CARL RHYS PRYCE NO FUE FILIBUSTERO
Señor director:
Aún aprobando los denuestos que el reportero Elías Chávez lanza contra el extranjero que mal gobierna nuestro estado, me siento obligado, en mi doble calidad de bajacaliforniano e historiador, a aclarar por lo menos la más grave de las imprecisiones vertidas por el señor Chávez en su reportaje del lunes 4 de octubre (Proceso No 309) Dice textualmente:
“‘Baja California para los norteamericanos era el grito de guerra de otro grupo de filibusteros que el 9 de mayo de 1911, jefaturados por Carl Rhys Pryce, se posesionó de Tijuana y de Tecate”
En efecto, Carly Ap Rhys Pryce, que ese era su nombre completo, comandó la toma de Tijuana (no así de Tecate) el 9 de mayor de 1911 Pero el grupo que comandaba no era de filibusteros, y su grito de guerra jamás fue otro que el de “Tierra y Libertad”, esto es, la consigna principal del Partido Liberal Mexicano
Las fuerzas del PLM combatieron en Baja California de enero a junio de 1911, y tenían como objetivo extender la insurrección al resto del país para implantar la doctrina social del Partido Liberal, que estaba encabezado por Ricardo Flores Magón, entonces en el exilio
Rhys Pryce fue elegido comandante de las fuerzas magonistas el 11 de abril de 1911 Tenía 35 años y una insuperable experiencia militar Había prestado sus servicios al ejército británico en la India y en Sudáfrica, en la guerra contra los boers Luego fue policía montado en Canadá y desde ahí viajó a Los Angeles para entrevistarse con Flores Magón e incorporarse a las fuerzas del PLM En mi infancia tuve la inolvidable oportunidad de verle caminar, junto con su Estado Mayor, por las calles de Tijuana Era alto, bronceado, duro Miraba con serena autoridad mientras fumaba su eterno cigarrillo; con la mano izquierda cargaba distramente un “Springfield” bien aceitado, que brillaba bajo el implacable sol
No abrumaré a los lectores con más datos Rhys Pryce fue, políticamente, el peor de los comandantes del PLM; pero nunca abjuró del programa Liberal, que aún hoy sería más adecuado que el inconfesado programa desnacionalizador del extranjero ese que gobierna en Baja California
El señor Chávez debería tener más cuidado al elegir sus fuentes El grosero infundio de que la insurrección magonista fue una invasión filibustera pertenece a cernícalos como Rómulo Velasco Ceballos y la profesora Josefina Rendón Parra No lo remito a mi obra, que quizá no tenga valor alguno, sino a la de hombres de la talla de don Pablo L Martínez y don Jesús González Monroy, o a la de jóvenes como Juan Gómez-Quiñones y Salvador Hernández
Atentamente
Constantino Downey
México, DF








