Informó del acuerdo; ocultó la carta-compromiso

Informó del acuerdo; ocultó la carta-compromiso
Los diputados, conformes con la verdad a medias de Silva Herzog sobre petróleo
Rafael Rodríguez Castañeda
Y Jesús Silva Herzog, ahora ante los diputados, volvió a callar
El secretario de Hacienda y Crédito Público optó una vez más por el silencio antes de admitir que personalmente él —junto con su colega de Patrimonio y Fomento Industrial— aceptó, en nombre del gobierno mexicano, las condiciones que impuso el Departamento del Tesoro para autorizar un anticipo de mil millones de dólares, por concepto de exportación de petróleo, en agosto pasado
Condiciones que —se hace necesario repetirlo— abren la puerta al intervencionismo y permiten al gobierno de Estados Unidos supervisar durante un año la política económica mexicana: de septiembre de 1982 a septiembre de 1983
Basta citar el penúltimo párrafo de la carta-compromiso del Departamento del Tesoro:
“Desde esta fecha (15 de agosto) hasta que Pemex haya cumplido las obligaciones establecidas en su acuerdo con el Departamento de Energía (para la entrega de petróleo), la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México aportarán información completa y oportuna de todo lo relacionado con las políticas financiera y económica de México”
En su comparecencia ante la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, el miércoles 17, Silva Herzog habló “de la apertura y transparencia total en la conducción de los actos del gobierno del presidente José López Portillo” Y ejemplificó con el hecho de que haya sido difundido masivamente el texto de la Carta de Intervención al FMI Sin embargo, no tuvo empacho en omitir de nuevo un dato clave en aquellas negociaciones desesperadas, de agosto pasado, que permitieron al gobierno salvarse de una quiebra que parecía inminente
De hecho, Silva Herzog quiso refutar lo publicado la semana pasada en Proceso (No 315) Dijo que la Secretaría de Hacienda sí informó sobre el contrato de venta de petróleo al Departamento de energía Efectivamente, así lo hizo la dependencia citada en el boletín No 2419, expedido por su oficina de prensa el 24 de agosto
Pero el problema planteado era otro De lo que no se informó, y así se dijo en Proceso, fue de la carta—compromiso que nueve días antes, el 15 de agosto, el Departamento del Tesoro hizo firmar a los titulares de Hacienda y de Patrimonio, redactada en términos lesivos para la soberanía nacional
NEGOCIACIONES ANTICONSTITUCIONALES
Como lo apuntó el propio Silva Herzog ante los diputados, la situación financiera del país en aquel momento era a tal punto angustiosa que fue necesario llevar a cabo negociaciones apresuradas para evitar la quiebra o, por lo menos, la suspensión de pagos El funcionario habló de que esos tratos se hicieron “en un lapso de apenas 48 horas”
Fue sin duda esa premura la que hizo que los funcionarios del Poder Ejecutivo se salvaran ciertas normas constitucionales para llegar a arreglos con gobiernos foráneos Tal como lo apunta el senador Gonzalo Martínez Corbalá, el Art 73 Constitucional, fracción octava, prevé que los convenios financieros con el exterior deben celebrarse sobre bases acordadas con el Congreso de la Unión; es decir, por el Poder Legislativo, no el Ejecutivo Este requisito, por supuesto, no se cumplió (ver recuadro)
La falta se agrava en el caso de la carta-compromiso del Departamento del Tesoro por el evidente deseo de ocultar al público su existencia fueron varias las ocasiones oportunas para darla a conocer oficialmente y no se aprovecharon:
+El 15 de agosto, fecha en que se firmó no fue hecha pública por la Secretaría de Hacienda
+El 17 de agosto fue omitida por el secretario de Hacienda al hacer éste —en conferencia de prensa— el anuncio de que el gobierno estadounidense había aceptado transferir al Banco de México un fondo de mil millones de dólares, anticipado, por compras de petróleo
+El 24 de agosto fue omitida del comunicado de prensa en que la Secretaría de Hacienda reveló los detalles del contrato petrolero que ampara esos mil millones de dólares
+Finalmente, el miércoles 17 de noviembre, fue nuevamente omitida por el secretario de Hacienda en su comparecencia ante la comisión de la Cámara
En esta última ocasión, Silva Herzog insistió en desmentir —dijo—, “en forma categórica y total”, lo publicado en Proceso y aseguró que la información sobre el acuerdo petrolero firmado en Washington fue dada a conocer oportunamente Un miembro de la comisión de hacienda, el diputado priísta Jorge Chávez, le preguntó:
“Nos preocupa haber tenido conocimiento a través de informaciones periodísticas sobre la venta de petróleo mexicano al Departamento de energía de los Estados Unidos, pero si bien dio usted y comentó este hecho importante, quisiera bien agregarle cuáles fueron las razones por las que la prensa señala que esta venta se hizo a un precio inferior al marcado en el mercado mundial, y además de que esta venta también incluyó, contraviniendo la política energética de nuestro país, de que se entregará solamente petróleo de una mayor calidad como es el ligero En este sentido quisiera preguntarle y si esto es así, ¿por qué hacemos una excepción en cuanto a la calidad y precio del crudo, y cómo repercutirá esto en la situación futura del mercado internacional del petróleo, sobre todo porque se correría el riesgo de que seamos acusados incluso de esquiroles de la OPEP? “La respuesta de Silva Herzog fue:
“En realidad un poco me anticipé a su pregunta, aprovechando alguna intervención anterior, porque ha aparecido en la prensa en los últimos días, alguna referencia específica a esta operación”
“Hay que ser muy claro No hay ninguna concesión en términos de precio El petróleo se venderá al precio del mercado internacional, como lo hace Petróleos Mexicanos con todos sus clientes comerciales Se fija, eso sí, un margen de variación entre el precio al que Pemex vende a sus demás clientes comerciales Y se estableció un tope máximo y un tope mínimo Un tope máximo de 35 dólares por barril y un tope mínimo de 25 dólares por barril Repito un poco lo que señalé al principio: la operación forma parte de un paquete de apoyo financiero que se concertó en unas cuantas horas y que forma el apoyo financiero global más importante que país ninguno haya obtenido en un plazo tan corto como en el que se obtuvo, que fue de 48 horas Forma parte esta operación de petróleo, de la obtención de 700 millones de dólares que el sistema de la reserva federal de los Estados Unidos concedió al Banco de México en esos días; del arreglo de un crédito por 1,850 millones de dólares del Banco de Pagos Internacionales, organismo en el que se encuentran representados los bancos centrales de los principales países industrializados del mundo este crédito fue de 1,850 millones de dólares Un crédito de agencias de regulación del gobierno americano, las CCC, por mil millones de dólares , que nos ha permitido importar granos y otros productos básicos, para atender necesidades de nuestra población
“Y, por último, los esfuerzos que en esos días estábamos haciendo en busca de la reestructuración de nuestra deuda externa y como primer pago, la solicitud de una prórroga de 90 días O sea, esta operación hay que juzgarla a la luz de este paquete, no es justo aislarla como se ha hecho en algún medio periodístico”
“Me voy a permitir leer y aquí me equivoqué, yo dije que había un comunicado de prensa del 20 de agosto, porque también ahí se señala que de esto no se había informado paso a paso, de todas las negociaciones que hemos venido teniendo en estos difíciles momentos por los que atraviesa la economía nacional Y creo que se ha hecho como nunca antes se había hecho, conocimiento de la conversación en tal lado, con tal objeto, con tales personas y después, los resultados de esas conversaciones”
“Y qué bueno que se señaló en esa información periodística que esto no se había informado, porque me permite desmentirlo en forma categórica y total Y lo voy haciendo leyendo el comunicado de prensa que se emitió el 24 de agosto pasado”
En seguida, Silva Herzog dio lectura al comunicado 2419 del 24 de agosto, mismo que se refiere exclusivamente al contrato petrolero
Como se advierte, el secretario de Hacienda reprochó a Proceso, sin mencionar el nombre de esta revista, el examinar el acuerdo con el Departamento de Energía estadounidense “aislado” del paquete de apoyos financieros que el gobierno logró concertar en agosto pasado
Proceso no pretendió aislar ninguna de esas negociaciones Lo que hizo fue dar a conocer públicamente una parte de las mismas que se había mantenido oculta: la carta-compromiso del Departamento del Tesoro, documento que por lo demás tampoco mereció comentario alguno de Silva Herzog en su comparecencia
En el comunicado de prensa del 24 de agosto, la Secretaría de Hacienda informó que el contrato para la venta de petróleo “es fruto de las negociaciones que la semana antepasada (es decir, la del 9 al 15 de agosto) sostuvo el licenciado Jesús Silva Herzog F, titular de la dependencia, acompañado del licenciado José Andrés Oteyza, secretario de Patrimonio y Fomento Industrial, y el licenciado Julio Rodolfo Moctezuma Cid, director general de petróleos Mexicanos, con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de Norteamérica”
El comunicado no abunda acerca de esas “conversaciones”
En realidad, fruto también de ellas fue la carta con los requisitos exigidos a México para cerrar la operación de los mil millones de dólares Está firmada por el subsecretario del Tesoro, Robert T McNamara Fue entregada a Oteyza y Silva Herzog para que la firmaran caso de estar de acuerdo en los términos en que había sido redactada Así lo hicieron, como consta en la reproducción fotográfica de la última página de la carta, incluida en el reportaje de la semana pasada
LA CARTA COMPROMETEDORA
El texto íntegro de la carta fue publicado ya en estas mismas páginas Como un servicio al público y como ayuda a la quizás frágil memoria de Silva Herzog, volvemos a reproducirla con las acotaciones necesarias:
“Esta carta confirma el acuerdo mutuo entre el gobierno de Estados Unidos, el gobierno de México, el Banco de México y Petróleos Mexicanos (Pemex), conforme al cual el gobierno de los Estados Unidos, el Banco de México y el gobierno de México celebrarán un swap agreement (convenio de trueque) por un crédito de mil millones de dólares, copia del cual se adjunta a ésta”
“Antes del 22 de agosto, Pemex y el Departamento de Energía (DOE) (finalmente, como se sabe, fue el 24 de agosto) pondrán en vigor un contrato para la venta por Pemex al DOE de petróleo crudo del tipo conocido como `Itsmo’, sustancialmente en los siguientes términos:
“i)Entregado o dirigido al DOE, en puertos previamente convenidos, a un promedio por día que se indica en el apartado (ii), hasta que DOE haya recibido una cifra de crudo al precio previsto en el apartado (iii) que sea igual en valor a mil millones de dólares”
“ii)El crudo será entregado en promedio, en las siguientes cantidades:
“De octubre 1o a diciembre 31 de 1982, 80,000 barriles por día; de enero 1o a marzo 31 de 1983, 100,000 bpd; de abril 1o a junio 30 de 1983, 120,000 bpd; de julio 1o a septiembre 30 de 1983, 140,000 bpd”
“Si queda pendiente alguna cantidad de crudo por entregar después del 30 de septiembre de 1983, las posteriores entregas serán de 140,000 bpd”
“iii) El precio del barril de crudo será ajustado al principio de cada trimestre y será el precio que establezca Pemex para sus compradores extranjeros en ese momento; en el entendido de que si Pemex establece algún descuento será acreditado al DOE y en el entendido de que en ningún caso el precio del crudo comprometido en este acuerdo excederá a los 35 dólares por barril ni será menor de 25 dólares por barril”
La información aportada por el multicitado comunicado de prensa del 24 de agosto llega prácticamente hasta aquí No puede dejar de mencionarse que los términos del acuerdo llevan a México a violar su propia política energética: no se solía vender crudo tipo “Itsmo” puro, sino mezclado; el convenio obliga a vender a EU exclusivamente petróleo ligero; y además, las cantidades señaladas hacen que Pemex viole su propia regla de no entregar a un solo país más del 50% de sus exportaciones; de hecho se está enviando a EU 54% de las exportaciones totales
(En cuanto al precio, a pesar de que el convenio establece precios variables —no menos de 25 ni más de 35 dólares por barril—, los términos en que está redactada la carta-compromiso indican que previamente se fijó precisamente el límite menor Los mil millones de dólares adelantados por EU terminarán de pagarse exactamente el 30 de septiembre de 1983, con la entrega total de los 40 millones de barriles al precio de 25 dólares por barril)
“iv) Dentro de los dos días hábiles después de la entrada en vigor de acuerdo, el DOE hará un pago por adelantado de mil millones de dólares por el crudo a ser entregado Tal cantidad será depositada en la cuenta del Banco de México en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York para ser transferida al Fondo de Estabilización Cambiaria del Departamento del Tesoro para liquidar el préstamo bajo el `swap agreement’ El acuerdo incluirá un crédito al DOE por 200 millones de dólares y una cuota para el ESF por 50 millones de dólares, que pueden ser acreditados al DOE o ser pagados al ESF en oro, plata o dólares americanos El interés sobre la cuota al ESF no subirá hasta el 1o de enero de 1983, y posteriormente será una tasa del 20 por ciento anual”
“v) Los términos y condiciones del contrato No DE—AC96—81 P31401 entre DOE y Pemex deben ser incorporados al acuerdo para ser cumplidos, excepto las modificaciones necesarias para cumplir los términos de esta carta Este acuerdo debe ser considerado como un contrato adicional al ya existente; en el entendido de que deberá llevar un número de contrato por separado para cumplir las leyes de EU y en el entendido de que cualquier acción de incumplimiento de las cláusulas por parte del gobierno mexicano no excusará a Pemex de cumplir sus obligaciones El contrato ya existente debe ser modificado para prever que las entregas adicionales sean exclusivamente de crudo “Itsmo”
“vi) Pemex dará preferencia al Departamento de energía de EU sobre todos los demás compradores extranjeros, después de satisfacer su demanda interna, para garantizar los volúmenes especificados bajo este acuerdo”
(Estos puntos de la carta no fueron mencionados en el comunicado de prensa En realidad, el convenio petrolero de agosto es una extensión de otro acuerdo firmado el 20 de agosto de 1981 por funcionarios de Pemex y del Departamento de Energía, para la adquisición de Petróleo para la Reserva Estratégica de Estados Unidos, bajo el número mencionado precisamente en la carta: DEAC96-81PO31401 Oficialmente por supuesto, nada se ha dicho de que las nuevas cuotas de petróleo son para la reserva Estratégica del Departamento de Energía”
(El punto (v) indica claramente que antes se vendía crudo mezclado y que, a partir de esta carta-compromiso, las entregas adicionales serán exclusivamente de petróleo “Itsmo”)
(Por cuanto al punto (vi), resulta evidente que México tendrá que hacer a un lado compromisos anteriores con otros países —sea cual fuere— para cumplir primero el compromiso con el Departamento de Energía La supeditación de Pemex a los requerimientos estadounidenses resulta bien clara)
“vii) El gobierno mexicano no se compromete a garantizar que Pemex cumplirá el acuerdo exactamente en los términos en que fue establecido”
“El gobierno de los Estados Unidos planea también hacer disponibles créditos de la Corporación de Crédito para Mercancías hasta por mil millones de dólares para apoyar las importaciones de México en bienes agrícolas de Estados Unidos de octubre de 1982 a septiembre de 1983”
“La Secretaría de Hacienda y Crédito Público de México convino en:
i) establecer pláticas con sus acreedores extranjeros para empezar a negociar un acuerdo de refinamiento y reestructuración de la deuda pública externa mexicana, y a buscar asistencia financiera a corto plazo de esos mismos acreedores”
“ii)Hacer su mejor esfuerzo para arreglar sustanciales financiamientos a corto plazo de gobiernos y bancos centrales extranjeros”
“El gobierno mexicano empezó ya platicas con el FMI concernientes a un acuerdo para disponer de un programa de fondos del propio FMI El gobierno hará sus mejores esfuerzos para llevar estas pláticas a una exitosa y pronta conclusión, con vista a que el programa del FMI esté listo no después del 15 de octubre de 1982”
“Ambos gobiernos entablarán consultas de tiempo en tiempo sobre la instrumentación de los pasos descritos arriba De la fecha a esta carta hasta que Pemex haya cumplido con las obligaciones establecidas en este acuerdo con el DOE, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México aportarán información completa y oportuna sobre las políticas financiera y económica de México”
“Si esta carta establece correctamente su entendimiento relativo a los asuntos arriba mencionados, tengan la amabilidad de firmar en los lugares indicados abajo
Atentamente
RT McNamara
Subsecretario del Tesoro
Al calce, las firmas de: Jesús Silva Herzog (Secretaria de Hacienda y Banco de México) y José Andrés Oteyza (Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial y Petróleos Mexicanos)”
(Para obtener esos indispensables mil millones de dólares, en los aciagos días de agosto, Oteyza y Silva Herzog tuvieron que aceptar estas imposiciones del Departamento del Tesoro, con las que se interviene directamente en la política económica mexicana No de otra manera pueden interpretarse los puntos (i) e (ii), en las que la Secretaría de Hacienda acepta —ante un gobierno extranjero— tomar medidas de política económica de carácter estrictamente interno, como es la negociación con el FMI y la renegociación de la deuda externa pública La aceptación incluye expresiones tan lesivas como la de “hacer su mejor esfuerzo”
(Las consultas de gobierno a gobierno no son extrañas en acuerdos así, pero éstas se agregarán —durante la vigencia del convenio— a las que ya de por sí se tendrán que hacer con el FMI, que periódicamente, de acuerdo con la Carta de Intención presentada por México Habrá, pues, posibilidades de una doble supervisión —Fondo Monetario Internacional, Departamento del Tesoro estadounidense — sobre las políticas económicas nacionales)
(Pero lo que no deja lugar a dudas sobre el carácter intervencionista de la carta-compromiso aceptada por el gobierno mexicano —15 días antes del último informe de López Portillo, 15 días antes del decreto de nacionalización de la banca, 15 días antes del establecimiento del control generalizado de cambios— es el penúltimo párrafo del documento, en el que se establece el compromiso del gobierno mexicano de informar a Washington sobre las políticas económicas y financieras del país, algo que debiera ser de absoluto consumo doméstico)