Monopolio del poder, monopolio de la información
Fátima Fernández Christlieb
Fátima Fernández Christlieb, investigadora de los medios de información, es presidenta de la Asociación Nacional de Profesionales de la Comunicación
Hay ciertas celebraciones dentro del calendario político mexicano que, a base de repetir año con año una gastada lista de lugares comunes, se convierten en prueba de la inexistencia del sujeto festejado ¿Qué se celebra, por ejemplo, cada 7 de junio en el llamado día de la libertad de prensa?
Si la libertad de prensa se diera en México como característica innata de un régimen democrático, ¿para qué festejarla? Cierto que incluirla en las garantías constitucionales significó una conquista de los liberales decimonónicos, pero, ¿por qué instituir una fecha especial para conmemorar el hecho de un siglo después? ¿Por qué precisamente bajo el gobierno del presidente Miguel Alemán?
En 1952, año en que se deja establecida la fiesta de la libertad de prensa, el país se encuentra al final de una etapa de abierta consolidación capitalista, con una marcada reconcentración del ingreso y de la propiedad y una agudización de la dependencia extranjera que obliga a hacer ajustes en los mecanismos de control políticos establecidos durante el cardenismo, cuando el Estado Mexicano se consolidaba Entre éstos se encuentran los mecanismos institucionales para el control de la prensa
Cárdenas, en su afán de constituir políticamente a las masas, utiliza todos los medios de difusión a su alcance y los coordina a través del Departamento Autónomo de Publicidad y Propaganda, que a partir de 1937 centraliza y distribuye la información oficial Avila Camacho transfiere las funciones de este organismo a la Dirección de Información de la Secretaría de Gobernación y Alemán crea los departamentos de prensa en cada dependencia gubernamental, con el fin de tener un control informativo más amplio en cada una de las esferas estatales Bajo su gobierno, el diario y la estación del partido oficial, utilizados a finales de los treintas para difundir la doctrina de la Revolución e incorporar a las masas proletarias al arte y la literatura —según palabras del mismo Cárdenas— pierden fuerza El Nacional es relegado como periódico oficial por dos diarios privados en los que aparecen personeros del régimen y la concesión de la estación XEFO es entregada a particulares
Con Alemán mueren los últimos vestigios de la política nacional de comunicación instrumentada por Cárdenas, la contrarrevolución se institucionaliza y el día de la libertad de prensa queda instaurado Desde 1952 la celebración se lleva a cabo y los mecanismos de control se siguen ajustando o creando
Es obvio que el control que ejerce el Estado sobre la prensa difiere sustancialmente de la censura abierta que se ejerce cotidianamente bajo gobiernos como el santannista o el porfirista, en los que el censor oficial retiraba los escritos inconvenientes de la imprenta o ésta era secuestrada para impedir la difusión de tesis oposicionistas Esto se sustituye en el moderno Estado Mexicano por sutiles y sofisticados métodos de control
En 1979 el sistema político mexicano cumple medio siglo de mantener una aparente democracia Democracia es sinónimo de diversidad ideológica y ésta, en el caso de la prensa, no se alcanza a advertir Contamos con mayor cantidad de periódicos que cualquier país de América Latina y que buena parte de los países occidentales; sin embargo, la versión del acontecer nacional casi reduce a una Decimos casi, porque existen, dentro de la prensa de gran circulación, espacios conquistados para la disidencia
Nuestra prensa es reflejo de nuestra vida política La inexistencia de una pluralidad de diarios y revistas que interpreten desde su propia óptica los hechos nacionales y que presenten distintos proyectos de nación, encuentra su explicación en la audacia de partidos u organizaciones que hayan podido presentar una alternativa viable ante el prevaleciente régimen de corporativismo político
La cincuentenaria monopolización del poder ha traído aparejada una monopolización de la información La práctica estatal de boletinar la versión oficial de las actos de gobierno, da como resultado una notoria uniformidad en las noticias sobre política nacional, únicamente alterada por la particular interpretación editorial de los grupos políticos o económicos más o menos vinculados con el aparato estatal y por las entrevistas, reportajes o gacetillas que reflejan sus particulares intereses
Pese a ser garantía constitucional, la libertad de prensa se reduce, en la práctica, a la facultad que tienen aquellos emisores favorecidos por las fuerzas reales de poder para difundir los mensajes que el Estado considere oportuno proporcionar a la opinión pública, presentados con la interpretación que más conviene al grupo que sostiene el periódico
En nuestro actual sistema político resulta igualmente difícil entrar al grupo de los difusores masivos, como permanecer en él En ambos casos se requiere sortear la serie de obstáculos que representan los mecanismos de control político diseñados para la prensa hace décadas y ajustados de acuerdo con las necesidades recientes del sistema político
Para establecer un periódico son indispensables varias condiciones, que parecerían permitir el ejercicio de la libertad de prensa sólo a los grupos afines al aparato estatal
Si no se cuenta con el respaldo de un consorcio o grupo económico es necesario solicitar un crédito para las instalaciones del periódico; éste puede ser otorgado o no de acuerdo con la posición política de los solicitantes; para la importación de maquinaria es indispensable un permiso hacendario; el papel periódico sólo puede ser obtenido a través de un organismo gubernamental creado bajo el mandato de Cárdenas para su producción e importación Cabe señalar que la Productora e Importadora de Papel SA suele condonar deudas a los diarios que se erigen como voceros del gobierno en turno y éste puede intervenirlos a través de sociedades de crédito estatales en los momentos en que respondan a las espectativas del régimen; tal fue el caso de la cadena periodística más grande del país, durante el gobierno pasado
Los periódicos y revistas requieren, además, de franquicias postales y de certificados de licitud Estos últimos habían sido otorgados desde principios de los años cuarenta por la SEP, según lo estipulaba la Ley Orgánica de la Educación Pública promulgada bajo el gobierno de Avila Camacho y según lo señala la ley vigente; pero tras la reciente Reforma Administrativa, el dictamen sobre las publicaciones corre a cargo de la Secretaría encargada de la política interna
Un diario o una revista no llega a los puestos de periódicos de la capital y del interior de la República sino a través de una filial de la maquinaria corporativa del Estado: la Unión de Expendedores y Voceadores de Periódicos de México, cuyo secretario general en candidato a diputado del PRI por el XXI distrito del DF
Además de los mecanismos de control hasta aquí mencionados (oficinas gubernamentales de prensa, boletines oficiales, créditos, permisos para importación de maquinaria, otorgamiento de papel, intervención estatal a través de sociedades financieras, franquicias postales, certificados de licitud, distribución de publicaciones) existen reglas implícitas en el juego periodístico mexicano, como es por ejemplo el no criticar abiertamente al Presidente en funciones Si una de estas reglas es violada, el periódico puede entrar en una crisis mortal, y si además es enemista con los representantes del capital monopólico internacional, la desaparición del grupo editor es inminente
Lo anterior puede irse dando paulatinamente a través de boicots publicitarios —modalidad de muerte lenta—, pues si un periódico no es mero apéndice de un grupo político o económico, no vive de la venta de sus ejemplares sino de sus espacios para anuncios
Puede también afectársele en sus propiedades, difamar a sus editores o expulsar definitivamente al director del periódico y a sus colaboradores cercanos Huelga ilustrar: tres años no es demasiado tiempo para el empañamiento de la memoria
A los mecanismos de control y represores con que cuenta el Estado Mexicano para acallar a la prensa, cabe añadir una forma derivada de la censura: la autocensura Ante el temor de pisar terreno prohibido, ante el peligro de una represalia posterior, el periodista se restringe en la divulgación del dato, en la denuncia, en la crítica
Cada vez más se requiere el apoyo del público lector a los periodistas y a sus medios, para defenderlos y fortalecerlos
El estado actual de la prensa nacional es una garantía para el modelo de desarrollo económico que se sigue Los acuerdos que se realizan con organismos extranjeros sobre cuestiones energéticas o agrarias pueden boletinarse, una vez consumados, en los términos que al gobierno convenga
El estado del sistema político no era una garantía, estaba deteriorado y había que abrir ciertos cauces para la expresión de la disidencia, había que presentar una Reforma Política que si bien plantea la necesidad de garantizar el derecho a la información, no va dirigida hacia la prensa
Cuando Reyes Heroles presentó, en nombre del Presidente los puntos esenciales de lo que habría de ser la Iniciativa de Ley Reglamentaria del artículo 6o constitucional, no hizo una sola referencia a la prensa y sí varias a la radio y a la televisión, medios en los que el Estado ha manifestado que necesita instaurar algún mecanismo de control para evitar que el monopolio financiero que los maneja siga dictando las pautas culturales e informativas sin mayores restricciones
La Reforma Política pudo representar sin necesidad de hacer ningún planteamiento sobre la prensa Existían dentro de la prensa estatal y privada espacios reservados para representantes de la oposición, al tiempo que cobraban fuerza otras publicaciones independientes del aparato estatal que hoy conquistan, no sin tropiezos, su derecho a disentir
El panorama general de la prensa nacional y la aprobación de la antidemocrática Ley del Congreso, hacen pensar que el Estado se opone a que en México existan una prensa libre y un Congreso libre
Esta 7 de junio sólo puede ser festejado por quienes creen que a base de retórica el país puede llegar a convencerse de que la libertad de prensa es un hecho








