Explica Castañeda la actitud de México ante El Salvador

Explica Castañeda la actitud de México ante El Salvador
Un rompimiento con la Junta, ahora, perdería su efecto político
Carlos Fazio
A mediados de junio próximo tendrá lugar en México una reunión cimera de jefes de Estado en el marco del Diálogo Norte-Sur La iniciativa política, que correspondió al presidente José López Portillo, busca dar un impulso a la Ronda Global de Negociaciones que se lleva a cabo en las Naciones Unidas y que, hasta el momento, ha sido un fracaso
El secretario de Relaciones Exteriores, Jorge Castañeda, conversó extensamente con Proceso sobre el tema Destacó la solidaridad que existe actualmente entre las naciones en desarrollo y afirmó, rotundo, que México seguirá fiel al Grupo de los 77, pese a los intentos de cooptación de las naciones industrializadas Rechazó, también, las reclasificación que se pretende hacer de algunas naciones subdesarrolladas como “nuevos países industrializados” México, dijo, se opone a todo esquema de graduación entre naciones Señaló que el aumento de los precios del petróleo representa la única palanca efectiva para forzar a los países industrializados a que hagan concesiones
Habló de las relaciones con Estados Unidos y de la situación en El Salvador Aceptó que la violencia en este último país es hoy peor que en la Nicaragua de Somoza, pero explicó largamente los motivos de México para no romper, por el momento, sus relaciones diplomáticas con la junta militar democristiana Condenó la ayuda militar que ha brindado Estados Unidos en forma abierta al gobierno salvadoreño
El siguiente es el texto de la entrevista:
—En la última década, y hasta nuestros días, hemos asistido al conflicto casi permanente de los países miembros de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE) y los países subdesarrollados El Norte industrializado no ha cambiado su política de confrontación por una de negociación; sus respuestas a los requerimientos del Sur han sido negativas, poco serias y, además, no ha dado propuestas alternativas Las principales metas sureñas han conocido el fracaso El Diálogo Norte-Sur está estancado ¿Es esto así? ¿Cuál es su balance?
“En efecto, en el último decenio prácticamente todos los planteamientos de base de los países en desarrollo han sido rechazados por las potencias industrializadas Nuestros esquemas para una relación más justa entre los países avanzados y los países en desarrollo no han prosperado Esa es la verdad Nosotros lo atribuimos, fundamentalmente, a una falta de voluntad política de los países del Norte Creemos que todavía no están convencidos de que el actual status quo, de persistir, necesariamente llevará a una situación de crisis aguda, que no sólo se reflejará en la posición relativa, cada vez más precaria de un gran número de países en desarrollo, sino además en una crisis mundial de vastas proporciones que afecte a toda la humanidad
“Acontecimientos recientes como la crisis energética de 78-79 y el conflicto Irán-Irak han agravado la situación Esto demuestra el carácter inestable de las relaciones La situación actual no aguanta ya crisis políticas en este sentido: una disminución de los flujos de petróleo puede crear una situación muy grave de falta de abastecimientos que perjudique seriamente a las potencias industriales, pero, en mayor grado aún, a países en desarrollo importadores de petróleo, incluso como la India o Brasil, que enfrentan dificultades para adquirir el petróleo que necesitan En última instancia, las potencias avanzadas tienen recursos para sortear la crisis energética; los países en desarrollo, no “Estas experiencias, creemos, son una advertencia, una señal de atención, tan poderosa, que es posible que ahora sí, las potencias industrializadas se den cuenta de la magnitud del problema y estén dispuestas a escuchar algunos de los planteamientos de los países en desarrollo”
Jorge Castañeda destaca como “un signo prometedor”, en este aspecto, el Informe Brandt Sus recomendaciones, dice, no son altruistas; son pragmáticas: buscan evitar una crisis de mayores proporciones Admite que no es ideal, pero constituye un avance real en la percepción de estos problemas Piensa que es gratuita la afirmación de que el Informe Brandt sigue los lineamientos del Banco Mundial: “Eso no se puede demostrar No veo que Brandt, Kreisky o Palme estén siguiendo un plan del Banco Mundial Algunos puede ser; tal vez Heath o Frei Pero esto no demuestra que todos”
Analiza la marcha del Diálogo Norte-Sur, hasta ahora, “un diálogo de sordos” Todas sus reuniones han sido un fracaso: las dos de la UNCTAD, en Nairobi, la de Nueva Delhi, y la “más sonada”, la primera reunión del Diálogo, en París, que duró año y medio, y donde no hubo ninguna base de acuerdo
El canciller mexicano traza las bases del éxito para este diálogo: “Aceptar el carácter global de las negociaciones; tratar los principales temas en forma integrada, ya que hay una unidad esencial entre ellos No se puede tratar aisladamente el problema de la energía, por ejemplo, como pretenden algunas potencias industrializadas que, sobre todo, insisten en dos elementos que les interesan: estabilidad de precios y seguridad en el suministro Nosotros sostenemos que el alza del precio del crudo se deriva de la inflación mundial y otros sostienen que el aumento de los precios influye sobre la inflación Se trata de fenómenos concomitantes; consecuentemente, tienen que estudiarse juntos
—En Viena, el mes pasado, se acordó que el año próximo se realice en México una reunión cimera de jefes de Estado, en el marco del Diálogo Norte-Sur, aun cuando faltan todavía por decidirse algunas cuestiones esenciales Usted participó allí, representando a México ¿Como surgió la iniciativa? ¿Qué se pretende? ¿Cuáles serán los alcances de esta reunión?
“La iniciativa se inserta en la actual coyuntura política mundial La idea inicial se tomó del Informe Brandt, que proponía una reunión en la cumbre Después, el presidente López Portillo la convirtió en una iniciativa política Ahí ya se despersonalizó, se cortó el cordón umbilical respecto del origen ideológico que pudiera representar Brandt Se estableció el contacto México-Austria y concretamente Kreisky y López Portillo comenzaron a armar este posible esquema y su organización Partió del fracaso del Diálogo Norte-Sur de París —llevado a cabo por negociaciones profesionales y técnicos, no siempre con representatividad gubernamental de alto nivel— y el posterior estancamiento de la Ronda de Negociaciones Globales que tiene lugar en las Naciones Unidas Se pensó que un grupo reducido de mandatarios —entre 21 y 25— que representen básicamente a todos los grupos de Estados, en un ambiente en el cual se evitarán los discursos para consumo de la opinión pública interna de cada país, donde cada quien hable para su interlocutor, podría llegar a algunas conclusiones mínimas básicas
“No se trataría de proponer una alternativa o una sustitución de la Ronda de Negociaciones Globales, sino al contrario, de dar un impulso político a ese instrumento Las conclusiones de la reunión de México no podrán ser obligatorias para nadie: se impondrán o no según su valor intrínseco No será una conferencia negociadora y menos aún de cuestiones concretas Es un foro para expresar una voluntad política”
—¿Qué agenda propondrá México?
“Queremos que la agenda se elabore colectivamente México no está buscando lucimiento ni ningún papel de liderazgo El presidente López Portillo no tiene el menor interés en los aspectos espectaculares ni pretende satisfacer vanidad alguna, sea nacional o personal ¿Qué temas? Los obvios: financiamiento, orden monetario, energía, comercio y materias primas, transferencia de tecnología”
—El tema de la energía, evidentemente, ha frenado las negociaciones en los distintos foros, puesto que los industrializados han querido imponer el tratamiento de este problema como condición para negociar cualquier otro ¿No seguirá la energía constituyendo un impedimento para la concreción de un diálogo fecundo entre el Norte y el Sur?
“Eso ya ha cambiado Ya no hay país que pretenda que se trate, aisladamente, la energía Ha sido así por la posición de los países de la OPEP y, en buena parte, porque han logrado la solidaridad de todos los países en desarrollo, incluso de los países en desarrollo que son grandes consumidores de petróleo No se ha logrado dividir a los países en desarrollo; no se ha creado aquella alianza en la que pensaba Kissinger, entre países consumidores de petróleo en desarrollo y las potencias industrializadas Por el contrario, existe una solidaridad auténtica entre los países en desarrollo en cuanto a sus intereses de conjunto frente a las posiciones de los industrializados ¿Por qué? Porque algunos países se dieron cuenta de que la subida de los precios del petróleo, aun cuando pueda afectarlos, representa la única palanca efectiva que hasta ahora se ha encontrado para forzar a los países industrializados a que hagan concesiones en otros aspectos”
—Tratándose de una negociación y ante la realidad actual, el Norte tendrá que ceder Y ceder la mayor parte ¿Y el Sur? ¿Tendrá que hacer concesiones respecto a los ideales del nuevo orden económico internacional?
“La situación de los países en desarrollo es tal que no hay margen para que hagan concesiones Entiendo que todas las concesiones las tiene que hacer el que tiene algo ¿El que no tiene nada, qué concesiones hace? Ahora bien, una negociación es una negociación”
—Existe actualmente una tendencia, entre los industrializados, a redefinir la clasificación de los países subdesarrollados en: países pobres y nuevos países industrializados La intención es captar a algunos países —se ha mencionado asiduamente a México y Brasil— para que desempeñen un papel más importante dentro del actual sistema económico internacional y sus instituciones (GATT, OCDE), de acuerdo con los objetivos y normas de dicho sistema ¿Ante esto, qué piensa?
“México se ha opuesto y seguirá oponiéndose a esa graduación La considera uno de los peores aspectos de este esquema México ha dicho no al OCDE y al GATT Es intención de México, su premisa inicial, mantener la solidaridad con el Grupo de los 77”
Sobre la terminología Norte-Sur, equiparada frecuentemente con países ricos y pobres, industrializados y no industrializados, desarrollados y subdesarrollados, países dominantes y países dominados, Jorge Castañeda, dice: “Es una expresión generalizadora, utilizada por conveniencia Australia, país desarrollado, está en el Sur, y Mongolia, en el Norte”
—Pero, ¿no es una terminología un tanto imperfecta en cuanto a que es imposible alcanzar “soluciones globales” sin que participen en dicho diálogo la Unión Soviética y el campo socialista?
“Inicialmente se pensó que el diálogo fuera una relación entre los países receptores de inversiones, que requieren colocar sus productos en los mercados de los países más industrializados y los países industrializados con recursos financieros importantes Esto ocurre, fundamentalmente, entre los países industrializados de Occidente y los países en desarrollo La URSS está en una situación un tanto distinta y públicamente lo ha dicho Quizá no estén en situación de operar esa transferencia de recursos, al menos financiera, en gran escala Han tenido al respecto una actitud pasiva Alegan, además —y quizá en eso tengan razón, aunque ello no resulte el problema—, que `nosotros no hemos explotado a nadie, no hemos tenido colonias; no somos por lo tanto responsables de la situación tan difícil de los países en desarrollo Aquellos que los explotaron son los responsables: que ellos paguen la factura’ No quiero emitir juicio sobre este punto de vista Lo que sí sé es que no es un punto de partida realista para una discusión fructífera Lo cual no quiere decir que los países socialistas no tengan un papel muy importante que jugar En todo caso, a la cumbre de junio próximo, en México, se les va a invitar No sabemos cual vaya a ser su reacción pero se les va a invitar”
La conversación con el canciller Castañeda deriva hacia las relaciones entre México y Estados Unidos El hilo de la plática es el memorándum elaborado en noviembre último por el Mecanismo de Consulta México-Estados Unidos, para los presidentes Carter y López Portillo, que se dio a la publicidad recientemente Las partes centrales de la entrevista, fueron: —El memorándum habla de que se quiere establecer “un sistema de notificación y consulta, previa a la toma de decisiones que pudieran suscitar conflictos bilaterales” ¿De ser esto así, no se estaría hipotecando la autodeterminación comercial de México?
“Primero, se está hablando de la posibilidad Aún no se ha concretado; serán las autoridades especializadas en México —fundamentalmente Comercio— las que tendrán que tomar una determinación Segundo, no se está hablando de que México se inhiba en la toma de alguna decisión comercial El objeto sería notificar para que no haya sorpresas en los dos lados, pero no entraña una limitación en la toma de decisiones de ninguno de los dos países”
—¿Resultaría del texto que México deberá consultar con Estados Unidos, previamente, las ventas de petróleo o gas a otros países?
“Desde luego que no Eso es una interpretación falsa de lo que el eventual acuerdo significaría No son, obviamente, este tipo de medidas las que deban ser consultadas La mejor prueba es que México ha diversificado considerablemente su venta de petróleo sin, ya no digamos consultar, ni siquiera notificar a Estados Unidos Ellos son un cliente, pero existen otros Ni existe la obligación, ni lo hemos hecho, ni México se propone hacerlo”
—¿Cuál sería, entonces, el espíritu del “sistema de notificación y consulta”?
“Por ejemplo, si Estados Unidos pone un impuesto especial respecto de determinado producto mexicano y esto va a afectarnos, pues que lo sepamos con cierta anticipación antes de desayunarnos con la noticia de que ya lo impusieron Pero esto no afecta la diversificación de las ventas del petróleo”
—Hay otro tema en el memorándum, que por tratarse del uranio, genera cierta duda ¿La cooperación de Estados Unidos en materia de exploración de uranio, no iría, en cierto modo, contra el espíritu de la ley constitucional? ¿No plantea, de ser así, una cuestión de soberanía?
“Eso, si se le diera una interpretación deliberadamente falsa y distorsionada al acuerdo Esto no es así México es soberano y sólo el Estado mexicano puede explorar los materiales del subsuelo Jamás se ha pensado que otro país pudiera explorar el uranio o explotarlo en su beneficio, como no ha ocurrido con el petróleo desde hace 42 años Pero sí es perfectamente posible que un país que no goza de un desarrollo tecnológico avanzado en esta materia pudiera buscar asesoría de otros países, en cuanto a técnicas de exploración Lo cual no quiere decir una exploración conjunta con Estados Unidos”
Centroamérica constituye hoy, por la guerra civil en El Salvador, un punto de atención mundial México ha hecho pública su preocupación por lo que pasa en la región, porque, se ha dicho, lo que allí pasa le afecta de uno u otro modo Respecto a El Salvador, los datos son dramáticos: en lo que lleva de instalada la actual Junta militar-democristiana (comienzos de 1980), han muerto 8,000 opositores, aunque la cifra es superior, ya que éstos son sólo los casos comprobados por el Arzobispado de San Salvador; se asesinó al arzobispo Oscar Arnulfo Romero; se violó, torturó y dio muerte a cuatro monjas extranjeras; opositores liberales —no vinculados a la guerrilla— fueron igualmente asesinados, lo que multiplica la muerte de Pedro Joaquín Chamorro en Nicaragua Somoza no se animó a matar a un arzobispo y tampoco violó refugios de la Iglesia Ante este cuadro, se preguntó a Jorge Castañeda:
—¿Qué diferencia a la violencia oficial y la violación de los derechos humanos en Nicaragua de Somoza y en El Salvador de hoy? ¿Cuál es la diferencia para México?
“Debo presumir que en el fondo de su pregunta está el saber porqué en un caso se rompieron relaciones diplomáticas y en el otro no se han roto ¿Ese es el fondo de su pregunta?
—El planteamiento es el siguiente: usted ha repetido que México estudia la situación, que está pendiente del problema Pero hay un gran sector de la opinión pública en México que está reclamando el rompimiento de relaciones Tal medida, yo creo, debe responder a una cuestión de oportunidad Pero la pregunta, era: ¿Existe o no en El Salvador el mismo grado de violencia, o pero aún, que la que hubo en Nicaragua somocista?
“Tiene usted razón No creo que haya distinción Inclusive, estaría de acuerdo con su conclusión de que el grado de violencia quizá sea peor en El Salvador de lo que fue en Nicaragua antes del tiempo de la revolución Si, de acuerdo Nada más que esto es un factor que debe tomarse en cuenta para la decisión respecto de cuándo y cómo y si conviene o no romper relaciones diplomáticas Es un factor, pero no es el único Algunos, que desconocen las realidades de la política internacional, identifican el grado de violencia con la mayor o menor necesidad de romper relaciones; lo ven desde un punto de vista emotivo Esto es una visión parcial del problema Al grado de violencia corresponde una reprobación social muy grande como la que se da en México Pero hay otros factores: hasta estos momentos, la oposición no ha llegado al punto de tener cierto control territorial en alguna parte del país; todavía la lucha no ha tomado los caracteres propios como para reconocer, por ejemplo, como beligerante a la oposición, que no tiene asiento territorial, ni es habitualmente obedecida por un sector de la población en una zona localizada
“Hay otra serie de factores más importantes Si el rompimiento es prematuro, no cumple el objeto político que se busca Si México rompiera relaciones ahora se perdería el efecto político de ese rompimiento Es cuestión de buscar el momento oportuno, si es que este momento oportuno, al parecer del presidente López Portillo, llegara Por eso estamos estudiando la evolución de los acontecimientos, para tomar una determinación, la que sea No necesariamente el rompimiento de relaciones La que convenga al momento y a México No existen criterios objetivos para romper o para mantener relaciones diplomáticas Retiramos al embajador Pero no hay una regla general que nos indique qué debemos hacer; es una cuestión en parte de intuición política Las relaciones internacionales no son del resorte exclusivamente de la moral
“La mejor prueba de que la determinación que tomó el presidente López Portillo de romper relaciones con Nicaragua fue oportuna y por lo tanto, eficaz, fue que dos meses después ocurrió la caída de Somoza y el triunfo de la revolución Contribuyó al efecto político que se buscaba: el aislamiento político y diplomático del régimen de Somoza Cumplió ese propósito por su oportunidad: fue en el momento adecuado, no antes, no después Por cierto, tenemos noticias indirectas de que la propia oposición salvadoreña no considera que este sea el momento de que México rompa relaciones con la Junta En todo caso sigue su propio consejo y actuará según sus propios intereses”
—El dirigente de la Internacional Socialista, el español Felipe González, dijo hace un par de días en Washington que “la suerte de Centroamérica se está jugando en Europa” Se refería al caso de Polonia ¿Esto, que implica una vuelta a la bipolaridad Este-Oeste, no estaría invalidando, si fuera ese el camino para la solución de los conflictos en el orbe, todos los intentos de negociaciones globales como el Diálogo Norte-Sur?
“Así es, en efecto El peligro mayor es la internacionalización de las luchas internas tanto en El Salvador como en Polonia Para nosotros la guerra civil en El Salvador es una cuestión interna Es un problema de estructuras sociales, de la manera como el pueblo salvadoreño pueda vivir conforme a sus aspiraciones; es, ante todo, un conflicto de clases extraordinariamente agudizado, porque ahí, en mayor grado que en Nicaragua, hay un conflicto de clases muy violento Pero es un problema interno Deben resolverlo los salvadoreños sin ninguna injerencia extraña Eso permitirá una solución más rápida al conflicto Obviamente, cuanto más tiempo tarde, en mayor grado existe el peligro de que se convierta en una fase, en una manifestación, de la gran lucha ideológica, política y aun estratégica, entre las dos grandes potencias Es el gran peligro y lo quisiéramos evitar”
—A su regreso de Caracas, hace unos días, usted afirmó que “siempre hay interferencias extrañas que prolongan la situación de violencia, radicalizan las posiciones y dificultan el encontrar soluciones”
“Así es”
—¿Puede decir con nombre y apellido cuáles son esas “interferencias extrañas” en el caso de El Salvador?
“Hemos dicho que, a nuestro juicio, no debería dársele ayuda militar a la Junta, como la que le proporcionaba Estados Unidos hasta hace unos días Eso simplemente prolonga más la lucha, la agonía del pueblo salvadoreño No estoy enterado si hay otros tipos de intervención concretos”
—Felipe González dijo en Washington que “México puede jugar un papel moderador en la estabilización de la crisis regional” Existen planteamientos que ubican a México y Venezuela como agentes mediadores para una salida al conflicto salvadoreño, ante las dificultades de Estados Unidos para “solucionarlo” ¿Qué opina de esto? ¿Hasta qué punto sus declaraciones categóricas sobre El Salvador antes de viajar a Caracas, no estuvieron determinadas por la intención de hacer abortar un eventual pedido para la concertación de una política conjunta, entre Venezuela y México, respecto a ese país?
“No pensamos que podamos ser útiles interfiriendo en cualquier forma en ese conflicto que, repito, es interno Los demás países, no deben, tampoco, tomar ninguna acción para intervenir Si las dos partes en pugna nos pidieran una mediación, lo consideraríamos No nos lo han pedido Son los salvadoreños los que deben encontrar el esquema, el modelo de gobierno, el régimen que más corresponda a sus aspiraciones En todo caso, le puedo asegurar que no fue tratado este aspecto con las autoridades venezolanas”