imperio
Para consolidarlo, los años en que como político fue jefe del DDF en el gobierno de José López Portillo, su amigo, fueron definitivos
La simbiosis entre el político y el empresario, entre el empresario y el político, notable en el caso de Hank, fue más evidente que nunca Ahora, en las vacas flacas, se exhibe
En 1976, año en que asumió la regencia, un grupo de inversionistas mexicanos encabezado por Carlos Hank Rhon —que tenía entonces 28 años de edad— adquirió el control de la empresa Campos Hermanos, SA, fundada en 1934 y dedicada a la fabricación de estructuras de acero, herramientas y grúas viajeras
Cuando Hank y sus socios la adquirieron, esa empresa estaba prácticamente en la bancarrota Entre 1971 y 1972 estuvo a punto de la quiebra Sus activos totales se vieron reducidos, y su capital social disminuyó en un año de 150 a 80 millones de pesos, mientras sus ventas se desplomaban en 33 millones de pesos
Renació en 1976
Su capital social aumentó de improviso a 417 millones de pesos y se formó un nuevo consejo de administración presidido por el joven Hank Rhon
En 1977, con aceleradas inversiones, Campos Hermanos todavía registró pérdidas: 68 millones de pesos; pero un año después estaba ya en auge, con utilidades netas de 622 millones de pesos y ventas por casi 1,150 de pesos en 1978
En el mismo 1978 nació la Sociedad Industrial Hermes, SA de CV, el consorcio que agrupa buena parte de los negocios de Hank
Crecía el monstruo, mientras el país era presa de la euforia del “boom” petrolero
EL MAGICO CRECIMIENTO
Campos Hermanos y Autocar fueron la simiente A partir de ahí el crecimiento sería impresionante:
En 1978, también, Hermes se asoció con la Internacional Harvester de Estados Unidos en la creación de una nueva empresa: HIH, SA, de la cual la trasnacional posee el 40% de acciones Y nació la Fábrica de Autotransportes Mexicana, SA (FAMSA) como subsidiaria de HIH, para la fabricación de camiones, tractocamiones, motores diesel para uso agrícola, automotriz e industrial, y vehículos especiales
FAMSA —la antigua Autocar de Santiago Tianguistenco— empezó entonces a producir vehículos especiales para la transportación de equipos de exploración y perforación de pozos petroleros Cliente: Pemex
También se convirtió en proveedor de tractocamiones pata la entonces Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas, para la CFE y, por supuesto, para el Departamento del Distrito Federal
A través de FAMSA, el DDF adquirió, en 1981, 310 vehículos recolectores-compresores de basura construidos por IH en su planta de Ontario, Canadá El gobierno capitalino jefaturado por Hank invirtió 2,100 millones de pesos en la compra
El DDF adquirió además otros 200 vehículos —especialmente tractocamiones, carros-plataforma y “corazas” para autobuses urbanos— marca Internacional también, pero ya armados por FAMSA
Por su parte, Campos Hermanos se asoció con la empresa estadunidense PHHarnischfeger y con tecnología de ésta empezó a manufacturar grúas pesadas y semipesadas que tuvieron mercado seguro en las abundantes, aceleradas construcciones de Pemex —refinerías, complejos petroquímicos, puertos industriales— en diversos puntos del país, particularmente en el sureste
Campos Hermanos creó, asimismo, su División Aceros Especiales, para la producción de aceros al carbón y aleados para su venta a las industrias automotriz, metalmetálica y petrolera
En 1980, la Sociedad Industrial Hermes formó su división Bines de Capital, con dos empresas más: Cerrey, SA y Mexicana de Bienes de Capital, SA
Cerrey, localizada en el municipio de San Nicolás de los Garza, en el área metropolitana de Monterrey, Nuevo León fabrica generadores de vapor, calderas eléctricas, precalentadores de aire y sistemas de tubería de alta presión Dos de sus clientes, Comisión Federal de Electricidad y Pemex, absorben entre el 85 y el 90% de su producción
Esta empresa se asoció con Combustion Engineering, de Estados Unidos, y Mitsubishi Corporation, de Japón A partir de 1980 se convirtió en el único fabricante en México de calderas eléctricas con capacidad de 350 MW, para la generación de energía eléctrica Comprador único: CFE
Mexicana de Bienes de Capital, ubicada en Tlalnepantla, México, y asociada con la Combustion Enginneering, se dedicó principalmente a la fabricación de separadores de crudo y gas para la industria petrolera, y de sistemas y equipos de proceso pata las industrias petroquímica, metalúrgica, minera y alimentaria
A finales de 1980, el corporativo Hermes era ya dueño, además, de la empresa Aralmex, SA, fabricante de amortiguadores y suspenciones para la industria automotriz Esta compañía, productora de los amortiguadores “Boge”, tiene tres plantas en Guadalajara, Jalisco, y en 1980 tuvo ventas por 675 millones de pesos
También había creado la Distribuidora de Autotransportes Mexicana, SA, con una red de 45 distribuidores para comercializar los camiones y tractocamiones FAMSA-IH, y el Grupo Comercial Hermes, SA, para la venta de camiones y automóviles a través de cinco agencias, inicialmente
Las cifras consolidadas de la Sociedad Industrial Hermes en 1980 la colocaban ya en el sitio 32 de la lista de las empresas principales de este país Ese año sus ventas ascendieron a 8,445 millones de pesos, con un espectacular incremento del 1219% respecto al año anterior Sus utilidades netas crecieron 85% para llegar a 4555 millones de pesos y sus activos rebasaron los 8,000 millones de pesos Daba empleo entonces a 7,600 personas
En 1981 el crecimiento siguió
Campos Hermanos cambió de razón social en abril Se convirtió en Industrias CH, SA Sus ventas alcanzaron ese año los 2,364 millones de pesos y sus utilidades netas fueron de 61 millones de pesos Además, su capital social fue incrementando de 1,320 millones a1,550 millones de pesos
En su informe anual correspondiente a 1980, Carlos Hank Rhon, su presidente, había dicho:
“Vemos con gran optimismo el futuro inmediato, ya que estamos preparados con los elementos necesarios para crecer de acuerdo a las demandas del país El crecimiento del país y el de nuestros aceros muestran un mercado firme para el futuro previsible”
Todo era entonces optimismo para los Hank
Optimismo que los hechos confirmaban: en 1981, las ventas consolidadas de la Sociedad Industrial Hermes superaron los 13,000 millones de pesos: eran ya la empresa número 23 del país Y no paraba de crecer
Creó una nueva empresa: Turbo Cargadores de México, SA, cuya planta se construyó también en Santiago Tianguistengo Asociada con The Garrett Corporation de Estados Unidos, esta compañía fabricaría turbocargadores de motores diesel para camiones, tractocamiones, tractores agrícolas y otros
Adquirió además la compañía Hércules, SA, proveedora también del gobiernos federal (padrón SC8190928731) y fabricante de grúas viajeras y prensas troqueladoras en su planta de Culhuacán, DF
En febrero de 1982 el imperio de Hank González, el empresario, estaba consolidado Amén de otros negocios independientes —transportes, aviones, inmobiliarias, etcétera— estas son las empresas que integran su corporativo representado por Hermes:
—Aralmex, SA
—Cerrey, SA
—Distribuidora de Autotransportes Mexicana, SA, y subsidiarias
—Fábrica de Autotransportes Mexicana, SA
—Grupo Comercial Hermes, SA y subsidiarias
—Hércules, SA
—Hermes Corporativo, SA
—HIH, SA
—Industrias CH, SA y subsidiarias
—Inversiones AM, SA
—Mexicana de Bienes de Capital, SA
—Sistemas de Combustión, SA
—Turbo Cargadores de México, SA
En el consejo de administración de todas estas empresas aparece como presidente el ingeniero Carlos Hank Rhon , hoy de 35 años de edad
EL COLAPSO
La estrategia de crecimiento del consorcio de Hank fue clara: colocarse precisamente en las áreas prioritarias de desarrollo definidas por el gobierno de López Portillo
“Nuestros negocios están en sectores de alta prioridad para el crecimiento económico del país”, dijo en una entrevista, en 1981, el director de Finanzas y Administración de Hermes, Gustavo Espinoza, para explicar el porqué del inusitado crecimiento
Enfocadas primordialmente a la producción de bienes de capital, autransportes y aceros, en efecto, sus empresas ligaron su destino al del gobierno lopezportillista Crecieron desmesuradamente en el apogeo del triunfalismo petrolero y hoy sufren con mayor severidad que otras empresas los efectos de la crisis
Han perdido a su cliente más importantes
El desplome del peso y la bancarrota del gobierno de JLP repercutieron drásticamente, fulminantemente en los negocios de Hank Tal era el grado de su dependencia
Primero tronó FAMSA
En enero de 1982 la empresa estaba en plena producción Como nunca Tenía entonces 2,800 trabajadores y su producción llegaba al récord de 37 unidades diarias Se había convertido, por sus ventas, en la principal empresa del corporativo
La primera devaluación del sexenio ocurrió el 17 de febrero En marzo empezó en FAMSA el despido de trabajadores, mientras el gobierno agonizante ponía abruptamente freno a sus adquisiciones En septiembre paró la fábrica
A la fecha quedan en nómina menos de 100 trabajadores A éstos se les tuvieron que dar “vacaciones forzosas”, con pago de medio salario No hay nada que hacer en la planta paralizada, salvo tareas de mero mantenimiento Para ello bastan 15 empleados
A principios de esta año cerró también Mexicana de Bienes de Capital Pemex dejó de comprarles separadores de sólidos y líquidos y equipos para la industria petroquímica Y se acabó: sus 350 trabajadores se fueron a la calle
Cerrey, allá en Monterrey, se mantiene en producción: cumple compromisos contraídos con su cliente fundamental, la CFE En especial, calderas eléctricas para la generación de energía eléctrica: pero la situación financiera de la empresa —que en dos años, de 1978 a 1980 había duplicado sus ventas, para llega casi a los 1,000 millones de pesos— es hoy delicada El cierre parece inminente
Industrias CH, que con el nombre de Campos Hermanos fue pionera del consorcio Hank, pasó en un año del auge al deterioro: en 1982 registró pérdidas por 2069 millones de pesos
Las agencias distribuidoras de automóviles y camiones, en especial la red de Distribuidora de Autotransportes Mexicana, están virtualmente cerradas Hace cuatro meses que carecen de unidades Han despedido a más de 300 trabajadores
Turbo Cargadores de México se quedó como novia de pueblo: listas sus instalaciones, aceitados sus equipos, ajustadas sus máquinas, contratados su técnicos y operarios, ni siquiera empezó a funcionar Ahí está, como muerta, a unos cuantos kilómetros del refugio de Hank González en Santiago Tianguistenco: un paraíso de verdes que ocupan más de hectáreas
El 82, artículo constitucional que estableces entres los requisitos para ser Presidente de la República Mexicana el ser hijo de padres mexicanos por nacimiento, impidió a Carlos Hank González, el político, aspirar al escalón máximo de la carrera política
En 82, año de las devaluaciones del peso, de la afloración del desastre económico y del descrédito total del gobierno de José López Portillo, impidió a Carlos Hank González, el empresario, mantener la solidez de su imperio económico
Pobre Hank








