53 AÑOS DEL PRI: JUBILO, VERGUENZA, TRIUNFALISMO Y EXIGENCIA DE DEPURACION

53 AÑOS DEL PRI: JUBILO, VERGUENZA, TRIUNFALISMO Y EXIGENCIA DE DEPURACION
Elías Chávez
En la cuerda floja, Miguel de la Madrid guardaba equilibrio entre la vergüenza y el júbilo Vergüenza porque algunos priístas, como Oscar Flores Tapia, desprestigian a su partido, y júbilo porque el PRI cumplía —4 de marzo— 53 años de gobernar al país
Escenario del espectáculo era el Teatro del Ferrocarrilero, donde el nuevo “abanderado de la revolución” era observado, en primerísima fila, por Enrique González Pedrero, quien en su último libro, La cuerda floja, manifiesta una duda
“Me he preguntado si la política no vendrá ser, entre todas las actividades del hombre, la que más participa en la esencia de la vida, esa peripecia azarosa que empezamos un día sin saber cómo, trepados en una cuerda floja”
Además de González Pedrero, la plana mayor del PRI —su presidente Pedro Ojeda Paullada, los líderes de los sectores obreros, campesino y popular, 17 gobernadores y los candidatos a diputados y senadores—, escuchaban a Miguel de la Madrid
“No siendo un partido dogmático —decía el candidato presidencial—, permitimos y auspiciamos el debate interno dentro de nuestro partido, sin purgas ni expulsiones sistemáticas Pero debemos respetar la militancia con todas sus implicaciones”
Apenas una semana antes —25 de febrero—, en Monclova, Coahuila, De la Madrid había denunciado que “hay oportunismo dentro del PRI” y había exigido la expulsión de quienes militan hipócritamente como revolucionarios, pero tienen “alma reaccionaria” y, en busca de su beneficio personal, traicionan y claudican Inclusive, afirmó que entre esos oportunistas hay “miembros destacados” del PRI, que al no ver colmadas sus ambiciones personales, “andan en busca de otras posiciones y de otros partidos”
Y ahora, en el Teatro Ferrocarrilero, muchos “miembros destacados” del PRI aplaudían a De la Madrid, quizá por su indicación de que no habría “purgas ni expulsiones sistemáticas” Y quizá también el que más habría aplaudido sería Oscar Flores Tapia, contra quien pidieron, también en Coahuila, se aplicara la cláusula de exclusión Concretamente, en Monclova, uno de los fundadores del PRI, León V Paredes, dijo a De la Madrid:
“Queremos que nuestro partido tome nota de que los fundadores del mismo venimos a pedir se proceda a la depuración de nuestro partido, eliminando a todos aquellos elementos que nos hacen más daño que los de fuera”
Esta petición estaba dirigida, en primer lugar, contra Flores Tapia, de quien el candidato presidencial se había declarado avergonzado
Pero ahora, en el Teatro Ferrocarrilero, De la Madrid olvidaba su vergüenza y afirmaba, jubiloso
“Somos el partido que tiene los mejores hombres; somos una organización nacional representada en todos los niveles de gobierno, con técnicos, especialistas, dirigentes, intelectuales de la mejor calidad; una organización representada en cada ciudad, en cada comunidad, ejido, por dirigentes y por militantes activos Nuestros recursos humanos son superiores Ellos nos hacen fuertes, seguros y confiables”
González Pedrero dice, en su libro, que en política no hay quema de naves “Por el contrario, el pasado —la experiencia— cuenta enormemente: para alterarlo hay que tenerlo presente Y aun cuando parece que ha ocurrido el milagro —en política los milagros son las revoluciones— y que se ha superado el pasado, el pasado retorna cuando los semidioses se cansan y su venganza es implacable”
Y en el Teatro Ferrocarrilero, De la Madrid, empeñado en su renovación del movimiento revolucionario, decía a los priístas
“Aquí están jóvenes de los diferentes sectores que se han ganado la representación con trabajo y entrega Sabemos bien que necesitamos más mujeres y más jóvenes, y seguiremos luchando para que se amplíe su participación en los cuadros básicos de los sectores y del partido y para que circulen con mayor fluidez y experiencia a los puestos de mando”
Y entre los primeros en aplaudir estaban los cinco delegados regionales del PRI encargados, entre otras cosas, de coordinar las campañas de los candidatos ahí presentes Esos delegados son Teófilo Borunda, Manuel Bernardo Aguirre, Jorge Rojo Lugo, Rafael Hernández Ochoa y Miguel Covián Pérez, todos ellos políticos veteranos
“Reconocer la vigencia del pasado, no impide que los errores se cometan: no se aprende en cabeza ajena La experiencia es cultura ajena, lujo de viejos mientras no se vuelve vivencia Cada nueva generación habrá de pagar su tributo de aprendizaje con el único método cierto que conoce el oficio de la acción: el tanteo que le abría camino a San Pablo Si es verdad que echando a perder se aprende, todo está en la magnitud del daño”, dice González Pedrero
Pero al parecer, el PRI no está dispuesto a pagar tributos de aprendizaje Por eso, entre los ciudadanos a diputados y senadores hay muchos veteranos, algunos que regresan a ocupar una curul por cuarta ocasión
Y por eso, De la Madrid mostraba su júbilo en el LIII aniversario del PRI Y aunque hacía equilibrio en la cuerda floja, no mostraba temor: sabe que tiene red protectora
“Somos el partido con la experiencia y la práctica que requiere el manejo de un país complejo, denso y que ha de conducirse para avanzar en la justicia, respetando la libertad; el partido que ha confrontado las más diversas crisis sin perder la dirección ¡Somos por eso, el partido que le da seguridad y confianza al pueblo de México! el partido de hoy y el partido de mañana”