Arnaldo Córdova
Para el PRI, renovarse es morir
Elías Chávez
CINCUENTA AÑOS DE RESPONSABILIDAD HISTORICA
Si la alternativa clásica es renovarse o morir, para el PRI sería renovarse es morir
Por tal motivo —y no obstante la reforma política—, el PRI se niega a suicidarse y prefiere seguir siendo una organización corporativa, estamental, en vez de convertirse en un auténtico partido político
Así, el partido en el poder cumple cincuenta años sin que en los últimos cuarenta haya sido objeto de transformaciones significativas, indica Arnoldo Córdova, doctor en ciencia política y coordinador del Centro de Estudios Políticos de la UNAM
Entrevistado por Proceso, el politólogo señala que en 1929 el partido oficial recibió, en su nacimiento, la influencia de los partidos fascistas o corporativistas de esa época en Europa Bautizado como Partido Nacional Revolucionario, el ahora PRI fue un mortero en el que poco a poco se unificaron todas las corrientes revolucionarias
Esta primera etapa se prolongó más o menos hasta 1933, y durante ella el partido oficial fue una especie de confederación de grupos Pero en 1933, en su segunda convención nacional, el PNR modificó su estructura interna y todos los pequeños partidos que lo formaban desaparecieron
Desde ese año hasta 1938 —señala Córdova— el PNR fue un auténtico partido político, es decir, un partido de ciudadanos, que Lázaro Cárdenas aprovechó para acercarse a las masas populares
Al respecto, Córdova explica:
Lázaro Cárdenas no tenía a nadie más que a su pueblo al que recurrir para llevar a cabo su programa de reformas sociales, sobre todo en lo que se refiere al rescate de las riquezas naturales del país Cárdenas sabía del enorme poder que las masas populares proporcionan a un gobierno, y por eso, en 1935, por ejemplo, uno de los deberes que Cárdenas asigna al partido oficial es el de meterse directamente en el campo a la organización de los trabajadores rurales Y en 1936 el PNR empieza a plantearse abiertamente como un partido identificado con los trabajadores Esto provocó que en la elección de diputados federales de 1937 los candidatos del partido fueran elegidos en asambleas de trabajadores
EN 1938 SE HIZO CORPORATIVISTA
Finalmente, en 1938 —después de la expropiación petrolera— Cárdenas postuló la reorganización del PNR y lo convirtió en un partido de corte corporativista, estatalmente En ese momento —afirma Córdova— el partido oficial “deja de ser un partido auténtico de ciudadanos para convertirse en un partido de organizaciones, de sectores”
De acuerdo con esta reorganización —agrega—, los verdaderos miembros del partido no son los ciudadanos, sino las organizaciones Y desde entonces se definen claramente los sectores del actual PRI
Por lo anterior, Arnaldo Córdova afirma que el partido oficial reproduce uno de los aspectos típicos de los partidos fascistas europeos: estos partidos tampoco son de ciudadanos, sino de organizaciones Y señala:
“El partido fascista en Italia, por ejemplo, no es de ciudadanos, sino de organizaciones, de corporaciones, con la diferencia de que ahí la corporación es distinta a la mexicana, pues mientras la corporación fascista se desarrolla en la fábrica y con dos partes —por un lado los obreros y por otro los patrones, todos unidos con un mismo objetivo dictado por el Estado: la producción—, en México es simplemente una organización política, de clase, de intereses En este sentido, el partido oficial estaría más cercano al estamento del Estado absolutista que a la corporación fascista”
Debido a esta diferencia, Arnaldo Córdova se niega a asegurar que el PRI se haya inspirado abiertamente en el partido fascista, pero reconoce: “algo tiene de eso”
El hecho de que el partido oficial —ya para entonces rebautizado como Partido de la Revolución Mexicana— haya dejado de ser un partido de ciudadanos para convertirse en partido de organizaciones, corporativista, tuvo consecuencias “fatales para el desarrollo político del país”, Córdova expresa:
“El viejo partido oficial, después de todo, hacia política de ciudadanos, enrolaba ciudadanos y los exhortaba a votar por él Ahora es otra cosa Por eso muchos, entre ellos yo, hemos cuestionado si efectivamente el PRI es un partido político En ninguna parte, excepto los regímenes fascistas, existen este tipo de partidos, que no están formados por ciudadanos, sino por organizaciones”
Para dar un ejemplo de la ventaja que tiene el PRI sobre los demás partidos políticos, por estar configurado no por ciudadanos sino por organizaciones Arnaldo Córdova recuerda un dato histórico militar:
“A su regreso de su expedición por Egipto, Napoleón decía que un mameluco era capaz de vencer a dos franceses en lucha cuerpo a cuerpo: que dos franceses podrían enfrentar a dos mamelucos; tres franceses eran capaces de enfrentar a cuatro mamelucos; que cinco franceses podrían derrotar a diez mamelucos y que veinte franceses, sin duda alguna, derrotaban a cien mamelucos”
30% QUE EQUIVALE A LA TOTALIDAD
Esto —dice Córdova— podemos aplicarlo a la organización del PRI Mientras todos los demás partidos políticos se han visto obligados a hacer política de ciudadanos, es decir, a los mamelucos, el partido oficial ha estado haciendo política de organizaciones todo el tiempo Se dice que la clase trabajadora enrolada en el PRI apenas llega al 30 por ciento del total de la fuerza de trabajo Sin embargo, ese 30 por ciento, organizado dentro del partido oficial, ha sido capaz de sustituir al cien por ciento de la clase trabajadora o de funcionar políticamente como si se tratara del cien por ciento
Según Córdova, toda la actuación del partido oficial, desde 1938 a la fecha, no ha sido sino la secuela de “este sistema de dominación que se apoya en masas organizadas y controladas por el sistema político a través del partido oficial”
Desde este punto de vista, el politólogo asegura que el partido oficial vive una sola etapa desde 1938 a la fecha, no obstante que en 1946 cambió de nombre —PRI— “Sigue teniendo —dice— la misma estructura estamental, sectorial, corporativa, en la cual las organizaciones, no los ciudadanos, son los verdaderos miembros del partido”
Y para explicar el extraordinario dominio que el partido oficial ha ejercido desde siempre, Arnaldo Córdova señala el hecho de que las organizaciones afiliadas a él no son democráticas, sino estrictamente autoritarias, y que sus dirigentes tienen una capacidad ilimitada de representación hacia afuera, lo que optimiza su propio poder dentro de la organización
De esta manera —añade— las organizaciones afiliadas al PRI constituyen “verdaderas cárceles”, pues en el caso de los trabajadores sus dirigentes son, en la práctica, poseedores de los contratos colectivos de trabajo
Esquemáticamente, Córdova explica así la mecánica del poder en el PRI:
La organización sustituye al conjunto de la clase trabajadora y la dirigencia sustituye a la organización, para que, en última instancia, exista una cúpula dirigente que es la que efectivamente decide y hace todo lo que constituye el accionar del partido oficial
Córdova indica que no sólo en la práctica, sino inclusive estatutariamente, el PRI es un partido de organizaciones Al respecto, menciona el “Pacto Constitutivo del PRM” en 1938, donde se dice:
“Los sectores revolucionarios de México, integrados por las organizaciones campesinas y obreras, por los elementos militares y por los contingentes populares cuyos representantes firman al calce, constituyen solemnemente el Partido de Revolución Mexicana”
En consecuencia, los verdaderos miembros del partido son las organizaciones, no los individuos Y aunque los estatutos fueron reformados en 1946, donde ya se dice que también, en segundo lugar, son miembros del partido los ciudadanos, en la práctica siguen siendo los sectores los que deciden
Recientemente, en la convocatoria para seleccionar candidatos a diputados, el PRI se dirige “a las organizaciones de sus sectores obreros, agrario y popular”, pero en ningún momento se refiere a los individuos
EL SECTOR OBRERO, ARIETE DEL ORGANISMO
Y aunque se habla de tres sectores, Arnaldo Córdova afirma que es solamente uno, el obrero, en el que el PRI apoya su política de masas
Sin embargo, el sector obrero no es, en lo que Córdova llama el “reparto de botines”, el más favorecido, pues por lo general la mayor cantidad de funcionarios públicos, inclusive el presidente de la República, provienen del sector popular
Esto se debe a lo que los tecnócratas llaman “la selección del talento”: es natural, dice Córdova que los exponentes de los sectores llamados de cuello blanco sean los que por su preparación, su condición de clase, etcétera, ocupen los cargos públicos Ese es el destino de las clases medias: proveer a los gobiernos y a las organizaciones de funcionarios y de líderes
pero en lo que se refiere a la política de masas, es decir, a la organización y movilización de las masas trabajadoras, el sector obrero es el puntal, el verdadero ariete de la política general del Estado mexicano en sus relaciones con la sociedad
Inclusive el sector obrero es —dice el politólogo— el verdadero protagonista, dentro del PRI, de la lucha política
En cuanto a la inmovilidad del PRI frente a la reforma política Arnaldo Córdova señala:
Para que la reforma política implicara efectivamente una modificación del ejercicio del poder político, se requería una transformación de la estructura interna del PRI
Este requerimiento es urgente, porque el objetivo final de la reforma, según sus autores más notables —entre ellos el presidente López Portillo y el secretario de Gobernación, Jesús Reyes Heroles— es la conformación en México de una sociedad plural
“¿Pero cómo va a ser posible una sociedad plural si el PRI mantiene un monopolio en la parte fundamental de la sociedad, que son las masas organizadas”, pregunta Córdova, que agrega:
“¿Para qué diablos sirve una reforma política que no reforma al PRI?
El mismo Córdova se responde:
“Los dirigentes del PRI se plantearon el mismo problema y se dieron cuenta de que no podían aceptar que la estructura, por sectores, de su partido, se cambiara Ello significaría pegarse un tiro en la cabeza y, naturalmente, nadie tiene derecho a pedirles que se suiciden ¿Cuál fue su respuesta?”
Según Córdova, los dirigentes del PRI tuvieron “muy buen tino” en escoger los elementos que conforman su respuesta: enfrentar, a la reforma política, una reforma económica Explica:
Los dirigentes del sector obrero elaboraron un programa de reformas económicas en el que se pretende restaurar la ideología nacionalista que sirvió a Cárdenas para llevar a cabo sus reformas económicas y sociales
Y con esas reformas económicas el partido oficial enarbola una bandera con la que se enfrenta a la reforma política sin necesidad de cambiar su estructura interna
Concretamente —indica— el 3 de abril del año pasado el sector obrero elaboró un documento, con motivo de la reforma política, y cuyo primer postulado es el fortalecimiento de los sectores, o sea, nada de cambios dentro del PRI
Asimismo, el plan de reformas económicos se plantea como la plataforma que debe servir al PRI para enfrentar el proceso de la reforma política a base de una lucha ideológica cerrada, consistente, continuas, en contra, principalmente, de los grupos de izquierda
¿Por qué contra los grupos de izquierda?
Porque ellos son los únicos grupos políticos que disputan al PRI su hegemonía dentro de las organizaciones de clase, fundamentalmente las obreras Y esto —expresa— es importante señalarlo:
EL ENEMIGO ES LA IZQUIERDA
“La Reforma Política no está dirigida a la derecha, sino a la izquierda La derecha nunca ha representado un peligro para el sistema político establecido, porque nunca ha intentado, en serio, ganarse a las organizaciones de masas En cambio, la izquierda sí Por eso no se equivocan quienes dicen que la reforma política es una mercancía puesta a circular para el consumo de la izquierda”
ante esta situación, Córdova vuelve a preguntar:
“¿La izquierda se da cuenta realmente del juego que le están planteando? ¿Se da cuenta de que lo que le están proponiendo es darle gato por liebre, que en lugar de reforma política le están proponiendo reforma económica?”
Porque la reforma económica va a ser utilizada por el sector obrero para combatir a la izquierda y evitarle que entre a las organizaciones de masas:
Cuando un militante de izquierda se presente ante una organización de masas y haga planteamientos por el socialismo, el dirigente obrero le va a oponer la reforma económica diciéndole: Tú estás en la luna; nosotros estamos aquí y mira lo que hemos planteado
Ante tal posibilidad Córdova hace el siguiente planteamiento:
“Hasta ahora la izquierda ha sido capaz de plantear, con cierta claridad, sus proyectos respecto al socialismo pero ¿será capaz de hacer planteamientos reformistas y de manejar programas de reformas? Ahí se juega su futuro inmediato la izquierda Si la izquierda sigue en la luna, como ha estado durante mucho tiempo, le van a volver a ganar la batalla”
En cambio, el PRI, a través de sus organizaciones —principalmente las obreras— pregonará una reforma económica, planteada desde la época de Cárdenas, y evitará que la reforma política altere su organización interna
En síntesis, la reforma política servirá para alejar a la izquierda de la subversión al ofrecerle medios legales e institucionales en su lucha por el poder político, pero en cuanto al PRI, será un instrumento “gatopardiano”: aparentará que todo lo transforma para que todo siga igual








