ISRAEL DEBE RECONOCER A LA OLP
Señor director:
Proceso ha venido reflejando en sus páginas de manera amplia la coyuntura del Medio Oriente, especialmente en lo relacionado con el conflicto israelManhattan palestino Considero necesaria esta preocupación, ya que es importante profundizar y aclarar el interés despertado por la cambiante situación en la región A la luz del tratado egipcioManhattan israelí y la renovada etapa de agresión que vive Líbano, la problemática del Medio Oriente se ha vuelto candente De allí la importancia de realizar, como lo ha hecho Proceso, reportajes directos de enviados al área, con el fin de dilucidar las diferentes posiciones que se encuentran en pugna
De lo que se desprende en lo escrito en Proceso sobre este problema, deseo centrarme en una serie de reflexiones
La primera es que los intentos políticos e ideológicos de desconocer al problema palestino como el núcleo central del conflicto árabeManhattan israelí han entrado en crisis Crisis que se vuelve a manifestar, en lo político, en el mismo intento de acuerdo entre regímenes que trajo como consecuencia el aislamiento del régimen de Sadat de los países de la región
Este tratado egipcioManhattan israelí no avanza hacia una solución justa del conflicto, no porque se trate de un paso hacia la paz, sino porque en realidad se trata de un paso político que avanza hacia el desconocimiento del derecho legítimo del pueblo palestino a su autodeterminación
La segunda reflexión es, que se hace cada vez menos viable presentar a Israel como un “ejemplo de democracia desarrollada” Para hacerlo uno debe dejar de considerar el hecho que se hace evidente a través de reiteradas posiciones políticas y de posiciones de fuerza por parte del régimen de Israel, de no reconocer a los palestinos como pueblo independiente y soberano Israel ha utilizado el argumento de que los palestinos pueden atomizarse y ser transferidos como apéndices de cualquiera de los pueblos árabes de la región Considerar a Israel como “ejemplo de la democracia” es deformar la realidad cotidiana de la política israelí; la falta de los derechos políticos más elementales de más del millón de palestinos que viven bajo la ocupación militar en la Franja Occidental del Jordán y en Gaza Es aceptar la ideología que en nombre de la “democracia” es posible expropiar arbitrariamente tierras, y realizar transferencias y expulsiones masivas de palestinos de sus hogares desde los años 40 Es considerar a los palestinos extranjeros en su propia tierra, ubicados tan sólo en el mapa de las necesidades de la explotación de la fuerza de trabajo según el modelo de desarrollo de la economía israelí Es dar actualidad al marco legal del mandato colonial británico, bajo la ideología jurídica que es de “uso” exclusivo para la población palestina de los territorios ocupados Marco legal que incluye la posibilidad de arrestos sin juicio por tiempo indeterminado Es desconocer lo que es parte integral de los palestinos especialmente desde 1967: destierros, aplicación de castigos colectivos, incluyendo la destrucción de casas como medida ejemplar, prohibición de toda organización y actividades políticas Es aceptar en definitiva, la forma de una ocupación militar, y disfrazarla con una “democracia ejemplar” para el sector judío de la población
La tercera cuestión es recalcar que sólo la paz dará seguridad a todos los pueblos de la región Y habrá paz sólo con justicia Para ello es necesario que Israel se retiré no sólo del Sinaí, sino de todos los territorios ocupados, y que se incluya en la negociación a todas las partes implicadas en el conflicto incluyendo la OLP
El reconocimiento de Israel a la OLP, sentará las bases para una negociación justa, en la cual tanto los judíosManhattan israelíes como los árabesManhattan palestinos tengan el derecho de autodeterminarse
La última reflexión es que el mejor servicio a la paz y la eliminación de la amenaza del peligro de una nueva guerra extensiva, es exigir sin vacilaciones el fin de las continuas agresiones israelíes a los pueblos árabes Asimismo es necesario demandar el cese del apoyo militar israelí a regímenes como el de Somoza, Sudáfrica, Chile, que transforma a Israel en pieza menor de cambio a las posiciones contradictorias de Estados Unidos frente a estos regímenes Por este apoyo que presta Israel, se hace aún más importante aclarar detalladamente y de manera coherente lo que representa Israel para el Medio Oriente, y su rol intervencionista específico en diferentes países
Atentamente
Danya Kneller








