Ni tierra ni trabajo para todos
La Revolución se empantanó en el campo
Miguel Angel Rivera
El nuevo secretario de la Reforma Agraria afrontará un problema que hasta ahora ha resultado insoluble: crear un plan viable para dar empleo a cinco millones de campesinos que ya no tiene la esperanza de obtener una parcela
El problema se aprecia en su dimensión exacta si se tiene en cuenta que desde el triunfo de la Revolución hasta la fecha se ha entregado tierra a sólo tres millones de campesinos
El exsecretario de la Reforma Agraria, Jorge Rojo Lugo, presentó en tres ocasiones un proyecto para darle solución, pero en otras tantas ocasiones le fue rechazado Rojo Lugo despacha nuevamente como gobernador de Hidalgo
De acuerdo con un estudio de la Confederación Nacional Campesina, los gobiernos posrevolucionarios han dotado de tierra a poco más de 24,000 núcleos de ejidatarios y comuneros —tres millones de jefes de familia— La tierra repartida tiene una extensión total de 946 millones de hectáreas, es decir, aproximadamente la mitad del territorio nacional
Según el mismo estudio, en el país hay unos 8 millones de hombres dedicados a actividades agropecuarias como peones asalariados, eventuales o permanentes De ellos, tres millones tienen sus derechos agrarios a salvo, lo que significa que teóricamente pueden recibir una parcela Para el resto no existe ni siquiera esa posibilidad
Aun cuando el resto del territorio nacional pudiera ser empleado para la agricultura, la ganadería o la explotación forestal —lo cual no es posible, puesto que se deben descontar las superficies ocupadas por las ciudades, las vías de comunicación y las regiones agrestes improductivas— no habría posibilidades de dar tierra a todos los que la pretenden
No hay tampoco la posibilidad que todos esos hombres logren un empleo permanente que les asegure un nivel de vida decoroso, si subsiste el actual esquema en el campo
En ambas cosas, en la imposibilidad de darles tierras o trabajo, coinciden los líderes de las tres principales centrales campesinas: Oscar Ramírez Mijares, secretario general de la Confederación Nacional Campesina; Salomón Faz Sánchez, presidente de la Confederación Nacional de la Pequeña Propiedad; y Alfonso Garzón Santibáñez, secretario general de la Central Campesina Independiente
Esta incapacidad —”la tierra no se puede estirar”, ha repetido el presidente López Portillo desde su campaña electoral— encierra un problema social de grandes dimensiones y un grave riesgo político para el sistema:
El principio revolucionario de que la tierra debe ser para quien la trabaja no podrá cumplirse Los millones de peones del campo demuestran que el deseo zapatista es imposible de alcanzar
Cuando se le planteó esta posibilidad a Rojo Lugo —en su última entrevista como secretario de la Reforma Agraria, en el aeropuerto, cuando regresó López Portillo de la URSS y Bulgaria— dijo que se crearían agroindustrias que absorberán esa mano de obra y los peones no lo serán más
La falta de tierras disponibles para repartirse y la lentitud con que trabajó la SRA se confirmó con un dato contenido en el informe presidencial Hasta el primero de septiembre de 1977 únicamente se emitieron 21 resoluciones presidenciales de dotación de tierras, con una extensión total de 40,737 hectáreas para 1,138 campesinos
Después de esa fecha, el reparto no se incrementó sensiblemente Así Jorge Rojo Lugo fue secretario de la Reforma Agraria que menos tierra entregó
“Pero la Reforma Agraria no es sólo el reparto de tierras De qué sirve a un campesino un certificado o un pedazo de tierra, si no tiene los medios para hacerla producir”, declaró Octavio Soto Martínez, director de Conciliación Agraria y cercano colaborador de Rojo Lugo
Señaló que el Banco Nacional de Crédito Rural tiene para este año recursos para créditos de 30,000 millones de pesos
“Si hacemos una sencilla operación aritmética, considerando que hay 24,000 ejidos y comunidades en el país, el Banrural tiene recursos para dar por lo menos un millón de pesos a cada uno”, dijo el funcionario, quien enseguida comentó:
“Pero no ocurre así Porque el 40 por ciento de esos recursos se distrae en gastos de administración y el pago de salarios de la burocracia y otra parte se destina a créditos para los agricultores privados O sea, que estamos haciendo más poderosos a los poderosos y más ricos a los ricos”, dijo Soto Martínez
Recuerda también que el 70 por ciento del presupuesto de la SRA se va en salarios y pone otro ejemplo de cómo se ayuda más a los que ya son ricos y poderosos, las tarifas de ferrocarril:
“Las tarifas de carga son reducidas, para ayudar a los productores Pero un campesino que cosecha una o dos toneladas al año, no usa ferrocarril Lo usan los grandes terratenientes, los acaparadores Y por eso los Ferrocarriles tienen un déficit de cientos de millones de pesos”
Los líderes campesinos Oscar Ramírez Mijares y Alfonso Garzón Santibáñez —el primero senador y el segundo diputado federal— señalaron otro grave problema: las tierras que permanecen improductivas y el rentismo de parcelas
Entrevistados por separado, coinciden: “Es un crimen”
En un país en que hay pocas estadísticas confiables, no hay una cifra aproximada sobre el número de hectáreas que cada año se quedan sin cultivar
Garzón asegura que los miembros de la CCI han descubierto dos millones de hectáreas sin cultivar en 17 estados de la República Promete presentar una copia de la relación —cuyo original se presentó al secretario de Agricultura, para que aplique la Ley de Tierras Ociosas—, pero finalmente desiste, para “no ponerlos sobre aviso”
Aseguró el líder que no quiere alertarlos porque los miembros de la CCI van a poner a trabajar esas tierras, “a como dé lugar”
Asegura que con el aprovechamiento de esos dos millones de hectáreas se obtendrán suficientes alimentos como para no importarlos ya
Ramírez Mijares no habla de grandes cifras “Nosotros —aseguró— hemos detectado 27,000 hectáreas improductivas en Oaxaca, Campeche, Jalisco y Veracruz Ya celebramos convenios con la Promotora Nacional de Granos para aprovechar esas tierras”
Luego menciono que en casos de conflicto por la tenencia de la tierra se han celebrado convenios con los propietarios particulares para cultivar las tierras y luego repartir las cosechas o esperar el fallo de las autoridades, con el propósito de que no queden ociosas
También habló de que “desgraciadamente todavía hay rentismo de parcelas Frente a millones de campesinos sin tierras darse el lujo de rentar es un crimen”
Tanto Ramírez Mijares como Garzón señalan que las tierras ociosas son tanto de particulares como de ejidatarios y comuneros
Salomón Faz Sánchez, por su parte, asegura que los pequeños propietarios no dejan tierras sin cultivar
Para los líderes campesinos y para los funcionarios relacionados con el campo, la solución está en organizar a los campesinos, de manera que se establezcan empresas para industrializar los productos del campo Convertir esa aspiración en realidad implica un trabajo arduo y a largo plazo
Un ejemplo: las delegaciones estatales de la CNC se llaman Ligas de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos, pero sólo 20 sindicatos están bien organizados y su membresía —según informó Ramírez Mijares— es de 12,000 a 13,000 trabajadores del campo O sea, la casi totalidad, millones de peones, está sin protección
La CTM también tiene un sindicato de asalariados del campo, pero no tiene muchos afiliados, a pesar de que su líder, Fidel Velázquez, anunció que por la incapacidad de las agrupaciones campesinas su central se encargaría de organizar a los trabajadores del campo
La organización de los campesinos y la colaboración de las centrales campesinas se han planteado de un modo diverso al empleado en el anterior régimen cuyo “Pacto de Ocampo” y similar “Congreso Permanente Agrario” sólo sirvieron para que los líderes de las centrales afiliadas obtuvieran diputaciones federales y senadurías
Las Oficinas de esas centrales todavía existen, en la esquina de Insurgentes Norte y Sor Juana Inés de la Cruz, en la colonia Santa María, muy cerca de la CNC y la CCI
Pero el organismo ya no funciona Los representantes de las organizaciones miembros ya no se paran por allí y el local se ha convertido en oficina particular de Espiridión Payán, oficial mayor del Congreso Permanente Agrario
Espiridión Payán es un antiguo líder estudiantil involucrado en el derrocamiento del rector de la UNAM Ignacio Chávez Posteriormente fue secretario de Augusto Gómez Villanueva en la SRA
Las consecuencias de esta desorganización del campo son el ya casi permanente déficit de productos agrícolas Este año se tendrán que importar maíz, trigo y oleaginosas
En muchas regiones del país, dijo recientemente el subsecretario de Agricultura, Abelardo Amaya Brondo, hay deficiente nutrición, que en ocasiones llega a los niveles de hambre
El mismo funcionario señaló que no sólo hay problemas en las regiones pobres del país En los distritos de riego —las más importantes zonas productoras— por falta de mantenimiento y rehabilitación 1300,000 hectáreas de los cinco millones de que dispone el país, están ensalitradas en diversos grados y eso provoca mermas en la producción
Muchos ejidatarios y comuneros están dispuestos, para alcanzar mayores niveles de producción y crear las agroindustrias, a asociarse con agricultores privados Para esa asociación, tomando en cuenta que los agricultores tiene dinero, transportes, maquinaria y sistema de comercialización de los que carecen la mayoría de los ejidatarios y comuneros, Ramón Mijares puso una condición: que participe el gobierno para vigilar y evitar que los campesinos se conviertan en peones en sus propias tierras
“No queremos ser la sardina que devora el tiburón”, refirió el líder de la CNC








