PARA DESIGNAR ALCALDES “LO QUE ME PREOCUPO ES QUE FUERAN BUENOS ADMINISTRADORES”, DICE TOLEDO
Ignacio Ramírez
CULIACAN – Antonio Toledo Corro —bajo de estatura, pelo lacio, nariz aguileña— clavó la mirada en su interlocutor antes de reconocer que la votación en Sinaloa, para elegirlo gobernador, “fue baja porque no teníamos padrón electoral”
“Y sin padrón electoral —dijo— no puede haber comparación, sino un número de votos De las personas que no emitieron el sufragio, no podemos decir que todos hubieran sido para mi partido, pero la inmensa mayoría que no votó deseaba haberlo hecho por el PRI”
Entrevistado en su lujoso despacho del Palacio de Gobierno —una monumental obra que costó 1,300 millones de pesos—, ubicado fuera del centro de esta ciudad pintarrajeada por los “cholos” —pandillas de jóvenes— el mandatario estatal negó cada una de las acusaciones que hace la oposición
A una pregunta sobre la Ley Estatal de Educación que envió al Congreso local, Toledo Corro desmintió que atente contra la autonomía universitaria ni que pretenda privatizar la enseñanza “Por el contrario —afirmó—, el gobierno asume la responsabilidad de educar a los jóvenes sinaloenses sin costo alguno”
—Señor gobernador, hay otra queja de los partidos de izquierda: su alianza con el sector empresarial y con los terratenientes, mediante la designación de distribuidores de la John Deere como presidentes municipales ¿Que hay de esto?
—Bueno, yo no sé, porque son personas que tienen varias actividades, que realizan como ciudadanos A mí lo que me preocupó, dentro de mi partido, fue que los hombres que fueran nominados en mi equipo de trabajo reunieran los requisitos que se requieren para ser un buen administrador Y creo que todos los presidentes municipales van a responder
—¿Ninguna liga con el negocio de los 10,000 tractores de la John Deere, para mecanizar el campo?
—No era un programa mío ni intervine en él en lo absoluto Era un programa de la Secretaría de Agricultura y de la banca rural, pero el único que lo apoyó abierta y públicamente fue el secretario de la Reforma Agraria, porque consideraba, y sigo considerándolo así, que el país requiere mecanizarse
Respecto a las reformas de 23 artículos de la Constitución política de Sinaloa, a iniciativa suya, Toledo Corro declara que fue con motivo de la nueva reestructuración del gobierno estatal, pues es la base jurídica para la creación de nuevas Secretarías —de Alimentos y Servicios Esenciales, de Obras Públicas, de Finanzas y Desarrollo Económico— y de otros organismos, para no pecar de “ligereza” sin bases constitucionales
¿Esto, es un momento dado, significaría una centralización del poder?
“No —responde—, por el contrario; al tener Secretarías estamos ubicando las capacidades de acción y de determinación en los ciudadanos que vamos nombrando Precisamente de eso se trata, de que no todo tenga que resolverlo el gobernador”
De ahí que, en similitud con el gobierno federal, con las nuevas dependencias y el apoyo de un presupuesto de 4,700 millones de pesos, se hayan creado también gabinetes económicos, agropecuario, etcétera
“La estructuración administrativa —prosigue— está acorde con la reforma administrativa del gobierno de la República Nuestro gobierno tiene dos prioridades: educación y alimentos Consideramos que son los puntos esenciales de nuestro estado para hacer frente al desarrollo que Sinaloa tiene en la vida económica del país, como productor de materia prima Como lo ha señalado el presidente López Portillo, el gobierno tiene la obligación de crear alternativas”
Alternativas “como nuevos caminos y apoyos a la minería y a la ganadería”, en una entidad donde los campesinos prefieren sembrar amapola en vez de maíz, ganándose Culiacán el mote de la “Chicago mexicana”
“Tenemos —añade Toledo Corro— que llevarle a esos ciudadanos del alto de Sinaloa, de la sierra, alternativas que les permitan vivir con dignidad y que no sigan cometiendo delitos contra la salud que han sido castigados severamente Ya en algunos casos, cuando se ha demostrado que por necesidad se han dedicado a actos ilícitos, la Procuraduría ha desistido para que los campesinos que estaban presos vuelvan al seno de la familia”
Al hablar de presos, se le inquiere al gobernador sobre la existencia de presos políticos en Sinaloa, denunciada reiteradamente por el Comité Pro Presos, Perseguidos y Exiliados Políticos
“En Sinaloa —dice Toledo Corro— no hay presos políticos; todos los presos están dentro de lo que señala la ley y todos ellos o están consignados o están en el proceso natural que se les sigue para llegar a la sentencia Sin poder decir cuántos están en proceso y los que están en vías de consignación, no deben permanecer más de 70 horas detenidos
Después habla de la amplia libertad que existe para que los partidos de oposición participen abiertamente, a la luz del día “Pero nada de actuar al margen de la ley”, advierte
—Se dice de usted que es un hombre con “mano de hierro”
—No creo que sea de mano dura, porque usted lo ha visto con qué facilidad convivo con los campesinos y ganaderos Sólo pido respeto a la ley, respeto a la ciudadanía; de lo contrario, pues la mano dura sí es necesaria
Toledo Corro afirma luego que apenas le queda tiempo para leer y escuchar música en sus ratos libres, en un tiempo muy limitado “Porque aquí entramos a trabajar a las 745, para desayunar, laboramos hasta las tres de la tarde, comemos aquí, y cuando salimos a las 20 horas, solamente nos queda poco tiempo, que lo aprovechamos para revisar y encontrar soluciones a problemas que requieren de la tranquilidad del hogar”
“¿Rico yo?”, revira ante otra interrogante “Se puede decir —refiere— porque he creado a una familia y la he formado Tengo para vivir con desahogo, sin dispendios Y del dinero, pues por eso tiene uno, por el esfuerzo”
Y presume de su origen humilde: “Cuando era niño no tenía ni huaraches; me crié en la escuela y de la escuela al arado, era yuntero, el mejor de todos los gañanes”
De yuntero a gobernador que, antes de serlo, tenía su propio jet (el “Ranchero VII”), recibido triunfalmente en su pueblo natal al grito de “¡el tigre de Escuinapa!”, que él acepta sin el menor dejo de enojo








